Sigo
sin entender por qué me hace gracia esta serie. Más básica no
puede ser. La comedia es así. Conectas o no conectas. Con esta
conecto. A Agárralo
como puedas
no pienso acercarme ni con un palo.
Por
supuesto intento racionalizarlo en cierta medida. Me parece que los
caracteres de los personajes están muy definidos, con defectos muy
marcados pero cierta flexibilidad en otros aspectos. Esos defectos se
exageran y marcan el curso de las acciones en que se cruzan con
otros. No es sólo la desmesura sino el choque con otras desmesuras.
Ya lo dije en la primera temporada. Tengo
claro que el menos me gusta es Chemi. Chemi es demasiado imbécil
para ser real o cómico. Y me da pena. Diego
Martín
estaba bien haciendo La bala perdida.
Pero le mataron. Ojalá encuentre otra cosa que no sea autoflagelarse
capítulo tras capítulo. Le ayudó un poco la llegada de José Luis
el del fentanilo.
Sospecho,
sin seguridad absoluta, que mi favorita, esta temporada, fue Olivia.
-¿Y
por qué tenéis colgado un retrato de la señora de la limpieza?
Muy
buena pregunta. A esas cosas te acostumbras y cuando las plantea
alguien te das cuenta del nivel de locura que han alcanzado y te
tronchas.
El
ritmo sigue siendo perfecto. Saben lo que hacen.
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