27/6/26

Supergirl

El cómic es una historia existencialista, brutal. Hay genocidios de planetas enteros y sangre a borbotones. Con ello hicieron una peli que no sea para adultos. Hay muchos cómics que adaptar pero prefirieron coger éste. Eso es lo que no entiendo de tantas adaptaciones actuales: el afán de estropear deliberadamente la esencia de las obras originales.
Veámosla entonces sin relación con el cómic, para adolescentes.
Pues no es mala, tampoco aporta mucho, otra más al montón desechable de pelis superheroicas, sin mucha personalidad, convencional.
Muchas peleas con demasiada oscuridad. Y ya sabes lo que eso significa: tapar efectos especiales y errores de postproducción. Una cosa que pensé imposible de escamotear era la pelea contra los dinosaurios en el planeta Barenton del sol verde. Es una de las escenas más visuales e impactantes del tebeo. Ahí, justo ahí, es donde debieron gastarse el presupuesto. Pues no sé en qué lo han gastado porque han suprimido por completo la escena y todo el drama serio que Supergirl experimenta en su momento de mayor debilidad. En serio: ¿en qué gastaron el dinero? Si no hay escena cara, ¿por qué la peli es cara? De hecho: ¿para qué la secuencia del sol verde si no sirvió para nada?
Era el momento de aunar acción y el drama de lo que sus padres le dijeron: no ser débil y ni siquiera amable, pero ser buena porque tendrá poderes para ayudar a los débiles. Es su legado y era la oportunidad de profundizar.
Supergirl está de parranda, por planetas que mitiguen sus poderes para poder ir de cogorza en cogorza, de resaca en resaca, hasta que hieren a su perrito.
Al menos el final sí arriesga. Supergirl toma una decisión que Superman no habría tomado jamás.
Entretenida, no memorable. Supergirl necesitaba serlo. Y la obra en que supuestamente se basaba era buen material.

26/6/26

Al margen (695)

1. Ante ciertas sinopsis que veo sólo caben dos posibilidades: o las ha hecho una IA o un analfabeto funcional. No es que no sepas de qué va la película, es que a veces ni remotamente se parece a lo que dice.
2. Siguen tratando de venderme las pelis de terror de cada semana como obras maestras. No comenté nada de Backrooms porque no la terminé. Entiendo que funcione como corto de Youtube. Como peli no aporta nada y se repite mucho. Y lo mismo con Obsession. Imagino que es tolerable en metraje limitado, pero cuando todas las decisiones de los personajes son estúpidas, lo contrario al sentido común, ves que todo el guion es forzado. Pero no terminé: igual luego es mejor que Psicosis.
3. Por lo mismo dejé la serie Rosa Elettrika. La prota toma muchísimas decisiones estúpidas. Pero los jefes la castigan por las decisiones buenas. Lo cuál hace la serie aún más estúpida. El criminal… Bueno, ya decía Raylan Givens en Justified que los criminales eran estúpidos. ¿Pero tanto como éste? En 2 episodios no me creí nada de lo que pasaba.
4. Una novela de Kazuo Ishiguro sobre robots dirigida por Taika Waititi. Hay cosas tan raras que su mera existencia ya es suficiente atractivo. Klara y el sol. Con Jenna Ortega.

