Las
críticas son tan negativas que siento la tentación del péndulo e
irme al otro lado con una defensa a ultranza. Admito que no
es una gran
serie
ni muy original. Pero con la cantidad de basura diaria que hay en
series, me parece estúpido castigar a ésta. Y prueba, una vez más,
lo poco que la gente sabe de cine por mucho cine que vea.
Una
nave espacial con forma de flor abre sus pétalos sobre Estocolmo. El
jefe de lo que aquí sería Protección Civil y una bióloga micóloga
tratarán de poner un poco de cordura en el caos inicial.
Primera
reacción: responder militarmente y disparar. Segunda:
no confiar en los ciudadanos y mentirles. En El día de la revelación, Spielberg
trataba de mostrar ambas cosas como errores. Aquí vuelven a incidir
en la cuestión: la mujer que verdaderamente sabe del evento cósmico
atraviesa enormes dificultades para clarificar la situación.
Militares y políticos prefieren caminar sobre clichés y
suposiciones antes que abrir las puertas a la verdad. Todos ven el
problema, sólo dos ven la oportunidad: una especie nueva.
Política
nacional e internacional, negocios sobre una nueva fuente de energía,
militares, científicos, periodistas, youtubers, paranoicos,
conspiranoicos, sociópatas, sectas, turistas, safaris… Niños.
Me
parece un relato muy realista. Si una nave espacial apareciera en el
cielo, éstas serían las reaccione mezquinas y ególatras que
veríamos.
Me
encantó el circo de palurdos alrededor del bosque, los pirados
irresponsables a favor o en contra.
En
eso se centra la serie. No en batallas siderales ni efectos
especiales. No todo tiene que ser Interstellar o
Proyecto Salvación o Star Wars. Me
recordó a Encuentros en la tercera fase con un
componente político y social mucho más marcado. ¿Tiene sus
incongruencias? Pues sí. Admito que una raza tan avanzada escoge un
medio de comunicación bastante absurdo para el primer contacto.
Sobre todo con lo que se ve luego que pueden hacer. Y también tiene
su adolescente imbécil. Que sí, que es sencilla, pero está bien realizada e interpretada,
con personajes interesantes. También unos mejores que otros. Pero no
es mala serie.
Si
yo hubiese sido la primera ministra de Suecia, a la pedorra de
Asuntos Exteriores, Petra,
la habría destituido en el primer capítulo. Probablemente antes de
empezar la serie. Qué tía más inaguantable, corrupta
e incompetente. Me recuerda a gente de este país.

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