17/10/26

Marble Hall Murders

-¿Por qué el betún para zapatos?
Pensé que sería una historieta a lo Agatha Christie, una Miss Marple encarnada por Lesley Manville. Ella era la única razón para dar una oportunidad a la serie.
Oportunidad bien otorgada. La estructura de la narración es bastante compleja. Hay una trama en el pasado, otra en el presente y otra más que es lo que sucede en la novela que escribe uno de los personajes y que Lesley Manville lee como editora.
El peso de las tres narrativas no es igual pero es muy interesante el modo en que se entrelazan. ¿Por qué el escritor escribe esa novela? ¿Por qué ese detective, de otro autor, resucitado? ¿Por qué esa editora? No es que sean grandes secretos (de hecho sabemos en la primera escena que el escritor mató a su abuela siendo niño en connivencia con sus hermanos; o algo así) pero todo ello aporta una profundidad que crea una fuerte sensación de verosimilitud. Y, sobre todo, se mezclan los límites entre la realidad de Marble Hall y la ficción literaria en Corfú. El pasado entra en la novela como inspiración y el ficticio detective Pünd entra en el presente como consejero/alucinación de la editora. Las transiciones visuales y verbales entre los tres escenarios están muy logrados y contribuyen a crear una fuerte coherencia intrínseca.
Los personajes tienen su historia. Su pasado. Hay un drama que contar. Son muchos caracteres y no puede profundizar en ellos, pero están lo suficientemente bien dibujados como para otorgarles entidad.
¿Más alicientes? Los paisajes de Corfú. Los entresijos canallas de una editorial. Historietas de arte robado por los nazis. Algunos pasatiempos metacinematográficos y metaliterarios ingeniosos.
El final es el cliché de los sospechosos reunidos en una estancia mientras el/la detective desgranan las pistas y acusan al culpable. Me pareció lo más flojo pero forma parte del género.
Un whodunit que, contra todo pronóstico, me ha dado más de lo que esperaba. Está bien que una obra, de vez en cuando, supere tus expectativas. Muy buena dirección de Rebecca Gatward.
No he visto las dos series precedentes de Susan Ryeland pero no son necesarias para entender ésta.

16/10/26

Al margen (711)

1. En 2017
Lee Child vetó a Tom Cruise para que no hiciera una 3ª película de Reacher. El autor sabía que Tom Cruise ya no justificaba presupuestos de 200 millones. Lo sabía un escritor, no profesional del cine, así que ¿por qué la gente se echó las manos a la cabeza cuando la última Misión Imposible perdió 300 millones? ¿Y por qué se extrañan de que Digger vaya a perder 200 millones? ¿Aún no son conscientes de que Tom Cruise no les dice nada a las nuevas generaciones, que está amortizado? ¿Por qué no lo saben los productores? ¿No es ése su trabajo?
2. Coyote vs. Acme es un producto interesante. La película en sí se limita a cubrir gastos con sus 110 millones de recaudación. Para la distribuidora Ketchup es un exitazo publicitario: una distribuidora independiente que logra rebasar los 100 millones. Así que puedes decir que es un éxito o un fracaso dependiendo de a qué lado mires.
3. Faltan 2 meses y medio para que acabe 2026 y la taquilla ya ha superado a la de 2025. No sé si eso significa algo por cómo han aumentado los precios de las entradas. Soy de los que preferiría el sistema de Corea del Sur: número de espectadores. Porque luego los exhibidores se siguen quejando. ¿Es cuento o tienen razón pese a las cifras?
4. Ghost Soldier. Jim Caviezel es un soldado preparadísimo, una máquina de matar y por lo visto tiene la capa de invisibilidad de Harry Potter o una semejante. Parece excesivo, ¿no?

