31/12/10

La película que me sorprendió.

Este año ha sido difícil.
Lo primero que se me vino a la cabeza fue una serie: Downton Abbey. Así que me dije que no, que tenía que ser una película y lo segundo que se me ocurrió fue otra serie: Sherlock. Así que seguí pensando y me sorprendí al descubrir que la película que realmente me sorprendió este año fue El bueno, el malo y el raro. A medida que pasa el tiempo le veo más virtudes. Pero no se estrenó en cines. Salió directamente en DVD.
Vale, Origen me sorprendió, pero esa es la película que escoge todo el mundo y dado que los dos últimos años he ido en plan alternativo/friqui/guay con Déjame entrar y The Fall. El sueño de Alexandria, tengo que escoger algo más peculiar.
Me quedo con El pequeño Nicolás por varios motivos:
1. Hace reír a todo el mundo y no defrauda a nadie.
2. Tiene a esos dos monstruos de la comedia francesa que son Kad Merad y Valerie Lemercier.
3. Tiene esa secuencia de la cena, digna de encontrarse en la selección de las más desternillantes. Exagerada, histriónica, absurda, delirante. Pero divertidísima. Imposible no reírse a carcajadas en algún momento.
4. Los que me han discutido que la secuencia de la cena no es la mejor, se inclinan por la de la poción mágica o la de la clase de conducir o la revisión médica a los niños. En cualquier caso todos creen que algún momento de esa película debe incorporarse en una antología de la comedia.
5. Tiene humor, optimismo y desparpajo, cualidades de la naturaleza humana que prefiero, con mucha diferencia, al pesimismo, la grisura y el cenicientismo de cosas como, por ejemplo, La cinta blanca. Que también me sorprendió, oye, para qué negarlo. Pero La cinta blanca me provoca pesadillas y con El pequeño Nicolás duermo como un lirón.

30/12/10

The Tourist

El secreto de Anthony Zimmer estuvo a punto de incorporarse al selecto grupo de películas ocupadas hasta ahora sólo por las de Emir Kusturica: las que no soporto y tengo que salir del cine antes de que acaben. Me pareció una historia mal planificada y mal montada, es decir: mal contada.
Por eso, cuando vi que los americanos hacían un remake, dirigido nada más y nada menos que por Florian Henckel von Donnersmarck (La vida de los otros) e interpretada nada más y nada menos que por Johnny Depp y Angelina Jolie, me quedé bastante perplejo. ¿Por qué hacer un remake de algo malo?
Pues para mejorarlo. Creo que The Tourist es el primer remake que veo en mi vida capaz de superar al original. La película no va a emocionar. La gente se va a fijar sólo en la acción y, en esta época, de giros de guión extraños, tal vez defraude o sea previsible.
Pero The Tourist es una película enormemente elegante, bien planificada y montada, es decir: bien contada. Hay derroche de clasicismo tras la composición de las escenas. Recuerda, inevitablemente a Hitchcock, a Con la muerte en los talones. Recuerda al buen cine negro, a aquellas grandes películas con mujeres fatales, al buen cine policiaco que acababa convirtiéndose, no se sabe muy bien cómo, en cine romántico.
Los tiroteos no ocurren en cámara lenta ni las lanchas se mueven por Venecia en cámara rápida. Los protagonistas no dan saltos enormes de tejado en tejado. Hacen todo eso, pero de forma creíble, verosímil, de un modo convincentemente bonito y, sobre todo, evolucionando magistralmente con sus acercamientos y alejamientos.
Así como El secreto de Anthony Zimmer me pareció sobrevalorada, The Tourist será infravalorada. Quizá por eso me he pasado un poquito alabándola. Pero merece la pena, creo yo.

27/12/10

La montaña mágica

A veces me he preguntado por qué nos cuesta tanto, en la actualidad, inventar cuentos clásicos, duraderos, perennes. Seguimos reciclando, reinterpretando y remakeando a Caperucita Roja, Blancanieves, Hansel y Gretel, Rapunzel, Cenicienta...
Por eso me gusta echar un vistazo a cuentos originales. Alguien que se inventa una historieta nueva con el armazón de la tradición.
Bien, ya sabes: es obvio que salgo defraudado.
Los alemanes lo intentan en ocasiones, es verdad. Quizá la influencia de los hermanos Grimm. Nos presentan películas como Kika superbruja y el libro de hechizos o Krabat y el molino del diablo.
Ahora llega ésta para los peques muy peques. Una princesita de los gnomos azules, bastante cobardica, tendrá que emprender un viaje, encontrarse con gnomos rojos, humanos y un montón de aventuras. La cosa tiene un poquitín de gracia y supongo que a los más enanos les gustará.
Pero te aseguro que tampoco será un clásico.

25/12/10

Bruc: El desafío

Siempre son los referentes.
Lo ideal sería tomar una película en sí misma y juzgar sobre ella. Pero como hay que evaluar originalidades, préstamos, ideas relacionadas con ideas, sugerencias, tal cosa no es posible. Así que acabamos por comparar.
Si comparo Bruc: El desafío con otros productos patrios, películas como Alatriste o series como Águila Roja o Hispania, no cabe duda que Bruc es sobresaliente.
Si lo comparo con el cine Hollywood histórico/aventurero, entonces las cosas cambian y le doy un aprobado justito.
Lo más curioso de Bruc es que, en realidad, no es tanto histórica como de acción. Es Rambo liándosela parda a Napoleón en las montañas de Montserrat. En concreto es Acorralado, un tipo huyendo por los bosques, perseguido por un grupo de franceses, en donde la presa se convierte en cazador. Hay alguna escena calcada de Acorralado.
Creo que no ha encontrado el ritmo adecuado. Una película así, una persecución por bosques y montañas, debería tener más dinamismo. Pese a todo, sirve para pasar el rato y comprobar que se podrían hacer buenas cosas si se quisiera.
Por cierto, cuanto más veo a Juan José Ballesta menos me gusta. Cada vez que habla me derrumba la escena.
Y Feliz Navidad en un año que el cine casi se ha olvidado de estas fechas. Ni siquiera Disney nos saca su habitual tontería. Quizá mejor.

24/12/10

El discurso del rey

Otra de esas producciones inglesas impecables.
Cuando se ponen a hacer cine de época es difícil rivalizar con ellos.
Los Johnson llegan a la consulta del logopeda pues el marido tiene notables dificultades para hablar en público. Sólo que, tras el nombre de los Johnson, está el Duque de York, futuro Jorge VI, y su esposa.
La anécdota es mínima. En realidad se trata de narrar la amistad entre dos hombres de diferente posición social: un monarca y un logopeda que va por libre. La desconfianza, el acercamiento, las disensiones, negativas y concesiones. El logopeda reclama trato de igualdad y llamar Bertie a Su Majestad
-Majestad la primera vez. Después, señor.
Los diálogos son bastante buenos, tratando de alcanzar el nivel de The Queen. Lo que pasa es que en El discurso del rey hay menos material real, muchas de las cosas son inventadas y resulta algo menos verosímil. Y, curiosamente, más convencional.
En cualquier caso, lo mejor son las interpretaciones: Colin Firth (se sale: una angustia cada vez que habla), Geoffrey Rush (convencido de que puede fabricar un rey cojonudo), Helena Bonham Carter (¡en un papel normal, atención!), Guy Pearce, Timothy Spall...

23/12/10

The good wife. Temporada 1

El fiscal del distrito va a la cárcel, acusado de corrupción y escándalos sexuales. Su esposa, Alicia Florrick, alejada de los tribunales durante 13 años para cuidar de los niños, debe volver a trabajar.
Y ahí está Julianna Margulies, a prueba, en una firma de abogados. La historia empieza convencional: un juicio por capítulo y la habilidad de la prota para ganarlos. Es decir, una serie más de abogados.
Pero luego empieza a crecer, allá por el capítulo 7, 8 o 9. Chicago es grande. Pero en el mundo de las leyes todos se conocen y las cosas se embrollan. Fiscales, policías, abogados, la detective de la firma, el analista de balística, jueces, asesores de imagen, el pastor de la iglesia que pasaba por allí, los hijos y la abuela.
Cosas que no me convencen: la investigación que llevan a cabo los hijos, el flirteo inverosímil con el jefe de la firma, los primeros capítulos del jovencito abogado competidor.
Con el tiempo, los personajes dejan de ser estereotipos para hacerse complejos. Algunos son realmente buenos.
Mi favorito es Eli, el asesor de imagen que, aunque sólo aparece en los últimos capítulos, me parece una incorporación esencial para el desarrollo de futuras temporadas.
Mi favorita es Kalinda, la detective del despacho de abogados. Además de ser una auténtica máquina, juegan muy bien con su ambigüedad sexual. Y eso pocos saben hacerlo. Me temo que acabarán estropeándolo pero, de momento, resulta muy logrado.
Y hay secundarios buenísimos que sólo vemos de cuando en cuando: esa abogada rubia, melindrosa, que se hace la tonta; ese juez que va de colega...
Todos tienen secretos, todos mienten a todos, todos se guardan un as en la manga. Incluso Alicia Florrick: ¿está preparando su propia carrera en plan Hillary Clinton?
Para ser una serie de abogados, donde todo parece trillado, está por encima de la media. En mi opinión (in my opinion, como exige esa juez) deberían olvidarse de presentar un juicio por capítulo y centrarse en los jaleos personales. Que los hay. Y muchos.

22/12/10

El último bailarín de Mao

Ocurre, y lo entiendo, que a la mayoría de la gente les emociona la película.
Tiene buenas intenciones, la historia es maja y todas esas cosas. No sé, por decirlo de alguna manera, es una de esas películas que procuran ponerte los sentimientos a flor de piel de tal manera que, en el fondo, no puedes decir nada malo de ella. Como Un sueño posible, por ejemplo.
Pero no sé si es que he visto demasiado cine o, simplemente, que he visto Noches de sol, el caso es que no me acaba de convencer. Reconozco que es muy mala práctica sentarse a ver una película y estar continuamente comparándola con otra. Es malo pero no podía evitarlo: Noches de sol se me venía a la cabeza una y otra vez. Pensaba que esto o aquello deberían haberlo hecho así o asá. Pero entonces habría sido Noches de sol.
En fin, me parece que El último bailarín de Mao no tiene la suficiente habilidad para despegarse de su referente y tampoco para parecerse a ella. Los personajes son sencillos (americanos buenos, chinos malos) para que sea fácil entenderlos.
Y, después de ponerla a caldo, reconozco que es una película muy asequible para muchos públicos y que hasta acabarán encantados con ella. Quizá tú eres uno de ellos.

19/12/10

Animal Kingdom

La madre de Josh siempre ha procurado mantenerle alejado de la familia. Una familia de criminales: ladrones, asesinos, traficantes... Pero cuando ella muere de sobredosis a Josh sólo le queda... la familia.
Una muestra de cine australiano independiente que ha recibido unos cuantos premios y que, en mi opinión, no está mal pero tampoco es para tanto. Winter's Bone me parece más inteligente, más ágil, más sutil, con personajes mejor definidos. En Animal Kingdom toda la película parece rodada, innecesariamente, en cámara lenta y, cuando efectivamente emplean la cámara lenta, no tiene mucho sentido.
Aparece Guy Pearce, casi irreconocible, tras un bigotito. Es el poli que trata de desmontar el tinglado de la familia. El mejor personaje es el de la abuela, una señora que podría entrevistarse con Michael Corleone de igual a igual y aprender cosas el uno de la otra. Menudo ejemplar.

18/12/10

Tron: Legacy

Tron (1982) fue una apuesta muy arriesgada, un intento de hacer Matrix cuando no había efectos especiales para ello, cuando la gente no sabía lo que era la realidad virtual, apenas un ordenador y, por pelos, un videojuego. No es raro que fuese un fracaso de taquilla. La gente se preguntaba qué diablos hacía Jeff Bridges jugando a los marcianos y por qué estaba dentro de la maquinita.
Luego se convirtió en una película de culto.
Tron: Legacy es una segunda parte remozada. El hijo busca al padre y los dos acaban dentro de la red. Extremadamente pulcra, visualmente impecable, sorprendente en la unión de la alta definición y el 3D, nitidez acongojante y todas esas luces presentadas de un modo como nunca las habíamos visto.
Pero la mitad del valor de esta película está en su banda sonora. Es Disney y, mientras hay por ahí un tío haciendo el gamba bailando con un bastón o el protagonista grita como un crío porque ha abatido a una nave, la banda sonora nos lleva a la estratosfera, jugando en una división superior. Sonidos electrónicos, épicos, grandiosos, imponentes, rítmicos y, al mismo tiempo, con resonancias clásicas. Una auténtica maravilla. Como si los compositores (Daft Punk) nos estuviesen diciendo:
-Sugerimos hacer algo tan bueno como Blade Runner pero no nos han dejado.

15/12/10

Los perdedores

Antes del verano estaba previsto que Los perdedores apareciese en las pantallas de cine españolas hacia el mes de noviembre. Me extrañó no verla en las carteleras hasta que descubrí en el videoclub que se había estrenado directamente en DVD.
¿Dónde está el problema? En esa bofetada que nos arreó Stallone con Los Mercenarios. Y es que las dos se parecen como gotas de agua.
Una pandilla de brutos se infiltran en un país bananero para darle una lección a un tarugo. Hay un traidor, aparece la chica, las cosas se complican cuando intentan hacer algo bueno...
Se diferencian, sólamente, en el modo de gestionar las peleas. Aquí hay una buena operación de asalto a un furgón blindado. Pero nada más.
Idris Elba y Zoe Saldana vuelven a repetir juntos tras Ladrones. No se puede decir que estén muy brillantes. En Los perdedores llegó un momento en que quise que murieran los buenos. Por malos.

