7/11/19

Series Apple. “The Morning Show”, “See”, “Dickinson”, “Para toda la humanidad”


Pues ya eché un tiento a las cuatro series de Apple. Ahí va lo que opino.
The Morning Show. Reese Witherspoon queriendo ser Aaron Sorkin. Así de malo. Hace 15 años habría tenido sentido. Ahora mismo suena a totalmente trasnochada. Si eres periodista tal vez le des una oportunidad.
Para toda la humanidad. Supongamos que la URSS ganó la carrera espacial. Los americanos quisieron seguir haciendo algo especial en ese terreno. ¿Y? Pues el ¿Y? no podía importarme menos. Tras tres capítulos aún no se sabe qué quiere contar. Me parece que Para toda la humanidad a la humanidad le resbalará. Igual pega un vuelco genial, pero esperaré a que otros me lo cuenten.
Dickinson. Tras el tráiler pensaba vérmela enterita. Tras el primer capítulo no pienso seguir. Un horror. Una de esas series en las que se usa a un personaje célebre no para contarnos algo de él, sino para que los guionistas hablen de lo suyo. Ejemplo: dibujan a Dickinson en una familia estricta y que le prohíbe publicar sus versos. Fue justo lo contrario: la animaban a publicar y a ella no le dio la gana. Pues todo así. No es Dickinson. Es una serie sobre los complejos de los guionistas. No dejan que la realidad estropee sus prejuicios. La pobre se estará removiendo en su tumba.
See. No daba un euro por ella pero me parece que, al menos, puede llegar a decente. Pesan mucho las inverosimilitudes. No creo que termine por convertirse en la bandera, en la obra maestra con la que Apple debió empezar, pero se deja ver. Gran nivel de producción pero hay que suspender la incredulidad en altos niveles.
¿Recuerdas cuando Apple dijo que sería familiar y para todos los públicos? Pues mintieron. A las primeras de cambio introducen desnudos, sexo y, sobre todo, unos niveles de violencia bastante salvajes. Cosas a las que tiene acceso directo cualquier niño con un iPhone.
Las cosas pintan muy mal para Apple TV.

6/11/19

La caza: Monteperdido. Temporada 1


Esta serie de Televisión Española es igualita a muchas otras series de las suyas. Manejan los mismos presupuestos ridículos, las mismas estructuras, la misma duración eterna de los capítulos, el estiramiento innecesario de la trama…
Pero con un punto muy interesante. Hacen una cosa que no sólo no se atreven a hacer en productos españoles sino que no se atreven jamás los americanos y sólo algunas veces los ingleses. Toman la decisión osada (y por dos veces) de cargarse a personajes que jamás imaginarías que iban a morir.
Me ha costado mucho acabarla porque, ya digo, me parecía que la trama se estancaba sin avanzar. Finalmente decidí darle el tirón final. Le habrían venido bien menos capítulos o un guión un poco más enriquecido que no girase siempre sobre las mismas conversaciones. Lo de retirar a la sargento que sí, que no, que no estás bien (cuando acaba de lograr un gran objetivo) llegó a extremos cargantes. Y la estupidez que se les supone a los adolescentes, en todas las series españolas con los mismos temas, cansa y mucho.
Me parece bien que tenga una segunda temporada en otros escenarios. Pero, por favor, aprended de los errores.

5/11/19

Hacker


Es buena para público adolescente.
Benjamin perdió a su madre a los 7 años cuando era perseguida por los hombres del proyecto Zeus para obtener un algoritmo. 6 años después Benjamin se ha convertido en un hacker y descubre que su madre aún sigue viva.
El defecto principal de la película está en esos diálogos demorados. Parece que pronunciaran una frase, los guionistas escribieran la réplica, el actor o actriz se la aprendiera y luego la pronunciara. Un ritmo que por momentos resulta irritante.
Dejando eso a un lado (y diversas inverosimilitudes que el público adulto no aceptará) es una aventura razonablemente bien construida. Benjamin, en su orfanato, conocerá a Savannah y ambos emprenderán una huida de los agentes del gobierno al mismo tiempo que tratan de encontrar a la madre de él. De fondo hay una conspiración que se desvelará progresivamente.
Tiene cierto espíritu ochentero en planteamiento pero con las tecnologías actuales a pleno rendimiento. Película danesa que entiende los resortes de la aventura juvenil pero con problemas de agilidad. Sospecho que piensan que a los 13 años hay que dar todo muy masticado a la chavalería. Y no es necesario.

4/11/19

En liberté!


Hay un cine absurdo que tiene sentido como reflejo de una sociedad absurda. En liberté no es esa clase de cine absurdo. Es cine absurdo sin sentido, absurdo porque quiere ser comedia sin conseguirlo, absurdo porque es más ridículo que la sociedad o el drama que propone.
Las escenas en que Yvonne cuenta a su hijo quién era su padre, escenas de acción cómicas sí tienen sentido porque están creadas para alimentar una imagen en el niño. Pero aterrizar en la realidad y descubrir que es más absurda que los relatos infantiles, supone un desequilibrio narrativo brutal. Lo del psicópata cargado con bolsas con cabezas no es comedia, no es absurdo, no en el universo de la peli. Pudo serlo en una película más loca, más sinceramente absurda. Aquí pierde toda simbología. Sin conflicto, sin conclusión. Un simple inserto porque sí sin razón de existencia.
La idea me parece buena. Yvonne estuvo casada con un hombre perfecto y va a descubrir que era un policía corrupto. Ella tratará de reparar el error. El problema es obvio: ni psicologías ni situaciones ni evolución son aceptables.
Una buena escena al principio, un final decente (pero previsible) y dos o tres chistes con cierta fortuna. No merece la pena seguir el resto de relleno repetitivo, tedioso.

