Si
te gustó la serie Luther tanto
como a mí ya sabes que pondré un pero.
La
película está bastante bien. Tiene un ritmo excelente, peleas brutales en la
cárcel, escenarios de asesinatos muy macabros, imaginación para la composición
de escenas y un villano magistral a cargo de Andy Serkis.
Qué
secuencia tan espeluznante, tan potente, la de Picadilly Circus.
La
dirección es bastante buena. Bien planificada y editada. El guión es
razonablemente bueno y los intérpretes lo mejoran.
A
la hora y pico de metraje aparece un nuevo personaje, la hija de la inspectora
y ya sabes lo que va a pasar. Es una pena haber caído en ese topicazo pero, por
suerte, es lo que da pie para que se encuentre Idris Elba y Cynthia
Erivo. Tampoco me parecía necesario que entraran al terreno Saw. Ya está un poco pasado.
Pero.
Aquí viene el pero. Pero no está Ruth Wilson. Y Luther sin Alice Morgan no es Luther. Es otra cosa. Es otro detective, otro nombre.
Pese
a todo es una película con bastantes virtudes, superior a la media de tramas
policiacas que nos suelen ofrecer. Hay momentos fuertes, momentos originales,
momentos que logran impactarte por lo retorcido.
Puliendo
algunas cosas tiene cuerda para rato. En formato serie o más películas.
AVISO
IMPORTANTE: no confundas esta serie con la peli malilla del mismo título de Russell
Crowe.
¿Ya
he dicho que me fascina la voz de Natasha Lyonne?
La
protagonista tiene un don: detecta las mentiras. Alguien dice algo y,
automáticamente, sabe si es verdad o mentira. Infalible. La razón de por qué
siempre está en movimiento, huyendo, se originará en el primer capítulo. En los
siguientes capítulos irá resolviendo crímenes gracias a su don. Camioneras,
lugares de barbacoas, grupos de rock moribundos, residencias de ancianos…
Gentes variopintas, singulares, extravagantes (mis preferidas son las Fletcher
del 1x05) donde ella se mueve con desparpajo. Mi escena favorita está en el
1x09.
En
la estructura de cada capítulo Rian Johnson se lo toma con pachorra y
deja que buena parte del capítulo transcurra con nuestra actriz principal
fuera de escena. Ocurrirá el asesinato, hacemos un flashback y veremos que ella ha estado por ahí trabajando en
cualquier chapuza temporal.
Si
Rian Johnson nos dejó en Puñales
por la espalda a una chica que vomitaba si mentía, aquí nos deja a otra
que también tiene su magia con las mentiras. Hay toquecillos que me gustan
mucho, como el sabor de madera que desencadena música. No deja de ser un Colombo postmoderno, crímenes
perfectos que no se resolverían de no ser por el don de Charlie Cale.
Una buena serie que prueba que hay hueco para las procedimentales si se pone un poco de
imaginación y un poco de trabajo para rodar bien.
Y
los actores invitados son un lujo. Adrien Brody, Simon Helberg, Ellen
Barkin, Chloë Sevigny, Joseph Gordon Lewitt, Nick Nolte,
Ron Perlman, Tim Blake Nelson, Luis Guzman, Clea DuVall,
Jameela Jamil…
Quiero
más de esto. Y he comprobado que me lo van a dar.
1.
Han pasado 147 días desde el final de El
señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido
a J.D. Payne y Patrick McKay.
2.
Mentiras arriesgadas estuvo
bien en su momento. Alguien pensó que una serie podía estar bien ahora. El primer
episodio de True Lies me
gustó. ¿Y ahora qué? Como película funcionó pero sospecho que una serie no
aguantará, se volverá repetitiva. Operación semanal y trolas con los niños.
Además la comedia no es especialmente ocurrente. No sé yo. Le daré un capítulo
más de margen.
3.
Perry Mason 2x01. En esta
temporada ya es abogado pero sigo sin ver a mi Perry Mason por ningún
sitio. Ni el protagonista ni los secundarios ni el ritmo incesante ni la
intriga… No se parece en nada (en nada) a las novelas. Aquí lo dejo. Hasta
otra.
4.
Los movimientos de las plataformas son rarísimos. Daredevil parecía muerto pero resulta que vuelve con Daredevil: Born Again. También
parecían muertas las temporadas de 18 capítulos (sí, está bien escrito) y esos
tendrá. Otra apuesta más por el regreso a la antigua televisión. ¿Qué está
pasando?
5.
Amazon ya tiene, justo detrás de El
Señor de los Anillos, su segunda serie más cara: Citadel. Ciencia-ficción y espías.
Con Stanley Tucci, Richard Madden y Priyanka Chopra.
Estreno el 28 de abril.
-Cuando
una chica así te roba el sombrero sale más barato comprarse otro.
La
película trata sobre un funcionario. Así que es lenta, aburrida, perezosa.
Deliberadamente. Un tipo que ha pasado 40 años de su vida procrastinando,
sumido en una rutina lacónica.
