2/3/26

Father Mother Sister Brother

-Y el nombre de tu tío es Bob.
Tres historietas en las que la familia se reúne -más o menos por obligación- y en las que Jim Jarmusch cuenta, como siempre, lo que le da la gana.
Father. Interesante pareja de hermanos. Mayim Bialik y Adam Driver. Incluso se dan un aire física y gestualmente. Van a ver a su padre al que hace mucho que no ven. Su padre es Tom Waits (nadie se parece a Tom Waits). No tienen nada que decirse, nadie quiere estar ahí, lo saben y no les importa. Sólo los espectadores estamos tensos ante tanta frialdad. Quizá pensemos que los hijos son un tanto desalmados. Quizá entendamos a los hijos cuando veamos la verdadera cara del padre. Me gusta cómo rotan en los asientos.
Mother. Charlotte Rampling es la madre de Cate Blanchett y Vicky Krieps. Viven en Dublín pero sólo se reúnen una vez al año. Para tomar té. Tampoco tienen mucho que decirse. La misma frialdad que en el fragmento anterior pero más formal, un puntín aristocrático.
Sister Brother. Indya Moore y Luka Sabbat son mellizos. Sus padres murieron en un accidente de avión y se acercan a la casa vacía. Como mellizos tienen conexiones frecuentes acerca de temas variopintos. Se les ve más cordiales que a la gente anterior.
Hay elementos que se repiten en cada uno de los fragmentos. Podríamos buscar simbologías tras ellos. Yo lo he intentado. Pero por otra parte es Jarmusch y, probablemente, sólo quiere vacilar al espectador.
Se repiten los skaters (¿una muestra de movilidad, de cambio, en contradicción con los protagonistas, anclados mentalmente?). Se repiten los Rolex (falsos o no), la frase del tío Bob, gente vestida de rojo, un debate sobre el agua (brindar, sabor, medicina).
Jarmusch se rodea de excelentes intérpretes para que actúen de modo verosímil, natural, dentro de situaciones casi absurdas. Sí: merece la pena por las interpretaciones. Todos muy bien. Cate Blanchett es otra liga.

1/3/26

Under Salt Marsh. Temporada 1

-Para ser detective eres bastante tonto.
Creo que nunca había visto una serie en que el paisaje fuese tan decisivo. Gales, zona costera, marismas. Cientos de riachuelos, deltas, zonas inundadas. Y al mismo tiempo el mar sube, invade, anega. Las mareas deciden qué carreteras se pueden utilizar.
Un niño muere ahogado. Aparece en agua salada pero murió en agua dulce. Hace años ya murió una niña. Jackie Ellis fue policía, ahora maestra. Se lleva fatal con Eric Bull, su antiguo colega.
Ella va por ahí soltando información a quien no debe. Él es un engreído que jamás acepta ideas que no son las suyas. Ambos haciéndose la puñeta en la medida de sus posibilidades. Anteponen el odio que se tienen a la investigación del crimen. En el capítulo 3 hacen algo así como una tregua.
Lo peor: hay muchas subtramas irrelevantes. Un ejemplo: el encuentro gay. La trama existe durante unos minutos para insistir en que el poli es una mierda de tío, cosa que ya sabíamos. No aporta nada; más bien descoloca porque no tiene continuidad. Lo mismo podemos decir del embarazo, de las relaciones familiares en un lugar pequeñoLos vertidos tienen relevancia, pero los sospechosos empiezan y acaban ahí. No hay una real exploración social a partir de personajes. Suena a postizo.
Son seis capítulos y le sobran 3. La investigación del crimen es convencional. Hay un toque de culebrón que no ayuda.
Me ha fascinado la ficticia Morfa Halen y su paisaje maravilloso. Qué bien rodada la tormenta final (antes, durante y después). Es ese entorno, esa atmósfera, lo que da vida a la película Pero ni Kelly Reilly ni Rafe Spall pueden sacarle partido al un suspense algo tópico.

