31/12/25

Mis momentos favoritos del año

10
. Los crímenes de Haparanda. Capítulo 2. La secuencia del intercambio, tiroteo, lobos. Ejemplar en su narrativa. Clara, con los diálogos imprescindibles, hipnótica.
9. Esos minutos de sangre y gritos en Warfare. Inaguantables. Y los directores no tienen miedo de serlo. Se atrevieron a ser insoportables.
8. El inesperado baile de Sew Torn y su letra: una máquina de coser es la mejor amiga de una chica.
7. Freddie Highmore pidiendo un teléfono en Grecia sin saber griego en Asesina a sueldo.
6. Final del capítulo 1x02 de Smoke.
5. Ese paso de más de Jared Harris en Una casa llena de dinamita. Guerra Mundial, bombas nucleares, la Tierra sumida en el caos… Todo eso es trivial, irrelevante. Nada importa porque ha muerto tu hija.
4. La secuencia de la carretera en Una batalla tras otra. Ya sabes a qué carretera me refiero.
3. La escena inicial de Separación 2x01. Ese travelling por los pasillos. En concreto hay un instante con la cámara lateral, en que le están filmando de cuerpo entero, que me deja patidifuso. Te da idea de lo complejo que es ese plató aparentemente sencillo.
2. Flow. El gato contempla la agonía del cetáceo. Hasta la belleza gigantesca es efímera.
1. El amable y delicado apocalipsis de Pluribus. Después de tantos apocalipsis de robots, zombis y extraterrestres, este apocalipsis de bondad fue mucho más perturbador. Tremendo.

29/12/25

Cooper & Fry. Temporada 1

-Me encanta tu teoría satanista. Pero siempre es el exmarido.
No esperaba de Cooper and Fry algo tan brillante como Ludwig pero sí algo más parecido a Death Valley. Pero no va por ahí. Quiero decir que el fuerte de la narrativa no está en la relación entre la pareja de polis protagonistas pese a que el título lo pone de relieve.
Otra cosa engañosa -o más bien autoengañosa- es que los 4 capítulos duran 90 minutos cada uno. Así que hay que tomárselos con previsión.
La serie tiene realmente más interés en los crímenes en sí. No digo que desprecie a los personajes por entero, pero son un poco estereotipados. Cooper y Fry se llevan mal nada más conocerse, se comportan honorablemente en el aspecto profesional pero tienen roces en lo personal, él tiene sus secretos y ella los suyos y son secretos convencionales. Él es de cerveza, ella de vino blanco. Quiero decir que la dinámica de la pareja de policías es previsible, funcional, típica.
1x01. Un cadáver en el jardín de una casa en rehabilitación. Luego 2 cadáveres, luego… 1x02. Una chica pija-rebelde aparece muerta en el bosque. 1x03. Me gusta el 3 porque le pasa algo bueno a alguien. No todo son desgracias. 1x04. Tienen que resolver tres casos de modo rápido: el que toca (una chica muerta en el círculo de piedra de las Nueve Vírgenes), el secreto de él (resuelto por ella) y el secreto de ella (resuelto por él).
Tienen unos giros dramáticos potentes en los que la gente “buena” hace barbaridades como consecuencia del crimen inicial. Algunos suenan excesivos, otros están mejor llevados.
Lo que más me gusta es la parte de los mitos. No hay nada sobrenatural en la serie pero siempre están de fondo esas supersticiones populares. La zona de Peak District en el Reino Unido debe ser bastante fructífera. Y de bonitos bosques.
Ligera, sin demasiadas complicaciones.

28/12/25

Un robo muy navideño

Sophia trabaja en unos grandes almacenes y es una habilidosa carterista. Nick es un informático y hackea las cámaras que instala. Ambos van a a conocerse y acuerdan robar los grandes almacenes Sterling.
¿Por qué queremos que lo logren? Son los protagonistas, el jefe Sterling es malote (el Scrooge de esta historia navideña), nos muestra la vida de ambos, descubrimos que Sophia roba para ayudar a su madre y Nick para ayudar a su hija y como es Navidad se justifica que lo sentimental triunfe.
Hay algo que me cuesta mucho entender: parece que se les olvida que es una comedia. Está muy bien en muchos aspectos: la parte de romance, la trama dramática familiar e incluso el plan del atraco, descrito minuciosamente y hasta con más lógica que muchos de los atracos que vemos. Pero se les olvida el humor. El humor es demasiado epidérmico, superficial. Diríamos que se toman todo en serio de modo innecesario.
Y el humor sí es necesario para aceptar lo que ocurre y que funcione este robo navideño.
Puedo entender que derive a lo sentimental y romántico por el tono pero incluso así eso funcionaría mejor con más humor.
En cualquier caso es entretenida, a veces un poco lenta y hay un par de giros muy locos pero a la vez verosímiles que, en mi opinión, funcionan muy bien. Un atraco bastante original que, como tantas veces, habría ganado con un vistazo más al guion.

27/12/25

Anaconda

-Tío. Podrías ser el Jordan Peele blanco.
Anaconda fue una de esas sagas en las que cuanto peor eran las películas, más se hacían. 5 películas llegó a tener. Más otros productos espurios o sucedáneos.
Doug y Ronald son dos amigos que vieron frustrarse sus sueños de director y actor. De repente deciden hacer un último intento reiniciando Anaconda.
Que quede claro que aquí no hay terror. Es una parodia, una comedia progresivamente absurda. Yo creo que se puede disfrutar la comedia sin más. Jack Black, Paul Rudd, Thandie Newton y Steve Zahn funcionan perfectamente. Me gustaría destacar a este último. Casi siempre interpreta papeles engorrosos o poco agradecidos y él los encarna con una soltura asombrosa.
Pero la peli tiene un poquito más. Es una crítica general a Hollywood, a las producciones cutres, los escritores que no acaban los guiones, empezar a rodar e improvisar sobre la marcha, críticas a las sagas y la falta de ideas originales, el uso que le dan al Oscar… No es profunda, advierto, pero es muy meta, muy irónica y dispara contra todo el mundo. También contra los fans pesaditos, los selfis con estrellas, colgarlo en redes sociales…
Los protagonistas se trasladan al Brasil Amazónico. Allí tendrán un encuentro inesperado con buscadores de oro ilegales, con otro equipo de rodaje que curiosamente está rodando una película titulada Anaconda y contra una auténtica anaconda que mide metros y metros y metros. Toda esa gente, aparte de los protagonistas, son merienda para el animalillo. Pero insisto: no hay nada terrorífico en esta historia y sí mucho humor descerebrado. Hay cosas que hay que verlas para creerlas. Gansadas tremendas.
Se añaden un par de cameos de la Anaconda original (1997).
Entretenida. Mero desengrase neuronal. No la vas a recordar en 4 días. Y aún así es mejor que todas las Anaconda anteriores.

26/12/25

Al margen (669)

1.
Las ovejas detectives tiene pinta de ser tan loca como su título indica y quiero verla cuanto antes. Con Hugh Jackman y Emma Thompson.
2. Luego hablarán de la infalibilidad de A24. Pues bien: no ha tenido ningún gran éxito en 2025 sino que se ha pegado 3 tortazos olímpicos en la taquilla. The Smashing Machine, La muerte del unicornio y Eddington. Dwayne Johnson en la primera, Jenna Ortega en la segunda, Joaquin Phoenix y Pedro Pascal en la tercera. ¿Qué podía salir mal? Pues no se sabe. Pero salió muy, muy mal.
3. La Academia de Hollywood ha puesto en manos de Youtube la retransmisión de los Oscar a partir de 2029 y hasta 2033.
4. Apple TV ha cancelado The Last Frontier: Conspiración en Alaska. Parece que la audiencia caía de modo progresivo y los costes de producción son un tanto elevados. No perder dinero me parece sensato.

25/12/25

Pluribus. Temporada 1

-Si la simpática vuelve a pedir mi número la mandáis a cagar.
Creo que lo mejor de Pluribus es cómo explora todas las posibilidades, la casuística, el “¿qué pasaría si…?” No se limita a presentar la cuestión sino que desarrolla cada una de ellas. Si están todos, si se van, si daña a alguien (repetidas veces), si contestan, si no contestan. Sin prisa. Provocando alergia a los que buscan acción. Te mandamos un dron y recogemos la basura, por ejemplo. Y las consecuencias.
Tras el apocalipsis más amable, cordial y espeluznante que hemos visto en una pantalla, tras el terror que supone que todo el mundo esté a tu servicio, tras lo atroz de una mente colmena que anula la individualidad, la temporada tiene un único propósito: que Carol Sturkas y Manousos Oviedo lleguen a conocerse. ¿Poca cosa? Tal vez. Pero tienen que suceder acontecimientos sorprendentes para que tal circunstancia llegue a darse.
Vince Gilligan nos plantea una distopía que no se parece a ninguna otra que hayamos visto, con ese estilo tan peculiar que ya empleó en Breaking Bad o Better Call Saul, esa seguridad en sí mismo que sabe encuadrar una escena y desarrollarla con calma, consciente de que va a enganchar; con esos planteamientos tan dispares que inició en Expediente X: una misma realidad contemplada desde diversos puntos de vista. ¿Estamos ante unos nuevos Mulder y Scully?
Me encanta su drama, sus propuestas para pensar, su humor inesperado. Carlos Manuel Vesga ha estado, por el momento, contenido en su papel, que es lo que le toca (salvo ese grito, traumático, divertidísimo), igual que Karolina Wydra en su sempiterna sonrisa. Bien. Rhea Seehorn da un recital, como ya sabíamos.
Muy sorprendente.
La leche.
La leche en pequeñitos tetrabriks.