15/10/26

Ghost in the Shell Arise. Border:4 Ghost Stands Alone

-Los Ghosts son las cosas más independientes de este mundo. Incluso los controlados son esencial y eternamente autónomos.
Es la más cibyerpunk de todas. Las más Blade Runner e incluso la más Neuromante.
Un bien escaso (agua en este caso), ciudades superpobladas, revueltas sociales y, desde luego conexiones neurales, hackeos de cerebros, implantes de recuerdos falsos… O quizá sea otra cosa.
Hablan demasiado. Mucha cháchara confusa para explicar algo que no es tan difícil. Enrevesado sí. Pero no complejo. De ahí surgen cosas como ese recuerdo de El mago de Oz, con el Espantapájaros y la Chica de Hojalata.
Hay algunos planos muy bonitos y conceptos interesantes acerca de la mente y el yo.
Me gustó revisitar Arise. Son 4 películas de una hora cada una que más allá de sus limitaciones estéticas tienen algo que contar casi siempre acerca de las arenas movedizas de la IA y otros derivados cibernéticos.

14/10/26

Vigilante

Esto me pasa por meterme donde no me llaman. En busca de una muestra de cine filipino topé con esta trama de justiciero vengador.
Creo que es la peor película del género que he visto y eso que he visto unas cuantas de las peores de Steven Seagal.
Ya sabes como va esto. En los primeros minutos matan a alguien de la familia del protagonista y él decide ir a por los malos.
Aquí no hay ningún sentido del ritmo ni de la estructura de un guion ni de montaje. Durante 75 minutos presenciamos la vida familiar del héroe, su mujer y su hijo y dejan los últimos 15 para la venganza.
Lo que ocurre no tiene ningún sentido. Fue policía pero lo dejó porque no quería matar a nadie, así que ahora conduce una moto-taxi y reparte justicia a su aire. La enfermedad del hijo como detonante es absurda. El asesinato del último momento es un despropósito. Y se van atropellando los clichés, uno tras otro. Ni siquiera era necesario meter tantos clichés pero cómo el guionista filipino ha visto que lo hacen en las pelis americanas, él lo hace también.
Redondeamos con peleas muy mal rodadas, interpretaciones muy pobres y unos diálogos explicativos que la hacen pesadísima.
Una de esas ocasiones en las que te preguntas por qué hicieron la película si no tenían ni el guion más básico.

13/10/26

Luger

-Melchor, Gaspar y un subnormal.
Ángela es una abogada con un par de empleados que gestionan los asuntos delicados. Rafa, el cerebro, Toni, el músculo. Amenazan, cobran, dan palizas, resuelven problemas más allá de lo legal.
Es un trabajo complicadillo, claro, pero lo de hoy no será un día cualquiera de trabajo.
Está todo bien. Una idea sencilla bien desarrollada: un coche robado, un lío que conduce a otro robo -de una Luger- y el natural conflicto criminal de las cloacas. Está bien dirigida, es cruda cuando conviene, usan el fuera de campo de modo inteligente cuando hace falta, mueven la cámara con soltura. La fotografía me ha sorprendido. En ningún momento te sientes ciego o estúpido por no saber qué pasó ahí. Banda sonora que apoya el suspense y la tensión.
Los personajes, particularmente los protagonistas, tienen la profundidad adecuada. Lo necesario para que podamos entender a ese par de sinvergüenzas y sentir algo por ellos.
Un detalle que me ha interesado mucho. No debería llamar la atención, pero como es cine español es para mirarlo con detenimiento: se entiende lo que dicen. Hablan con múltiples acentos pero es lo que tiene eso de llevarte al rodaje actores que pronuncian y un ingeniero de sonido: se entienden los diálogos. No hay gruñidos, bufidos, adivinanzas.
Un ejemplo de lo mucho que se puede hacer con bajo presupuesto. Bien por todo el equipo. En algún momento me habría gustado que la gente gritara menos y que el historiador abreviara un poco. Pero su perorata tiene una razón de ser.
Sucia, realista, verosímil. El final tenía que ser algo así porque ciertos “trabajos” acarrean esas consecuencias.

