La
serie lo hace y le
sale
bien. Al menos a mí me funciona.
En
su momento -1997- vi Smila,
misterio en la nieve
pero mi recuerdo es muy vago y creo que no aparecían los elementos
de ciencia-ficción y fantasía.
Smilla
nació en Groenlandia y conocía el pacto con la naturaleza. De
pequeña tenía visiones del pasado, de hombres violentos que
rompieron ese pacto. Ahora es el año 2040, es matemática en paro y
vive en Copenhague.
Un
niño groenlandés muere al caer desde una azotea.
Ambiciosa.
Se mueve entre dos ámbitos paradójicos: un mundo levemente
futurista y el toque mágico de las leyendas y tradiciones de
Groenlandia. Smilla navega entre ambos. De ese modo se va
desarrollando una trama política (elecciones danesas), una económica
(crisis energética con una empresa controlando combustible
y electricidad del país) y una policiaca (ciudadanos usando cámaras
corporales, drones de vigilancia por todas partes).
Pero
se le añaden capas. Un científico que busca la inmortalidad, una
expedición trágica que hubo en Groenlandia y que liga al niño con
el presidente de la empresa más poderosa de Dinamarca, un tunecino
ilegal obligado a hacer ciertos encargos, un policía ambiguo…
No
gustará a la mayoría por su ritmo pausado, por ese desenvolverse
lentamente, por no tener prisa en presentar todos los elementos. Pero
me fascina cómo plantea las cuestiones mundanas entremezcladas con
una atmósfera levemente irreal que te sorprende con misterios y
reacciones extremas. Una
de esas raras veces
en
que
funciona el cóctel de magia y ciencia-ficción.
Además
dedica tiempo a profundizar en los personajes y en sus motivaciones.
Me
ha gustado bastante. Atmósfera, trama, personajes. Bien. El
capítulo final me encantó. Pero sospecho
que tampoco gustará por su final abierto. Aunque, por lo que leo, la
peli era aún más abierta y la novela mucho más. No
todo tiene una explicación científica. No busques explicar el
misterio.

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