20/6/26

Caso 137

-Proteger la República.
París, 8 de diciembre de 2018, manifestación de los chalecos amarillos. Una comandante de la IGPN investiga las denuncias presentadas contra los policías. El caso 137 es un chico con fractura quíntuple de cráneo debido al disparo de una bola de goma.
Hay dos estilos muy diferentes. La vida privada, personal, de Stéphanie está rodada con un estilo convencional de drama: su ex, el hijo, familia, amigos… El otro estilo, muy llamativo, es su vida profesional. Parece un auténtico documental: interrogatorios, burocracia, petición de informes, papeles, papeles, papeles. El modo en que logran que eso no resulte aburrido es gracias al montaje y a una de las pocas ocasiones en las que la voz en off tiene sentido. Es impresionante lo bien que funciona el contraste entre la frialdad del procedimiento y la indignación ante los hechos que presencian.
Violencia policial necesaria, brutalidad ilegal, los polis que inevitablemente van a su aire, los ciudadanos criminales que aprovechan la ocasión, el desmadre, el pánico de ambos grupos, el papel insostenible de la IGPN (policía de la policía) denostada por ambas partes… Esa secuencia en la bolera es genial. Ahí vemos la sangre fría de la comandante.
Pero sobre todo vemos cómo la sociedad francesa se ha convertido en un polvorín. Razas, culturas, inmigrantes, contradicciones sociales… Siempre intereses políticos y temblores judiciales. Stéphanie se encuentra en el centro de todo ello, asediada, criticada.
Una película policiaca fuera de lo habitual, una alternativa diferente con un fuerte componente de crítica social. Muchos comentarios destacan la brutalidad policial pero eso es quedarse en la primera capa, en lo más superficial. La película, por suerte, va mucho más allá de eso, hace preguntas, no impone nada, plantea los problemas. Ay, esos sindicatos que generan más problemas de los que arreglan.
Una pregunta colateral pero enormemente sugerente: ¿qué pasa cuando tu trabajo no sirve para nada?
Un final contundente, realista, incómodo. Buen trabajo de Léa Drucker.

19/6/26

Al margen (694)

1.
Doctor Who ha sido cancelada. Russell T, Davies se apresuró a decir que no se canceló, que simplemente la BBC ya no la produce y espera ofertas de productoras externas. Es decir: sí se canceló pero no reconoce que él la destruyó. De hecho no se emitirá ni el especial de Navidad. Me duele decir esto pero me alegro. A ver si la compra alguien con dos neuronas.
2. A veces pienso en casos como los de Michael Jackson, Woody Allen o Kevin Spacey. Los tres fueron declarados no culpables en los juicios. Pero sólo el primero fue indultado por la plebe. Los otros dos siguen cancelados por la opinión pública. ¿Por qué?
3. 16 de las películas que se estrenaron el pasado fin de semana recaudaron entre 41.000 y 1.200 euros. La pregunta sería: ¿por qué se estrenan? Pero ya sabemos que la respuesta es absurda y que tus impuestos pagan el cine que no quisiste ver.
4. No sé qué pasará con Toy Story 5 pero, en principio, no voy a verla. Me pilla cansado. No le veo sentido a otra entrega. Por otra parte tengo interés en Hechizo: Bienvenidos a Hexe, que no pertenece a ninguna saga. Al menos se arriesgan a algo nuevo. O puede que luego la trama sea la de siempre, la de la chica diferente. El título castellano ya va mal. Como haya saga empezará a liarse.

