3/2/26

Los hermanos demolición

El título parecía decirlo todo.
Jason Momoa y Dave Bautista repartiendo tortas en Hawaii. Comedia de acción. Pero no es eso exactamente.
El padre de estos dos morlacos muere atropellado y a ellos no les importa lo más mínimo. Sin embargo cuando la yakuza entra en sus vidas comienzan a pensar que tal vez el atropello no fue un accidente.
La película es convencional, mecánica y previsible. Los buenos van a por los malos, los malos secuestran a algún ser querido de los buenos -mujeres preferiblemente- para obtener lo que quieren, los buenos van al rescate.
Eso, de por sí, no está mal, si sabes jugar alguna carta bien: un giro sorprendente del guion, planificación atrevida, chistes buenísimos…
Los hermanos demolición es desconcertante. Digamos que la comedia se limita a los chistes verdes para adolescentes que sólo hacen gracia a los gringos. Lo demás no es comedia. Tratan de que Bautista y Momoa cuelen como actores dramáticos: desarraigo, conflictos paternos, distanciamiento… Al mismo tiempo la violencia juega a ser unas veces liviana y loca y, otras, cruda, bestia, muy sangrienta. Unas veces no se ve un muerto en escenas de masas, otras veces es demasiado explícita.
Otro producto que no encuentra el tono. En su afán de alcanzar a un espectro amplio no la hace del todo apta para nadie. Hay demasiada dispersión de géneros para una trama tan simplona. No puedes ser tan básico cuando en ocasiones te pones tan serio.
Me gustó el tiroteo en la carretera con Morena Baccarin al volante. Me gustó en el sentido de que tiene algo de novedoso, el resto es un copia y pega de otras pelis.

2/2/26

El infiltrado. Temporada 2

-En la guía pone que los colombianos son amables. Voy a pedir que lo cambien.
He aquí una buena razón para ver las series en versión original (con subtítulos o sin ellos o en otro idioma). Al final del episodio 3 la voz de cierto personaje nos llega (también al protagonista) antes que su presencia física. Y es una voz inconfundible. Una forma interesante de plantearnos el giro.
Al mismo tiempo me parece un agujero de guion gordo porque es de imaginar que Teddy sabría quién es Pine. Y luego vienen giros que no me creo. No puedo creer que Olivia Colman cediera ante esa presión ni la casualidad de que te vengan los perros cuando los necesitas o que te dejen el teléfono para llamar a mamá.
Que lo de “Mándame su foto” es de cajón y debió ocurrir mucho antes. John Le Carré autorizó a que se expandiera el universo de The Night Manager pero si hubiera estado vivo no habría permitido esos fallos. En realidad es una serie muy poco Le Carré. Se ha deslizado en exceso hacia lo puramente comercial, alejándose de esas operaciones "tapadas".
Otra cosilla: Susanne Bier no cayó en el melodrama.
Una vez reseñados los defectos, los 6 capítulos de la directora Giorgi Banks-Davies, construyen una serie de espías decente, con un nivel de producción más que solvente, casi siempre bien dirigida y con una trama no demasiado intrincada, convencional en su arco.
Han pasado 10 años entre la primera temporada y la segunda. Un guion más coherente no era mucho pedir. Y los giros excesivos en los últimos minutos para, ahora, de repente, querer una temporada 3 inmediata, suenan a falsos.
Los intérpretes están ahí por compromiso pero cumplen.

1/2/26

Send Help (Enviad ayuda)

Éste es el
Sam Raimi que yo esperaba, el más gamberrete, el macarra.
Un hombre y una mujer en una isla. Guerra de sexos. Quizá me equivoque pero las guerras de sexos han tenido en cine la tradicional tendencia a convertirse en películas románticas.
Bien. Ésta no es una peli para los románticos. Es una peli para todos aquellos que han tenido un jefe gilipollas.
Linda es una empleada trabajadora, competente, una máquina en economía. Práctica, con recursos, sabe que puede salir adelante. Pero su jefe le niega el ascenso. Una y otra vez. Se aprovechan de su trabajo. Así que, durante un viaje en que el avión se accidenta, sólo ella y su jefe sobreviven. ¿Se aliarán para sobrevivir o se harán la vida imposible?
Pues es Raimi y si le dicen guerra de sexos él tendrá claro qué significa “guerra”.
No hay tanta sangre como yo esperaba. A ver: sí hay bastante, pero concentrada en determinados momentos con un salvajismo cómico sorprendente (el jabalí es bastante importante). Y esa es la firma de Raimi: violencia inesperada y comedia inesperada. Todo junto, revuelto, exagerado.
Rachel McAdams y Dylan O’Brien están muy bien. Por el tono de la película saben que tienen que exagerar un punto muchas de sus reacciones pero saben manejarlas, subiendo hasta el punto justo.
Hay un tramo de película más calmado en que pierde ritmo. Supongo que es necesario porque el director está jugando con el espectador a lo que no es. Pero cuando llega el momento oportuno no temas: es una locura.
Qué bien me lo he pasado. No es para todos. O conectas o no.

