26/5/26

Jack Ryan: Guerra encubierta

No es raro que en EEUU pierdan de vista la realidad y monten los tiroteos que montan. Si organizas una persecución urbana para decirle a un agente que vaya a trabajar, corres el riesgo de que se líe parda por una imprudencia. Menuda broma. Esa secuencia absurda es la segunda de la peli.
Pronto llega otra escena sin sentido: ¿cómo sabe Nigel quién es su contacto si esperaba a otro? ¿Por qué no le avisaron? ¿Y si lo sabe por qué cree que es el enemigo? ¿Y si cree que es el enemigo por qué se acerca? ¿Y por qué cambia de opinión? La primera escena se acepta por lo humorístico. La segunda me empezó a arruinar la película a los 20 minutos. El nivel de despropósito en el barco fluvial era preocupante.
El coche bomba. Alguien tiene que explicarme cómo haces algo tan imposible. No basta con que me digas: la bomba estaba ahí, es magia. Puedes poner una bomba a un cualquiera. Pero no a ese coche. Y si lo heces hay que darle contexto.
El malo, buscado por la CIA y el MI6, te cita en una plaza. Y en vez de enviar al ejército a por el tipo, tú vas y te conviertes en blanco de un francotirador. De verdad que no puedo con las majaderías de esta peli. Se admiten en una comedia o en una que va de aventura loca. Pero es que ¡se lo toman en serio!
Lo siento por John Krasinski. Me cae bien. Pero esto es un bodrio. En todos los niveles. Una trama estúpida y una dirección pésima. Hay pelis de espías buenas, regulares y malas. Ésta, además de mala, es, posiblemente, la más aburrida que he visto en mi vida.

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