22/7/26

Maigret y la muerte del embajador

-Hay que llamar al pan, pan y al mujeriego, mujeriego.
La novela se titulaba Maigret y los ancianos. En una escena de la película Maigret comenta con su mujer que en ese caso todos parecen viejos, incluso quienes no lo son. Pienso que esa misma sensación se transmite a la película. Hay algo muy raro en ella, en su atmósfera “vieja”. Parece ambientada en una época más antigua de lo que realmente está. Casas antiguas con decoraciones antiguas, tiendas de anticuarios, bares arcaicos… Es deliberadamente confusa en cuanto a ambientación temporal. Hay teléfonos fijos bastante viejos y muy pocos móviles, de los antiguos. Sin embargo se habla de aplicación de citas. Hay ordenadores portátiles como de los 2000 pero no encaja con que se siga fumando en las oficinas (prohibido en Francia desde 1991).
El título francés traducido sería Maigret y el muerto enamorado y el inglés Maigret en sociedad. Digo todo esto porque el mejor título seguiría siendo el de la novela.
Los ancianos. Una sociedad arcaica, envejecida. Y es con eso, con esas nociones y creencias con los que juega el asesino.
Buenas interpretaciones, demasiado diálogo.
Hay algo de ingenioso en esas disonancias temporales, en ese creer que el culpable está fuera de su época, que sigue viviendo en el pasado. O tal vez son los demás los que están desubicados, no han percibido que la época ha cambiado y el criminal se aprovecha de ello.
Si todo esto es deliberado -y tiene que serlo- no entiendo que los franceses cambiaran el título de la novela.
Me ha gustado pero hay cosas que me parecen raras y me descolocan.

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