1.
La gran noticia de esta semana es que Chloe Zhao y Frances McDormand
no iban maquilladas en los Oscar. Eso es lo más interesante y profundo que he
podido sacar del tinglado.
2.
Cómo conocí a vuestro padre
vuelve a ser una posibilidad. Después de que la arriesgada línea de Greta
Gerwig no saliese adelante, parece que han ido a por algo más convencional
con Hilary Duff.
3.
El padre de la novia fue Spencer
Tracy en 1950. También lo fue Steve Martin en 1991. Ahora lo será
por tercera vez Andy Garcia.
4.
Amazon estrenará La guerra del mañana
con Chris Pratt. Lucha contra alienígenas y viajes en el tiempo. No sé
yo. Suena a El filo del mañana
pero sin el punto de originalidad ni más interés que la acción. A ver.
Hay
cosas buenas en esta serie aunque, para mi gusto, asoma demasiado un cierto
espíritu adolescente, orientado más a quinceañeros (más aún a quinceañeras) que
a un público cabal.
Nos
encontramos con universo de fantasía en una especie de Rusia decimonónica que está
bastante bien. Podría estar aún mejor si hubiese menos humo. Hay humo en las
tabernas, claro, aunque se fume poco, pero también lo hay en los campamentos y
en las praderas y en los despachos… Es un detalle menor pero ya sabes que soy
muy mirado cuando la gente te oculta valores de producción con un exceso de
oscuridad o artificios similares. Demasiado oscura hasta cuando salimos de la
Sombra. Demasiadas escenas nocturnas.
Sin
embargo me ha gustado cómo se forma (no lo hace del todo hasta el último
capítulo) ese extraño equipo de gente tan peculiar. La comunidad de la
Invocadora. Unos tipos bastante excéntricos con aptitudes muy interesantes. Hay
un montón de personajes. Aunque resulte abrumador en el primer capítulo te
haces con ellos enseguida.
Ocho
capítulos son adecuados. Buen ritmo que la hace entretenida.
Line of Duty sigue en su línea. Y
eso es lo bueno y lo malo. Lo bueno porque me siguen encantando esos largos
interrogatorios, esas tramas alambicadas, esa tensión, esos giros… Lo malo
porque llevamos 6 temporadas estirando el chicle y, por desgracia, ya no logra
sorprender como antes. Se ha vuelto previsible.
En
esta temporada comenzamos a ver la disgregación del trío. Kate abandona
anticorrupción para ingresar en una comisaría normal y corriente. Pero, claro,
el asesinato de una periodista que investigaba la corrupción policial, hace que
deba encontrarse con su antiguo colega y su antiguo jefe.
Kelly
Macdonald
es el centro de la trama en esta ocasión, cosa que está bien porque parece una
mosquita muerta.
La
temporada 7 nos dejará con Hastings también fuera del equipo. Sinceramente, a
estas alturas, sólo quiero que pongan punto y final al arco principal y se
desvele quién es el cuarto hombre. Que luego pueden seguir con otro AC-12 o lo
que sea, lleno igualmente de gente borde. La jefa ya la tienen. Si es que ella
no es el cuarto hombre.
Me
encantó una escena: el tiroteo a la policía con ese plano cenital final. _______________
Y descubro, después de hacer el cometario de la temporada, que queda un capítulo más. Puedes leer el final de verdad aquí.
-La
gente es más que un olor. Lo sabe, ¿no?
El
comienzo no auguraba nada bueno. Parecía una mezcolanza de Paseando a Miss Daisy con Intocable con El diablo viste de Prada. Una mezcla
de aromas que no tenía que producir una buena fragancia necesariamente. Y sí es
todo eso pero la verdad es que está bien porque encuentra su propio camino.
Una
mujer de olfato hiperdesarrollado que crea perfumes (una nariz) y su chófer. No
es un drama ni una comedia. Es la relación entre dos personas, cada una con sus
particulares problemas y vidas muy diferentes que, sin embargo, encajan y se
entienden. Sin necesidad de muchas palabras ni explicaciones. Y se dicen las
cosas con total franqueza.
Hacer
eso significa que las interpretaciones son muy buenas. Miradas, gestos… Sin
histrionismo ya que no hay nada exagerado o llamativo. Muy bien Emmanuelle
Devos y Grégory Montel en su contención.
Por
mucho que suene a ya visto lo cierto es que enseguida te caen bien los
personajes, aceptas sus conversaciones y se desenvuelve con buen ritmo, de modo
que resulta entretenida y nada suena a forzado. Ni siquiera busca giros
llamativos. No pretende replicar una plantilla sino mostrar un par de vidas.
Sergi López tiene un pequeño
papel, pero muy interesante. Y alejado también de sus habituales exageraciones.
Amable,
confortable. Con un buen aroma a recuerdos añejos.
Patience
Portefeux es intérprete de árabe para la policía. Durante una de las escuchas a
un joven, que transporta un cargamento de “maría”, descubre que hay algo que
les une. Y decide sacar partido.
La
primera media hora hace pensar en un drama. Luego la cosa va derivando hacia la
comedia suave y, finalmente, se vuelve algo loca.
Pienso
que es una película específicamente diseñada para Isabelle Huppert. Con
un papel más alegre y divertido que en otras ocasiones pero que aprovecha su
sequedad para amarrar los momentos más inverosímiles y no desbarrar en exceso.
En cierto modo es ella quien sostiene toda la película, su extraña
personalidad, su ruptura repentina con la vida cotidiana para lanzarse a una
aventura.
Es
una película un tanto extraña, en la que chocan géneros. Drama, comedia,
policiaca… No tengo claro que pueda gustar a la mayoría del público. No se
mueve en los cauces habituales que uno espera. A mí me ha gustado precisamente
por eso. Aunque sin pasarse.
Tres
astronautas viajan a Marte. Pronto descubrirán que tienen un pasajero extra.
No, no es un alien ni nada parecido. Es un polizón por accidente.
Cuando
encierras a cuatro intérpretes en un lugar reducido tienes que tener un guión
de titanio para sostener la historia. La película no lo tiene. No es que esté
mal, pero se necesita mucho más que una cuestión ética que, por otro lado,
tampoco es nueva: sobra alguien si los demás quieren sobrevivir.
Incluso
así se puede construir algo más sólido que esto. Las interpretaciones aportan
más que el guión, porque son buenos actores: Toni Collette, Anna
Kendrick y Daniel Dae Kim a los que se suma Shamier Anderson.
Con un material mínimo logran generar cierto interés. En cualquier caso las
casi dos horas son excesivas.
En
el apartado visual, con lo que hemos visto en los últimos años en el espacio,
tampoco puede competir. Y no está mal esa forma de crear gravedad artificial,
esos cables y esa misión pero, de nuevo, también ahí se necesita algo más.
A
Joe Penna le quedó mejor Ártico, también una historia con unos
pocos personajes en situación límite.
1.
Después de meses de retrasos hoy se estrena Península. Ni de lejos es tan buena como Train to Busan, pero no merece
críticas tan malas como recibió. Casi todos los capítulos de The Walking Dead son peores y la
gente los traga con toda paz.
2.
Volvemos a la cábala siniestra de títulos coincidentes. Casi simultáneamente se
estrena Zero (serie italiana)
y Zero (película española).
¿Por qué pasan estas cosas? Parafraseando a Magnolia: eso no puede ser coincidencia.
3.
Tenía que pasar y ha pasado: Dramax. La plataforma de las series turcas. 5
euros al mes y, de momento, arranca con 5.000 horas de culebrones. Para echarse
a llorar.