24/12/25

La educación de Polly McClusky

No me lo esperaba, la verdad. Sí esperaba los tiroteos, persecuciones, peleas… Lo clásico de un film hollywoodense. Pero hay un añadido de realismo, de crudeza, que no me esperaba. De profundizar en la angustia vital de una niña desesperada que pierde todo. Empezando por sus padres. No pasan por encima para saltar a la acción. Dejan que el desconcierto y el dolor de ella nos calen hondo antes de lanzarnos a la locura.
Polly vive con su madre y padrastro. Su padre acaba de salir de la cárcel y pasa por el colegio a recogerla porque los progenitores citados en primer lugar han pasado a otra vida.
Traficantes de droga y polis corruptos van a por Polly y su padre Nathan. En la cárcel Nathan no hizo los amigos adecuados o, por mejor decir, usó los amigos que le resultaban adecuados. Ahora eso se ha acabado.
Que Taron Egerton es un actorazo ya lo sabíamos. Pero es asombroso cómo esa niña le acompaña: llanto, desesperación, ira… Vaya cantidad de registros, qué control de la expresividad. Ana Sophia Heger. Te la crees. No hay nada falso en sus reacciones.
Nick Rowland dirige con contundencia, espectacular cuando es necesario, pero sucio y desgarrador en todo momento. Se desliza al otro lado de las historias de vengadores, al lado de la realidad, ese lado en el que las cosas no pueden salir bien y sólo pueden acabar de una manera.
Muy buen ritmo y una banda sonora envolvente, más melancólica que inquietante, como anticipando el futuro.
El último plano es la vida misma y duele un montón.

23/12/25

Reflection in a Dead Diamond

Ya he dicho en múltiples ocasiones que los belgas son los humanos más raros de este planeta, con procesos mentales diferentes a los del resto. No tienen las mismas reglas, lógica ni reacciones.
Buena prueba es esta película de producción belga, dirigida por la dupla de franceses Hélène Cattet y Bruno Forzani. Una cosa hay que reconocerles: se han dejado la salud en el montaje. No quiero ni pensar en las horas que ha tenido que llevarles.
Es una película totalmente onírica. Entramos en la mente de un anciano espía retirado (o eso se cree él) y retrocedemos a su juventud tal como se la ha fabricado en la memoria: heroica, hedonista, lo más, un perfecto 007. Pero siempre le faltó descubrir quién era Serpentik, la mujer fatal tras la máscara.
Surrealista, experimental, anárquica… La mente de Diman divaga, mezcla, retrocede, avanza… Los directores no dejan recurso sin emplear, desde las viñetas de cómic a esos delirios psicodélicos de los 60. Hay ocurrencias loquísimas como el anillo-ojo, el hipnotista, el vestido de espejuelos, las uñas-sable… Un repertorio de gadgets de los que Q. estaría muy contento. Colorista, frenética, interesante en sus inicios y, forzosamente, plúmbea cuando sigue la persistencia en esa extraña ensoñación.
No les quito la originalidad de la propuesta. El problema es que está absolutamente vacía. El guion es nulo. Sabemos desde casi los inicios que quizá todo lo que vemos es fantasía, que todo puede ser falso. Los directores no se molestan en darnos un anclaje. Podemos -puedes- elucubrar teorías pero no hay una base sobre la que hacerlas consistentes.
Arriesgada, potente visualmente, agotadora a medida que avanza. Más experimental que narrativa. Un exceso sólo para cinéfilos. Demasiado extravagante con sus buenos momentos.

22/12/25

The Nowhere Man. Temporada 1

-Continúa enviándolos. Seguiré matándolos.
Lukas trabaja en la Casa de Salvación. Un día se acerca a la zona pija de Johannesburgo para ver si en la basura encuentra algo que pueda servir a la escuela. Allí presencia cómo asaltan la casa de una mujer.
Primero: es la típica serie de vengador. La gran ventaja es que en vez de gringa es sudafricana. Eso aporta ya sus diferencias: cultura, contexto, crímenes.
Segundo: a diferencia de los yanquis aquí hay temas más espinosos. Pueden ponerse igualmente sentimentales pero son más crudos. Hacen que las cosas se vuelvan muy personales. Eso modifica la narrativa y Lukas pasa de estar a la defensiva a ir al ataque. Y hace lo que todo machote hace: coger su pickup, llenarla de armas y echarse a la carretera dejando a la chica toda preocupada.
Tercero: en 2 capítulos resuelve lo que otros tardan una temporada entera.
El 3º es procedimental: un chico de 16 años metido en peleas ilegales de menores. Pero nos presenta a Jonas, un personaje importante. En el 4º unos mafiosetes locales quieren cobrar protección a los proveedores de la Casa de Salvación. Lo resuelven rápidamente y Jonas se desarrolla muchísimo.
Jonas, alguien del pasado en las guerrillas de Sudán, amigo mercenario de Lukas, regresa mentalmente traumatizado. Los dos últimos capítulos son Lukas yendo de frente a buscar su pasado.
Me gusta ese final alrededor de la salina.
Como se ve es una estructura atípica para una serie. Le da un ritmo y unas variantes atractivas pues no tienes claro qué tipo de género te vas a encontrar. No hay grandes cosas novedosas pero está tan bien dirigida como cualquier otra serie estadounidense del estilo.

21/12/25

Vida privada

-Como si siempre tuviera un cuchillo en la voz, una pistola en la mirada.
Es una película muy rara. Es algo así como un chiste que la directora se cuenta a sí misma, un chiste privado compuesto de sus memorias cinéfilas, de planos conservados en la memoria, como sacados de una sesión de hipnotismo para componerlos de otra manera.
Hay un poco de todo: experimentación de la Nouvelle Vague, un fondo muy Woody Allen, toques de Hitchcock… Drama psicológico, comedia criminal, suspense con giros…
Lilian es una psiquiatra fría y distante. Con todo el mundo. Con su exmarido, su hijo, nieto, pacientes… Pero cuando una paciente se suicida Lilian comienza a llorar sin saber el porqué. E investiga porque piensa que pudo ser un asesinato.
Rebecca Zlotowski dirige con la misma frialdad de Lilian. Tardé en darme cuenta de que ahí había humor. Humor soterrado, intelectual, propio.
Es muy difícil conectar con el espectador cuando se hace eso, pero sospecho que a la directora le da igual. Para cuando quieres darte cuenta todo es un mero artificio encaminado a que Lilian y su ex vuelvan a reencontrarse y, desde ese punto de vista, podríamos considerarla como una peli romántica. Gabriel comenta que tal vez todo fue algo preparado por él, ocupando en cierto modo el lugar de la directora, asentando la idea de espectáculo juguetón y arbitrario.
Hipnotismo, un toquecillo de fantasía, un poco de intriga… Una película excesivamente personal.
No es la primera vez que oímos a Jodie Foster hablando en francés pero creo que sí es en la peli en que más francés habla. Hace un buen dueto con Daniel Auteuil.

20/12/25

Avatar: Fuego y ceniza

Sin gustarme, hasta ahora sabía de qué iba
Avatar. Ahora ni eso.
El guion cambia las reglas del mundo Na’vi porque sí. Necesitaban Na’vi malos así que cambian su teología. Si hubiéramos visto a la reina Varang en la primera parte nos habríamos puesto del lado de los humanos. Habríamos tenido razón. La máscara de Spider, de repente, después de 13 años, no es necesaria. Olé. La gente está prisionera o libre mediante excusas absurdas, caprichos en los giros o porque sí. El biólogo marino ecologista que surge de modo espontáneo.
Y un nacimiento virginal. Por favor. Que venga Anakin Skywalker a completar este manicomio. Y puestos a rollos bíblicos pongamos un sacrificio Abraham e Isaac rapidito.
Qué diálogos tan anticlimáticos (¿Juntamos los deditos?).
Visualmente no aporta nada a las anteriores. Aunque podamos decir que el diseño es hiperrealista -¿por encima de los “simples” dibujos animados?- la mayoría de los personajes siguen pareciendo de plástico. Varang, particularmente, nunca me resultó creíble, nunca una “persona”. Y luego hay cosas raras como los brincos aceleradísimos que parecen teletransportación.
Un ejemplo. Son más creíbles los vuelos de Cómo entrenar a tu dragón (siguiendo un punto de vista o encuadrando un movimiento concreto) que esta cámara aérea que se mueve para todos los lados de forma indefinida, cambiando de ángulo incesantemente.
Es una peli de aventuras y la veo como vería Indiana Jones, Tomb Raider, la última de Predator… Sin preocuparme por ciertas incoherencias. Pero es que esto es un desmadre repetido ya en tres ocasiones. ¿Y cuántas decenas de peleas entre Jake y Quaritch tenemos que ver aún antes de que uno muera? Porque seguro que lo que vimos no fue el fin.
A ratos me aburrió muchísimo y eso es algo que uno no espera de una peli de aventuras. Y pretende contarme otras dos veces más lo que ya me ha contado 3. La duración de 197 minutos es una tortura. Pero el problema fundamental sigue siendo: si los Na’vi son malos, ¿por qué no nos lo dijeron antes y a qué estamos jugando? Si son como los humanos, ¿qué importa todo?
Qué pesados, de verdad.

