21/5/26

Maverick

-El que pelea y huye, vive para huir otro día.
Hay cosas que me parecen tan buenas que pienso que todo el mundo las ha visto. Y me pongo a hablar de Maverick, como si hablara de un amigo a otros amigos, y descubro que me miran con cara de póquer y piensan en Top Gun.
Y no. Esta Maverick es la de póquer. Mel Gibson, un instante antes de morir ahorcado de un árbol en medio del desierto, nos cuenta cómo ha llegado a esa situación. Timador, fullero, liante. Hasta que topa con Jodie Foster, otra que compite con él en las mismas artes y añadidas armas de mujer.
Richard Donner dirige un guion de William Goldman, un Western atípico que conjuga aventura y comedia. El objetivo es participar en una partida de póquer a bordo de un barco fluvial. Y para ello necesitas poner 3 mil dólares por anticipado.
Ésa es toda la trama: ir de A a B mientras consigues el dinero sin que otros te desplumen. Y ya, si encima ganas…
Es una delicia de película. Trampas, engaños, traiciones… Todo el mundo guarda un as en la manga. Comedia pura con situaciones delirantes y giros inesperados. Y no hay que olvidar a secundarios como James Garner, Graham Greene, Alfred Molina, James Coburn
Pero sí: la química entre Gibson y Foster es difícilmente igualable. Qué divertidos están los dos en su dinámica de confrontación y acercamiento.
Creo que el cine actual debería revisarla para que entienda lo que es una comedia pero, sobre todo, una aventura. Este viaje hacia el Missouri es una caja de sorpresas de la que hay mucho que aprender.
La partida final, ese naipe, esa intensidad delirante, es puro cine.
De verdad: si no has visto Maverick, tienes que verla. Y si la has visto, también.
-Vaya. Mira esto. Aquí hay un montón de dinero y tu pistola está a dos metros.

20/5/26

Natacha, (casi) azafata de vuelo

Hoy día sabemos que si eres una mujer lista y empoderada no puedes ser guapa. No puedes tener todo el lote, amiga. Por eso los cómics setenteros de
Natacha son machistas. Era una azafata lista, empoderada y guapa. Y eso no puede ser. Tenía que estar oprimida o ser tonta.
¿Qué hace la peli? Aplicar los criterios actuales. Considerar que Natacha era una excepción. Si hablamos de mujeres empoderadas del pasado siempre son excepciones (millones de excepciones hay). Igual que películas que esquivaron la censura (cientos de excepciones también, qué curioso).
Me estoy yendo del tema. Lo cierto es que la peli no se parece en nada a los cómics. De hecho sólo es azafata después del fin. Y le quitan el cabello rizado porque al parecer los rulos también les parecen machistas. Una vez más usan un título para hacer luego lo que quieren.
La peli sirve para confirmar que la Natacha de los años 70 era más independiente y liberada que la de 2026 porque ni siquiera necesitaba decir que era feminista. Que era lo que no se quería demostrar. Natacha en los tebeos hacía lo que le daba la gana y a nadie le importaba: ni a la trama ni al lector. Jamás apeló a un pasado de opresión.
La película es casi de lo único que habla. Por lo tanto no es graciosa. Diálogos malísimos, chistes malísimos, situaciones malísimas. ¿Dónde está la aventura exótica? El rescate de la Mona Lisa se convierte pronto en una farsa ridícula. No hay emoción ni riesgo ni peligro real. Estamos hablando de una película dirigida al público adulto pero el humor es tan tontorrón que ni a los niños hará gracia.
Qué pena. Otro destrozo de cómic. Y, como siempre que ocurre una cosa de éstas, a saber cuándo alguien más querrá hacer otro intento.
Muy mala y ridícula.

