3/5/26

Resurrection

-
A la estación más lejana.
Poca gente sueña. Y lo hacen en secreto. Los llaman “Delirantes”. Dicen que traen sufrimiento, caos y convulsionan en el tiempo.
No tiene sentido buscarle una lógica narrativa. Es una película hecha por el gusto de hacerla, la estética por la estética, lo visual por lo visual. Es también un repaso al cine del siglo XX, un homenaje a los delirantes que lo llevaron a cabo. Hay 4 historias. Aproximadamente.
Primera: cine mudo, expresionismo alemán, cine negro americano, orígenes del cine chino. Me llamó la atención que no hubiera referencias al cine del Oeste.
Segunda: Espías, bélico, recuerda a El tercer hombre.
Tercera: Su arranque es una historieta muy china, complicada para un occidental, al menos para mí, con esa trama budista; después evoca a Luna de papel, con toques de comedia, drama y melodrama.
Cuarta: Un romance vampírico. Rodado en un largo plano secuencia, lo más propio del estilo de Bi Gan.
El final interprétalo como quieras.
Largo viaje hacia la noche es muy compleja pero me sentí cómodo en ella. Renuncié a la lógica y me dejé llevar por lo evocador. De fondo había algo tan sencillo como una historia de amor y todo el mundo puede manejarse con eso. Sigue siendo mi peli favorita del director. Resurrection es mucho más compleja aún. Lo entiendo como un anuncio de la muerte del cine, de los soñadores, de la imaginación.
Al igual que en su anterior película creo que siguen muy presentes Lynch y Wong Kar-wai (éste último sobre todo en la cuarta historia). Se desliza lentamente por lo onírico, dejando el reposo para la contemplación (contemplación ardua, hay que trabajársela), una delicia visual de difícil interpretación.
Y sí: sus 160 minutos pueden acobardar a muchos pero es cine de verdad, de ese que una IA jamás hará.

No hay comentarios: