6/2/26

Al margen (675)

1.
Josh D’Amaro sustituye a Bob Iger como CEO de Disney. Se comentaba que Iger dimitiría a finales de año pero, ¿por qué tener un año más de malas decisiones y pérdida de dinero? No es que la junta directiva haya dado muchas muestras de lucidez, pero la situación se hacía insostenible.
2. Soberana chapuza de traducción de título al castellano. Vanished fue traducida como Desaparecida. Pero debió ser Desaparecido. Quien desaparece es un hombre. Otra prueba del nulo interés de las plataformas por sus propios productos.
3. Estoy sorprendido con que Hamnet recaude 1 millón en España y Marty Supreme 960 mil euros. Cuánta gente pseudocultérrima hay últimamente. Menos mal que la primera plaza (1,5 millones) es para Aída y vuelta y así nos volvemos a poner la boina.
4. El 19 de junio comienza la segunda temporada de Sugar. Imposible que nos noquee como la primera vez, pero esperemos que mantenga el estilazo.
5. Sir Gary Oldman considera que su peor película es Tiptoes. Es tan mala, dice, que “me dan pena los árboles que talaron para imprimir el guion”. Sí señor: no te cortes. De hecho creo que su director y guionista nunca volvió a escribir ni dirigir nada.

5/2/26

Fallout. Temporada 2

-No los veas como seres humanos. Sólo como americanos.
Esta serie es una adicción para mí. No lo es para el 72% de la audiencia que abandonó la segunda temporada. ¿Razones? No publicitar su estreno, no estrenarla de golpe (como hicieron con la primera), la sensación de que no hay un propósito y se puede alargar indefinidamente...
Pero a los directivos los pagan para hacer pirulas así de grandes. Al menos es lo que yo deduzco si miro estos últimos años. ¿Hay algo que va contra la lógica? A por ello de cabeza. Si algo funciona, cárgatelo.
Pese a todo la serie sigue siendo muy buena. Agarran un apocalipsis y lo fragmentan en una miríada de grupúsculos en posesión de la verdad que creen saber lo que hay que hacer para reconstruir la civilización. Y esas facciones se fragmentan más y más hasta terminar en el Yo. Eso da lugar tanto al drama como a la comedia.
¿Achacamos ciertas debilidades mentales de los personajes a la inevitable endogamia (que algunos comentan asiduamente) u optamos por el mero ejercicio humorístico del guion? ¿O las dos cosas?
Me bastaría con su humor negrísimo y lo bien que encaja con las situaciones extremas. Pero es que los personajes están bien dibujados. Desde luego el dúo protagonista es impagable. La chica que sale del búnker creyendo que su bondad derribará cualquier obstáculo y el necrófago cínico de vuelta de todo. Ambos tendrán que flexibilizar sus posturas. Walton Goggins es uno de los mejores actores de la actualidad. No se dice lo suficiente pero es así.
El nivel de producción es el adecuado. Dinero bien gastado.
Lo mismo tienes a unos Elvis zombis que a bestias gigantes mutantes o debates políticos. O una sopa de pulgas. O mutarachas. Todo vale si lo colocas en el lugar correcto en el momento oportuno.
Ahora ya tienes los 8 capítulos y los puedes ver a tu ritmo. Que es lo que la serie requiere. No la abandones. Es muy satisfactoria, con ocurrencias estupendas.
-Vamos al lío.

4/2/26

Suzhou River

-Cosas como ésta solo ocurren en las historias de amor.
El narrador es el cámara. Se enamora de Meimei que le cuenta un retazo de un romance pues ella quiere saber si el narrador la buscaría como Mardar buscó a Moudan. El narrador sigue desarrollando la historia por su cuenta hasta que se vuelve realidad.
Suzhou es el río que atraviesa Shanghai. Sucio, contaminado. Suzhou también es el lugar donde se cruza Vértigo con Transporter. Mardar tranporta cosas en su moto sin hacer preguntas hasta que un día le piden que transporte a Moudan.
Las sirenas de la mitología occidental (griega) son distintas a las chinas. Las griegas vienen a ser como las femme fatale de la época, las chinas son buena gente pero los hombres las persiguen para quedarse con sus lágrimas que se convierten en perlas. En la película podemos entenderlas de las dos maneras, un interesante entrelazamiento de simbologías. La femme fatale se une de algún modo con el eterno femenino. Complejo, interesante.
La fotografía es una maravilla. Una maravilla deprimente, mugrienta. Dice el narrador que la cámara no miente. Y eso es mentira. La cámara siempre miente. Y él lo sabe. De hecho la historia se va fabricando ante el capricho de la cámara. No me gusta que la mueva tanto. A veces exagera deliberadamente el movimiento mareante. No era necesario. Ya es todo bastante incómodo.
Y triste. Una historia triste. O varias tristes. Ahora a ver cómo empieza la siguiente historia. El narrador, probablemente, contará otra historia triste de vodka y sueños rotos.
No vayas a pensar que porque he mencionado Transporter es de acción. Es una trama ligeramente onírica, serpentina, circular. Un cuento trágico, gótico, ambientado en la China de comienzos de siglo.
Una buena película que sólo necesita 80 minutos para calar hondo.

