9/6/20

La nueva vida de Britt-Marie


-Día a día, Britt-Marie. Día a día.
Britt-Marie tiene 63 años y un día descubre que su marido tiene una aventura. Empieza una nueva vida y busca un trabajo. Lo único que encuentra es ser entrenadora de un equipo de fútbol infantil. Cosa de la que no tiene ni idea. Ni de fútbol ni de niños.
Esta historia la hemos visto mil veces, pero no contada por suecos. La hemos visto con esa alternancia de comedia y drama, con esquemas muy marcados. Pero no la habíamos visto desde una óptica tan intimista.
Es una película bastante triste, fabricada con un montón de sueños de rotos. Los de Britt-Marie, los de los seres queridos de su pasado, los de su casera… Es el drama de Britt-Marie, su bofetón con la realidad. El fútbol es una mera excusa para ahondar en el sentimiento de pérdida.
Hay algo así como un deseo de esperanza, pero me deja la sensación de enorme vaguedad. Una esperanza sin fundamento, más bien una fantasía que se romperá. Es sencilla y busca un tono amable pero también tiene mucho de melancólica. Es también más superficial de lo que le gustaría.
No sé si es deliberado pero se ve más alegría en los inmigrantes que en los autóctonos. Más bromistas, abiertos y expansivos pese a que lleven a las espaldas sus propios dramas.

8/6/20

Baghdad Central. Temporada 1


Bagdad, noviembre de 2003.  En Iraq las tropas americanas están al mando. Sawsan, hija de Muhsin, desaparece. Y Mushin, que es inspector de policía, empieza a investigar.
Sólida, capaz de enfocar las cosas de otra manera. Una de esas series británicas que con sólo seis capítulos logra meterse en un ambiente y circunstancias que no solemos ver. En algunos aspectos es bastante original.
El Iraq fundamentalista, el Iraq que quiere ser secular y libre, la resistencia, las mujeres universitarias, americanos, británicos, mercenarios privados, terroristas, mafiosetes de barrio… Espías, secretos y borrados de expedientes. Interacciones que provocan caos, drama y, a veces, escenas bastante fuertes.
Me encantó el pura sangre. Una sencilla escena simbólica para expresar la insensatez de los americanos que no comprenden la cultura en que se encuentran, que son como un elefante en una cacharrería. Y los británicos, que han tenido un imperio, sí lo comprenden y saben que nadie conoce el país como los polis locales. Los americanos aprenden, los británicos manipulan mejor.
No pretendo compararla con El tercer hombre, pero sí tiene algo de ese aire de ciudad ocupada en manos de nadie donde hay que andarse con pies de plomo y no hay ley real alguna. Te buscas la vida.
Personajes bien construidos y buenas interpretaciones, especialmente el protagonista (Waleed Zuaiter) con sus inesperados arranques de humor irónico.
Una serie muy competente.

7/6/20

No dejes rastro


Debra Granik suele hacer películas durillas. Si viste Winter’s Bone entenderás a qué me refiero. No dejes rastro se encuentra en ese universo de la América profunda con chicas adolescentes fuertes.
Un padre y su hija viven en los bosques, alimentándose de lo que cazan. Rara vez bajan a la ciudad. Pero un día la policía da con ellos y tratan de civilizarlos.
Granik pudo en Winter’s Bone buscar otros derroteros explicativos sobre el mundo de las drogas en los pueblos perdidos de Estados Unidos. Aquí pudo ser también discursiva acerca de la civilización, la cultura, la educación. Pero no es eso lo que busca. Es esa relación entre padre e hija, un drama que apenas se enuncia verbalmente pero que expresa en gestos y acciones los sentimientos de ambos. Amor, desinterés, búsqueda de lo mejor para el otro… y la necesidad de que cada uno encuentre su camino.
Sabemos que el padre perdió a su esposa y estuvo en la guerra. Podemos especular a partir de ahí, pero nada más. Es interesante la hija, descubriendo su camino en el mundo, la tensión entre lo quiere, lo que debe, lo que busca. Thomasin McKenzie (la chica judía de Jojo Rabbit) está espléndida en su interpretación.
No es una peli adecuada si buscas algo alegre pero es un buen drama, sobrio, lleno de sensibilidad.

5/6/20

Al margen (387)


1. Variety fue la primera en informar de que Cush Jumbo no estaría en la quinta temporada de The Good Fight. Hay noticias tan tremendas que no deberían darse. Adiós Maia, adiós Adrian y adiós Lucca. Esto ya no será lo mismo.
2. Killers of the Flower Moon. Será lo próximo de Scorsese con Robert De Niro y, sí, Leonardo Di Caprio. Se alían Paramount y Apple con 200 millones de presupuesto. Y contará uno de esos genocidios de Estados Unidos de los que no suelen hablar, el de la tribu india Osage, asentada sobre un terreno con petróleo. Oklahoma, años 20.
3. Agents of Shield regresó. Y yo he vuelto a ellos. En el primer capítulo, 1931, usan esa clase de imagen azulada y grisácea para mostrar que estamos en el pasado, ese recurso tan habitual. Y los personajes aprovechan para ironizar sobre ello: Sabía que no era realmente en blanco y negro pero el pasado sigue siendo la leche. Y hasta avisan de cuándo va a haber una referencia a algo de la época.