19/5/26

Americana

-¿Cantas música country?
-¿Qué otro tipo de música hay?
Western moderno rarito. E infravalorado. Tiene muchas virtudes. También sus problemas, ciertamente. A mí me gana su originalidad, su extraña perspectiva.
Personajes extravagantes muy bien escritos. El country como género los define muy bien. Por eso está esa banda sonora tan lograda. No voy a profundizar en las personalidades porque descubrir cómo son, poco a poco, forma parte del encanto y es lo mejor de le película: ver cómo se van desarrollando los caracteres de la apurada Mandy (Halsey), la tartamuda e ingenua camarera Penny Jo (Sidney Sweeney), el sencillote Lefty (Paul Walter Hauser) y el niño Cal, un poco pirado de tanto ver pelis de indios y vaqueros. Esas psicologías son las que vemos al principio, forjadas por traumas físicos y/o psicológicos.
Luego surge el robo de una casaca lakota de gran valor cultural para los nativos americanos. Pongamos 1 millón de dólares. Y aunque los 4 personajes citados no son los que maquinan el robo, tienen sus motivos para que el dinero les resulte apetecible. Todos los secundarios que van apareciendo, toda esa gente que emerge alrededor del atraco, también tiene rasgos bien definidos por singulares que sean.
Esa progresión psicológica es acorde con el manejo de la tensión. La trama deriva hacia derroteros inesperados, se implican nuevos personajes, el suspense aumenta.
Me parece increíble cómo nos conduce por vericuetos que reflejan un gran espectro de la sociedad americana para desembocar en… una de indios y vaqueros. La que se lía al final. Estados Unidos aún sigue siendo el salvaje Oeste.
Que a esta peli le den una puntuación tan baja demuestra que aunque la gente se atiborre de cine no implica que sepan de cine. Es bastante buena.
Qué bien luce ese Chevrolet naranja en las carreteras áridas de Dakota del Sur.

18/5/26

El fuego de la venganza. Temporada 1

Inspirada en la peli de 2004. El protagonista es, en esencia el mismo. Antes estuvimos en México y ahora en Brasil. Antes había que proteger a una niña y ahora a una adolescente que, por supuesto, es más difícil, porque ya sabemos que las adolescentes son idiotas. Y si le dices que se quede quieta en la casa de una favela, ella, más lista que nadie, va a salir a dar una vuelta.
Tras Wonder Man parece que a Yahya Abdul-Mateen II no le faltará trabajo y aquí retoma el papel de Denzel Washington.
Podemos decir que la serie es aceptable. Una más de venganza y tiros, sin reparos en la crudeza, en lo explícito de las torturas, en un “bueno” que ejecuta acciones más que cuestionables.
También podemos decir que su mera existencia no tiene ningún sentido porque pudo ser una película. Una película que ya existe. Le sobra metraje por horas. Que sí, que lo van rellenando con peleas y con gente intercalada antes de llegar al malote final. Son escenas de acción que se pudieron reducir a una y tan tranquilos.
Para el final reservan un tiroteo en un hospital sin pies ni cabeza. El plan, de por sí, es absurdo. Pero es que lo que pasa allí es totalmente inverosímil.
Está también Alice Braga que se convierte en chófer venida a más.
Demasiado largo y demasiado increíble. Pero insisto: si quieres ver gente partiéndose la cara porque sí, adelante. Tampoco te aburrirá mucho.

17/5/26

Jugada maestra

-Da miedo soñar con cosas pequeñas. Nadie nos enseña cómo hacerlo.
Hay una escena de la película en que hablan de David Copperfield. Claro. No me extrañó. Durante los primeros minutos pensé en ello: este rollo a David Copperfield me está hartando por la voz en off y porque si quisiera leer David Copperfield estaría leyendo David Copperfield.
Luego sigue la historia. La de Becket, que podría heredar 28 mil millones si desaparecieran los 7 primeros herederos. Sólo tiene que matarlos. Me parece una idea muy buena. Acercarte a ese tipo inmoral para ver cómo lo lleva a cabo. Una especie de Ripley moderno. Se le pueden dar muchos enfoques.
La cosa es que, a grandes rasgos, no hay nada malo en el guion. El problema, pienso, es la ejecución. La voz en off por supuesto. Pero es que la planificación, el montaje, el ritmo… Todo es tan anodino y mecánico que me deja indiferente. Y debería impactarme de algún modo, sentirme atraído por la ausencia de conciencia de Becket.
Problema: análisis psicológico cero. Y eso es muy llamativo en un personaje así. No podía dejar de pensar en Ripley y la enorme diferencia en el tratamiento de la personalidad. Tiene que pasar más de la mitad de la película para que comiencen a aparecer motivaciones, conflictos. A partir de cierto momento, ya muy tardío, hay algo de suspense, algún giro interesante.
El final, qué se yo. Es poco creíble, legalmente torpe (un documento fácil de anular). Entiendo que la moralina está en que la codicia es mala. La presencia del sacerdote refuerza la idea de cómo silenciamos la conciencia. Pero no está bien resuelto.
Medianamente entretenida por algunos momentos de suspense pero muy flojita en dirección y en su inverosímil resolución.