31/1/26

Marty Supreme

Con los
Safdie me pasa lo mismo que con Aronofsky: todas sus películas me parecen iguales. Vista una, vistas todas. Sé que las conversaciones serán largas; que van a ser primeros planos, plano y contraplano; que la gente va a ir corriendo por la calle mientras les sigue una cámara al hombro; que la fabricación artificial de gritos y movimiento no genera verdadera tensión (que estudien un poco a Kathryn Bigelow) sólo hartazgo. Que no hay imaginación, sólo repetición. El movimiento barre todo lo demás. En serio: Bigelow.
Que a mí no me gusta. Se me ha hecho muy pesada, muy cansina.
No hay ningún momento relevante en la historia, ningún giro o sorpresa, ningún verdadero drama. El personaje no evoluciona.
Lo dije de Diamantes en bruto: trama exigua, complejidad del argumento nula.
¿Sabes qué? Puedes leer lo de aquella, cambiando los nombres correspondientes, y verás que es igualita.
Final con bebé. Muy bobo. Me parece patético que esté recibiendo tantos elogios.

30/1/26

Al margen (674)

1. Visto el primer capítulo de
Star Trek: Starfleet Academy. No pienso seguir. Pese a Paul Giamatti haciendo de malo. Pero va a ser muy divertido escuchar como la despedazan en podcasts. Eso sí: nadie ha ocupado una sede de capitán como lo hace Holly Hunter.
2. La nueva serie de los hermanos Duffer no se hará esperar mucho. Se titulará Something Very Bad Is Going to Happen y se estrenará el 26 de marzo. Terror psicológico.
3. Tras el éxito de Anatomía de un asesinato, Justine Triet comenzará a rodar Fonda, película que cuenta con Mia Goth, Andrew Scott y Allison Janney. Difícil renunciar a ese reparto.
4. Dirty Dancing tendrá una secuela y parece que la mismísima Jennifer Grey seguirá encarnando a Baby Houseman. A mí, en principio, esto me pilla lejísimos. Ni me motiva ni le veo sentido.

29/1/26

County Line: All In

Realmente pensé ver con más agilidad la trilogía de
County Line pero han pasado 10 meses desde la primera.
Esta segunda parte sigue siendo serie B pero está bastante mejor rodada. Excepto las escenas de acción. Siguen siendo un desastre de montaje. Entre otras cosas porque lo que ocurre es absurdo. Deberían pensarlas mejor.
Al igual que en la primera County Line lo importante son las relaciones de los personajes. En ese sentido está bien llevada.
Alden Rockwell vuelve a ser el sheriff del condado de Maksville pero ahora no se lleva tan bien con la novata sheriff del condado de York. Durante una de esas representaciones de batallas decimonónicas aparece un cadáver justo en la frontera entre ambos condados. Engrasar la relación con su colega Joanne Porter será complicado.
Sencilla, sin grandes complicaciones. Ambos sheriffs van sospechando de gente por diversos motivos. Son pueblos pequeños y mientras que la sheriff nueva no tiene miedo de romper huevos para hacer la tortilla, el sheriff veterano tiene miedo de perder amistades al interrogar a viejos conocidos desde hace tiempo.
Ese es el conflicto principal de la narración: disputas, modos diversos de hacer las cosas. Es la parte bien llevada. Tal vez hablan demasiado pero se deja ver.
Intentaré que no transcurra tanto tiempo para poner punto final a la última parte de esta saga. Hay cosas muchísimo mejores pero a mí me parece un producto liviano y decente si necesitas no pensar mucho. Basta dejarse llevar.

27/1/26

Sin piedad

Ojalá
Justicia artificial hubiera tenido parte del presupuesto de Sin piedad y ojalá Sin piedad hubiera tenido parte de las ideas de Justicia artificial.
A Timur Bekmambetov no lo han acusado jamás de moderación, así que ya imaginaba yo que no profundizaría mucho en ideas sobre la IA. Pese a todo decidí darle una oportunidad porque el punto de partida es interesante.
Mercy es un proyecto para juzgar mediante Inteligencia Artificial. El juez tiene la cara de Rebecca Ferguson. Se hace llamar Maddox. Un policía (Chris Pratt) está siendo juzgado por el asesinato de su esposa. Curiosamente ese policía había sido uno de los principales defensores de Mercy.
Rodada en casi tiempo real, Chris Raven tiene 90 minutos para demostrar su inocencia antes de ser ejecutado.
En el fondo sigue un poco la línea de Searching o Missing. Aquí no ocurre todo a través de una pantalla pero casi. Es un frenesí de investigación a través de la red. La juez Maddox es imparcial pero también ágil. Abre correos y hace llamadas que da gusto. Y se estropea cuando le conviene al guion.
Mira: hablando de guion. Tiene más agujeros que un colador. Desde la torpeza de la IA para descubrir a dos hermanos hasta la estúpida motivación que originó todo, como si un veredicto de inocencia no hubiese sido tan bueno como uno de culpabilidad.
En fin. Bekmambetov se apuntó a la peli para rodar ese camión que destroza todo. A mí me gustó la moto voladora. Poco partido sacan.
Flojita. No llega a ser tan mala como War of the Worlds pero la inteligencia -natural- debes dejarla igualmente aparte.
Para rematar: mala traducción del título al español.