El
discurso racial/racista estadounidense,
extendido a toda la galaxia, es de lo más estúpido que he visto en
mi vida. Una familia negra quejándose porque los
aliens
no
les tienen en cuenta. Y estamos hablando de una organización cuyos
componentes son extraterrestres de 7200 razas diferentes (o algo
así). Y además ya le habían ofrecido el anillo al padre del
protagonista (negro). Pero da igual. La serie se fundamenta en ese
victimismo grotesco que contradice el planteamiento principal.
¡Acusan
de racistas a unos tíos azules! Lo veía y no acababa de creerlo.
He
tardado en hacer la reseña porque, comprenderás, me
costaba
avanzar y terminar. Y
volví a ver el
capítulo 3 por
si yo lo entendí mal. Es
un despropósito que sólo puede gustar si estás plenamente decidido
a no pensar. Es la pura contradicción con patas. Pero además es un
error estructural. Es un capítulo embotellado, de esos que te suelen
poner cerca del final. Pero ponerlo en el 3, cuando se está
construyendo la trama, los personajes y las situaciones, destruye el
ritmo por completo. ¿Por qué estábamos viendo eso cuando aún no
teníamos conformada la relación entre Jordan y Stewart
y de ambos con el pueblo?
EEUU
cree que sus defectos son los defectos de todo el planeta Tierra.
Pero que piense que son los de toda la galaxia va más allá de la
imbecilidad.
¿Por
qué terminé la serie? Porque el
carácter de Hal Jordan me gustó muchísimo. Gran personaje. De los
mejores que han parido en DC o Marvel. Está
muy
bien escrito y Kyle
Chandler
está
bárbaro
encarnándolo.
Un
tío al que parece que todo le da igual, pero al mismo tiempo hace lo
correcto, que parece un desastre, pero acierta, que parece no
enterarse, pero va varios pasos por delante… Muy bien. Ojalá la
serie se hubiese centrado en él, en la historia, en los personajes
en sí. Ojalá no se hubiera empeñado en meter la puñetera
ideología que es una pura contradicción con lo que significan los
Green
Lanterns.
Pero,
en fin, lo vemos cada día. Gente acatando como borregos una ideología sin cuestionarla. En
ese sentido el capítulo 3 es ejemplar.
La cosa es que Stewart también es un tío interesante, con contradicciones reales que habrían sido aún mejores de no haberle cargado con tópicos de su raza.
Ese rollo ideológico y cosas sin explicar bien (el anillo que no se apaga, el planeta, reacciones inverosímiles) me hacen dudar de si me subiré en una segunda temporada. Y parece que no estará Hal Jordan que era mi principal aliciente.






