¿Es
la temporada que más me gusta de los Caballos Lentos? Pues no sé
porque las ha habido buenísimas. Pero desde luego ésta me ha
encantado.
Alguien
está matando a los Caballos Lentos. Presentes y pasados. Y la serie
se toma su tiempo para recuperar a algunos y matar a otros. Sin mucha
acción, con calma, centrándose en que lo que les pasa a los
personajes aporta más suspense que cualquier escabechina de tiros.
Es que hay como 15 o 20 personajes con peso, con protagonismo, en 6
capítulos y la narrativa no se resiente. Todos ellos tienen su
papel, su desarrollo, su importancia real. Es dificilísimo hacer
eso.
He
disfrutado con cómo conectan esos espías. Esas 5 mujeres en el
chalé son la antítesis de la sororidad y, como siempre, a la hora
de la verdad, el buen hacer de la profesionalidad. O más o menos,
claro. Que por algo son Caballos Lentos.
La
cuestión es que profundiza bastante en los personajes y las
situaciones se generan no de forma aleatoria, sino por sus
decisiones.
Luego
llegan el final del capítulo 4 y el capítulo 5 y te recuerdan que
esto, a veces, va muy en serio. Se desmelena y se pone cruda,
violenta, sin contemplaciones, con una Taverner que perdió la
compostura e hizo cosas… que no se deben hacer. Creo que es uno de
los capítulos con la moralidad más oscura.
Lo
de encender un cigarrillo en un restaurante. Sin duda una estrategia
sencilla, realista. Lo más inmoral que puedes hacer hoy en día en
público y el único acto de “violencia” que hará reaccionar a
las masas.
Lamb
es una máquina. Todo lo repugnante que quieras pero es el puñetero
amo.
Lo
mejor: Cartwright amenazando a sus captores del MI5 con que irán a
la Ciénaga si no le cuentan lo que está pasando.
Sí.
Es la que más me ha gustado. Muy dramática y con pérdidas
dolorosas.

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