27/1/26

Sin piedad

Ojalá
Justicia artificial hubiera tenido parte del presupuesto de Sin piedad y ojalá Sin piedad hubiera tenido parte de las ideas de Justicia artificial.
A Timur Bekmambetov no lo han acusado jamás de moderación, así que ya imaginaba yo que no profundizaría mucho en ideas sobre la IA. Pese a todo decidí darle una oportunidad porque el punto de partida es interesante.
Mercy es un proyecto para juzgar mediante Inteligencia Artificial. El juez tiene la cara de Rebecca Ferguson. Se hace llamar Maddox. Un policía (Chris Pratt) está siendo juzgado por el asesinato de su esposa. Curiosamente ese policía había sido uno de los principales defensores de Mercy.
Rodada en casi tiempo real, Chris Raven tiene 90 minutos para demostrar su inocencia antes de ser ejecutado.
En el fondo sigue un poco la línea de Searching o Missing. Aquí no ocurre todo a través de una pantalla pero casi. Es un frenesí de investigación a través de la red. La juez Maddox es imparcial pero también ágil. Abre correos y hace llamadas que da gusto. Y se estropea cuando le conviene al guion.
Mira: hablando de guion. Tiene más agujeros que un colador. Desde la torpeza de la IA para descubrir a dos hermanos hasta la estúpida motivación que originó todo, como si un veredicto de inocencia no hubiese sido tan bueno como uno de culpabilidad.
En fin. Bekmambetov se apuntó a la peli para rodar ese camión que destroza todo. A mí me gustó la moto voladora. Poco partido sacan.
Flojita. No llega a ser tan mala como War of the Worlds pero la inteligencia -natural- debes dejarla igualmente aparte.
Para rematar: mala traducción del título al español.

26/1/26

The Copenhagen Test. Temporada 1

-
Llevamos casi 8 décadas manejando los servicios de inteligencia asumiendo que nuestra conciencia debe ser silenciada.
La serie trata de eso. De tener conciencia en un trabajo que pretende suprimirla. El protagonista está bien elegido: cara de buena persona, amable, incluso inocente. No dan discursos morales pero muestra qué eligen los personajes ante alternativas éticas.
Nanotecnología. Pienso que es la gran asignatura pendiente en ciencia-ficción. Y lo entiendo. Abrir esa caja de Pandora es como el multiverso: se te puede ir de las manos. Aquí hacen bien en restringirlo a unos nanocitos experimentales. Cassandra RU-258.
El Orfanato espía, controla, al resto de agencias de espías. Está Arriba (operaciones de campo) y Abajo (analistas). Alexander trabaja Abajo. Le gustaría estar Arriba. Alguien ha implantado a Alexander un chip en la cabeza, le han hackeado y ven y oyen lo que él ve y oye. Eso explicaría los 3 agentes muertos en Corea del Norte.
Me sorprendió, para bien, que llegáramos al meollo de la cuestión en el capítulo 5 cuando aún quedan 3 para el final. No me gustó que hubiese tantos giros en el 7.
No voy a quejarme mucho. Me pareció excesivo pero se agradece que te sorprendan. Y no dejan cabos sueltos en la locura de vueltas y revueltas. Es un poquito compleja, exige atención, pero es muy entretenida en sus juegos de espías. Tan pronto estás cazando como eres el cazado o ambas cosas a la vez. Manipulas, te manipulan, todo junto.
Creo que montan un buen circo con esa idea de que un hombre sea una wifi transmitiendo en abierto. Un agente, un agente doble sin saberlo, un agente triple conscientemente…
También me gusta que Alexander jamás vea a su colega Parker. En general me gusta como tratan a todos los personajes. Lo suficientemente bien escritos para ser relevantes sin clichés.
Buena serie. Buen ritmo, siempre ágil. A veces se excede en giros pero no resulta inverosímil. Todo bien cerrado y abierto fácilmente a una segunda temporada.
-Un hombre con un bastón. Suena como el comienzo de un buen poema.

