12/10/26

Linternas. Temporada 1

El discurso racial/racista
estadounidense, extendido a toda la galaxia, es de lo más estúpido que he visto en mi vida. Una familia negra quejándose porque los aliens no les tienen en cuenta. Y estamos hablando de una organización cuyos componentes son extraterrestres de 7200 razas diferentes (o algo así). Y además ya le habían ofrecido el anillo al padre del protagonista (negro). Pero da igual. La serie se fundamenta en ese victimismo grotesco que contradice el planteamiento principal. ¡Acusan de racistas a unos tíos azules! Lo veía y no acababa de creerlo.
He tardado en hacer la reseña porque, comprenderás, me costaba avanzar y terminar. Y volví a ver el capítulo 3 por si yo lo entendí mal. Es un despropósito que sólo puede gustar si estás plenamente decidido a no pensar. Es la pura contradicción con patas. Pero además es un error estructural. Es un capítulo embotellado, de esos que te suelen poner cerca del final. Pero ponerlo en el 3, cuando se está construyendo la trama, los personajes y las situaciones, destruye el ritmo por completo. ¿Por qué estábamos viendo eso cuando aún no teníamos conformada la relación entre Jordan y Stewart y de ambos con el pueblo?
EEUU cree que sus defectos son los defectos de todo el planeta Tierra. Pero que piense que son los de toda la galaxia va más allá de la imbecilidad.
¿Por qué terminé la serie? Porque el carácter de Hal Jordan me gustó muchísimo. Gran personaje. De los mejores que han parido en DC o Marvel. Está muy bien escrito y Kyle Chandler está bárbaro encarnándolo. Un tío al que parece que todo le da igual, pero al mismo tiempo hace lo correcto, que parece un desastre, pero acierta, que parece no enterarse, pero va varios pasos por delante… Muy bien. Ojalá la serie se hubiese centrado en él, en la historia, en los personajes en sí. Ojalá no se hubiera empeñado en meter la puñetera ideología que es una pura contradicción con lo que significan los Green Lanterns.
Pero, en fin, lo vemos cada día. Gente acatando como borregos una ideología sin cuestionarla. En ese sentido el capítulo 3 es ejemplar.
La cosa es que Stewart también es un tío interesante, con contradicciones reales que habrían sido aún mejores de no haberle cargado con tópicos de su raza.
Ese rollo ideológico y cosas sin explicar bien (el anillo que no se apaga, el planeta, reacciones inverosímiles) me hacen dudar de si me subiré en una segunda temporada. Y parece que no estará Hal Jordan que era mi principal aliciente.

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