14/12/10

Downton Abbey

No nos engañemos: Downton Abbey es un culebrón. Como los que hacen en Colombia o en Venezuela. Con noviazgos e intereses, amores y desamores, secretos de alcoba y casualidades inesperadas.
Ahora bien. Downton Abbey está hecha con tal maestría, con tal ingenio, con tal elegancia, que uno no puede sino caer rendido a sus pies. Porque también Jane Austen escribía culebrones, ¿no? Y todos los personajes tienen vida y alma, superficie y entrañas, apariencia y tripas. Quiero decir que están extraordinariamente bien dibujados. Del señor de la casa a la última doncella tontuela. Y nadie es más importante que otro. Todos tienen sus miserias y su dignidad. Algunos más miserias que dignidad. Otros más dignidad que miserias. Pero no importa. Todos juegan su papel, su destino personal y el destino de los que tienen al lado.
Dos años (1912-1914) en siete capítulos. El hundimiento del Titanic, la electricidad, los coches, el teléfono. La Gran Guerra. Las mujeres que piden el voto, las que quieren ser secretarias, el socialismo romántico, los que quieren mantener el orden de la nobleza, la flema británica, esos extraños americanos...
Y todo en esa casa: Downton Abbey. Para mí ya se ha convertido en un icono similar a Tara.
Algún día todas estas tierras serán tuyas.
O tal vez no.

11/12/10

Franklyn

En el presente. Londres.
Emilia es una estudiante que prepara su proyecto en video arte. Una vez al mes graba sus intentos de suicidio procurando que la rescaten en el último momento.
Milo es un joven a quien su novia le ha dejado plantado pocos días antes de la boda. Ahora, deprimido, no sabe bien qué hacer con su vida.
Peter es un hombre que busca a su hijo desaparecido.
En el futuro. Ciudad Intermedia.
En Ciudad Intermedia, por ley, debes tener fe, un culto. El que quieras, pero uno. Hay religiones basadas en el manual de instrucciones de una lavadora o en las reglas de la manicura. El único ateo es Jonathan Preest, un enmascarado que busca a un hombre para matarle.
¿Cómo se relaciona todo esto? Pues, lo creas o no, lo hace. No es una película para perezosos mentales porque exige paciencia y atención a pequeños detalles -nombres, fotos, cuadros (particularmente la Muerte de la Virgen de Caravaggio), iconografía religiosa-.
Llegaba con dos años de retraso y me temía un ladrillo. Pero me parece muy sugerente, un cuento de hadas gótico, unos personajes en búsqueda, de fe, de destino, de muerte.
Creer o no creer. He ahí la cuestión.

10/12/10

The Walking Dead. 1ª temporada

El final me ha dejado que ni fu ni fa. Ni frío ni caliente. Debería haber sido uno de esos finales matadores, creo yo. Con ganas de que empezase una segunda temporada con 52 capítulos. Y, en cambio, la sensación que tengo es que, si no vuelve The Walking Dead, tampoco pasa nada.
Vamos, que está bien. Maja, ¿no? Entretenidilla. Bien y eso. Pero ya está.
Empezó a un alto nivel pero se ha quedado en una serie de la que sólo puedes comentar cosas como:
-Estuvo muy lograda aquella escena que...
-¿Te acuerdas de cuando entran en la casa de los hispanos y...?
Nada auténticamente serio y profundo. Drama, drama de verdad, drama fuerte, eso que prometían sobre las decisiones de los personajes, que te ponían los pelos como escarpias, de eso, muy poquito.
No hay carisma en los personajes. Después de convivir 6 capítulos con ellos, deberíamos temblar con sus preocupaciones, conocerlos, quererlos por ser tan buenos o tan malvados. Hoy, un día después de ver el último capítulo, ni siquiera me acuerdo de cómo se llamaba el protagonista. Y tampoco es que sean tantos personajes.
Qué gran diferencia con Downton Abbey de la que hablaré muy pronto.

9/12/10

Igualita a mí

Freddy. 41 años.
Sigue viviendo como si tuviese 18. Discotecas a diario, chanchullos inmobiliarios, aventuras de una noche. No está hecho para casarse, por supuesto. Quiere ser libre, acostarse a las 5, levantarse a la hora de comer. Ser un irresponsable.
Un día se lleva a una chica a casa y, de repente, descubre no sólo que es padre sino que va a ser abuelo.
Se la podría comparar un poco a Cyrus por lo que se refiere a la crítica que hace de los cuarentones inmadoros. Igualita a mí es más liviana, más comedia, más argentina.
Creo que Igualita a mí tenía mucho más potencial que el desarrollado. Situaciones como el momento en que Aylin conoce a su tío y a sus abuelos (y ellos a ella) debería producir un efecto más explosivo. Tiene su gracia pero no demasiada. Lo mismo se puede decir de muchos de los enredos que se van sucediendo: los apunta, los inicia y no se desarrollan.
No consigue que nos interesemos verdaderamente por los personajes. Ni siquiera por el peludo.

8/12/10

Megamind

Dreamworks debutó en la animación con aquella genialidad que fue Shrek y, desde entonces, está intentando repetir el éxito.
Sin éxito.
Ahora intentan poner patas arriba el mundo de los superhéores. Pero en vez de lograr una divertida parodia obtienen una bufonada que ni siquiera tiene mucha gracia. Algún chiste aquí y allá que los niños no van a pillar y mucho ir y venir deprisa.
Megamind, Metroman y Titán. Para darles una paliza independientemente de si son superhéroes o supervillanos.
Que alguien llame a Los Increíbles.

7/12/10

Caprica

Caprica es una precuela de Battlestar Galactica. Acontece 58 años antes de que los cylon se alcen en armas contra los humanos, en el momento en que industrias Graystone está desarrollando su primer robot.
Los tres primeros capítulos me parecieron muy interesantes, con ideas sugerentes acerca de lo que es persona, memoria, sentimientos. La realidad virtual que proporcionan las holobandas era un terreno muy sugerente: el perfectísimo avatar de la protagonista quedaba viviendo en el mundo virtual mientras ella moría. ¿Podría reinstalarse en un cuerpo? ¿Y qué clase de cuerpo?
Después, la más alucinante caída en picado que he visto en una serie. Aburrida, con cantidad de tramas sin utilidad. Tamara y Lacy son absolutamente irrelevantes, sus respectivas historias en el mundo virtual y en las sectas fanáticas no sirven para nada ni afectan a la historia principal. Lo mismo cabe decir de la trama de mafiosetes de los hermanos Adama en plan El Padrino (lo de los tauranos preparando espaguetis es demasiado). Y todo el rollo de política empresarial está bien para un capítulo, pero no para 10.
Así que, como aburría, la audiencia cayó y acabaron la primera temporada deprisa y corriendo, cerrando en un capítulo final muy confuso. Qué pena. Qué forma de arruinar algo tan prometedor.
Lo peor es que está a punto de ver la luz una nueva serie ambientada en el mundo de las 12 colonias de Kobol: Battlestar Galactica: Blood and Chrome. Y me temo que la veré.
Lo mejor de Caprica era la voz de la protagonista (Alessandra Torresani), una chica de aspecto dulce con un tono que ya le habría gustado a Lauren Bacall. Y para el robot queda muy bien.
Eso decimos todos. Esta frase religiosa empleada por los humanos politeístas en Battlestar Galactica, resulta que en Caprica la usan los monoteístas. ¿Qué pasó? ¿Los guionistas no vieron la serie original?
Pues eso decimos todos.

