-¿Qué
otro tipo de música hay?
Western
moderno rarito. E infravalorado. Tiene muchas virtudes. También sus
problemas, ciertamente. A mí me gana su originalidad, su extraña
perspectiva.
Personajes
extravagantes muy bien escritos. El country
como género los define muy bien. Por eso está esa banda sonora tan
lograda. No voy a profundizar en las personalidades porque descubrir
cómo son, poco a poco, forma parte del encanto y es lo mejor de le
película: ver cómo se van desarrollando los caracteres de la
apurada Mandy (Halsey),
la tartamuda e ingenua camarera Penny Jo (Sidney
Sweeney),
el sencillote Lefty (Paul
Walter Hauser)
y el niño Cal, un poco pirado de tanto ver pelis de indios y
vaqueros. Esas psicologías son las que vemos al principio, forjadas
por traumas físicos y/o psicológicos.
Luego
surge el robo de una casaca lakota de gran valor cultural para los
nativos americanos. Pongamos 1 millón de dólares. Y aunque los 4
personajes citados no son los que maquinan el robo, tienen sus
motivos para que el dinero les resulte apetecible. Todos los
secundarios que van apareciendo, toda esa gente que emerge alrededor
del atraco, también tiene rasgos bien definidos por singulares que
sean.
Esa
progresión psicológica es acorde con el manejo de la tensión. La
trama deriva hacia derroteros inesperados, se implican nuevos
personajes, el suspense aumenta.
Me
parece increíble cómo nos conduce por vericuetos que reflejan un
gran espectro de la sociedad americana para desembocar en… una de
indios y vaqueros. La que se lía al final. Estados Unidos aún sigue
siendo el salvaje Oeste.
Que
a esta peli le den una puntuación tan baja demuestra que aunque la
gente se atiborre de cine no implica que sepan de
cine.
Es bastante buena.
Qué
bien luce ese Chevrolet naranja en las carreteras áridas de Dakota
del Sur.

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