No
todo el cine indio son musicales ni todo el cine turco telenovelas.
He aquí un policiaco turco razonablemente bueno.
La
serie es un cruce de otras muchas. No se puede decir que sea muy
original en ese sentido. Recuerda, sobre todo, a Dept.
Q.
Önem es una inspectora de policía a la que mandan al sótano (el
Cementerio)
con un equipo de gente compuesto
de retales. Allí se ocupa específicamente de la resolución de
asesinatos de mujeres.
Önem
tiene bajo su mando a un inspector a punto de jubilarse y otro al que
nadie quiere (es el hijo del subjefe de policía). Después están un
policía CSI y una hacker consultora. En el perímetro, también
habituales, están el subjefe, la forense y el fiscal, único
individuo
que no me gusta.
El
resto de personajes está bastante bien escrito y por eso merece la
pena la serie. Los tres principales están muy bien construidos,
bastante bien los secundarios. Son personajes con personalidades muy
distintas, con carácter fuerte y eso les hace chocar. También tiene
sentido que el CSI y la hacker se lleven un poco mejor. También está
la habitual adolescente tonta.
Las
autopsias. Yo diría que se acercan a lo macabro. Son muy minuciosas,
sobre cadáveres que han pasado lo suyo. Hay que tener un poquito de
estómago. No es frívolo su tratamiento, pura profesionalidad, pero
no ahorran ni un detalle. Puede resultar bastante crudo para algunas
sensibilidades.
La
imagen que se ofrece de Estambul es muy moderna. Pocas veces tratan
de resaltar lo autóctono. Podría ambientarse fácilmente en
cualquier lugar de Europa o incluso Estados Unidos.
Son
cuatro capítulos pero duran entre 100 y 110 minutos. He visto que en
las siguientes temporadas reducen a 45-60 minutos.
Casos
convencionales, bien resueltos y con los conflictos personales de los
protagonistas como principal núcleo de enganche.
Creo
que me apuntaré a la segunda temporada. Me parece que acaban de
estrenar la tercera.






