10/6/26

La desconocida

De
Rosa Montero he leído la trilogía de Bruna Husky, la detective replicante, émula madrileña de Rick Deckard. Con sus defectos, me pareció una gran idea la expansión del mundo de Blade Runner. Que no era el mismo mundo, pero parecido. No leí La desconocida, es coautora, pero se añadía un aliciente: el guion es de Laura Sendim (Contratiempo, Durante la tormenta, Los renglones torcidos de Dios).
Viene todo esto a que había bastantes atractivos para que me enganchara. Y, sin estar mal, no está a la altura de lo que cabía esperar.
Creo que un problema es su punto de partida: chica amnésica hospitalizada. Ése es un lastre poderoso del que es difícil librarse. Sendim es una especialista en giros sorprendentes pero aquí no logra el mismo efecto de sorpresa porque el espectador construye mentalmente el ramaje de un árbol de posibilidades. Sólo queda ir podando para quedarse con el final. Ya hemos visto muchas personas amnésicas.
Más que sorprender pienso que se complica sin necesidad.
Otro problema: Todos sabemos que Barcelona es una ciudad bilingüe en la que se habla castellano e inglés. También puedes oír árabe con frecuencia. Por eso, cuando me ponen a mucha gente hablando en catalán en Barcelona no me parece verosímil. En otro lugar de Cataluña me lo creo. En Barcelona no.
Cosas muy positivas: las interpretaciones. Candela Peña, Ana Rujas, Pol López, Manolo Solo, Kira Miró… Saben construir sus personajes. Aunque sean puntos de partida manidos logran aportarles un enfoque distintivo. También me sorprendió que se oye casi siempre bien lo que dicen. Es triste tener que decirlo pero es así. Y las escenas nocturnas se ven bien. Al menos hay un esfuerzo en la labor de fotografía y sonido.
El conjunto es funcional, la historia se sigue con facilidad pero tampoco destaca en muchas cosas. Como he dicho en otras ocasiones: apoyo cualquier peli española de género a poco que esté bien realizada. Y ésta lo está.

9/6/26

New Zealand Spy. Temporada 1

-Sírvete un pistacho. No te comas la cáscara.
Nueva Zelanda está creando una nueva agencia de espionaje. Hay 5 plazas y se presentan 3 candidatos. Su misión es vigilar australianos.
Es como el Superagente 86 pero en la actualidad y en Nueva Zelanda. La ambientación transcurre en los años 70. El nivel de absurdo es idéntico. 6 capítulos de 20 minutos que, con un complejo cálculo, te los ves en 2 horas.
Como cualquier comedia: entras o no entras. Y algunos golpes de humor te parecerán buenos y otros malos. A mí me hizo gracia la mayor parte del tiempo pero creo que verla en dosis de 20 minutos, no como atracón, es lo adecuado. El nivel de estupidez en versión maratón puede atragantarse.
Los espías son dos Michael y una Sue. Al haber dos Michael hay confusiones. A Sue, por ser mujer, la infravaloran aunque el nivel de todos ellos es de elevada idiotez. Muy patriotas, eso sí. Sobre todo Michael. Ya verás cuál. Pero porque es el protagonista y le seguimos más de cerca.
La trama es tonta pero no voy a desvelar en qué consiste la conspiración australiana por si alguien piensa que es sustancial para disfrutar la serie. Digamos que la visita del ministro indio desencadenará eventos inesperados.
Un entretenimiento desengrasante, sin pretensiones, suficientemente gracioso.

