1998.
Internet está en sus inicios, hay minicadenas AIWA y aún VHS.
William
es un joven rarito que sólo piensa en OVNis. Se ríe de él hasta su
hermana pequeña. El doctor Greenport, experto ufólogo, ha sido
detenido por intento de asesinato de un senador. El único modo de demostrar su
inocencia es una cinta de VHS. El problema es que esa cinta está en
manos de una chica.
Serie
B realizada por jovenzuelos. No te asustes. No es un peliculón pero
no está del todo mal.
Sinceramente
esperaba algo más de enjundia en el tema ufológico, pero se trata
de una mera excusa para contarnos los inicios de la relación de un
chico y una chica. Particularmente se trata de ver cómo el chico
sale de su sótano al mundo real. Que la verdad está ahí fuera,
chaval.
El
presupuesto es muy básico, los escenarios limitados y la principal
pega que le pondría es la ausencia de efectos de sonido. Pero
curiosamente pienso que los diálogos son buenos, que el modo de
conectar de William y Alexandra está bien desarrollado, que sus
conversaciones tienen frescura.
El
desarrollo del conflicto puede ser convencional (chico y chica
discuten, chico y chica se reconcilian) pero me gustó cómo
desarrollaron a los protagonistas y todo ese universo friki de
alusiones que envuelven la cinta.