6/12/10

Reykjavik-Rotterdam

Cine islandés.
Cine social y thriller a partes iguales.
La vida de Kristoffer no es fácil. Está casado, tiene dos niños, dos meses de deudas y carga con la condicional por contrabando de alcohol. Trabaja de vigilante por las noches ganando una miseria. Su mujer, peluquera, tampoco puede aportar mucho más a la economía familiar. Les van a echar de casa.
Así que Kristoffer decide contrabandear por última vez. Un viaje rápido a Rotterdam y vuelta.
Creo que, como drama, no valdría mucho, especialmente si lo comparamos con las tragedias existenciales que suelen venir de esos países del norte. Y como cine de suspense no puede compararse con el dinamismo de Hollywood. Pero ambas cosas juntas, mira tú, funcionan bastante bien. Hay algunas situaciones inverosímiles y algún chiste quizá excesivo (ese lienzo) pero es agradable de ver y tiene alguna sorpresilla.
Y, pese a lo que se pueda pensar, Oskar Jonasson no es el típico norteño depresivo y desaprensivo. Hay una mirada muy humana hacia sus personajes.

5/12/10

La otra hija

Imagino que traducir The New Daughter como La hija nueva era absolutamente imposible, así que, el experto en idiomas de la distribuidora, optó por La otra hija, cosa que tiene mucho menos sentido que el original.
El cine globalizado hace extraños compañeros de cámara. Kevin Costner e Ivana Baquero como padre e hija. Curioso. Al menos, ahora tenemos una actriz española que ya sabía inglés antes de rodar una peli en inglés.
La trama es la de chica posesa, aunque aquí la posesión tiene ciertas peculiaridades. Hay un túmulo indio, mitologías de la ancestral cultura americana y un paralelismo con la organización del hormiguero y la necesidad de una hormiga reina. La idea no es mala pero es escasa y acaba resultando pesadísima.
Además, está esa enojosa tendencia del cine español de terror (dirige Luis Berdejo) hacia el nihilismo que, obviamente, es el modo menos inteligente de terminar las cosas. Y lo hace previsible, claro.

4/12/10

Las crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba

-No es honorable dar la espalda a la aventura.
Claro que no. Por eso estaba yo allí. En cuanto se estrena algo de Narnia me apunto.
Al comienzo de la película Michael Apted mantiene los cánones estilísticos de las dos películas anteriores: colores vivos, intencionados decorados de cartón piedra. Luego, a medida que progresa la narración, se torna decidadamente oscura.
Pongo un ejemplo. Aquellos dos kraken que nos ofrecieron Piratas del Caribe 2 y Furia de titanes seguro que nos defraudaron a todos. Lo que me sorprende es que sea una película de Narnia la que los supere en espectacularidad con la potentísima secuencia de la serpiente de mar (con gafas 3D terminas envuelto en babas).
Pero no sólo son las secuencias de acción. Hay un momento que me encanta: la tentación de Lucy. Lucy, envidiosa de la belleza de su hermana, se transforma en ella. Después, abre la puerta del camarote de su barco narniano y accede a un paseo marítimo en Estados Unidos donde suena jazz y puede sentirse la reina de la fiesta. El contraste es tan brutal -colores (marrones a azules, cálidos a fríos), ambientes, atmósfera- que uno no puede sino agradecer que esto ya no esté en manos de Disney sino en las de Walden Media, una productora con gente inteligente.

3/12/10

Assault Girls

Y Mamoru Oshii tiene derecho, como cualquier otro director a que, de cuando en cuando, se le vaya la pinza.
Assault Girls es, en cierto modo, una continuación de Avalon. Una nueva versión: Avalon (f). Tomándose las cosas un poco a chacota, muy lejos del drama de Avalon y más centrada en las bromas videojueguiles.
Dura sólo una hora y sería una equivocación pensar que es una película de acción. Los 7 primeros minutos están ocupados por una voz en off, hablándonos. Los 7 siguientes los dedica a un tipo andando por el desierto. Y, después, aunque el juego trata de la caza de dragones, hay muchos momentos en que se asemeja más a un documental de caracoles (literalmente).
Es Oshii, por supuesto. Lo que uno no espera, tan rarito como siempre. Pero esta vez no está tan fino.
Con todo, lo que más me sorprendió, fue que no aparecía, por primera vez que yo sepa, su perro basset.
¡Ah! Y Rinko Kikuchi anda por ahí con el mismo bombín que llevaba en The Brothers Bloom.

2/12/10

The Sky Crawlers

El cine de Mamoru Oshii me hipnotiza.
Me quedo encandilado de sus extrañas estéticas, siempre diferentes, siempre innovadoras. No importa si es animación o cine real porque muchas veces no es fácil distinguir y están entremezclados.
The Sky Crawlers es muy rarita. Animación clásica de colores planos para los personajes, animación hiperrealista para los objetos (particularmente aviones y combates aéreos), fotografía real para fondos y paisajes.
Pero no sólo es rarita en la forma. El contenido es muy extraño también. Niños que nunca crecen destinados al combate, clones reciclados una y otra vez, memorias selectivas... Y todo narrado con un tempo lento lentísimo.
Me hipnotiza mientras dura. En cuanto la película acaba, en cuanto salgo del hechizo, me digo:
-Pero tú de qué vas, tío.
Hasta la siguiente, que vuelvo a caer en sus redes

30/11/10

Castle. Episodio piloto

El principal motivo para echar un vistazo a este capítulo es la presencia de Nathan Fillion, un tío que me parece gracioso incluso cuando no cuenta chistes. Por supuesto es una apreciación subjetiva y estrictamente personal. Quiero decir que puede ser que a ti no te diga nada o, incluso, que te caiga mal. Pues estupendo. Pero a mí me cae bien.
El capítulo piloto tiene un planteamiento interesante: un psicópata asesina a sus víctimas siguiendo los asesinatos que narra un escritor de novela policiaca. En el primer capítulo queda resuelto todo. ¿No habría sido mejor que esa fuese la base de la serie entera?
A partir de ahora es otra serie de poli con ayudante. Ella (fría, eficiente, cerebral) y él (caótico, graciosete, alocado).
No sé cómo seguirá la cosa. Me gusta la madre de él (viuda alegre) y la hija de él (quinceañera responsable). Pero si no me la recomiendan doce docenas de personas, creo que ya es suficiente. Los elementos originales no parecen compensar sobre los tópicos.

28/11/10

Skyline

Todos hemos sido abducidos alguna vez en nuestra vida. Absolutamente todos. Es lógico. Queremos saber si hay algo más por ahí. Unos fueron abducidos por Expediente X, otros por V, o Encuentros en la Tercera Fase, E. T., La guerra de los mundos, Alien, La Guerra de las Galaxias, Star Trek...
Bien es verdad que algunos nos dejamos abducir con más frecuencia que otros y caemos en las garras de Galáctica, estrella de combate, Firefly, Serenity, District 9, La invasión de los ultracuerpos... Incluso en la serie B más casposa a la que miramos con indulgencia y a la que disculpamos fallos por carencias de presupuesto.
Pero esto, este producto, esta... cosa... Había visto Aliens vs. Predator 2 de los hermanos Strause y pensé que estaba preparado para lo que iba a ver. Pero qué va. Estos tíos pueden superarse a sí mismos una y otra vez: gastarse más dinero, hacerlo peor, machacar guiones, convertir la invasión de la Tierra en una pelea de urbanización dominguera... Impresionante. Hay que verlo para creerlo. Aunque, ¿para qué querría uno verlo o creerlo?
Mi escena favorita: hay un monstruoso alien modelo rascacielos cargándose coches y destruyendo todo lo que encuentra a su paso. Y los protagonistas: ¡ponen un mueble ante la puerta para bloquearla!
Gracias a los hermanos Strause he visto un pulpo en un garaje pero, en serio, creo que deberían dejar de beber ese producto que destilan en los suburbios de Chicago porque produce unas resacas espantosas.

27/11/10

Ladrones

La crítica ha sacudido bastante a esta película.
Entiendo las razones. Está llena de lugares comunes y los personajes son totalmente planos. O, por mejor decir, arquetipos.
El atraco inicial es tipo Ocean's Eleven, el del final tipo The Italian Job, la persecución a pie tipo Heat. Todo es del tipo de alguien, de la peli de al lado. Los polis tienen los problemas de todos los polis en las pelis de polis, los ladrones tienen su local, su chica, sus reglas, sus rupturas de reglas.
Todo eso es verdad y, a pesar de ello, me parece injusto que se ceben con ella. Si uno quiere profundidad en los personajes, por supuesto, debe olvidarse. Pero si lo único que quiere es entretenerse con puñetazos, peleas y persecuciones, entonces funciona muy bien. Y creo que ésa era la intención de la película. No intentaba ser un drama pretencioso de Michael Mann y ni siquiera de Ben Affleck.
El atraco a los furgones tiene su gracia, la persecución a pie (demasiado movimiento de cámara) resulta entretenida y el tiroteo en el hotel es, sencillamente, apabullante. Al acabar tienes polvo, astillas y virutas en el pelo.

26/11/10

Daños y perjuicios. 2ª temporada.

Ya teníamos un término de la fórmula muy claro: Glenn Close encarnando a Patty Hewes, una tipa peligrosa donde las haya, que nunca olvida y siempre va un paso por delante.
En esta sencilla ecuación los guionistas deciden incluir a Marcia Gay Harden, otro peligro público, otra señora especialista en la construcción de mujeres fuertes y de carácter. Y la colocan en el otro lado del banquillo.
Tal como yo lo veo lo único que había que hacer era construir un cercado de hormigón, echarlas a las dos dentro y organizar apuestas mientras vemos como se despedazan.
Pero, mira tú, resulta que los breves encuentros entre ambas son muy profesionales y acaban hasta por hacerse amigas.
Luego está el otro duelo, el duelo permanente, Ellen Parsons (Rose Byrne) muy consciente de que su jefa ha intentado asesinarla, buscando venganza despiadada. Y, bueno, la verdad es que no se puede decir que sea despiadada y ni siquiera venganza.
Total que, aunque la trama sea rocambolesca, entretenida y con sorpresas improbables, el nivel baja mucho porque el enfrentamiento principal, el choque entre las dos actrices principales, la pelea que nos prometían, esas dos mujeres destruyéndose emocional, profesional y físicamente, todo eso ha quedado diluido.
Ah, y los cabreos de la Close hay que oírlos en versión original.

23/11/10

Cyrus

Cyrus tiene 21 años, no estudia, monta absurdas composiciones musicales creyendo que tendrá éxito y vive aún entre las faldas de su madre. Ella le quita los pimientos de la comida, juega y duerme con él cuando tiene pesadillas.
Una comedia amarga o realista o social o como tú quieras llamarla. Una constatación, quizá exagerada quizá no, de cómo está el patio. Porque el niño de 21 años está así por culpa de la educación que le han dado. Adultos de más de 40 años que tampoco han sabido construir una familia ni madurar.
Es un relato en parte cómico, en parte desolador. No muy agudo pero tampoco trivial. Para nada trivial. Sugerente.
Yo pensaba en que esta película podría haber sido una precuela de Psicosis. Estoy seguro de que Norman Bates, a los 21 años, se llamaba Cyrus. Fijo.

22/11/10

Tamara Drewe

La película es algo así como un intento de adaptar las clásicas novelas victorianas a los tiempos actuales.
La narración parte de una casa de pueblo en la que se ofrece alojamiento a escritores. Está el existencialista, la lesbiana, la romántica... Los dueños son un matrimonio. Él escribe exitosas novelas policiacas y ella se ocupa de todo lo demás: comida, limpieza, granja, cuidado de los animales, arreglar máquinas. Él la engaña siempre que puede. Luego está el chico que ayuda a la mujer, un rockero que viene a un concierto, un par de adolescentes alocadas que se aburren en el pueblo y, desde luego, Tamara Drewe, periodista que regresa a sus orígenes y pone el pueblo patas arriba con su belleza y promiscuidad.
Liviana, frívola, ágil, siempre bonita y con acontecimientos sorprendentes (y un punto surrealista) que dan un vuelco al final de la historia.
Me quedo con las adolescentes que, aburridas en ese pueblo, buscando algo nuevo para entretenerse, van liando todas las tramas con su insensatez.

20/11/10

Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

Arriesgada.
Muy fiel al libro y, por tanto, con poca acción porque, durante gran parte del libro, Harry, Hermione y Ron (a veces sólo Harry y Hermione) se limitan a comerse el tarro mientras atraviesan bosques y montañas.
Creo que a estas alturas de la saga está todo el pescado vendido. Los fans quedarán satisfechos, el resto del mundo se preguntará de dónde sale Mundungus, los elfos, el padre de Luna Lovegood...
A mí me parece que ya se ha convertido en la mejor saga de aventuras para adolescentes que se haya realizado. Te puede gustar o no, te puede parecer complicada o no. Pero está hecha con medios, muy currada, con mimo, con pretensión de credibilidad, con voluntad de hacer las cosas bien. Y eso, en películas para adolescentes, casi nunca pasa.
Helena Bonham Carter. Qué loquísima. Qué peligro. Qué graciosa. Qué... burtoniana. Creo que es quien mejor encuentra el punto: esto es trágico, esto es brutal, esto es una coña. Tengo que dar miedo y ser divertida y pasármelo bien.

