12/4/26

Atrapando a un monstruo

-Tienes mucha imaginación.
-Tengo dos ojos.
Aurora es una niña inteligente que teme al monstruo que hay debajo de su cama. Un día el monstruo se come a sus padres. Aurora, que ha espiado a su vecino hasta el barrio chino, sabe que es un cazador de monstruos. Aurora contrata al asesino de monstruos para que mate al que vive bajo su cama.
Puedo comprender que la película no guste a mucha gente. No es fácil aceptar una combinación de El profesional (León) con Alicia en el País de las Maravillas. Pero para gente que, como yo, aprecia el diseño de producción (por eso estoy viendo One Piece) esta película es una maravilla. Desde las sombras de los dragones en los muros hasta los adornos de las mantas todo está pensado al milímetro.
En serio. Esa trama de asesinos a sueldo con la estética de los cuentos de hadas merece mucho respeto. No se critica a la ligera un producto realizado con tanto esmero. Te gustará más o menos pero aquí hay convencimiento, pasión, gente con gusto dispuesta a hacer bien las cosas.
Es un placer que el papel de la malvada Reina de Corazones lo interpreta Sigourney Weaver. Mads Mikkelsen, como siempre, está muy bien en su papel. También me gustó Sheila Atim, esa sobriedad sorprendida ante lo que está pasando.
Pudieron hacer una nueva reimaginación de John Wick y no es difícil imaginarse aquí a Keanu Reeves. O la enésima versión de Jason Statham. Y la mayoría de la gente la aceptaría porque es la plantilla de siempre.
A mí me gusta por lo contrario: han arriesgado, se han salido de los esquemas y cuando crees tener las respuestas metafóricas del juego, te revienta tus concepciones y te mete de lleno en la fantasía del cine, en lo inesperado. Asaltan tu racionalidad para desguazarla. Y, perdona que sea tan claro, pero si no te gusta te aguantas. Porque esto es lo que deberían buscar las películas: romperte la cintura, sorprenderte, descolocarte. Para ver la misma peli de siempre ya están las princesas Disney.
Y claro que la metáfora está ahí. En otro nivel más elevado. En la realidad evocadora de los mitos.
Me ha encantado. Tiene sus defectos, sí, pero ojalá todos los productos tuvieran la osadía imaginativa de éste. Bryan Fuller: el tío que parió cosas como Wonderfalls, Criando malvas o Hannibal. Para que sepas (aunque no lo sabrás) por dónde van los tiros.
Hay una pequeña escena intercréditos.

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