Uwe
Boll,
considerado el peor director de la historia, ha dilapidado su
prestigio rodando una película que el público califica de buena.
Juan
Manuel de Prada
era el único que lo defendía mientras hacía cine malo. Ahora no
sé.
Me
puse a investigar a qué se debía ese arruinarse constructivamente y
ahí me enteré de todo el tomate: prohibida en Alemania, ofrecida
por Elon
Musk
gratuitamente, ascendiendo en visualizaciones, llegando al número 1
en Amazon Prime.
Hay
películas y series que narran historias (¡casos reales!) de
pederastas y a los que incluso se les concede la palabra para
justificar sus actos. Las hay que cuentan la historia de un psicópata
que mata psicópatas y la gente llega a empatizar con él. Las hay de
caníbales a los que no se juzga moralmente y se
disfrutan por su estética. Todo eso no contiene objeciones morales.
Pero
un vengador que persigue el crimen está mal. ¿Por qué? Porque son
emigrantes delincuentes. Y uno piensa: ¿será que no hay emigrantes
delincuentes? ¿No
ha habido violadores? ¿Será
que las mafias no existen? ¿Y aunque no existan, la gente que sabía
separar realidad y ficción en los casos anteriores, ahora se le
olvida?
La
inmoralidad del protagonista está clara: mata policías, gente
inocente, recurre asiduamente a la prostitución, tiene serios
traumas, obsesiones… No hay interés en mostrarlo como un héroe.
Pero su discurso crítico contra los gobiernos y el poder judicial es
válido, actual. No te protegen: te controlan. Son cobardes, la única
pretensión es conservar el poder. Y es esa dualidad lo que ha
aterrado a muchos.
Está
mejor dirigida que las anteriores de Boll pero eso no es
difícil. El conjunto no llega a lo básico, la fotografía es un
horror, el ritmo otro horror, el montaje a veces casi parece
aleatorio con fallos de rácord clamorosos.
Otro
de esos casos en que al censurar algo, lo conviertes en un éxito. Si
no la hubieran censurado no la habría visto casi nadie y la
calificación -objetiva, real- no llegaría al 4. También da idea de
lo cabreados que están los ciudadanos que la valoran muy alto.






