1/3/19

Al margen (327)


1. Ahora ya sabemos todos a qué vino la tontería de aquel globo sonda sobre el Oscar a la Película más Popular. Iban a votar sí o sí a Green Book y no querían que se les cayera la cara de vergüenza. Pues bien: una vergüenza.
2. Otra cosa que da vergüenza (pero menos) es lo de David Hasselhoff. El tío prepara un nuevo proyecto sobre El coche fantástico.
3. Killing Eve vuelve en breve y ya la promocionan. Cuentan, por ejemplo, cómo Jodie Comer estuvo a punto de morir rodando una de las escenas. Se atragantó comiendo pasta. Habría sido curioso: Jodie Comer muere por comer.

27/2/19

True Detective. Temporada 3


Una princesa en una habitación rosa.
Me gusta muchísimo esa estructura temporal en tres momentos. Años 80, años 90, 2015. Deja ver las consecuencias. Interrogas con dureza a un adolescente en los 80 y en los 90 ves las consecuencias de tus actos. Responsabilidad. Matas a un hombre, ciertamente en defensa propia, pero 10 años después te encuentras con sus hijos. Y tiempo después tienes Alzheimer y olvidas y quisieras recordar. Para hacer las paces, para seguir con la culpa, para conocer la verdad.
Además, esa alternancia entre las tres líneas de tiempo, le sirve para encubrir su mayor defecto: la escasez de argumento. Poco argumento policial y poco argumento en la relación entre los polis.
El caso de los niños Purcell. Una solución en los 80, una nueva revisión en los 90 y una serie true crime para televisión, que parece estar tras la pista verdadera, en 2015. Así, de paso, hace un juego meta-cinematográfico.
Mahershala Ali y Stephen Dorf son los polis en las tres etapas. Desde que son jóvenes hasta que son ancianos. Unas interpretaciones magníficas. Me encantó esa escena, en el porche, los dos ya muy acabados, lamiéndose las heridas.
Esa parte es la que más me gusta. Ancianos, jubilados, luchando contra la desmemoria, el alcohol y su propio pasado, tratando de solucionar el caso que consumió 35 años de sus vidas.
De modo que, cuando Wayne al fin encuentra la verdad, no puede verla. Y no pasa nada. Mejor así.
Majo el detalle del 3x07 que enlaza con la primera temporada de True Detective.

26/2/19

La sala. Temporada 1


-Son las manos las que hablan de nuestros actos. Como un diario de carne, huesos y piel.
Yago, inspector de policía, entra en la sala de interrogatorios y mata a otro policía. ¿Por qué lo ha hecho? Yago accede a que una periodista le entreviste en la cárcel.
Una serie con muchas imperfecciones y muchas cosas buenas. Para empezar es interesante que una productora independiente haya logrado vender un producto así y conservar los derechos. Eso no se ve mucho en España.
La trama es buena. Pudo ser un procedimental pero está construido de forma magnífica de modo que sea un serial. Los detalles para ver el conjunto. Se convierte en un puzle complejo y, en ese sentido, me parece superior a La casa de papel. Hay suspense, giros y un desarrollo adecuado de la tensión. E ideas curiosas como la de introducir a la periodista en los flashback, como si participara de lo que ocurrió.
Pero también hay cosas que son un poco de principiante. Hay momentos inverosímiles, situaciones no bien resueltas (supongo que por falta de presupuesto), algún personaje pasado de vueltas, jueguecitos con la imagen que no vienen a cuento, algún interrogatorio fallido por lo pesado… Pero hay otros interrogatorios muy logrados.
La cuestión es que esos desequilibrios pesan mucho en una valoración general positiva. Y, sin embargo, me parece que los responsables tienen un enorme potencial. Pueden llegar muy lejos en el futuro. Cierran muy bien todo en el último capítulo.
Llama la atención que los apellidos de la gente sean del mundo del baloncesto: Costa, Sibilio, Corbalán, Solozábal, Tachenko… No entendí una cosa: hablan del vestido semejante al de Kim Novak en Vértigo, pero se parece más al de Kim Basinger en Instinto básico.

25/2/19

¿Podrás perdonarme algún día?


-¿Has oído que a Tom Clancy le pagarán tres millones de dólares por seguir escribiendo chorradas de machos de derechas?
Lee Israel. Escritora con bloqueo creativo. Despedida del trabajo, sus libros se venden a un 75% de descuento, su agente ni llama, debe el alquiler… No tiene ni abrigo. Debe vender hasta la carta que le escribió Katharine Hepburn. Entonces conoce a Jack Hock.
Y son tal para cual. Para salir de sus problemas económicos empiezan a falsificar cartas de famosos. Un par de mentirosos que tienen que sobrevivir.
La trama, centrada en la cuestión delictiva habría dado para poco, pero es la excusa para narrarnos la historia de una extraña amistad entre una lesbiana y un gay. Sin estridencias, construyendo minuciosamente a los personajes a partir de muchas pequeñas anécdotas cotidianas, se nos revela con profundidad la forma de ser de ambos personajes. Sus vicios, debilidades, problemas para hacer relaciones… En los detalles se exploran sus personalidades.
Y, como son una parejita muy egoísta, su amistad pasa por choques y enfrentamientos. ¿Es una amistad sincera o buscan el beneficio propio? La película plantea muy bien todos esos problemas.
La interpretación de Melissa McCarthy (¿por qué ha estado haciendo tantas pelis imbéciles hasta ahora? ¿Se lo podremos perdonar algún día?) y de Richard E. Grant son el fundamento de este biopic, mucho mejor construido, interpretado y narrado que los tres biopics que están nominados a los Oscar. Estos son más académicos y didácticos, pero en ¿Podrás perdonarme algún día? hay más cine.

24/2/19

Destroyer


El tema de que no hay buenos papeles para actrices mayores en Hollywood. Haberlos haylos. Otra cosa es que quieres aceptar tu edad e interpretarlos. Nicole Kidman, con 51 años, por fin asume la edad que tiene y hace este papel. Es la primera vez que la vemos fea, machada, hecha polvo. Y dirás lo que quieras, pero mucho mejor así que el bochornoso papel de Aquaman.
Porque la peli es una interpretación brutal desde la primera escena. Me encanta esa primera escena, cuando los polis ven aparecer a su jefa y despotrican contra ella. Con esos andares de resacosa, encorvada, demacrada.
Dos tiempos: su vida de infiltrada en el pasado y su presente que conecta con ese pasado y que hizo de ella lo que ahora es. Una piltrafa destructiva.
Todo es sórdido en la peli, incluso la relación que tiene con su hija adolescente. Erin busca a Silas, un proceso en el que se reencuentra con gente de su vida anterior. Gente enferma, trastornada, tan mal como ella o incluso peor.
El conjunto se resiente. La trama tiene algo de azarosa y caótica. Aisladamente tiene escenas muy potentes. Todo muy bestia. Esas palizas que le dan, el modo en que ella responde, su ira descontrolada. Lo de Bradley Whitford, caray. Y el atraco al banco y Tatiana Maslany, sin contemplaciones. Y la crudeza fría del otro atraco.
Karyn Kusama cierra su peli con un buen giro de la estructura, una maniobra de despiste que funciona bien.

23/2/19

Cómo entrenar a tu dragón 3


Espectacular en plan apabullante. Hay escenas trabajadísimas, visualmente imponentes.
Hipo se hace mayor y en la aldea todos presionan para que se case de una vez con Astrid. Pero Hipo tiene que resolver algunas cosas, especialmente desde que descubre a un cazador de dragones, especializado en matar Furias Nocturnas. El propio Furia Nocturna conocerá a una Furia Luminosa.
Desde los ritos de apareamiento de los dragones hasta ese mundo oculto, pasando por el poblado vikingo, todo demuestra un enorme esmero en la planificación y el detallismo. Sólo con eso la peli ya resulta enormemente atractiva. La trama también tiene su peso. Dreamworks no es Disney y, por tanto, no basa su guión en lo de siempre. Hipo es un líder para su pueblo pero aún debe madurar y es eso lo que presenciamos: cómo forja y equilibra sus sentimientos.
Por mencionar dos puntos débiles: descuida a la madre de Hipo, que debería tener más peso después de lo ocurrido en la segunda parte, y la vuelta a ese control mental de los dragones que parece algo repetitivo.
Mi escena favorita vuelve a ser de Brusca, secuestrada, dando la paliza al malo con su verborrea incontrolable. Me reí muchísimo. El final es muy redondo.

22/2/19

Al margen (326)


1. Definitivamente se acabó Marvel en Netflix. Han sido canceladas Jessica Jones (aunque se estrenará la tercera temporada, ya rodada) y The Punisher, las dos posibilidades que quedaban. Veremos si el Millarworld puede competir con Disney en superhéroes.
2. Bastaba ver el tráiler de Secretos de Estado para saber que era una porquería. Personajes súper-intensos con diálogos pomposos y ridículos. Y estética telecinquista, claro. Esta tele, que va de progre, es lo más carca que hay.
3. Evil suena rarísimo. Una especie de Expediente X con Michelle y Robert King (The Good Wife) al mando. Un sacerdote y una psicóloga escéptica investigan casos sobrenaturales. Está en pre-producción y creo que no será fácil encontrar el tono.
4. Dune, de Denis Villeneuve, ya tiene fecha de estreno. 20/11/20.