Es
una película extraña. Empecemos por su mensaje. Parece que la redención le
llega porque, en los últimos días de su vida, decide sacar adelante un
expediente. Uno. Y yo digo: ¿y los miles de personas a los que has fastidiado
durante 40 años? A mí me parece un mensaje muy negativo. Que ya bastante poco
trabajan como para que les digan que sólo es necesario sacar un expediente
adelante para salvarse.
En
su forma también es extraña. No es la típica película en la que una persona
decide aprovechar los últimos momentos de su vida. No. Sigue siendo un hombre
lento, aburrido, perezoso. Su encuentro con un bohemio y con una exempleada
parecen intentos de averiguar cómo se vive, pero sin lograr gran cosa. Luego
viene una elipsis que de inmediato veremos en flashback a través de los
comentarios de otros funcionarios. Un mensaje moral que, obviamente, será
olvidado lo más rápidamente posible.
Me
ha gustado discretamente en su aspecto formal. No me parece que logre ninguno
de sus objetivos. Quiero decir que existen películas en las que no pasa nada pero
que te están hablando de todo. Ésta no es una de ellas. No la recomiendo para
aquellos que tienen asuntos serios pendientes con funcionarios. Puede ser
bastante enervante.
-Todos
hemos provocado demasiado sufrimiento.
Aquí
está la peli que inauguró el primer lío de los Oscar 2023 (no será el último)
al ser nominada mediante procedimientos convencionales, no mediante
aportaciones monetarias.
Y
Andrea Riseborough merece estar ahí bajo cualquier circunstancia. Su
interpretación es acongojante, te pone los pelos de punta, te sacude.
La
peli no pierde el tiempo. Primera escena: Leslie gana 190.000 dólares en la lotería.
En la siguiente escena han pasado 6 años, se ha fundido el dinero en alcohol,
ha tocado fondo y es una mendiga. Entramos en el drama a lo bestia, sin aviso.
La
película intenta que entendamos lo que es vivir en una perpetua adicción y un
perpetuo arrepentimiento, la coexistencia de ambas cosas. Robar a su propio
hijo arrepintiéndose mientras lo hace, bebiendo sin querer hacerlo, mintiendo
deseando no tener que hacerlo. Arranques de depresión, de ira, de frustración…
Desinhibición y miedo. El convencimiento de que es una mierda de persona. Las
cogorzas que agarra y las consecuencias.
Tiene
momentos fuertes, tiene esos duelos verbales con Allison Janney y tiene
también su esperanza. Redención, eso que se echa muchas veces de menos en los
dramones que nos han ofrecido últimamente. Un hombre (Marc Maron) se
apiada de ella y la contrata para que limpie en un motel. Qué personaje tan
logrado. Qué interesante el modo de ofrecerle trabajo sin humillarla.
Sí.
Hay muchos dramas similares, hemos visto muchas veces historias semejantes.
Pero supera la media por esa brutal interpretación de la actriz principal. Te
engancha desde el primer momento y no puedes separar los ojos de su físico
demacrado, de su ruina moral.
Para luego elevarse.
1.
Han pasado 140 días desde el final de El
señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido
a J.D. Payne y Patrick McKay.
2.
Bien por Momias. 1,42 millones
en su estreno. Primer puesto. Porque Quantumanía,
en su segunda semana, sólo logra un millón. Ojo a Marvel que este año puede ser
una ruina.
3.
Jon Favreau estuvo por Madrid. Ya sabíamos que le gusta la comida. Pero
ha quedado encantado con los huevos rotos, las gambas al ajillo y el jamón
ibérico. Dice que tiene que volver para probar más cosas.
4.
Y ya. No más noticias. El mundo del cine está dormido a la espera de los Oscar.
Aunque
nunca hayan gozado del mismo prestigio que los nordic noir, Australia nos ha dejado series policiacas que están al
mismo nivel de las mejores escandinavas. Cada una con su estilo y personalidad
han sabido ofrecer giros originales al género. The Tourist, Jack Irish o Mistery Road son de gran altura.
Black Snow no es tan buena como las anteriores. La
investigación es más convencional. Pero incluso así tiene elementos de gran interés.
Se
abre la cápsula del tiempo que los alumnos del colegio enterraron hace 25 años.
Y cuando leen lo que escribió Isabel Baker se reabre la investigación de su
asesinato. El detective James Cormack se traslada hasta allí.
Lo
más interesante es cómo vamos descubriendo las relaciones de los personajes de
ese pueblo. Una comunidad en la que todo el mundo se conoce y donde las
conexiones entre todos hacen difícil averiguar la verdad.
La
cuestión de los indígenas, como en muchas otras series australianas, está muy
presente. Isabel Baker era una indígena muy bien integrada en el mundo moderno.
Pero suele ocurrir que la economía, la clase, es más selectiva que la raza.
Cormack descubrirá que la muerte de Isabel se relaciona con otros asuntos más
profundos.
Travis Fimmel hace un buen papel con
su detective. Una apariencia campechana, una repentina contundencia y
seguridad, un trauma personal que arrastra desde hace mucho, un hombre que sabe
ver a las personas aunque todo el mundo le mienta.
6
capítulos. Aunque no esté entre las mejores merece la pena.