19/7/26

Cómplices hasta el final. Temporada 1

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Todo es soledad. Así es el oficio.
Ciertamente a veces es muy superficial, tiene un toque frívolo muy tontorrón y se hace algo pesada la dinámica de “eras mi amiga, lo sigo siendo”.
Pero sospecho que todas esas cosas son lo que la convierten en una serie veraniega ideal. La trama de verdad, la de fondo, la del núcleo criminal funciona perfectamente. Que la adornen con comedia -unas veces mejor, otras peor- no hace sino favorecer el planteamiento loco. Hay cosas que van en serio -desde la investigación a las torturas- pero de pronto salen con un giro humorístico que quita hierro a la situación. Sin desmontarlo, permitiendo que la parte dramática, con sus heridos y muertos y venganzas siga adelante. Qué delirio lo de la contraseña de El señor de los anillos.
Judith y Debbie son mejores amigas. Durante una fiesta las cosas se complican. Debbie descubre malas cosas sobre su marido (además de que lo matan) y se entera de que Judith es una asesina a sueldo, alias Látigo. Ahora ambas están en el punto de mira de una oscura agencia de espionaje, de la mafia albanesa, de otra sicaria, de la Interpol y otros que se van sumando.
Correrías por Europa mientras buscan y son buscadas, persiguen y son perseguidas.
Tiene un ritmo fantástico. Es cierto que alguno de los eventos acumulativos tal vez es excesivo (el robo de antigüedades me lo pareció) pero lo cierto es que no dejan de suceder cosas. Antes de que una subtrama decaiga, ya está otra en marcha o hay varias en paralelo. Más allá de chistes y bromas, está bien tejida la trama alrededor de los 24 millones de libras en Ginebra donde irán a confluir todos de modo orgánico: uno de esas situaciones entretenidas, caóticas, imprevisibles. El capítulo 7 es demoledor y sorprende lo bien que juegan en las dos bandas del drama y la comedia. Muertes, traiciones, rupturas… Verdades.
Está bien rodada, tiene algunos planos interesantes y Octavia Spencer y Hannah Waddingham cumplen sobradamente en sus papeles aunque no tengan una química perfecta. Bill Nighy está en su salsa como jefe malvado de espías. La otra gran villana, Ana (Sylvia Hoeks), necesitaría un poco más de historia pasada, algo que explicase su maldad antes de… Pero también es un buen personaje.
Bien cerrada y bien plantada la semilla para la próxima temporada. Liviana y epidérmica pero muy bien construida. Fluye fácil y engancha. Mejor de lo que esperaba y de lo que anunciaba su inicio. Crece a medida que avanza.

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