17/3/26

El accidente de piano

-¿Quién es Spielberg?
-Un tipo que solía hacer películas.
No sé qué le ha pasado a Quentin Dupieux. La película no dura 75 minutos. Se va a los 88. Uno empieza cediendo en eso y acaba haciendo pelis serias. Lo digo porque es la más asequible, comprensible y menos surrealista de cuantas ha realizado. Absurda lo sigue siendo. Y tal vez la más macabra.
Magalie fue una de las primeras influencers famosas del mundo gracias a sus vídeos en los que se autolesionaba aprovechando su insensibilidad al dolor.
Y la verdad es que es muy divertido -y perturbador- ver cómo lo hace.
Sabemos que algo ha salido mal en el último vídeo de Magalie. Lo bastante mal como para que una periodista logre una entrevista mediante chantaje.
Pienso que es la crítica más devastadora que he visto a los streamers. ¿Por qué los tiktokers, youtubers y demás exhibicionistas de su propia vida hacen lo que hacen? Es la pregunta que la periodista formula y en la que se queda sin respuesta. Temporalmente. Luego obtendrá esa respuesta y, demasiado tarde, descubrirá que preferiría no haberla obtenido.
Sospecho que Dupieux tiene alguna razón para ajustar cuentas con los influencers. Es la película de estructura más clásica y convencional que ha filmado. Ojo: se sigue saliendo mucho de los esquemas habituales. Pero está claro que adopta una fórmula más comprensible para que su mensaje llegue con claridad. No sólo es mordaz con los creadores de contenido: lo es con los periodistas, los seguidores, los fans…
A ratos muy incómoda de ver, a ratos muy divertida, a ratos inesperadamente seria.

16/3/26

One Piece. Temporadas 1 y 2

No vi en su momento la primera temporada de
One Piece. Saber que los guionistas del engendro de Cowboy Bebop estaban también aquí, asustaba a cualquiera. A mí me asustó. Pero Eiichiro Oda estaba muy encima de su criatura y, al terminar la temporada, todo el mundo dijo que era buena. Así que me actualicé para verme las dos temporadas de modo cercano.
Me parece una serie asombrosa. El diseño de producción es de otro mundo. Es dificilísimo adaptar un cómic caricaturesco a imagen real. Y han dado en el clavo. La imaginación en la dirección artística es para quitarse el sombrero (de paja). Es una auténtica barbaridad lo que hacen con arquitectura, barcos, vestuario, objetos… Un mundo extravagante en el que todo cabe.
Ahí hay mucha gente muy imaginativa trabajando en cuidar pequeños detalles. El resultado visual no se parece a nada que hayas visto antes.
Después está la aventura. Pueden gustarte más unas historias y otras menos; tal vez alguna tenga menos controlado el ritmo; puede ir más con tus gustos o dejarte un poco frío; pero es innegable que buscan el disfrute por el disfrute, que han sabido llevarnos a nuevos escenarios sorprendentes, a fantasías desconocidas. Las aventuras exóticas en tierras ignotas parecían haber muerto y One Piece las resucita.
De las escenas de acción me quedo -supongo que tú también- con la pelea de Zoro contra los 100 en el capítulo 3 de la segunda temporada.
Entre tanto flirteo con el absurdo consiguen que los personajes transmitan emoción. Entre tanto impacto visual encuentran resquicios para una pausa, un flashback, una historia del pasado, un toque emocional que en unos minutos construye el drama y otorga a cada personaje un profundo contenido anímico. El guion encuentra en todos ese lado humano, herido, una razón para estar donde están. No voy a entrar a desmenuzar secundarios pero Chopper... Qué personajazo.
Imagino que, de alargarse mucho, terminará por volverse repetitiva. Pero en imagen real no es posible estirarla tanto (3 años han tardado entre temporadas) y ya se vio que, en animación, a nadie le molestó.
Larga vida a los piratas de One Piece.

15/3/26

Águilas de El Cairo

Podemos decir que con esta película
Tarik Saleh ha cumplimentado la trilogía de El Cairo. No me gustó mucho El Cairo confidencial, me pareció superior Conspiración en El Cairo y ésta es mejor aún. O quizá es que temáticamente me recuerda a El agente secreto y pienso que Águilas de El Cairo gana por goleada a la película brasileña. Saleh vuelve a trabajar con Fares Fares.
George Fahmy es el actor de moda en Egipto. El faraón de las pantallas. Se cree intocable. Hasta que figuras del gobierno de El-Sisi le hacen una oferta que no puede rechazar para interpretar al mismísimo presidente de Egipto.
Me gusta mucho su desarrollo. Fahmy no es muy íntegro en algunos aspectos. Digamos que no es capaz de resistirse a las mujeres. Pero está definitiva y claramente en contra de la dictadura. No lo dice pero tampoco le han pedido que lo diga. Ahora tiene que trabajar para esa dictadura. Y la evolución del personaje, la presión, el estrés, la imposibilidad de negarse, los favores que tiene que pedir, las concesiones que se ve obligado a hacer, muestran cómo abdica de todos sus principios.
Ve cómo otros intérpretes acaban en el ostracismo si no se pliegan a los deseos de El-Sisi, hay amenazas, sobornos, gente que se cae de un balcón… Y liarse con la esposa de cierta figura poderosa no le facilita las cosas.
La película consiste en eso: en ver cómo un hombre de convicciones correctas se ve arrastrado casi de modo imperceptible, irrevocable, a colaborar con el mal. Pequeñas cesiones morales llevan a un cataclismo ético.
Me parece muy interesante en la actualidad. Cómo los cineastas de determinados países se alían con el poder. Saleh puede contar lo que cuenta de Egipto porque vive en Suecia, pero también es comprensible que muchos no puedan negarse al control de una dictadura.
Muy fuerte lo de la carta de suicidio y la secuencia del avión.

14/3/26

No te queda otra

-La felicidad es un gusto adquirido, no dado.
Otra traducción idiota al español del  francés Aimons-nous vivants.
Antoine Toussaint, célebre cantante (en otro tiempo) ha llegado al final de su carrera. Viaja en tren a Ginebra para que le practiquen la eutanasia. En el vagón, frente a él, se sienta una mujer vitalista y alocada que ha salido de la cárcel con un permiso de fin de semana.
Una de esas películas con más ideas que resultados prácticos. Apunta un montón de situaciones que pudieron conducir a una comedia de enredo divertidísima. Pero no las explotan. Las apuntan, dedican un mínimo de atención, resuelven rápidamente y mal y pasan a otra cosa. Pero había muchísimo material para hacer algo verdaderamente alocado. Pudo ser una screwball de corte clásico donde todos los elementos se acumularan en el caos pero prefiere centrarse en… No sé en qué.
Hay apuntes dramáticos para preferir la vida a la muerte pero tampoco es su intención profundizar en ello, sólo hacer unos chistes. Hay un romance, pero está mal desarrollado como todo lo demás.
La estoy poniendo muy mal y lo cierto es que se deja ver. Porque el ritmo no para. Ya digo que pasan muchas cosas. Sólo que me gustaría que reposara un poco sobre ellas. Valérie Lemercier está espléndida como siempre que hace comedia. Gérard Darmon algo más seco porque se lo exige su papel.
Simpática, agradable. Da pena ver el potencial que tenía.

13/3/26

Al margen (680)

1. Segura, presidente.
2. La debacle de Doctor Who fue mayor de lo que imaginábamos. Billie Piper, que parecía ser el próximo Doctor, ha saltado del tren en marcha y ahora la BBC no encuentra un actor que quiera encarnar al personaje. Todo el mundo lo ve, ahora mismo, como veneno: malos guiones, menos presupuesto, problemas de ideología…
3. Ya he dicho de muchas maneras que Timothée Chalamet sólo es una cara bonita. No es buen actor y es muy narcisista. Sé que la cara bonita engañaba a muchos pero después de su “a nadie le importa el ballet o la ópera” e ignorar quiénes son Sansón y Dalila, espero que quede claro lo limitadillo que es.
4. Dicen que Avengers: Doomsday no será una sucesión de cameos. Permíteme dudarlo. Por 3 razones: porque dirigen los Russo, porque ya hay más de 30 superhéroes en el reparto y, sobre todo, porque si piensas lo contrario de lo que dice Marvel acertarás.
5. ¡La novia! Costó unos 90 millones de dólares. Recaudó 17 millones a nivel global. 7,3 millones en EEUU. Era de Warner, así que ahora Paramount carga con una pequeña deuda más. Maggie Gyllenhaal arriesgó con un producto extraño al que nadie midió las dimensiones.

