El
doctor Bevan es un experto hipnotista en regresiones. No sólo hace
retroceder a los primeros momentos de vida, sino que es capaz de
llevar a memorias pasadas, reencarnaciones anteriores. Un día
hipnotiza a Jason, periodista traumatizado por acontecimientos que
presenció en Siria.
Serie
B, bajo presupuesto, se nota. Pero el guion es bueno. La idea
original, la propuesta de hipnotismo, transmigración de las almas,
control mental, asesino en serie, investigación de crímenes de hace
40 años, suponen un conjunto de elementos muy sugerentes. Obviamente
lo del hipnotismo se ha utilizado, pero me sorprende lo poco que se
ha utilizado. Aquí el planteamiento es bastante original y diría
que incluso inteligente.
El
problema es la ejecución. Diálogos pobres, actuaciones no muy
buenas, planificación torpe… Era una trama con muchísimo
potencial para convertirse en una más que digna películas de
suspense y terror. Se queda lejos de ser buena.
Una
buena financiación y un director con cierto estilo habría elevado
muchos puntos ese guion.
El
giro final no sobra ni se siente forzado y es plenamente coherente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario