El
hombre del futuro viene por 117ª vez al restaurante para reclutar,
entre 47 comensales, la combinación de personas que pueda detener la
Inteligencia Artificial y el fin del mundo.
No
te preocupes: no es otra historia a lo Atrapado en el tiempo
aunque la citen enseguida. Es una película desconcertante,
inteligente, original. Ese grupo que reúne el hombre del futuro (Sam
Rockwell) nos narrará una serie de historias al estilo de Black
Mirror. Un universo infernal que se adentra un poco en el
futuro. Iremos alternando las historias pasadas de los personajes con
la acción del presente.
Está
lo que cuenta (educación, manipulación, realidad, deseos, libertad,
vivir en una realidad virtual…) para que tú saques tus
conclusiones y el cómo lo cuenta: inesperado, imaginativo,
fantasioso, inasible.
Mark
(Michael Peña) y Janet (Zazie Beetz). Podríamos decir
que es una historia acerca de la educación y la manipulación.
Cuando los profesores pierden, el mal gana. Lo interesante es cómo
está contado, rozando la idea del zombi, el control mental.
Susan
(Juno Temple). Clonación. Estremecedor por muchos motivos. Y
juega muy bien en la intriga porque enreda aún un poco más la trama
del futuro. Parece que hay alguien que sabe más que el hombre del
futuro.
Ingrid
(Haley Lu Richardson). La chica alérgica a los móviles y la
wifi. El mundo del cuento de hadas frente a la tecnología, cómo los
niños pierden lo primero en favor de lo segundo. La realidad contra
Matrix.
Scott
(Asim Chaudhry). Pues no tiene historia, pero yo creo que la
merecía.
Cuando
el mundo se presenta como una mierda, elegimos el escapismo. Salvo
que escojas ser libre.
Entrelaza
muy bien la misión y el pasado de los personajes (o el futuro). Son
los que tenían que estar allí. Gore Verbinski regresa con un
montón de ideas frescas presentadas de modo brillante. Con mucho
humor inesperado.
Muy
buena película. Espero que tenga suerte en taquilla.

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