-Se
ríen de mí porque soy diferente. Yo me río de ellos porque son todos iguales.
Astrid
lleva el archivo de la policía. Es autista. Con el tiempo, su cerebro se ha
convertido casi en una copia del archivo. Cuando la comandante Raphaëlle se da
cuenta de ese hecho, decide convertirla en parte de su equipo. Astrid relaciona
datos que da gusto.
Un
personaje tan incomprensible y encantador como Astrid es motivo suficiente para
ver la serie. Previsora, metódica, cuadriculada, ordenada… Y la asocian con una
comandante que improvisa, rompe las reglas, se salta los protocolos, es
desordenada, dice tacos…
Los
casos policiales importan poco. El misterio es Astrid. Su modo de ser, su
lógica no emocional. Nos mira a los neurotípicos con condescendencia e interés.
¿Querría integrarse o simplemente quiere entendernos del mismo modo que los
neurotípicos querríamos entenderla a ella? En el 1x06 le roban la mochila. Para
ella un drama inimaginable. Casi el fin del mundo. Y como espectadores, ante
una tragedia tan devastadora, nos reímos porque para nosotros no es gran cosa.
Luego
está ese ocasional grupo de autistas. Tan diferentes, tan peculiares y tan
encantadores como la propia Astrid.
Raphaëlle,
con su pasotismo, se adentra en ese mundo de rigideces como un elefante en una
cacharrería. ¡Les da abrazos! ¡Y besos! Y, sin embargo, la aceptan mejor que a
ningún otro.
Una
serie policiaca que incide en los sentimientos y su extraño humor. La amistad
entre dos mujeres que no tienen nada en común.
Muy
bueno el último capítulo. El más ingenioso y el más dramático. Ambas tienen que
tratar de pensar como la otra. Sara Mortensen y Lola Dewaere
están perfectas en sus respectivos papeles.
Serie
francesa. 8 capítulos. Por algún motivo inefable aquí la titulan Bright Minds.
2 comentarios:
Porque por alguna razón la gente huye de las series francesas (como en todo las hay mejores y peores) y con un título en inglés esperan pillar algún espectador (digo yo)
tremenda serie
Publicar un comentario