16/5/26

The Punisher: One Last Kill

Vaya animalada.
Este mediometraje se distribuye de modo bastante equitativo en dos partes. La primera incide en la psicología esquizoide de Frank Castle, el trauma de su pasado y su obsesión. La segunda parte es la violencia física desatada.
Me gusta mucho el primer tramo. Está muy bien contado. Vemos a Frank nítidamente en primeros o medios planos. Todo lo demás a su alrededor está borroso. Calles, gente, peleas, robos, crímenes… Un entorno difuminado al que quiere ignorar, el deseo de ser inmune, aislándose de la sociedad. Me pareció una gran idea para reflejar la psicología del protagonista. Lo curioso es que por muy esquizoide que sea Frank, la ciudad que le envuelve es aún peor.
Y así se explica lo siguiente. Las consecuencias de haberse cargado a los Gnucci, la familia de mafiosos. Van a por él. Y la lógica respuesta a lo John Wick. Pero aquí la violencia no es estilizada, no está coreografiada en la belleza de una danza. Aquí es bestial, cafre, sucia, con sangre pegajosa. Hay minutos brutales, hay una secuencia de sadismo atroz. Y lo agradece una niña.
Creo que la brevedad, los 45 minutos, acentúan lo salvaje de la propuesta. No hay tiempo para dispersarse en otros temas, otras tramas, nada que nos despiste de esa angustia existencial. Transitamos la urbe enloquecida, nos codeamos con la inmoralidad de Frank y terminamos por aceptarlo como la mejor -la única- opción que hay. Es necesario El Castigador. Jon Bernthal tiene al personaje bien asumido.
Una historia contundente, visceral, que va al grano. Problemas psicológicos personales, injusticia social generalizada. Cuando ambas cosas chocan todo el mundo sale perdiendo.
Estas historias de Marvel separadas del canon (como La maldición del Hombre Lobo), esquivan la estética y el tono monocorde de las grandes producciones. Por ello son mucho mejores: arriesgadas, con estilos diferentes, apostando por géneros distintos y estructuras originales.
Impactante.

15/5/26

Al margen (689)

1. Esos misterios de distribución. Lleva meses en plataformas pero deciden estrenar en cines
Movida celestial. La película ya es mala de por sí, pero la traducción del título al castellano terminó de poner la cagadita al pastel. Good Fortune decía el original.
2. Salen los tráiler de Dune, Supergirl o La Odisea y hay muchísima gente encantada, emocionada, feliz. Yo los veo y me decepcionan: me parecen genéricos, alejados de los originales (incluso en su esencia), poco arriesgados. Tengo que ir al médico a que me lo mire.
3. Evangeline Lilly dijo lo que nadie más decía: los mil despidos que se han producido en Disney son de gente que será reemplazada por Inteligencia Artificial. Eso es algo que se quería ocultar porque si usas IA no tienes opción a los Oscar según las nuevas reglas. Ya verás cómo esa regla favorece precisamente a Disney y las grandes productoras aunque ya están usando las IA a todo meter.
4. Otra nueva norma de los Oscar: los países extranjeros no presentarán películas. Las elegirá la propia Academia de los Oscar. Nadie tiene claro qué significa eso pero la Academia es otra entidad que vive, sobre todo, de anunciar cosas.