8/6/26

The Boroughs: Jubilación rebelde. Temporada 1

The Boroughs
(donde lo pasarás como nunca), no es un geriátrico, es una pequeña urbanización diseñada sólo para jubilados. Está ahí, en medio del desierto y, en cuanto lo vi, pensé: Parece el Área 51. Así que no te puede extrañar que pasen las cosas que pasan.
Pienso que es una serie que va de más a menos. El planteamiento es muy sugerente. Ciertamente tenemos Cocoon como referente porque no hay nada nuevo bajo el sol pero, con otro enfoque, la cosa podría funcionar.
Los capítulos iniciales ofrecen generosos misterios: los monstruos -por supuesto-, pero también el robo de cuarzo o el suicidio de los cuervos. Mientras se despliega la historia y conocemos a los personajes todo se sostiene sólidamente. Alfred Molina y Alfre Woodard están muy bien en sus respectivos papeles.
Luego, progresivamente, se vuelve convencional. Deja de sorprender. Desconcierta la escasa conexión del cuarzo o los cuervos con la trama principal. Nos ofrecen misterios cuya relación con el núcleo es innecesaria. Maniobras de despiste que hacen encajar más adelante de modo caprichoso.
Lo más débil es esa deriva al secuestro, fuga, nuevo secuestro… Son mecanismos rudimentarios. No cuentan nada acerca del misterio de los monstruos, de Madre, de planteamientos de fondo. Acaba convirtiéndose en una serie de ancianos para ser vista por adolescentes.
No es mala. El problema es que esperaba más autenticidad en los ancianos y menos conceptos palomiteros. El guion está por encima de la media en cuanto a desarrollo de ideas y personajes. Hasta que tira por clichés de situaciones.
También es una serie en la que una hija quiere recuperar el vinilo de Bruce Springsteen que tiene su padre.
A mí lo que más me aterrorizó de la serie fue descubrir que Geena Davis tiene 70 años.

7/6/26

Rebuilding

Así se escribe un drama. Y así se filma. Desde la contención. No hay gritos ni llantos incontrolados. Y eso no hace que sea menos dolorosa. Al contrario. La procesión va por dentro. Las imágenes evocan el dolor que no dicen las palabras. Los rostros sobrios saben expresar la congoja y las pérdidas. Son gente gastada, ruda. Les cuesta decir “te quiero” con palabras y piensan que bastan los hechos.
Dusty. Divorciado, con una hija que vive con la madre. Su rancho se incendia. Ahora vive en una zona de autocaravanas con otros damnificados.
Dusty está devastado. Se ha quedado sin cosecha, sin ganado. No tiene nada. Se considera un inútil. Pero está su hija pequeña, Callie-Rose. Callie-Rose quiere ser como su padre, una vaquera. Ella no ve la nada de su padre. Sólo ve al padre.
La película teje con cuidado las relaciones de padre e hija, de Dusty con su ex, con la suegra, con los otros residentes de las caravanas. El guion hace meros apuntes incisivos y deja que el espectador imagine, suponga, complete. En lugar de dar todo masticado, busca lo contrario: que sepamos poco y elaboremos.
La fotografía está en sintonía con el relato, de una sobriedad y belleza sorprendente, paisajes de grandes llanuras no idealizadas, captando la naturaleza realista.
Josh O’Connor hace un gran trabajo. Transmite emociones en cada fotograma de forma mesurada.
Va dejando símbolos aquí y allá: el cuento que lee Callie-Rose, las estrellas fluorescentes, la pérdida de la casa azul, el hermano de la abuela… Es una película construida sobre detalles, sobre pequeños regalos, sobre tratar a las personas como quieren ser tratadas. Una historia muy humana de gente que vive al día.
En el fondo eso es la vida. Cualquier vida. Empezar de nuevo. Un día a la vez. Hoy. Y luego ya veremos.
Muy buena.

6/6/26

He-Man y los Masters del universo

Muy discretita. Veo las puntuaciones y me parece que la gente esperaba tal desastre que se han venido arriba. Pero es floja.
Adam pasa una temporadita en la Tierra. No aprende nada, no evoluciona, no sabemos qué fue de su vida (¿tuvo padres, casas de acogida?), cómo llego a adulto… ¿Para qué ese metraje? No digo que tenga que ser Superman entre los Kent pero al menos algo debería tener relevancia en el futuro o afectarle como persona. Pero no. Tanto hubiera dado que se quedara en una cueva en su planeta.
Chistes. Pues algunos, unos pocos, sí me hicieron gracia. La mayoría no. Suenan muy forzados, con réplicas muy básicas. Esto no es Guardianes de la Galaxia ni Dungeons & Dragons. Allí había situaciones ingeniosas y originales y los chistes derivaban de ellas. Aquí el humor es prefabricado. Ya sabes que no soy partidario de Jared Leto así que me parece bien que sea una simple voz. Y esta vez él no tiene la culpa de las payasadas que le obligan a decir. Ningún actor puede hacer bueno ese material.
Sí me gusta la estética colorista de cómic. Las peleas son decentes, tampoco muy novedosas pero al menos están rodadas con luz. Estoy a favor de que no haya beso. Tres escenas postcréditos igual son muchas.
No puedo decir que haya sido un disfrute pleno. Pasas el rato y ya. Y quienes le están dando notas altas, en cuanto lo piensen un poco, se darán cuenta que esto no resiste más de 24 horas en la memoria.
Pese al reparto. Que, oye, qué reparto.