19/12/25

Al margen (668)

1. El egocentrismo de
Francis Ford Coppola está a la altura del de un político. Ha decidido reestrenar Megalópolis el 1 de enero en cines “selectos”. Supongo que su memoria, por otra parte, es muy corta y no recuerda que fue un desastre.
2. Ya comenté que Ridley Scott, otro anciano excesivamente centrado en sí mismo, considera Gladiator 2 su obra maestra y superior a todas las de Hollywood. Russell Crowe tiene una opinión distinta: piensa que es “lamentable”. Ni siquiera dice el título: dice “la secuela”.
3. Vampiras me sonaba bien. Lo de que tienen SIDA, son inclusives y dirige el limitadísimo Eduardo Casanova ya iba sonando peor. Silencio ha sido, obviamente, un desastre de proporciones gigantescas. Sospecho que es justo lo que se merece.
4. Les Sentinelles es una mezcla curiosa de marco histórico (I Guerra Mundial) y ciencia-ficción (un suero, los franceses ganaron solitos la guerra). La estética steampunk tiene buena pinta pero el toque de chovinismo me echa para atrás. A ver qué va diciendo la gente.

18/12/25

Misery

Algo había que decir de
Rob Reiner.
Encadenó 5 películas consecutivas que son clásicos y todas de género diferente. Cuenta conmigo (1986), La princesa prometida (1987), Cuando Harry encontró a Sally (1989), Misery (1990) y Algunos hombres buenos (1992). Alucinante.
Creo que, sin un poco de reflexión, uno no es consciente de lo sencilla que es Misery y de lo impactante que resulta. Te deja imágenes en la memoria marcadas a fuego. Podrás olvidarte de dónde dejaste las llaves, podrás olvidarte de cómo se llama tu madre, pero jamás olvidarás esa maza y esos tobillos.
Sí. Hay más gente por ahí. Pero básicamente nos centramos en James Caan y Kathy Bates. Annie Wilkes es uno de esos personajes que pasan a la historia del cine. El rango de expresividad, los cambios de humor en un instante, la medidísima gestualidad demostraron lo que una gran actriz puede hacer. Desde la manifestación de admiración hasta la loca de atar total caben muchos matices. Y Kathy Bates los interpretaba todos. Una expresión, giro de la cabeza, otra expresión radicalmente distinta.
Escenarios mínimos (y una excelente planificación), dos personajes de peso y un guion con un desarrollo milimétrico, sobrecogedor, angustioso.
La historia (Stephen King) era, en el fondo, ajustar cuentas con los críticos literarios (advenedizos o profesionales). Pero más allá del subtexto era una película de terror de verdad, de las que no hay casi ninguna.
De las que te hacen gritar de dolor.
Y salía Lauren Bacall un ratito. Si es que más no se puede pedir.

17/12/25

Hunting Season

Abrimos la película con una secuencia para mostrarnos al malo (
Jordi Mollá). Bien llevada, pienso. Luego se estropea con una pelea simplona pero no importa. Ya sabíamos que el tipo iba de duro.
Luego aparece Mel Gibson y su hija. La idílica vida en los bosques del republicano cazador, rezador, con muchas armas, arréglalo tú mismo mientras miras pelis del Oeste o lees novelas de Louis L’Amour. A partir de ahí sabes que todo van a ser clichés y en dónde tienes que situarte. Porque si no te has situado es mejor que lo dejes.
Aparece una chica herida de bala junto al río y Bowdrie y su hija Tag intentan curarla.
No es difícil seguir la línea de puntos pero me parece bien cómo van desarrollando las animaladas del malvado Alejandro. Es cruda, tal vez demasiado para una historieta de este estilo, pero en su mayor parte resulta plenamente coherente.
La dirección de fotografía es rara, demasiado bonita, con ese aura dorada del bosque y la casa y la niebla. Casi como de cuento.
Me gustó una cosa: la cortadora de césped. Parece mero relleno pero es una pistola de Chéjov: al final tiene su función. Me hizo mucha gracia el regreso de la camioneta llena de gente hecha polvo.
Una de violencia catárquica en el momento oportuno no hace mal a nadie. No la retendrás mucho en la memoria pero entretiene mientras la ves.

15/12/25

What You Wish For

Ryan es un chef con deudas. Huye a un país latinoamericano aprovechando que un amigo suyo, también chef, está allí para preparar una cena lujosa. El amigo se suicida, él adopta su nombre y los problemas surgen cuando le explican qué clase de plato tiene que preparar.
Digamos que es una mezcla entre Ripley y Hannibal. A mí me atrae más por lo primero que por lo segundo. Esa ambiente exótico, el extranjero perdido que busca sacar partido de cualquier oportunidad, la asunción de otra identidad que es preciso sostener en situaciones críticas… La inmoralidad despreocupada.
Un tipo que se enreda cada vez mas en sus mentiras.
Me gusta el detective Ruiz. En la mayoría de pelis le dicen a un poli que Fulanito no está y el poli dice que ya volverá. Ruiz dice que tienen asientos cómodos y ahí se queda lo que haga falta. También hay algún truco barato en el cambio de conversación, pero todo no se puede tener.
Obviamente turbia, retorcida. No tiene la sutilidad de las historias de Ripley y quedan cosas sin explicar o no del todo convincentes. Pero está bien cómo construye la atmósfera, cómo expresa ese mundo de ricos que hacen el mal sin remordimientos, sin traumas, felices, encantados de correr riesgos.
A Nicholas Tomnay le gusta dirigir pelis de este estilo. Ya había filmado El perfecto anfritrión con la que tiene muchos puntos en común, especialmente en el modo de construir y mantener la tensión.
La cuestión de los finales. En esta ocasión no se trata tanto de que guste o no, de que quede abierto o no. Simplemente pienso que se podría haber logrado algo mejor.
No está mal pero el guion debió macerarse un poco más.