28/2/26

Scarlet

Mamoru Hosoda
nos tiene muy mal acostumbrados. Vamos a sus películas pensando que las puntuaremos con un 8, un 9 o un 10. Scarlet ha decepcionado muchísimo en Japón porque piensan que no está al nivel de las anteriores. Yo también lo creo.
Pero eso no significa que sea mala película. Le bajo a un 7 y me quedo tranquilo.
Hosoda es desmedidamente ambicioso. Arriesga en todo. En todos los niveles: estético, argumental, conceptual. Te rompe la cintura continuamente.
Sin tapujos trata de versionar a Hamlet. Estamos en Dinamarca en el siglo XVI y el rey Amleth es ejecutado por su hermano para casarse con la reina. Scarlet, la hija de Amleth jura venganza.
Lo que viene es otra cosa. Un universo -un purgatorio, más o menos- donde confluyen todos los universos, planteamientos acerca del sentido de la existencia, la venganza, el perdón, el amor, la lucha para liberarnos de nuestros defectos, el caos emocional y de conocimiento (de ignorancia) que todos llevamos dentro… Ser o no ser. Y cambian estilos. 2D, 3D, blanco y negro con parte en color… En algunos momentos es casi minimalista, con dibujos que son básicamente líneas muy simples, otras veces hay apabullantes escenas de masas, espectaculares combates. Y, claro, el tiempo no tiene por qué ser lineal y podemos echar un vistazo a realidades alternativas.
En ocasiones hasta me recordaba a El árbol de la vida. Pero son cosas mías.
El problema es que es muy difícil seguirle el ritmo al director. Es, claramente, una película muy personal. Entre la épica y la interioridad. Toda esa locura visual externa es la expresión de lo emocional.
Es compleja. No estamos cómodos porque las cosas se mueven en direcciones imprevisibles. Entiendo la decepción pero sigue siendo una película muy buena. Y sí: también muy personal, muy hecha para él mismo. Agradezco una vez más que alguien corra riesgos, evitando los caminos trillados.

27/2/26

Al margen (678)

1. Warner pagó a más de 2.000
influencers para que hiciesen críticas positivas de Cumbres Borrascosas. Hay muchas cosas malas en esto. Desde la poca confianza en tu producto hasta la falta de ética de miles de personas. A este nivel de corrupción moral de la sociedad en que vivimos lo llaman "contenido patrocinado". Dudo que vuelva a ver algo de Emerald Fennell.
2. A 28 años después le fue mal. Como los ejecutivos de las productoras no se enteran de nada, insistieron con 28 años después: El templo de los huesos. Y le fue peor. Imagino que seguirían intentándolo con otra parte más pero ya no hay dinero. Todo apunta a que no habrá tercera parte. Nos quedamos sin Cillian Murphy pero es que nada de esto era necesario. No como lo contaron.
3. Hay mucha gente sorprendida -supuestamente- porque Marty Supreme se fue de vacío en los BAFTA. A mí me parece lo más natural del mundo. Pero claro: a mí no me pagan las productoras para decir lo contrario de lo que pienso.
4. Parece que en 2027 podremos ver una nueva temporada de Line of Duty.
5. Me gusta: Paul Thomas Anderson, con un simple "no soy político, soy cineasta", se negó a hablar de política, al igual que Wim Wenders, Ethan Hawke, Rupert Grint y Neil Patrick Harris. Ojalá cundiera el ejemplo y los cineastas se metieran la ideología por ahí.

26/2/26

Mars Colony

Logan tiene 16 años. Es el abusón de la clase. Insulta, es un vago, pega a sus compañeros, los humilla. Un día aparece un tipo que viene del futuro. Es él mismo, un Logan adulto. El Logan adulto dice al Logan joven que tienen que salvar el mundo. ¿Cómo? Logan, el de 16, tiene que acostarse con una chica de su clase.
No olvidemos que Logan es, ante todo, adolescente y, por tanto, estúpido.
Este mediometraje francés tiene unos cuantos apuntes buenos, un retrato de los adolescentes bastante verosímil. No hay frivolidad en el modo en que trata a sus personajes, el daño que provoca un abusador.
El entorno familiar también es realista. Un padre descerebrado -de ahí salen las reacciones del hijo- que controla tiránicamente a sus hijos. Está la relación con su abuelo y con el hermano pequeño.
Me gusta cómo se desenvuelve la trama, usando como motor esos sueños de Logan de irse a Marte para poner distancia respecto a la realidad que no le gusta.
El final. El clásico victimismo de la sociedad actual, el empeño por no ser responsables de nuestros actos. Pero no sé si la peli lo condena o está conforme con la actitud.
Bien dirigida.

25/2/26

Talamasca: La orden secreta. Temporada 1

No sé en los libros. En la serie es una organización muy confusa. Se supone que son meros observadores que consignan información. Pero eso no es lo que vemos. Hay tantas facciones con tantos objetivos diversos que tanto da que exista o no.
Ése es un serio problema. La organización que protagoniza la serie podría no existir y no pasaría nada.
Segundo problema: se habla de vampiros y brujas. Y sabemos que hay otras muchas criaturas. Se habla. En la práctica sólo puedes remojar en sangre o ver un poco de acción brujeril a partir del capítulo 4.
Tercer problema: el protagonista es un tipo contratado porque lee mentes. Pues, oye, lo típico: funciona a ratos. Cuando al guion le conviene el poder se le estropea o, el muy lerdo, no lo usa, sin explicar el porqué. Luego vuelve a recuperar el don para ver con absoluta nitidez algo inútil como un recuerdo de un adolescente a caballo.
Cuarto problema: se pudo contar lo que se cuenta en una peli de 2 horas. El ritmo habría estado mejor y se eliminarían subtramas que no van a ningún lado como todas esas veces en que el protagonista dice que si le vuelven a mentir se va. O su situación laboral previa o casi todo lo que hay antes de entrar a saludar a William Fichtner.
Imagino que sólo es para los seguidores de Anne Rice. Yo he aterrizado aquí directamente desde Entrevista con el vampiro -ya ha llovido- y me ha parecido un tostón con poca hemoglobina y mucha incoherencia.
Imagino que me he perdido algo.
Una de esas cosas que terminé por pura cabezonería.

24/2/26

Los huérfanos

-Lo importante es evitar el escándalo.
Gabriel y Driss fueron amigos en el orfanato. Luego se distanciaron cuando Sofía, el primer amor de ambos, se alejó. Gabriel se hizo poli, Driss tira a algo más ilegal. Ambos coinciden 18 años después cuando Sofía muere en un accidente de tráfico. Gabriel y Driss también descubren que Sofía tiene una hija de 17 años.
El punto de partida tenía un aire a la trilogía de La bala perdida. Gente moviéndose en las fronteras de la legalidad, alianzas que van cambiando, persecuciones de coches espectaculares… Había demasiados giros pero eran aceptables. Sin embargo, si una chica de 17 se cuela en la casa de la jefa de la mayor agencia de seguridad de Europa, se cruza demasiado la línea de verosimilitud… Aunque con los franceses no se sabe. Se suponía que el Louvre era inexpugnable y mira.
Hay que conseguir una única cosa: que los malos vayan a por los buenos para que éstos puedan despacharse a gusto. Pienso que se complican en exceso la vida para conseguir ese objetivo. Demasiado increíble y delirante.
La segunda mitad está bien. Es a lo que vinimos: persecuciones, tiroteos, palizas. Rodadas con un estilo imaginativo y locura a pleno rendimiento. Eso sí: para cuando terminan, queda poco de Biarritz en pie.
Está muy lejos del nivel de La bala perdida, es muy elemental pero funciona como mero entretenimiento. Se nota que el director, Olivier Schneider, es ante todo un extra de acción.