25/10/26

Wildwood: El bosque salvaje

La calificación para mayores de 12 años es perfectamente comprensible.
La primera secuencia, a modo de introducción, nos muestra el suicidio de un “niño”. Aunque ese “niño” ya empieza a tener su complejidad. No hay muchos clichés en esta película y la trama discurre por cauces inesperados aunque culmine en batallas y elementos más convencionales. Su único punto débil. El conjunto, 135 minutos, te lo tragas sin enterarte porque jamás sabes cuál será el acontecimiento posterior.
No sé cuánto hay aquí de stop motion y cuánto de digital. Pero creo que no debería importar el uso del ordenador a partir de la alucinante base empleada. Tienes muchos datos en internet acerca de cuánto se hizo de una manera o de otra. La cuestión es que está al servicio de una narrativa deslumbrante.
Me decantaba ya por el Oscar de animación para La isla olvidada, pero es que Wildwood es una verdadera animalada. Podría competir perfectamente como mejor película del año (no sólo de animación).
Es compleja, tiene aristas, dramas serios… Todos los personajes pueden ser cuestionados moralmente por sus decisiones. Y al mismo tiempo puedes comprender el lado oscuro porque muchas veces actuaron por amor, errores de los sentimientos, la culpa del deseo. Amor y pérdida. Todos tienen un trauma. La villana Alexandra (qué gran villana) y el suicidio de su “hijo”, los inmaduros padres de Prue y Mac buscando el camino fácil de la magia, la propia Prue desobedeciendo y tratando mal a Curtis… Hay culpa, hay sacrificio y hay redención -o no- según la responsabilidad de cada cuál.
Curtis es el único revestido de bondad. Tímido, abstraído, pero preocupado por proteger, cuidar y entender a todo el mundo.
Y hay muertes y la necesidad de madurar a la carrera. A veces es bastante explícita en su violencia. Me recordó un poco a La princesa Mononoke, no por similitud de trama (¿un poco también?) sino por sus temas, su épica y ese tono general adulto en el que estás obligado a actuar y cargar con lo que salga.
Es espectacular, apabullante, visualmente arrolladora. Hay planos de gran belleza y otros asombrosos por sus secuencias de acción. Pero siempre mantiene ese aire melancólico de pérdida de la inocencia. La ciudad otoñal, la oscuridad del bosque o sus tonos pastel y dorado. La batalla final, desde luego, no te la esperas con esa mezcla de criaturas, el ejército de coyotes, los bandidos, animales varios… La rata Séptima. Un prodigio técnico.
Muchas veces criticamos a los caprichosos hijos de los ricos. Ojalá a todos les diera por fundar Laika como a Travis Knight (hijo del dueño de Nike). Sin miedo al fracaso económico ha puesto un enorme despliegue de sensibilidad y energía para construir un universo fascinante. Y va a perder dinero. Sin ser para niños y costando 100 millones no será fácil cubrir gastos.
¿Qué harás por aquellos a quienes amas? Es el motor de la historia. En realidad de toda la Historia.

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