12/3/26

La cosa: El enigma de otro mundo (1982) y La cosa (2011)

La cosa: El enigma de otro mundo
. Puntuación en imdb: 8,4. Tenéis que hacéroslo mirar.
Estoy de acuerdo en que, probablemente, es la mejor peli de John Carpenter, pero está sobrevaloradísima. Más allá de ciertas inconsistencias de bulto, el principal defecto que le veo es su casi nulo desarrollo de personajes. Ni siquiera Kurt Russell, siendo protagonista, tiene solvencia psicológica. Por eso nos da igual quién muera. Hasta te planteas que alguno estaría mejor siendo poseído por la cosa.
A su favor está que ya la primera escena nos introduce de lleno en la trama, tiene unos efectos especiales más que decentes para la época en que se hizo, los personajes actúan con bastante lógica dada la situación y el final es bastante osado.
La cosa. Cuando llego el siglo XXI se agotó la imaginación y llegó la fiebre de los remakes, llegaron las cámaras digitales y se les olvidó cómo fotografiar bien, llegaron las mejoras en los efectos especiales y la historia tuvo menos peso. La versión de 2011 tenía como principal aliciente a Mary Elizabeth Winstead y Joel Edgerton. Desde un punto de vista narrativo la única mejora era la de dar una oportunidad a la nave alienígena. Estaba ahí para algo. Por lo demás era casi un calco de la primera con algunas escenas más asquerosas. Los créditos finales aportaban una circularidad interesante entroncando con la película original.
Viene todo esto a que se rumorea que habrá una nueva La cosa. Carpenter está desarrollando algo para Blumhouse. Normalmente me opongo a que se toqueteen los clásicos pero no me parece que ésta peli lo sea, sí creo que hay mucho margen de mejora y no pasa nada por manosear algo que puede dar para mucho más.
Otra cosa es que Blumhouse no rinde como esperábamos.

11/3/26

Escuadrón letal

La policía tiene a su alcance alucinantes medios tecnológicos de vigilancia
gracias a la IA. Los delincuentes también. Cuando unos violentos ladrones hackean a la policía sólo queda una opción: sacar del retiro al poli de la vieja escuela.
Jackie Chan.
Y si está Jackie Chan, por mala que sea la peli, al menos tienes la seguridad de que habrá coreografías de peleas buenas.
Tiene un largo arranque espectacular en el que no acabó de gustarme el montaje sincopado, pero eso no le resta que sea llamativo. Los chicos de Ahora me ves tienen aquí algo que aprender. Tras este inicio viene la presentación de personajes en serio. Hacen bien en mostrarnos quién es cada uno aprovechando que entramos en un valle de caída de tensión, a una vigilancia que se prolonga durante días. Es también el modo en que el protagonista va entrenando a la policía Qiuguo.
Nos enfrentamos a una película de 141 minutos -hay que ver los títulos de crédito- y me parece que mucho de esto sobra. En realidad sobran, creo, personajes. Demasiada gente. Reducir el número de buenos y malos habría beneficiado al metraje.
Lo que más me sorprende es que usan una música lenta, suave y dramática para las escenas de acción. También llama la atención cómo nos hace sentir admiración por el malo (Tony Leung) cuando es traicionado por los suyos. Y eso que es un auténtica carnicero.
La policía de Macao tiene unos locales impresionantes. Me gustó ver en las tomas falsas cómo Jackie Chan y Tony Leung cantaban y se lo pasaban bien y cómo les ayudaban a levantarse del suelo. Que ya no están hechos unos chavales. Muy original esa pelea en cuclillas.