18/6/26

La maldición de Widow's Bay. Temporada 1

-Este sitio es una trampa. ¡Corred!
10 capítulos no muy largos (poco más de media hora salvo el último) en los que se combina el terror con el humor de un modo bastante extravagante.
Muy bien los personajes. Tanto los principales como los secundarios. Todos tienen ese extraño encanto que brota de sus rarezas. Patricia es mi debilidad. Por su trauma del pasado y por su interpretación.
Muy bien el modo de combinar los capítulos procedimentales (un monstruo cada capítulo) con la trama general (de dónde viene la maldición). Hay un episodio flashback para contarlo, con Betty Gilpin al mando, que es el más siniestro y sin humor. Un relato a lo Salem que fundamenta los horrores de la isla.
Muy bien ese tono humorístico, tan original, tan anticlimático. Toques de comedia inesperados pero, a la vez, congruentes con las situaciones.
Es también muy referencial, empezando por el alcalde (Matthew Rhys) que recuerda tanto al de Tiburón. A partir de ahí vienen historias de folk horror, ninguna de ellas nueva, pero todas contempladas desde una perspectiva original.
Para mí el momento más terrorífico es el instante en que Patricia sale de casa, cierra la puerta, apaga la alarma de la furgoneta y entra en casa por la puerta abierta. No recuerda que la cerró. Ese detalle me parece más inteligente que las toneladas de sangre que pueblan supuestas pelis de terror. La verdad es que el 1x08 fue el que más me gustó. ¡Y ponen música de Enya en el momento más loco!
Buena serie. La tensión, en algunas ocasiones, algo artificial, pero el conjunto es tan intrigante como divertido.
Tiene confirmada la segunda temporada.

17/6/26

UFO Club

-Ska. Es como rock pero con más trompetas.
1998. Internet está en sus inicios, hay minicadenas AIWA y aún VHS.
William es un joven rarito que sólo piensa en OVNis. Se ríe de él hasta su hermana pequeña. El doctor Greenport, experto ufólogo, ha sido detenido por intento de asesinato de un senador. El único modo de demostrar su inocencia es una cinta de VHS. El problema es que esa cinta está en manos de una chica.
Serie B realizada por jovenzuelos. No te asustes. No es un peliculón pero no está del todo mal.
Sinceramente esperaba algo más de enjundia en el tema ufológico, pero se trata de una mera excusa para contarnos los inicios de la relación de un chico y una chica. Particularmente se trata de ver cómo el chico sale de su sótano al mundo real. Que la verdad está ahí fuera, chaval.
El presupuesto es muy básico, los escenarios limitados y la principal pega que le pondría es la ausencia de efectos de sonido. Pero curiosamente pienso que los diálogos son buenos, que el modo de conectar de William y Alexandra está bien desarrollado, que sus conversaciones tienen frescura.
El desarrollo del conflicto puede ser convencional (chico y chica discuten, chico y chica se reconcilian) pero me gustó cómo desarrollaron a los protagonistas y todo ese universo friki de alusiones que envuelven la cinta.

16/6/26

The Furious

-Mejor saber defenderte que estar guapa.
No entiendo la relación inicial padre e hija. Ella está en China viviendo ¿con quién? ¿Tíos, abuelos? Es comprensible que quiera quedarse con su padre. Obviamente el pasado oscuro del padre no le permite volver a China pero eso no quita para que la situación sea algo confusa.
Estamos en un punto indeterminado del sudeste asiático. Wang Wei es mudo y trabaja de manitas. Cuando su hija sea secuestrada descubriremos que el kung fu no se le da mal del todo. Se ve envuelto en una trama de tráfico infantil y el tipo arrasará con todo lo que se pone entre él y su hija.
Uno podría pensar que se trata de otra película de protector y vengador. En cierto modo es así. Pero la cuestión es que ésta está al nivel de John Wick, rodada de modo apabullantemente expresivo, con coreografías de peleas espectaculares. Hay detrás una labor de ensayo casi inconcebible. ¿Cuánto tiempo real habrá llevado pensar, escribir, storyboard, ensayar y rodar la pelea final de 15 minutos?
Así que sí: la trama es absolutamente convencional. La única variante es, simplemente, el encuentro con otro hombre que busca a su esposa, periodista, también desaparecida. Pero lo importante no es el fondo sino la forma: rodada de modo extraordinario. Una sucesión de peleas a cada cual más imaginativa y elaborada, con un estilo impecable.
Contundencia. Es muy bestia. Es violenta y punto. Pero ves la secuencia de la discoteca, bastante temprana, y piensas que esto no se puede mejorar. Y sí. Aún le quedan florituras y formas diversas de manejar el cuerpo para romper otros cuerpos.
Y ojo que la chavala tampoco es manca.
Una de esas películas hecha para que se luzcan los especialistas.
El día que Wang Wei (Miao Xie) se encuentre con John Wick será gordísima.

15/6/26

The Terror: Devil in Silver. Temporada 3

-Es fácil morir por alguien. Ahora bien, vivir por alguien… Eso es lo difícil.
Esta tercera temporada lleva el subtítulo de Devil in Silver. Y tenemos un demonio tras una puerta plateada.
Pepper se mete en una pelea. Para los polis es un engorro el papeleo y ven que Pepper puede terminar en la cárcel. Lo mejor para todos es dejarle en un psiquiátrico durante el finde y darle de alta el lunes. Lo siguiente de lo que Pepper se da cuenta es de que ya es martes. Y de que ve cosas horribles. Y hay ruidos espantosos.
Dan Stevens ya estuvo en un psiquiátrico en la maravillosa Legion (cuando Noah Hawley aún sabía dirigir series) así que viene con los deberes hechos para una trama opresiva y angustiosa. El tipo encerrado con locos sin que él lo esté. Bueno, quizá llegue a estarlo.
Nadie sale de allí vivo. Al igual que en las dos entregas anteriores el terror juega en una doble dimensión. Por un lado presenciamos la proyección de nuestros propios miedos, errores, pecados. Es la conciencia o el subconsciente expresándose de modos muy físicos. Pero ese carácter real parece conectado de alguna manera con otro terror real, un monstruo, una leyenda. El huevo y la gallina. El sufrimiento atrajo al diablo o el diablo se alimenta del sufrimiento. Así, pues, hay dos especies de enemigos.
La noche de pizza me fastidió bastante la historia. Inverosímil que permitan esa salida, inverosímil la reacción de Pepper. En cambio me gustó mucho ese agujero tras la cómoda de Dorry. En el 1x04 se convierte en una puerta a un espacio real y mental semicompartido.
Me quedo con Dorry. Judith Light compone un personaje complejo, con muchas capas, muy interesante.
Esta temporada (sólo 6 capítulos) me enganchó, pienso que funciona su intriga y está dirigida con suficiente habilidad para sostener la trama. Pero de las tres temporadas es la más tópica y predecible. El psiquiátrico es un espacio de terror que se ha tratado demasiadas veces. Tú decides si aún te funciona.

14/6/26

Un talento único

Niki padece hiperacusia. No soporta los ruidos fuertes. Por otra parte es muy útil para su trabajo: afinar pianos. Y también para abrir cajas fuertes.
La película maneja tres tramas. Por un lado tenemos a Niki, su trabajo como afinador y la relación son su jefe (Dustin Hoffman). Por otra parte está su relación romántica con Ruthie. En tercer lugar está su “afición” por abrir cajas fuertes.
Pienso que lo mejor de la película está en el modo en que se entrelazan las tres líneas argumentales, sin que una pese más que las otras, equilibrando y, al mismo tiempo, procurando ser realista. No hay atracos espectaculares ni momentos épicos. Más bien al contrario. La aproximación de Niki al mundo del crimen evoluciona hacia esa perspectiva en la que no hay vuelta atrás. Los atracadores para los que trabaja no le dejan salir del negocio y eso tendrá graves repercusiones.
Es un guion muy bien escrito que se desarrolla con calma. Pretende mostrar cómo un hombre se desliza hacia el delito por motivos razonablemente buenos, pero ese atajo para obtener dinero le saldrá caro. La redención no es gratuita.
La aparición de Jean Reno conecta tramas y tiene algo de necesidad narrativa y simbólica, pero en una historia tan realista no sé si termina de convencerme. Desde un punto de vista puramente fílmico es correcto.
Me parece bien que algunas cosas permanezcan ocultas y el espectador tenga que hacer suposiciones (por qué Niki dejó de tocar el piano, la relación de su padre con Harry, los momentos del pasado que le construyeron).
Buena película. Pensé que sería más palomitera y comercial pero me ha sorprendido al buscar la profundidad de los personajes. Mejor de lo que esperaba, con un buen montaje, banda sonora y trabajo de sonido.