12/10/26

Linternas. Temporada 1

El discurso racial/racista
estadounidense, extendido a toda la galaxia, es de lo más estúpido que he visto en mi vida. Una familia negra quejándose porque los aliens no les tienen en cuenta. Y estamos hablando de una organización cuyos componentes son extraterrestres de 7200 razas diferentes (o algo así). Y además ya le habían ofrecido el anillo al padre del protagonista (negro). Pero da igual. La serie se fundamenta en ese victimismo grotesco que contradice el planteamiento principal. ¡Acusan de racistas a unos tíos azules! Lo veía y no acababa de creerlo.
He tardado en hacer la reseña porque, comprenderás, me costaba avanzar y terminar. Y volví a ver el capítulo 3 por si yo lo entendí mal. Es un despropósito que sólo puede gustar si estás plenamente decidido a no pensar. Es la pura contradicción con patas. Pero además es un error estructural. Es un capítulo embotellado, de esos que te suelen poner cerca del final. Pero ponerlo en el 3, cuando se está construyendo la trama, los personajes y las situaciones, destruye el ritmo por completo. ¿Por qué estábamos viendo eso cuando aún no teníamos conformada la relación entre Jordan y Stewart y de ambos con el pueblo?
EEUU cree que sus defectos son los defectos de todo el planeta Tierra. Pero que piense que son los de toda la galaxia va más allá de la imbecilidad.
¿Por qué terminé la serie? Porque el carácter de Hal Jordan me gustó muchísimo. Gran personaje. De los mejores que han parido en DC o Marvel. Está muy bien escrito y Kyle Chandler está bárbaro encarnándolo. Un tío al que parece que todo le da igual, pero al mismo tiempo hace lo correcto, que parece un desastre, pero acierta, que parece no enterarse, pero va varios pasos por delante… Muy bien. Ojalá la serie se hubiese centrado en él, en la historia, en los personajes en sí. Ojalá no se hubiera empeñado en meter la puñetera ideología que es una pura contradicción con lo que significan los Green Lanterns.
Pero, en fin, lo vemos cada día. Gente acatando como borregos una ideología sin cuestionarla. En ese sentido el capítulo 3 es ejemplar.
La cosa es que Stewart también es un tío interesante, con contradicciones reales que habrían sido aún mejores de no haberle cargado con tópicos de su raza.
Ese rollo ideológico y cosas sin explicar bien (el anillo que no se apaga, el planeta, reacciones inverosímiles) me hacen dudar de si me subiré en una segunda temporada. Y parece que no estará Hal Jordan que era mi principal aliciente.

11/10/26

Animales

La sombra de
Kurosawa es alargada. El infierno del odio es una obra maestra e imitarla sólo puede salir mal. Lo dije hace poco más de un año, cuando Spike Lee hizo su propia versión en Del cielo al infierno y lo repito ahora que Ben Affleck vuelve a toquetear algo que no hacía falta sobar.
Aquí no existe una cuestión ética sustancial acerca de si se debe pagar el rescate de un niño secuestrado por error. Esa ausencia ya es rara porque quita el pilar fundamental de la película. Mi pregunta final es: ¿para qué el secuestro erróneo si no hay un debate sobre ello?
El problema ético se desplaza a los políticos: al relato. A eso de lo que estamos tan hartos. A que mienten, llevan vidas cuestionables como poco, son corruptos, criminales y se aprovechan de su dinero y poder. Todo eso puede ser interesante pero no veo la necesidad del secuestro. El secuestro resulta no ser el problema: es la solución para el relato.
Hay personajes de los que debimos saber más: los malos, el jefe de campaña, Gillian Anderson como la “fontanera”. La pregunta vuelve a ser la misma: ¿por qué están ahí? Para dar solución al político, para que se arregle su matrimonio, se arreglen sus elecciones, se salga con la suya.
En fin. Que los políticos son hipócritas. Vale, pero no es el modo adecuado de contarlo.
Affleck dirige bien. La cámara se mueve con soltura en largos travelling y piruetas y apoya el suspense. Pero el guion es endeble. Dejando al margen lo previsible que es, hay muchos elementos que chirrían: Ramón y su asalto nocturno al malo, lo fácil que Gillian Anderson soluciona todo con su final (ella, tan competente, tan segura), la ausencia de respuestas para agujeros de guion o de carácter de los personajes…
Entretenida pero floja. La que menos me ha gustado de Affleck.