3/11/19

Doctor Sueño


-En el mundo ya no hay tanto vapor y tú estás buscando a Moby Dick.
No sé si es que ya tengo demasiado callo pero a mí no me parece que esto sea una película de terror. Me parece más bien una peli de gente con superpoderes (llámalos mutantes si quieres) que se entremezcla (muy bien, eso sí) en su tramo final con El resplandor.
El niño de El resplandor ha crecido hasta convertirse en Ewan McGregor. Durante todo ese tiempo ha ocultado su resplandor. Y ha hecho bien porque hay un grupo de gente (llámalos los malos) que matan a quienes tienen el resplandor para quedarse con su vapor y vivir eternamente. Sí, también hay algo de vampirismo raruno.
Pero a todo cerdo le llega su san Martín y una niña con un resplandor tremendo contacta con McGregor (los buenos). La cuestión es que la película se desarrolla más en el territorio del suspense y la tensión que en el del terror. O al menos a mí me lo parece.
Es entretenida (pese a sus dos horas y media) pero cualquier comparación con El resplandor o, ya puestos, con La maldición de Hill House, es inmerecida (está claro que Mike Flanagan intenta repetir el éxito, sin tanta fortuna). Hay que reconocer que tiene imágenes atractivas, que visualmente es magnífica y que se sigue con facilidad.
Está bien porque busca darle una vuelta al género. Pero hasta ahí. Como con el Joker no conviene pasarse. Que no es para tanto.

2/11/19

Abstract. The Art of Design. Temporada 2


2x01. Olafur Eliasson. Diseñador artístico. Espacio, color, posición de la luz. Un espejo ante él y vemos “la realidad”. La realidad no es que le vemos a él. La realidad es que hay un equipo de Netflix, un montón de gente, filmándole a él. A partir de ahí desarrolla su idea de la percepción de la realidad, cómo varía si cambia un poco el ángulo de observación. A mí la ideas me vienen cuando trabajo mucho.
2x02. Neri Oxman. Bio-arquitecta. MIT Media Lab. Ingeniería, informática, diseño gráfico, biomedicina, neurociencia… Americanos, indios, japoneses, israelíes… Neri coordina. Objetivos: cultivar un edificio de seda, imprimir cristal, estructuras con proteínas de leche… No sé. Yo no considero esto arte o diseño. Demasiado práctico. Pero interesante lo que están haciendo con tecnologías de vanguardia.
2x03. Ruth Carter. Diseño de vestuario. No coso: cuento historias. Muy bien contado todo el proceso. Alucinante el gigantesco guardarropa. Imponente su erudición. La relación entre el personaje de cine y su ropa, cómo el vestuario crea al personaje. Todos hemos visto pelis con el vestuario de ella. Crear empatía. Interesantísimo su trabajo para Black Panther. Le dio el Oscar.
2x04. Cas Holman. Diseñadora de juguetes. Realmente muy creativa. Crear piezas para que los niños hagan sus propias creaciones. Ayudar a crear. Módulos, muchos módulos, con agujeros, imanes, flexibles… Que se ensamblen de muchos modos posibles. Y grandes y pesados que exijan colaboración. Lo mejor: la cooperación con las escuelas chinas. Un problema es una oportunidad.
2x05. Ian Spalter. Diseño de productos digitales. Gran parte del capítulo consiste en explicar cómo modificaron el logotipo de Instagram y rediseñaron la página. Y es alucinante. Una delicia. Tres meses para decidir la mejor opción. Preocupante el concepto de medición de la vanidad. Y un poco paradójico que admita que debe desconectarse para ser mejor padre, marido, jefe.
2x06. Jonathan Hoefler. Diseñador de tipografía. Lo de los tipógrafos raya en la obsesión más que ninguna otra cosa. Esa exhaustiva mirada a los detalles más ínfimos. Un pelín más ancho, más alto, más acá y allá. Fíjate en los cuatros de los relojes lo que desata.

1/11/19

Terminator: Destino oscuro


-Necesito anticonvulsivos, sulfato de sodio, insulina, benzodiacepina.
Sí. Algo más que tus ropas, tus botas y tu moto.
No es Terminator 2. No tiene ni el ritmo casi matemático ni resulta tan innovadora. Pero respeta la esencia, la guerra del hombre contra las máquinas, destino o no destino. Quizá respeta tanto que muchas cosas suenan a repetición.
Para matar a Daniela Ramos llega el robot líquido (Rev-9) desde 2042. Para protegerla viene Grace, un híbrido de humana y robot, una humana mejorada. Y alguien más se apunta a la protección: Sarah Connor que pasaba por allí (atención a su aparición en la autopista). Tres tipas duras y, bueno, a partir de cierto momento… él.
Bastante espectacular. Volvemos a presenciar magníficas peleas, persecuciones de vehículos, coreografías perfectas, la fuga permanente. Y la pelea en ese avión para, sin tregua, llegar a la presa.
Lo mejor es la relación entre Sarah y… él. Ocurrieron acontecimientos que desconocíamos hasta ahora y la dinámica entre los dos no es lo que esperábamos. Hay odio, hay química, hay un cóctel explosivo que la veteranía de ambos transforma en una extraordinaria tensión. Aunque también se ve que buscan la nostalgia a cualquier precio. Por mí, bien. Linda Hamilton es mucha Linda Hamilton.
Le habría venido bien un poco más de humor. En cualquier caso muy entretenida, desplegando un poco más el mito según el canon de James Cameron. Pero, como muchos critican acertadamente, vuelve a contarnos lo mismo. A mí me vale. Pasa que, ya me he dado cuenta hace tiempo, a mi me vale casi cualquier cosa de Terminator.