4/6/20

Into the Night. Temporada 1


-¡Voy a morir! ¡En Escocia! ¡Y con unos belgas!
Apenas han subido unos pocos pasajeros al avión cuando aparece un italiano armado y ordena al piloto que ponga rumbo al oeste.
Premisa: la polaridad del sol es irregular, su radiación también y mata todo lo que pilla a su paso. La única solución es viajar siempre hacia el oeste, hacia la noche, sin que el sol les llegue a alcanzar en su amanecer.
Pero con los ejemplares que hay a bordo del avión casi parece que el sol fuera el menor de los problemas.
6 capítulos de unos 30 minutos y a todo ritmo. ¿Inverosímil? Mucho. ¿Entretenida? Mucho también. Los personajes de ese avión son una caja de sorpresas y cada cinco minutos te salen con una nueva.
El final de la temporada deja la trama en un punto extraño. Abandona el planteamiento principal que tan bien funcionaba. Pueden volver a lo mismo o pueden convertirla en una de esas series que cambian de subgénero en cada temporada. En cualquier caso los guionistas tienen una tarea difícil por delante: repetir esquemas con nuevos giros llamativos o idear otro arco muy diferente al original.
En cualquier caso espero que los que están muertos se queden muertos porque ya han pasado resurrecciones raras en otras ocasiones.

2/6/20

Killing Eve. Temporada 3


-Actuaré con total normalidad.
-Entonces sí sabrán que pasa algo.
El 3x01 me gustó más bien poco. El arranque de la boda fue excesivo incluso para Killing Eve. Pero tiene narices ver a Villanelle en Gerona, hablando en catalán y acompañada por canciones de Concha Velasco y Marisol.
Luego ya se animó. Pasaban muchas cosas con los personajes cada uno a su aire, sin conectarse. Había cierto caos sin lógica que, sin embargo, llevaba a los personajes en una dirección. Al final todo confluyó en ese salón de uno de los Doce.
Me ha gustado bastante la evolución del monstruo que Villanelle lleva dentro. El 3x05, el capítulo Madre Rusia, nos desveló mucho acerca de ella. Curiosamente es bastante moralista.
Y descubrimos también algo más de las profundidades de otras mujeres que qué te voy a contar. Por un lado, Dasha, la maestra de Villanelle. Y por otro las dos hijas, la de Konstantin, Irina, y la de Carolyn, Geraldine. Está claro que en esta serie, si aparece una mujer, más vale que te pongas un chaleco antibalas. Geraldine aún no ha llegado a eso. Pero dale tiempo. Lo de Irina fue realmente alucinante. La sociopatía más absoluta.
Es verdad que tras aparcar a un lado a Kenny, al único personaje normal, todos están como chotas, pero al lado de las mujeres Konstantin parece cuerdo.
El final, sin que se apuñalen, sin que se disparen, queda tan abierto, tan inquietante, como las temporadas anteriores. Porque nunca sabes si al segundo siguiente, estas dos, van a sacarse los ojos o a ponerse a bailar.

1/6/20

The Vast of Night


Cayuga. 497 habitantes. Años 50. Fay es una adolescente. Se ocupa de la pequeña centralita telefónica del pueblo. Everett es un joven que lleva la radio local. Mientras todo el pueblo ve a los locales de baloncesto, ellos escuchan una señal extraña, tanto en el teléfono como en la radio.
Bien. Muy bien. Una película sorprendentemente bien rodada, arriesgada, muy consciente de lo que quiere y cómo lo quiere. Una ópera prima de gran precisión. Lo mismo se explaya en larguísimos travelling que se centra en prolongados primeros planos. El arranque sigue las conversaciones intrascendentes de Fay y Everett. Te ambienta el pueblo, la época, el ambiente rural, la personalidad de ambos. Luego les somete a primeros planos. Tiene mucho mérito sostenerlos durante tanto tiempo.
Una película de ciencia-ficción apoyada sobre todo en diálogos, en una creciente tensión. Leyendas del pueblo y de los alrededores se concentran en una sola trama ante la aparición de un hecho extraordinario. Fay y Everett investigan y se introducen cada vez más en el misterio.
No hay apenas efectos especiales y nada de espectacularidad, pero el impacto, el efecto sobrecogedor, la inquietud, el agobio, está plenamente conseguido.
Buen guión, dirección e interpretaciones (Sierra McCormick y Jake Horowitz están magníficos). Hay ingenio, es original. Es fresca, amable. Supongo que escoge los años 50 porque busca una época de más inocencia y sencillez. También porque es el comienzo de los OVNI’s en Estados Unidos, claro.
Sé que el final no agradará a muchos. Pero creo que es acorde a todo lo que se nos ha contado, logra preservar el hálito del misterio y contribuye a la ampliación de las leyendas del pueblo.
Andrew Patterson. Otro director a seguir.