19/11/10

Winter's Bone

La América profunda.
Pero que muy profunda.
Ree Dolly. 17 años. Cuida a su madre, medio loca, y a sus hermanos pequeños. Su padre, para salir bajo fianza, ha pagado con la casa. Y ahora no aparece. Quedan pocos días para que les pongan de patitas en la calle. Ree comienza a buscarle.
Premio del Jurado en Sundance. Otra que, como probablemente no se estrenará por estos lares, he tenido que descargarme. Película indie de verdad. Una historia muy lograda. Pensé que no habría mafias más pequeñas en pueblos más pequeños que las de Sons of Anarchy. Pero en las colinas de Arkansas se cuece crack, en chabolas perdidas en los bosques, en tabernas donde sólo suena la melancolía del country. Colinas en las que los hombres matan a los hombres y las mujeres dan palizas a las mujeres.
Me ha encantado esta película. Tan sobria, tan fuerte. Hay que verla con calma, darle tiempo para crecer. Cuando lo hace, tiene grandes momentos.
Ah, el encanto bucólico de la vida del pueblo.

18/11/10

"No ordinary family" vs. "Misfits"

Con el estreno de la segunda temporada de Misfits ha ocurrido lo que no había sucedido con la primera: los comentaristas de series hablan de ella. ¿Por qué, si la primera parte pasó desaparcebida, ahora despierta supuesto entusiasmo?
Porque también ha aparecido su rival, No ordinary family, su opuesta y, por lo visto, algunos consideran necesario promocionar la familia disfuncional frente a la familia tradicional. Superpoderes para superhéroes en circunstancias bien diferentes. Pero ambas series son igual de flojitas.
He visto un par de capítulos de cada una de ellas, de modo que la percepción argumental no es completa. Pero sirve para analizar la tónica esencial.
Misfits: delincuentes juveniles, condenados a hacer trabajos comunitarios, reciben superpoderes. Esa unión les hace sentirse unidos, en cierto modo como una familia. Realismo social, crudeza verbal, situaciones extremas, sexo, gore. Dos capítulos me parecieron suficientes.
No ordinary family: una familia americana de clase media, durante unas vacaciones, recibe superpoderes: papá, mamá, la hija, el hijo. Serie familiar, mensajes bienintencionados, la familia siempre permanece unida. Dos capítulos me parecieron suficientes, pero aquí trabaja Michael Chiklis y, por tanto, no descarto que acabe viendo alguno más.
Muchas veces las series son superiores a las películas de cine porque profundizan más en los personajes y exploran mejor los temas. Pero no siempre. Me parece muy difícil que alguien pueda superar (o siquiera aproximarse) a Los Increíbles en lo que se refiere a familias con superpoderes.

17/11/10

Agenda oculta

Imagino lo que me vas a preguntar: ¿por qué vi esta peli con lo poco que me gusta Ken Loach?
Respuesta fácil: porque trabajaba Frances McDormand.
Pero creo que es una película interesante para entender al director. O para desenmascararlo. O para interpretarlo. Como cada uno quiera.
Agenda oculta, durante buena parte de su metraje, parece que trata del conflicto irlandés y de cómo una operación policial a gran escala está enmascarando un asesinato. En la práctica, la película trata de las obsesiones de Loach enmascaradas en una trama sin mucho sentido. Porque, a la postre, resulta que no tiene nada que ver con el IRA, ni con el Ulster. Sólo de lo mal que le cae Thatcher, el MI5 y la policía. Y de lo majos que son los obreros y él mismo.
Es, como siempre, el problema del cine ideológico: su escasa sutilidad. Es como cuando, en un drama, quieren que un tío te caiga mal y le ponen cara de loco sembrada de acné. Pues muy bien: los has conseguido, ¿y...?

16/11/10

Rubicon

Rubicon es una serie de espías que habita en las antípodas del glamour. El polo opuesto de James Bond, de Ethan Hawke, de Jason Bourne, de Evelyn Salt.
No es raro que se hable de un personaje que lee a Graham Greene. Los espías de Rubicon son grises, cenicientos, aburridos, solitarios, tristes. Desoladoramente tristes. Su vida consiste en analizar papeles, fotografías, información. Día y noche su cabeza está embutida en códigos.
Inteligentísimos, muertos. Enterrados en vida en un despacho.
Grant, amante de la rutina, acostumbrado a recomendar asesinatos con efectos colaterales; Miles, siempre agitado, nervioso, al borde de un infarto; Tanya, la nueva, drogándose para soportar la conciencia; Will, incapaz de olvidar. Kale, el jefe inmediato, que nunca confía en nadie.
Porque aunque son la agencia encargada de coordinar toda la inteligencia americana, luego hay divisiones y grupúsculos y micrófonos y todos espían a todos. Los despachos tienen su sentido pero el tejado es el lugar donde se cuecen las verdaderas decisiones.
Un trébol de cuatro hojas, qué suerte, empieza todo.
Comprendo que la AMC la haya cancelado después de 13 capítulos. Otra de esas series que a mí me gustan y que no aguantan mucho. Ya nunca sabremos la verdad completa. Pero, hablamos de espías, ¿no?

15/11/10

Los Soprano

Me ha llevado casi tres años ver los 86 capítulos de esta serie. Pensé verme uno por semana pero, con frecuencia, otras cosas precedían mi atención. Después acudí a la policía, pidiendo guardaespaldas, nueva identidad y el programa de protección de testigos. Me lo negaron aduciendo que, aunque pensara escribir mal de Los Soprano, eso no era motivo suficiente para otorgarme lo que pedía. Un poli incluso me dijo que por qué querría escribir mal de Los Soprano.
Me fui de la comisaría convencido de que me encontraba ante un poli corrupto, que los tentáculos de la familia de New Jersey llegaban a todas partes y que más me valía no volver a abrir la boca si no quería encontrarme con unos zapatos de hormigón.
Así que, desde mi escondite, una vez más, en contra de lo que dicta la mayoría, tengo que dar mi más sincera opinión: Los Soprano no me parece tan buena como se dice. Y voy a dar mis razones, claro, que para algo me juego la vida frente a una legión de fans.
Primero: los personajes no evolucionan. Puedes saltarte temporadas enteras y Tony Soprano sigue siendo el mismo tipo rudo y primitivo, Carmela sigue con su tren de vida mientras finge que no sabe lo que pasa, Anthony Soprano Jr. sigue a punto de empezar la Universidad (¡las 6 temporadas!) y Meadow a punto de decidir qué especialidad hacer (¡las 6 temporadas!). Puedes perderte algún año entero y sólo habrá cambiado algún primo que se han sacado de la manga. Estaba en la cárcel, ahora está con nosotros, le damos un trabajo... Y está claro que, al final, se lo cargan. Para inventar a otro pariente. Incluso lo hicieron con Steve Buscemi. Serán tarugos. Desde que muere la madre de Tony Soprano todos los personajes se estancan.
Segundo: como consecuencia de lo anterior la trama es repetitiva, cíclica. ¿A nadie le cansa que Tony Soprano deje la terapia psiquiátrica y vuelva a retomarla 6 o 7 veces? ¿Sólo a mí me agotan los 17 funerales indistinguibles unos de otros? ¿Las 172 comidas y cenas en el restaurante italiano? ¿Las 100 reuniones de garito para ver si lleváis micrófono o no? ¿Las docenas de pifias imperdonables que a Moltisanti perdonan (hasta el final claro)? ¿Los asesinatos sin nada original, iguales unos a otros? ¿Desde cuando la repetición rutinaria de acontecimientos es un mérito artístico en sí mismo? Y, por cierto, ¿sólo a mí me parece que Moltisanti es absolutamente inverosímil, imposible, un chiste? Quiero decir: nadie puede ser tan imbécil en una serie dramática.
Tercero: ¿De verdad alguien se cree las enfermedades de Junior, tan convenientemente distribuidas, tan adecuado que tenga Alzheimer en los momentos precisos y en otros esté lúcido y luego otra vez sí y luego otra vez no? ¿Alguien se cree a Gualtieri y Dante, tan leales que aburren, hasta que se ponen a cuestionar las cosas por una chorrada?
Hay algunas cosas buenas. El personaje de Janice Soprano, por ejemplo, tan insoportable. O el asesinato de Adriana, tan injusto y brutal.
Pero, en mi opinión, lo único meritorio que tiene esta serie es la construcción de ese individuo llamado Tony Soprano, una imposible mezcla de Michael Corleone y Homer Simpson que, contra todo pronóstico, funciona.
Durante algunos capítulos. No durante 86.

