De
Rosa
Montero
he leído la trilogía de Bruna Husky, la detective replicante, émula
madrileña de Rick Deckard. Con sus defectos, me pareció una gran
idea la expansión del mundo de Blade
Runner.
Que no era el mismo mundo, pero parecido. No leí La
desconocida,
es coautora, pero se añadía un aliciente: el guion es de Laura
Sendim
(Contratiempo,
Durante la tormenta,
Los
renglones torcidos de Dios).
Viene
todo esto a que había bastantes atractivos para que me enganchara.
Y, sin estar mal, no está a la altura de lo que cabía esperar.
Creo
que un problema es su punto de partida: chica amnésica
hospitalizada. Ése es un lastre poderoso del que es difícil
librarse. Sendim
es una especialista en giros sorprendentes pero aquí no logra el
mismo efecto de sorpresa porque el espectador construye mentalmente
el ramaje de un árbol de posibilidades. Sólo queda ir podando para
quedarse con el final. Ya hemos visto muchas personas amnésicas.
Más
que sorprender pienso que se complica sin necesidad.
Otro
problema: Todos
sabemos que Barcelona es una ciudad bilingüe en la que se habla
castellano e inglés. También puedes oír árabe con frecuencia. Por
eso, cuando me ponen a mucha gente hablando en catalán en Barcelona
no me parece verosímil. En otro lugar de Cataluña me lo creo. En
Barcelona no.
Cosas
muy positivas: las interpretaciones. Candela
Peña,
Ana
Rujas,
Pol
López,
Manolo
Solo,
Kira
Miró…
Saben construir sus personajes. Aunque sean puntos de partida manidos
logran aportarles un enfoque distintivo. También me sorprendió que
se oye casi siempre bien lo que dicen. Es triste tener que decirlo
pero es así. Y las escenas nocturnas se ven bien. Al menos hay un
esfuerzo en la labor de fotografía y sonido.
El
conjunto es funcional,
la historia se sigue con facilidad pero tampoco destaca en muchas
cosas. Como he dicho en otras ocasiones: apoyo cualquier peli
española de género a poco que esté bien realizada. Y ésta lo
está.