25/6/26

Taron y el caldero mágico

Disney tiene muchas películas sobrevaloradas. Muy sobrevaloradas. Pero la más infravalorada es
Taron y el caldero mágico.
El diseño de personajes no es muy novedoso. De hecho es similar al habitual y hasta un poco arcaico. Pero los fondos… Los fondos son una preciosidad, un cambio de estilo muy bienvenido. No tienen mucha movilidad pero pienso que precisamente eso, ayuda a la contemplación. Podemos dedicar un tiempo a mirar esas cavernosas y siniestras cámaras del castillo, los bosques, las rocas… Tienen una textura nunca antes vista en Disney, una solidez de diseño muy atractiva y acorde con la historia de espada y brujería que se cuenta.
Es un poco raro que a la cerdita Hen Wen, tan importante al principio, se la dejen olvidada durante gran parte del metraje.
Todo lo demás es una condensación del género, un poco más oscura de lo normal. En 80 minutos hay una depuración de la épica fantástica que tal vez juega un poco en su contra por introducir demasiados elementos, pero por otra parte ofrece a la narración un ritmo intenso. El viaje del héroe se mueve a pasos de gigante: porquero, viaje, error de pardillo, enfrentarse al peligro, equipo de colaboradores, enfrentamiento definitivo al mal, redención… Está bien que subvierta alguno de los elementos.
Hay que destacar el modo de trabajar algunas escenas, como borrosas por los focos de luz o con colores psicodélicos como en la resurrección de los esqueletos.
En cualquier caso, como digo, su gran baza está en la estética de los escenarios, una labor de diseño con un estilo muy definido con algunos planos espectaculares.

23/6/26

Signal One

-Una máquina que hace exactamente eso, que yo construí hace 6 años en mi sótano, por mi cuenta y bajo los efectos de anfetaminas.
Sam (Dennis Quaid) es un tecno-ricachón con una isla. Allí están la doctora Kask (Isabelle Fuhrman) que fotografió agujeros negros, Kaminsky (Josh Hutcherson) que fabricó satélites cuánticos y Glassner (David Thewlis) que ha creado una máquina para escuchar a los extraterrestres. Pero aún no sabe lo que dicen. Y la duda es si debemos responder y que sepan que estamos aquí.
Unos piensan que sería un riesgo, otros que no.
Buena película. Desde luego la trama es similar a la de El problema de los tres cuerpos pero enfocada de un modo distinto. Con menos presupuesto, sin escenas de acción, ceñida casi a un espacio único, plantea cosas interesantes.
Hay ideas buenísimas. Como ese debate sobre los chips que nos mejorarán biológicamente. Y la cuestión: ¿qué sucederá con la angustia, el dolor, la pérdida? El sufrimiento define quiénes somos mejor que el placer. Está bien tratada la psicología de los personajes, lo que la pérdida y los errores han transformado en ellos. Los tres han reaccionado de formas distintas.
Hay bastante de ciencia-ficción teórica (asequible, creo) mezclada con antropología. Si algo le reprocho es lo mucho que hablan, pero al menos lo que hablan tiene interés. Y eso pasa poco.
Es una propuesta bien ejecutada, breve (no llega a los 90 minutos), cuenta lo que quiere contar sin perderse en subtramas (la niña y la doctora tienen su razón de ser aunque parezcan superfluas) y ofrece una reflexión sugerente.
Me ha recordado un poco a Contact, más interesada en aspectos personales, íntimos y filosóficos que en fuegos de artificio.
Yo la he disfrutado bastante si mi opinión te sirve de algo.

22/6/26

The Cage. Temporada 1

Leanne y Matty trabajan en un casino. Cajera y manager. Ambos tienen graves apuros económicos y ambos roban de la caja. En el primer capítulo descubren lo que hace el otro/otra.
El casino, en realidad, es un lugar para que los gánsteres de la zona laven el dinero. Así que, cuando las cuentas no cuadren, Leanne y Matty se verán en un apuro. Al mismo tiempo la policía está investigando ese lavadero. La poli presiona a Matty para que investigue. Los gánsteres presionan a Leanne.
Un tinglado divertido, ¿verdad? No te creas. No tiene nada de gracioso. La serie es una dura crítica social, un exponente de los graves problemas que tiene la clase trabajadora inglesa, una clase media que se enfrenta cada vez a mayores dificultades económicas. Pueden vivir justitos en circunstancias normales, pero cualquier problema inesperado les dificulta llegar a fin de mes. Un debate sobre el estado de la nación (inglesa).
La serie, más que centrarse en un atraco, explora cómo esa crisis económica endémica, afecta a los protagonistas, pero también a sus familias y cómo se ramifica por toda la sociedad.
Son 5 capítulos. Me parece buena. Creo que tiene algún problema de ritmo. A veces le mete mucha intensidad y eso perjudica en los momento de más paz que, siendo necesarios, parecen superfluos. En cualquier caso no se excede con rellenos y su objetivo analítico lo cumple bien: expone sin juzgar y llega a un final parcialmente satisfactorio. No se puede decir que feliz, tampoco amargo del todo.
La cara de Matty es de las más tristes que vas a ver en tu vida. La desesperación con patas.