3/2/26

Los hermanos demolición

El título parecía decirlo todo.
Jason Momoa y Dave Bautista repartiendo tortas en Hawaii. Comedia de acción. Pero no es eso exactamente.
El padre de estos dos morlacos muere atropellado y a ellos no les importa lo más mínimo. Sin embargo cuando la yakuza entra en sus vidas comienzan a pensar que tal vez el atropello no fue un accidente.
La película es convencional, mecánica y previsible. Los buenos van a por los malos, los malos secuestran a algún ser querido de los buenos -mujeres preferiblemente- para obtener lo que quieren, los buenos van al rescate.
Eso, de por sí, no está mal, si sabes jugar alguna carta bien: un giro sorprendente del guion, planificación atrevida, chistes buenísimos…
Los hermanos demolición es desconcertante. Digamos que la comedia se limita a los chistes verdes para adolescentes que sólo hacen gracia a los gringos. Lo demás no es comedia. Tratan de que Bautista y Momoa cuelen como actores dramáticos: desarraigo, conflictos paternos, distanciamiento… Al mismo tiempo la violencia juega a ser unas veces liviana y loca y, otras, cruda, bestia, muy sangrienta. Unas veces no se ve un muerto en escenas de masas, otras veces es demasiado explícita.
Otro producto que no encuentra el tono. En su afán de alcanzar a un espectro amplio no la hace del todo apta para nadie. Hay demasiada dispersión de géneros para una trama tan simplona. No puedes ser tan básico cuando en ocasiones te pones tan serio.
Me gustó el tiroteo en la carretera con Morena Baccarin al volante. Me gustó en el sentido de que tiene algo de novedoso, el resto es un copia y pega de otras pelis.

2/2/26

El infiltrado. Temporada 2

-En la guía pone que los colombianos son amables. Voy a pedir que lo cambien.
He aquí una buena razón para ver las series en versión original (con subtítulos o sin ellos o en otro idioma). Al final del episodio 3 la voz de cierto personaje nos llega (también al protagonista) antes que su presencia física. Y es una voz inconfundible. Una forma interesante de plantearnos el giro.
Al mismo tiempo me parece un agujero de guion gordo porque es de imaginar que Teddy sabría quién es Pine. Y luego vienen giros que no me creo. No puedo creer que Olivia Colman cediera ante esa presión ni la casualidad de que te vengan los perros cuando los necesitas o que te dejen el teléfono para llamar a mamá.
Que lo de “Mándame su foto” es de cajón y debió ocurrir mucho antes. John Le Carré autorizó a que se expandiera el universo de The Night Manager pero si hubiera estado vivo no habría permitido esos fallos. En realidad es una serie muy poco Le Carré. Se ha deslizado en exceso hacia lo puramente comercial, alejándose de esas operaciones "tapadas".
Otra cosilla: Susanne Bier no cayó en el melodrama.
Una vez reseñados los defectos, los 6 capítulos de la directora Giorgi Banks-Davies, construyen una serie de espías decente, con un nivel de producción más que solvente, casi siempre bien dirigida y con una trama no demasiado intrincada, convencional en su arco.
Han pasado 10 años entre la primera temporada y la segunda. Un guion más coherente no era mucho pedir. Y los giros excesivos en los últimos minutos para, ahora, de repente, querer una temporada 3 inmediata, suenan a falsos.
Los intérpretes están ahí por compromiso pero cumplen.

1/2/26

Send Help (Enviad ayuda)

Éste es el
Sam Raimi que yo esperaba, el más gamberrete, el macarra.
Un hombre y una mujer en una isla. Guerra de sexos. Quizá me equivoque pero las guerras de sexos han tenido en cine la tradicional tendencia a convertirse en películas románticas.
Bien. Ésta no es una peli para los románticos. Es una peli para todos aquellos que han tenido un jefe gilipollas.
Linda es una empleada trabajadora, competente, una máquina en economía. Práctica, con recursos, sabe que puede salir adelante. Pero su jefe le niega el ascenso. Una y otra vez. Se aprovechan de su trabajo. Así que, durante un viaje en que el avión se accidenta, sólo ella y su jefe sobreviven. ¿Se aliarán para sobrevivir o se harán la vida imposible?
Pues es Raimi y si le dicen guerra de sexos él tendrá claro qué significa “guerra”.
No hay tanta sangre como yo esperaba. A ver: sí hay bastante, pero concentrada en determinados momentos con un salvajismo cómico sorprendente (el jabalí es bastante importante). Y esa es la firma de Raimi: violencia inesperada y comedia inesperada. Todo junto, revuelto, exagerado.
Rachel McAdams y Dylan O’Brien están muy bien. Por el tono de la película saben que tienen que exagerar un punto muchas de sus reacciones pero saben manejarlas, subiendo hasta el punto justo.
Hay un tramo de película más calmado en que pierde ritmo. Supongo que es necesario porque el director está jugando con el espectador a lo que no es. Pero cuando llega el momento oportuno no temas: es una locura.
Qué bien me lo he pasado. No es para todos. O conectas o no.

31/1/26

Marty Supreme

Con los
Safdie me pasa lo mismo que con Aronofsky: todas sus películas me parecen iguales. Vista una, vistas todas. Sé que las conversaciones serán largas; que van a ser primeros planos, plano y contraplano; que la gente va a ir corriendo por la calle mientras les sigue una cámara al hombro; que la fabricación artificial de gritos y movimiento no genera verdadera tensión (que estudien un poco a Kathryn Bigelow) sólo hartazgo. Que no hay imaginación, sólo repetición. El movimiento barre todo lo demás. En serio: Bigelow.
Que a mí no me gusta. Se me ha hecho muy pesada, muy cansina.
No hay ningún momento relevante en la historia, ningún giro o sorpresa, ningún verdadero drama. El personaje no evoluciona.
Lo dije de Diamantes en bruto: trama exigua, complejidad del argumento nula.
¿Sabes qué? Puedes leer lo de aquella, cambiando los nombres correspondientes, y verás que es igualita.
Final con bebé. Muy bobo. Me parece patético que esté recibiendo tantos elogios.