14/12/25

Shetland. Temporada 10

A ver: yo eligiría Shetland porque soy un tío raro, pero estoy de acuerdo con Chris en que la inmensa mayoría de la gente preferiría Mallorca.
Cuando Shetland se hizo grande nos acostumbró a un ritmo rápido. Muchos personajes, muchos traumas, muchos ambientes. El montaje saltaba rápidamente de uno a otro. Apenas habían empezado con un lío se les echaba encima otro. El inicio de esta décima temporada me parece incluso demasiado rápido. En 25 minutos nos presenta a una abrumadora cantidad de personajes que tendrán importancia. Exigente con el espectador.
En sus inicios me gustó la aparición del cadáver, bastante macabra y me pareció muy absurdo lo de llevar a comisaría a la mujer con demencia. Por suerte no estuvo ahí el meollo de las múltiples tramas.
Mi personaje preferido es Stevie. Una manipuladora de cuidado. Este tipo de personajes suelen estar mal escritos, ser toscos, demasiado evidentes. Pero aquí está muy bien desarrollado. Y la actriz tiene una intensidad enorme. Tom Jameson también me gusta. Un tipo con mucha presencia, bien interpretado.
Bien. Hay cosas muy crudas e historias muy dramáticas, en la línea de lo que nos tiene acostumbrados. Shetland pudo ser siempre un procedimental y se negaron a ello. En vez de ir caso por caso, hacen que sean simultáneos y tienen que atenderlos a un mismo tiempo. Entrelazar el tinglado, montar tenues conexiones y que resulte comprensible me parece muy meritorio.
Lo que más me gustó fue una trama colateral: Tosh y Sandy ocultando cosas a Billy para protegerlo sin saber que Billy ya sabe y oculta cosas para proteger la memoria de un amigo. Billy estuvo ahí, en segundo plano, desde la temporada 1. Aquí tuvo su protagonismo, su explosión. Pobre Billy. Y pobre Tosh. Creo que es el mantra, el resumen, lo que más decimos viendo Shetland: pobre Tosh. Pobrecita inspectora bondadosa.
Muy fuerte la resolucón del asesinato. Claro. La policía no entiende que las cosas tenían que hacerse así.
Buena noticia: habrá temporada 11 en 2026.

13/12/25

El rey de reyes

Dickens
escribió una vida de Jesucristo a modo de cuento para sus hijos. Especialmente para Walter. No la publicó en vida. Ni en vida de sus hijos. Lo consideraba algo íntimo, familiar. Sólo vio la luz (1934) tras la muerte de todos ellos.
Ahora salta a la animación. Mi teoría es que si las vidas de Jesucristo incluyen la crucifixión deberían estrenarse en Semana Santa. Y esta peli incluye la crucifixión. Estrenarla en Navidad te corta un poco el rollo.
Es un producto peculiar. La producción es de Angel Studios y las voces son de actores de lengua inglesa. Pero el equipo técnico en su totalidad -dirección, guion, montaje...- es coreano.
Pienso que el resultado es bueno porque no se complican en exceso la vida. Van al grano, cuentan unas pocas escenas significativas y rellenan con la familia de Dickens.
El dibujo no me parece especialmente bueno. Sí están bien animados los movimientos y la iluminación de escenas, pero el dibujo se queda algo petrificado, rígido.
Vamos alternando entre Dickens contando el “cuento” a su hijo y las preguntas que él hace con escenas del evangelio. Lo interesante es que Walter, el hijo de Dickens, aparece en ambos lugares: como oyente del relato y dentro de las escenas del Nuevo Testamento. Las transiciones están muy bien llevadas. Además de lograr con ello algún momento divertido, también hace que resulte más emocional.
Mi secuencia preferida es la de Jesucristo caminando sobre las aguas. La tormenta, la agitación de la barca, Walter flipando mientras mira por la borda… La escena adquiere un sentido especial pues tiene un eco hacia el final de la narración, cuando Walter siente, metafóricamente, que se hunde.
Amable, algo simple, dirigida claramente a niños. Pero lo dicho: creo que habría tenido más éxito en Semana Santa.