21/6/26

Protector

Milla Jovovich
logra que la peli siga siendo tan mala y tan maravillosa como cualquiera de sus Resident Evil. Así de mamarracha y entretenida. Pero lo que aquella tenía de cómic, ésta lo tiene de brutal.
Nikki Halstead se ha pasado 20 años de su vida en las fuerzas especiales, en misiones en el extranjero. Apenas ha visto crecer a su hija. Finalmente, cuando puede ocuparse de ella, es secuestrada en su 17º cumpleaños por un red de tráfico de personas.
Hay un momento en que Nikki se pone a investigar quién secuestró a su hija, descubre qué es El Sindicato, cuáles son los burdeles que maneja, los incendia y finalmente es atrapada por los malos. Bien: pues todo eso te lo cuentan en menos tiempo del que has tardado en leer estas líneas. Pasamos del instante en que secuestran a la hija al instante en que está colgando boca abajo en unos segundos de montaje aceleradísimo de fotogramas.
Esto es significativo: va al grano. Le importa un pimiento la investigación, la coherencia, las decisiones absurdas. Sólo importa cómo Nikki Halsted va matando gente. Como diciendo: los problemas del mundo se arreglarían con un poco de buena voluntad.
De hecho a mitad de la película ya está resuelta la trama, así que tienen que reiniciarla. Cosa que, cuando llega el final, lo entiendes bastante bien. Nikki incluso tiene su particular coronel Trautman para decir a los polis que dejan a la soldado en paz antes de que se les compliquen las cosas.
Espero que te guste el giro final. Y, si no, no pasa nada.
Mamarracha. Me lo pasé muy bien.

20/6/26

Caso 137

-Proteger la República.
París, 8 de diciembre de 2018, manifestación de los chalecos amarillos. Una comandante de la IGPN investiga las denuncias presentadas contra los policías. El caso 137 es un chico con fractura quíntuple de cráneo debido al disparo de una bola de goma.
Hay dos estilos muy diferentes. La vida privada, personal, de Stéphanie está rodada con un estilo convencional de drama: su ex, el hijo, familia, amigos… El otro estilo, muy llamativo, es su vida profesional. Parece un auténtico documental: interrogatorios, burocracia, petición de informes, papeles, papeles, papeles. El modo en que logran que eso no resulte aburrido es gracias al montaje y a una de las pocas ocasiones en las que la voz en off tiene sentido. Es impresionante lo bien que funciona el contraste entre la frialdad del procedimiento y la indignación ante los hechos que presencian.
Violencia policial necesaria, brutalidad ilegal, los polis que inevitablemente van a su aire, los ciudadanos criminales que aprovechan la ocasión, el desmadre, el pánico de ambos grupos, el papel insostenible de la IGPN (policía de la policía) denostada por ambas partes… Esa secuencia en la bolera es genial. Ahí vemos la sangre fría de la comandante.
Pero sobre todo vemos cómo la sociedad francesa se ha convertido en un polvorín. Razas, culturas, inmigrantes, contradicciones sociales… Siempre intereses políticos y temblores judiciales. Stéphanie se encuentra en el centro de todo ello, asediada, criticada.
Una película policiaca fuera de lo habitual, una alternativa diferente con un fuerte componente de crítica social. Muchos comentarios destacan la brutalidad policial pero eso es quedarse en la primera capa, en lo más superficial. La película, por suerte, va mucho más allá de eso, hace preguntas, no impone nada, plantea los problemas. Ay, esos sindicatos que generan más problemas de los que arreglan.
Una pregunta colateral pero enormemente sugerente: ¿qué pasa cuando tu trabajo no sirve para nada?
Un final contundente, realista, incómodo. Buen trabajo de Léa Drucker.