14/11/10

Los otros dos

Hay un subgénero dentro del género de las comedias que abunda cada vez más: las comedias que no tienen gracia.
Siempre, cuando veo las comedias que no tienen gracia, me pregunto un montón de cosas:
1. Eso que han dicho, ¿habrá sido un chiste?
2. Cuando están todos esos actores rodando en el plató, ¿no se dan cuenta de que están haciendo el ridículo, que nadie se va a reír salvo los tíos que andan con los focos?
3. ¿Pasan hambre los actores que aceptan este tipo de trabajos?
Intenta ser una parodia del cine de policías. Pero hay muchas y mejores. En realidad se queda en una parodia de sí misma. Sobre todo cuando, al final, en los títulos de crédito, se ponen serios y pretenden hacer una crítica al sistema económico, denunciando el caso Madoff. Se quejan del dinero que ganan las multinacionales con muchos intereses en campos variados. Y, oye, eso sí que tiene gracia viniendo de Sony.
Hace poco apareció un estudio sobre actores protagonistas menos rentables de Hollywood. La lista la encabezaba Will Ferrell.
No me extraña.

13/11/10

Imparable

El principal protagonista es el tren, un tren desmelenado, desbocado, fuera de control. Sin maquinista, sin frenos de aire, cargado de residuos tóxicos y combustible. 39 vagones, 800 metros de largo.
Tony Scott lo filma por arriba, por abajo, de un lado y de otro; en picados y contrapicados y barridos laterales y travellings en retroceso; en cámara rápida y cámara lenta. Lo cierto es que consigue hacer crecer la tensión y, cuando te das cuenta, todo es pura velocidad.
Pero no hay nada más.
Bueno, sí, hay un par de secundarios que se llaman Denzel Washington y Chris Pine que intentan parar al protagonista. A los secundarios les inventan una tópica trama familiar para engatusar un poco al espectador y que empatice con ellos. El tren, por su parte, no tiene problemas familiares, ni sentimentales. Suerte para él.

12/11/10

Scott Pilgrim contra el mundo

Después de las muy marcianas Zombis Party y Arma fatal, tenía ganas de ver lo nuevo de Edgar Wright. Esperaba, lógicamente, algo friqui. Pero no tanto ni tan malo.
Tan, tan malo.
Scott Pilgrim es un videojuego, una mezcla de Guitar Hero y Street Fighter. Durante mucho tiempo la animación ha tratado de parecerse a la realidad. Ahora, la realidad trata de parecerse a un videojuego.
Es una peli para otakus yonkis, groupies de las salas de máquinas, adictos al game over y al insert coin. Otra película que generará adictos en esa generación que nos describió La red social.
Scott se enamora de Ramona y, para conquistarla, tiene que batirse con sus siete ex-novios. Pero, ojo, ellos tienen fuerza mística, poderes vegetarianos (sic), armas láser, se convierten en humo (como el de Perdidos)... Cuando destruyes al enemigo se convierte en monedas y hay vidas extra y carreras como las Oliver y Benji y puñetazos como en Full Metal Alchemist. Y aburridísimo todo porque no tiene ninguna gracia ni drama ni lógica.
Cuando uno lleva tres semanas esperando que estrenen Harry Potter hay algo que funciona mal.

10/11/10

Caza a la espía

Esta película es muchas cosas: espías, corrupción política, manipulación informativa.
Sin embargo, funciona mejor como drama. El papel le va a Sean Penn como anillo al dedo, perfecto para que exprese su furia. Y Naomi Watts encarna muy bien a Valerie Plame.
Madre, esposa y agente de operaciones encubiertas de la CIA. No es una ficción. Es real. La señora que se encargó de investigar las armas de destrucción masiva en Irak, que ofreció una información y un burócrata se la tergiversó. Y, para que no pudiera hablar, la quemó ofreciendo su identidad a la prensa.
Lo mejor de la película, en mi opinión, es el carácter de ella. Una actuación siempre correcta, decisiones siempre acertadas y la voluntad de guardar silencio (con la que le estaba cayendo encima) hasta el momento adecuado en el Comité de Investigación.
Paul Greengrass la habría dirigido mejor y Aaron Sorkin la habría escrito mejor. Pese a todo se deja ver gracias a la interpretación de los dos protagonistas.

8/11/10

Donnie Darko

Suelo respetar mucho ese cine que queda englobado bajo el difuso término de películas de culto. Me pueden gustar más o menos pero reconozco un algo, un estilo, una determinada intención que seguro que afecta a muchas personas. Puede ser porque el tema del que se habla no es habitual, por un guión original, por una perspectiva especial en el modo de enfocar la historia o, simplemente, porque conecta con las inquietudes del momento.
Pero a Donnie Darko de verdad que no acabo de pillarle las vueltas. Por qué esta película gusta tanto y a tanta gente es un misterio para mí. Tenemos a un esquizofrénico paranoide y un juego de viajes en el tiempo.
Por separado, me parece que hay muchísimas películas que tratan mejor cualquiera de los dos aspectos. El mérito, quizá para muchos, está en unir ambos conceptos. Pero no acabo de verlo.
Toda historia con viajes en el tiempo es paradójica (o incluso contradictoria) pero lo de Donnie Darko es, sencillamente, ridículo e incongruente. Puedes viajar al pasado para cambiar algo. Pero ¿viajar al futuro para morir en el pasado? Absurdo por más vueltas que se le dé. Incluso su esquizofrenia paranoide provocada por Frank es inexplicable. El relato es lo suficientemente confuso como para que no se puede debatir mucho sobre ello. Pero ¿no debería estar Frank en el campo de golf cuando cae el motor del avión?
Espero que la atracción de la película no sea por su cóctel barato de ciencia/teología/filosofía.

7/11/10

Ramona y su hermana

Ramona tiene nueve años, una imaginación desatada, dos hermanas, un papá, una mamá, una tía, el novio de la tía, el novio de la hermana, una maestra, compañeros de clase... Y es bastante traviesa.
La peli sigue, más o menos, las trayectorias de todos estos personajes en el momento en que papá se queda sin trabajo y tiene que buscar otro empleo. Buenos sentimientos y alguna que otra escena graciosa.
Problemilla: ese intento de reflejar la imaginación de Ramona con un bajo presupuesto. Está muy bien la idea de usar maquetas y colorines. Pero si ese recurso se utiliza con tan poca frecuencia como se hace aquí, habría sido mejor no usarlo.
De fondo, el mensaje con que Hollywood lleva percutiendo una década: está bien ser diferente. Pero siguen sin explicar qué se entiende por diferente. ¿Será que algunos no se lavan los dientes todos los días? ¿A la gente le cuesta tanto aceptarse como es?
En cualquier caso recomiendo al equipo técnico y artístico de la película que vuelvan a ver Vive como quieras. Para que comprueben qué gran diferencia con el modo en que lo plantea Frank Capra.

6/11/10

Los ojos de Julia

Esta es la historia de la mujer ciega que se encontró con el hombre invisible. Siendo el hombre invisible un psicópata hecho y derecho.
No sé qué me pasa, pero cada vez me río más con las pelis de terror.
Los ojos de Julia tiene suspense y te lo hace pasar mal, es verdad. Pero los recursos que utiliza para ello son tan así... Por ejemplo lo de esa niña que se cuela en la casa del asesino para salvar a la ciega. Es tan agobiante como absurdo. No dejé de reírme mientras aparecían, uno y otra, pasillo arriba y pasillo abajo. Y culminar esa escena de un modo tan gore es desternillante. Los timbres de teléfono que suenan como explosiones nucleares... El vigilante del párking que en vez de tocar a Belén Rueda para avisar que está ahí, se abalanza sobre ella mientras nos sacude un sonido grave...
Luego está lo del ojo. Lo hace Buñuel y lo llaman surrealista. Aquí... bueno... Aquí es otra cosa.
No deja de ser, a su manera, un remake, o un homenaje, como se quiera ver, de Sola en la oscuridad. Y allí estaba Audrey Hepburn y esa nevera entreabierta que, veinte años después de ver la peli, aún me sigue pareciendo un clímax de tensión de los mejores que he visto en cine.
Belén Rueda se lo curra, hay que reconocérselo.

5/11/10

Copia certificada

Lo certifico: es una copia no encubierta de Te querré siempre de Rossellini. Y lo certifico: es la primera película de Abbas Kiarostami que me gusta.
No estoy de acuerdo en muchas de las ideas acerca del Arte que expone. Es posible que él tampoco esté de acuerdo. La cuestión es que su planteamiento, por primera vez, creo yo, es dialogante. Todas sus películas anteriores son demasiado pretenciosas; se esfuerza tanto en tratar de buscar un nuevo lenguaje cinematográfico, se afana tanto en encontrar una cinematografía alternativa, que acaba por no decir nada.
Otras veces era el demagogo dogmático. Se consideraba un genio y, por tanto, el único con la verdad absoluta acerca de la estética.
Copia certificada plantea esa misma idea: lo importante no es la obra de arte sino los ojos del espectador. Por eso da igual un original o una buena copia.
Yo no estoy de acuerdo y quizá Kiarostami tampoco. Porque cuando James Miller (William Shimell) traslada esa misma idea al amor, cae en la incoherencia de la que le acusa Juliette Binoche (impresionante, una vez más). Es verdad que la mirada del espectador (del amante) es importante y por eso Marie escucha en el tartamudeo de su marido una canción. Pero el objeto, la obra de arte (el amado) sí es importante. Es original, único, irrepetible. No valen las copias.
Muy bueno el giro de guión, con múltiples interpretaciones que obligan al espectador a mirar de otra manera.
Bien: Kiarostami se ha dignado a caminar junto al espectador poniéndole una mano en el hombro.

4/11/10

The Walking Dead. Episodio piloto

No sé si a ti te pasa.
Yo, algunas cosas, las veo de lejos y empiezo a babear.
The Walking Dead es una de ellas.
Me encanta el género post-apocalíptico. Me da igual que haya habido un desastre nuclear, meteoritos, plagas, zombis... Lo que me gusta es el viaje a la esencia, la búsqueda de lo que nos hace verdaderamente humanos. Necesitamos pocas cosas para vivir. Lo interesante es cómo organizamos y reconstruimos la vida en mitad del caos.
Y el título viene asociado con el nombre de Frank Darabont. ¿Qué más podía pedir? Esperaba ansioso este capítulo inicial y no me ha defraudado. No es para estómagos sensibles porque hay sangre y vísceras y sesos reventando por efecto de los disparos. Pero también hay drama y una narrativa que se toma las cosas con calma. Veremos qué tal evolucionan los personajes.
El comienzo de la historia, un tipo que sale del coma en el hospital y se encuentra con el espectáculo en marcha, fue una idea original del cómic The Walking Dead, aunque luego la haya copiado medio mundo, particularmente 28 días después.

3/11/10

The Town. Ciudad de ladrones

Un paso atrás (o dos o tres) respecto a Adiós pequeña adiós.
Es una película muy del montón. Tiene elementos interesantes pero, cuando por fin reparte todas las cartas, ha pasado hora y cuarto de metraje. Y, a partir de ahí, no sólo tiene que hacer evolucionar a los personajes a todo trapo (de forma muy inverosímil) sino que, además, tiene que presentar la secuencia de acción.
No se puede decir que el guión esté cuidadillo. Nada más empezar vemos cómo los atracadores van a por la directora del banco a la que se supone que han investigado concienzudamente. Y sólo después del atraco se dan cuenta de que vive a cuatro manzanas de sus casas. Cosas como ésta (los personajes cogidos por los pelos de Chris Cooper y Pete Postlethwaite) hacen que cualquier afán de drama se vaya por la alcantarilla.
Ben Affleck hace de Ben Affleck, Jeremy Renner de Jeremy Renner y Jon Hamm de Don Draper.

2/11/10

Roswell. 2ª temporada

Alucino con esta serie.
Hay, como en cualquier otra serie, capítulos innecesarios. Está el capítulo de Navidad desconectado de todo lo demás, el capítulo de colegueo, los múltiples capítulos dedicados a contarnos las cuitas amorosas y problemas sentimentales de instituto...
Un inciso: ¿tú sabes si en Estados Unidos todo el mundo tiene derecho a que hagan una película de ficción sobre su paso por el instituto?
A lo que iba. Junto a todos esos capítulos, los tíos están muy sobrados de ideas. La abducción de todo un pueblo, el plató de un poblado del oeste utilizado por los aliens para producir sus cosechas de aliens, la aparición de los dobles de los protagonistas... Cualquier otro productor cogería una de esas ideas y la estiraría para convertirla en una serie de varias temporadas. En Roswell lo solucionan en uno o dos capítulos, como si tuviesen miedo de repetirse cuando, lo que se necesita, precisamente, son más explicaciones.