12/12/25

Al margen (667)

1. Por alguna razón inexplicable se estrena en cine
Kontinental’25.
2. Netflix compra Warner. Que viola las leyes antimonopolio. ¿Y Paramount no? Cuánto llora la gente. Como si fuera el fin del mundo. Si no te gusta, haberlo comprado tú. Ah: que ahora Paramount sí ofrece dinero en serio. Que era un problema de ser tacaños.
3. Hay series con privilegios. Series intocables. Los Soprano es una de ellas. Critican a Stranger Things porque nunca muere un personaje principal, que en cada temporada traen a alguien para que muera. Los Soprano hacía lo mismo -un primo que venía de otro lado- y nadie se quejaba. A mí me cabreó que se cargaran a Steve Buscemi. Ojalá se hubieran cargado a los hijos de Tony Soprano. Petardos.
4. It: Bienvenidos a Derry. La serie más sobrevalorada del año.
5. Como seguidor de Doctor Who debería ponerme con The War Between the Land and the Sea. Pero si la serie madre ha sido un espanto en sus últimas temporadas, ¿por qué ponerme con un derivado? Esa criatura del mar puede que sea interesante. Pero es más probable que se convierta en otra catequesis de inclusión. Y la religión de la representación de las narices ya me ha torrado bastante. Si te animas a ver la serie, dime.

11/12/25

El misterio de Cemetery Road (Down Cemetery Road). Temporada 1

-Sólo por concretar, ¿con “seguir aquí” se refiere a seguir en el trabajo o en el… plano existencial?
Mick Herron es el autor de Slow Horses, pero no es su única saga. Tiene otra sobre la detective privada Zoë Boehm, que viene a ser un trasunto de Jackson Lamb: desagradable, hiriente, adúltera… Una sesentona que se viste como una rockera de 20 años. ¿Y sabes quién da vida a semejante ejemplo para la humanidad? Emma Thompson. ¿Y quién la contrata? Ruth Wilson.
Sólo con esos dos nombres me subo a cualquier barco en el que ellas estén aunque haga aguas.
Una explosión en la que muere un matrimonio. La hija pequeña vive pero tras llevarla al hospital desaparece. A Sarah, vecina de los fallecidos, no le cuadran las cosas y busca a un detective privado.
La trama se complica mucho: militares, experimentos biológicos, una enfermedad rara, una conspiración del gobierno británico, asesinos despiadados…
Es bastante distinta a Slow Horses. En la serie de espías, La Ciénaga tiene mucho protagonismo, es muy de despachos. Es una serie gris. Down Cemetery Road tiene más de aventura en el sentido de que hay huida y persecución, más acción, más escenarios, más paisajes, calles… También es más colorida.
Sin tener la calidad de Slow Horses es entretenida. Mantiene un ritmo equilibrado pese a los cambios de acciones y escenarios, se desarrolla sin rellenos excesivos y los giros llegan de modo adecuado. La escena que más me gusta es la del tren. Se han hecho grandes secuencias de tensión en trenes y aquí no fallan. Zoë y Amos se encuentran por primera vez pero ambos saben que el otro es su enemigo mortal.
Es un poco absurdo lo de la isla que no está en los mapas, pero lo dejé correr.
Malik, el solucionador del Ministerio de Defensa, es candidato directo a formar parte de los Slow Horses.
-¿Y la señora borde?

10/12/25

Trol 2

Cuanto más presupuesto, peor es la película.
Si pasaron tres años para hacer una segunda parte, era de suponer que corregirían errores de la primera, no que los amplificarían.
Trol 2 no tiene ninguna personalidad. No hay en ella nada propio, nada que corresponda a una imaginación personal. El otro día comenté La batalla de los simios gigantes porque Trol 2 entra en esa película y roba a manos llenas. Y luego de otras. Lo importante es que aquélla era técnicamente avanzada a su tiempo -con un mal guion- y ésta es un desastre en todas sus dimensiones.
La escena de la discoteca de la pista de esquí pudo ser buena. Pudo ser una masacre de campeonato. Pero queda reducida a su mínima expresión. A mí me recuerda a lo peorcito de Parque Jurásico cuando los dinos se desmadran y no muere casi nadie.
Mal ese enfrentamiento entre dos troles -bueno, malo- simplemente porque sí. Mal lo de inventarse una nueva regla cerca del final. Muy mal el rollo de representación e inclusión. Yo pensé que los noruegos no podían caer tan bajo pero ahí están.
También te digo que darle dinero al tío que destrozó Tomb Raider -y dárselo repetidamente- es para preocuparse.
Me gustaría que alguien explorara los troles en otra dirección.

9/12/25

El capítulo perdido: La venganza de Yuki

En la cronología de la película, Beatrix Kiddo mataba primero a Vernita Green y después de modo casi sucesivo a Gogo Yubari y a O-Ren Ishii. En esta animación no se respeta el canon. En el cuaderno de Beatrix vemos que acaba de matar a Vernita pero O-Ren Ishii ya está muerta (hay un trazo que parece indicar eso). Si no es así, la cronología aún tiene menos sentido porque Gogo habría muerto mucho antes que O-Ren.
En fin. Tarantino hace un cortometraje para Fornite. Imagino que su tontería de dirigir sólo 10 películas le lleva a ocurrencias peregrinas como ésta. Son 10 minutos en los que Yuki Yubari, la supuesta hermana de Gogo quiere vengar a su hermana.
Hay cosas muy de Tarantino. La planificación, los medidos movimientos de cámara. Pero poco más. Es un tiroteo sin ninguna imaginación y con un toque fantástico-surrealista sin mucho sentido. Igual para Fornite lo tiene pero no para Kill Bill. Y el guion es elemental. Que no se ha esforzado mucho, vamos. Y eso es poco Tarantino.
La animación no me gusta. Se busca casi el realismo en los rasgos de Uma Thurman y Yuki pero los fondos y otros personajes son cartoon total.
Todo es raro en este producto sin chicha.
La coñoneta se llama camioneta a secas.

8/12/25

Jay Kelly

-¿Sabes lo difícil que es ser uno mismo? Inténtalo.
He visto hace un par de días Valor sentimental y me ha parecido una película de una altura sobresaliente. Jay Kelly tiene muchos, muchísimos puntos en común. Así que Jay Kelly pierde por goleada. Es probable que, de haber visto Jay Kelly con mayor distancia temporal, la valorase mejor. Digo esto para que estés sobre aviso y no te fíes mucho de mi criterio en esta ocasión. Si es que te fías en alguna.
Jay Kelly es un actor de renombre. Se hace mayor y un día confluyen varias circunstancias inesperadas: hay un homenaje en perspectiva, su hija se va de viaje por Europa, se encuentra con un antiguo amigo, las cosas no acaban bien… Jay Kelly, súbitamente, acompañado de su séquito, emprende un viaje que no sabe si es de huida o de búsqueda. Tal vez huye de quien aparenta ser para buscarse a sí mismo.
De eso trata la película de un modo demasiado explícito. Ser uno mismo. Algo casi imposible para alguien que jamás ha buscado la introspección. Siempre ha sido otro de cara al público, a la cámara, a la publicidad.
Busca recuperar la relación con sus hijas, rota desde la infancia de ellas y, de ese modo, tal vez entenderse mejor. Algo semejante ocurre con el padre, al que se parece mucho más de lo que le gustaría.
Noah Baumbach escribe el guion con Emily Mortimer. Son directos y hasta un poco bruscos y deberían saber que en Europa puedes robar un bolso con impunidad a una anciana pero jamás, jamás de los jamases, se te ocurrirá parar un tren porque se te cae el pelo.
Es buena peli pero no tan buena como otras de Baumbach. Hay un reparto internacional que quita el hipo y es un gustazo ver a toda esa gente. Me gusta el modo de plantear los flashback y, desde luego, la secuencia del bosque en niebla, un buen modo de reflejar el estado interior.
¿Y si somos la vida que nos hemos perdido?
-Como te odio mamá. Eres peor que Rusia.

7/12/25

La empresa de las sillas. Temporada 1

Ron presenta el proyecto de un nuevo centro comercial. Es un gran momento. Al sentarse, la silla se rompe y Ron termina en el suelo haciendo el ridículo. Busca, indignado, la empresa que fabricó las sillas y sospecha que es una fachada para una conspiración criminal gigantesca. Se vuelve paranoico y su paranoia hace que todo se complique aún más.
Pero no eres paranoico si un tipo trata de romperte la cabeza con un tubo metálico como advertencia para que dejes de indagar.
El humor incómodo tuvo un paradigma en Mr. Bean. Un impresentable, un imbécil, un tipo al que no quieres cerca y que la pifia a lo grande allá por donde va. La diferencia entre Mr. Bean y las modernas series incómodas actuales es que ahora todos, absolutamente todos, son imbéciles. Somos imbéciles. Es un retrato de nuestra sociedad. Gente imbécil con reacciones imbéciles haciendo cosas imbéciles del modo más imbécil posible.
Ron avanza en su investigación porque aquellos con quienes topa son tan tarugos como él. Mientras se desmorona su orgullo herido, va quebrándose su vida familiar, laboral… A cada decisión demencial que toma le suceden consecuencias más y más locas.
Me atraía por el suspense pero la solución la dejan para otra temporada. Otra serie más cuya primera temporada es totalmente prescindible. Están más interesados en el humor tontorrón que a mí no me hace mucha gracia. Sólo en contadas ocasiones me hizo reír. Además me irritó tanto grito y tanto desgañitarse por chorradas. A Tim Robinson, el protagonista, es difícil calarle. Lo mismo tiene una reacción de absoluto demente que funciona de modo normal y hasta da muestras de inteligencia. Desconcertante.
En fin. Hay gente que disfruta pasando vergüenza ajena. Yo no. Pensé en abandonar pero la terminé sólo para poder dar una opinión de la serie completa.
Vuelvo a pensar que los yanquis tienen cerebros que no maduran más allá de los 13 años. Da grima ver a adultos comportarse como adolescentes llorones.