5/6/26

Al margen (692)

1. La peor taquilla
en un finde de todo el año. The Mandalorian and Grogu cayó un 52% en la taquilla española y un 71% en la americana. Disney no ha dicho ni mu pero ha tenido que doler un montón.
2. No entiendo por qué van a hacer una serie remake de Los pájaros. Ya, ya sé que trabaja Sarah Snook pero ni así.
3. Los siete maridos de Evelyn Hugo fue un exitazo editorial. Obviamente, tratándose además de una historia en el mundo del cine, la película tenía que llegar. Anna Kendrick será la directora.
4. Clint Eastwood cumplió 96 años y la familia confirma que se ha retirado del cine. Ojalá otros siguieran ese ejemplo. Puedo dar nombres.
5. El final de Oak Street puede ser un bombazo. Ojalá lo sea. La cosa es que Parque Jurásico -o como se llame ahora- lleva 35 años amagando con soltar los dinosaurios en nuestro mundo sin que eso ocurra. Así que otros han cogido al velociraptor por la papada y han decidido darnos lo que pedíamos: dinosaurios en una urbanización. Quizá es la urbanización la que va a la Prehistoria pero algo es algo.

4/6/26

Tierra de oro. Temporada 1

-Le estás birlando 1.000 kilos ¿y piensas que puedes embolsarte el dinero sin mancharte las manos de sangre?
Viva Corea. La del Sur. Qué series tan tremendas hacen.
Heeju trabaja en la aduana, escaneando los bultos que llegan. Un día, su novio, piloto de avión, le pide que pase por alto la llegada de un ataúd.
Una chica normal, con un pasado triste en realidad, se topa con 1.000 kilos de oro. De contrabando, claro. ¿Cómo lo convierte en dinero? Pues hay dos posibilidades. El cine limpio en el que con triquiñuelas divertidas e ingenio el protagonista logra lo que quiere o el cine sucio y mafioso. La cosa es que Heeju tendrá que pringarse. Más allá de lo que tenía planeado. En Corea no tienen problema en construir personajes complejos (nunca sabes qué piensa Woogy), moralmente ambiguos. No hay buenos y malos. O quizá un poquito. Pero ante todo se ven arrastrados por las circunstancias y sobreviven como pueden. Tampoco ponen objeciones a las escenas crudas y se cargan a quien haga falta del modo más cafre posible.
El final del capítulo 4 es la señal de que no hay vuelta atrás.
En muchos aspectos me recordó a Breaking Bad. Una persona ordinaria aprende a manejarse en el mundo criminal. Recibe golpes, pierde la inocencia y descubre que la única alternativa es seguir adelante, complicándose más con gente cada vez peor. Pero aquí no hay humor.
No me gusta el toque de telenovela, eso de que un montón de personajes conoce a otro montón de personajes del pasado. Y casualmente vienen a coincidir ahora. Es algo muy coreano pero pienso que esas conexiones eran prescindibles, que la serie habría funcionado igualmente sin ellas. Hay otras cosas inverosímiles como que un coche normal cargue 1000 kilos pero cosas más raras hemos visto.
Adictiva. Puede que 10 capítulos sean excesivos pero ciertamente consiguen mantener un nivel de tensión sorprendente. La trama se complica a medida que más y más gente conoce la existencia del oro y empiezan a plantearse que quizá no tienen que obedecer a los jefes.
Lo que hay que hacer para tener una vida normal. Normal con 115 millones de euros.