Estoy
seguro de que hay una edad muy concreta en que los niños pueden
disfrutar de esta película. Imagino que es ese momento en que estás
dispuesto a cerrar los ojos y decir en voz alta: Creo en la magia.
Pero
incluso así pienso que la película es demasiado empalagosa. Enid
Blyton escribió más de 700 libros. La conocemos sobre todo por
su saga de Los Cinco, con su aire detectivesco. Pero
entre su producción tiene cosas muy cursis, muy blanditas. Y me
parece que esta película necesitaba un toque algo más potente.
Tienes
ahí a Rebecca Ferguson dispuesta a hacer de malota con su
Dama Snap. Es lo mejor de la peli y sin embargo está desaprovechada.
No digo que tengan que meter terror y asustar a los niños. Pero al
menos no deberían hacerla ridícula.
La
idea inicial es que trabajo, vivienda y coche van unidos. Te quedas
sin trabajo y te quedas sin nada. Empiezas de cero en un cobertizo.
Me parece un arranque muy sugerente. Y resulta que el fondo, el
objetivo, más allá del trato con hadas y seres mágicos, es que no
se pudran unos tomates. Un poquito más de exploración de la
situación sí era posible, ¿no?
En
fin. No soy capaz de juzgarla. Hay magia, colorines, chuches, deseos
cumplidos y un poquito de maldad. No sólo la Dama Snap sino la que
todos llevamos dentro.
A
mí se me ha atragantado pero no me hagas caso y echa un vistazo tú. Quizá si tienes niños les sirva, quizá incluso te guste a ti. Tal vez no era mi día. Espero que un año de estos hagan una buena
adaptación de Los Cinco en Billycock Hill o de Los
Cinco en el Cerro del Contrabandista y eso es todo lo que
necesito de Enid Blyton.