25/1/26

La leyenda de Ochi

-Papá… Qué estupidez.
La trama de fondo viene a ser la de Cómo entrenar a tu dragón -la 1 y la 2 juntas-.
Ahí, en los Cárpatos, los Ochi y los humanos siempre se han llevado mal. Los lugareños emprenden una cacería nocturna para matar a la mayor cantidad de Ochi posible. Yuri es una chica que se encuentra con un Ochi bebé.
Es un cuento extraño. De ahí arranca su mejor virtud y sus grandes debilidades. Lo bueno es su puesta en escena, sus paisajes, las localizaciones alucinantes en parajes de Rumanía. Una colección de postales de cuento que se acentúa con ese disfraz absurdo de Willem Dafoe o las peculiares pintas de Emily Watson.
Todo lo demás representa un problema. El clásico problema. Unas veces es demasiado oscura para niños y otras veces demasiado simplona (ridícula) para adultos. Cuesta encontrar ese equilibrio a las producciones supuestamente infantiles. Imagino que su público objetivo es el adolescente, pero no les veo haciendo cola para este producto.
Conflictos de padre, madre e hija; reflejo -de algún modo- en el Ochi; la sensación de soledad… Y mucho tono ecológico que, por suerte, está más mostrado que contado.
Demasiado pastel para mi gusto pero igual tiene el punto justo de azúcar para otros. Otro producto regularcillo de A24.

24/1/26

Hamnet

Estuvo muy feo cómo
Chloé Zhao se vendió a Disney para dirigir Eternals. Bueno. Dirigir. Dudo mucho que ella dirigiese algo de esa chapuza. Pero prestó su nombre. La directora cayó muy bajo.
Así que ahora me acerco con prevención a esta película. Y creo que no ha reencontrado su estilo. Vuelve a hacer lo que le gusta pero no es la misma de antes. A ratos parece Matteo Garrone y a ratos Terrence Malick. Es mejor eso que Disney pero no es su estilo. No es la razón por la que me gustaron sus primeras películas.
No puedo decir que me haya gustado en su conjunto.
Me parece que tiene momentos puntuales muy logrados y un final que es una maravilla: la representación teatral. Shakespeare no falla. Si falla es culpa tuya.
Es una película traumática que, por suerte, se vuelve catárquica en sus últimos minutos.
La cuestión es que hay una saña excesiva en el horror de la enfermedad y la muerte. Reconozco que la directora logra lo que quiere: ser incómoda, angustiosa, terrible.
La primera parte, el noviazgo, matrimonio e hijos me parece aburrida e innecesaria. La segunda parte es la de la enfermedad, muerte y duelo. Es absolutamente opresiva, con una labor de fotografía trabajadísima para hacer más perturbador aún todo ese tramo. Cinematográficamente muy bien pero llega al masoquismo, la exageración. No me gustó pero puedo apreciar su técnica.
La última parte es soltar presión, el arte como liberación, encontrar la paz. Esos 20 minutos finales son una joya y quieren hacernos olvidar cualquier defecto anterior. También pienso que la literatura debió llegar antes.
Muy bien Jesse Buckley y Paul Mescal. Hay que reconocer que se han trabajado a fondo sus papeles y lo dan todo.

23/1/26

Al margen (673)

1.
28 años después: El templo de los huesos se queda en 15 millones en EEUU, 31 a nivel mundial. La primera parte ya lanzó alertas de que esto no interesaba mucho, así que no es para extrañarse.
2. Valor sentimental y Sirat. Podemos discutir si una merece este premio o aquél. Pero me satisface ver que hay consenso en que son las dos películas que merecen estar ahí.
3. Que Jeff Nichols y Michael Shannon trabajen juntos no es noticia. Pero que añadan a Margaret Qualley es un plus. La película se titulará King Snake y será una historia de terror sureño.
4. Está en marcha un largometraje de Speedy Gonzales. Va a ser verdad eso de que en Hollywood ya nadie tiene imaginación. Ándale, ándale.
5. Lo mismo ocurre con Los 7 de Blake. En este caso me alegro. Era una buena serie que nunca pude ver íntegra. Un grupo de convictos y rebeldes a bordo de una nave espacial que luchaba contra la tiránica Federación Terrana. Es esa clase de cosas que me alegran la vida.

22/1/26

La conversación

Pienso que la última película decente de
Coppola fue Legítima defensa. Y es de 1997. ¿Qué le pasó después? Ni idea. Sospecho que, en vez de subirle la tensión o el azúcar, tuvo una subida de ego.
En 1974, más allá de El padrino, sabía dirigir bien. La conversación, sin llegar a la altura de su trilogía, es de lo mejorcito que hizo.
Harry Caul no podría vivir hoy en día. En 1974 ya temía la tecnología. Temía los teléfonos, los micrófonos cada vez más pequeños, los bolígrafos trucados, las cintas magnetofónicas… Las teme porque usarlas es su trabajo: espía a otros, es el mejor y es muy consciente del daño que puede hacer.
Harry Caul también es católico. Contradictorio, como cualquiera. Va a la iglesia y tiene un belén sobre su mesita, pero también tiene una amante y roba. Lo importante es que tiene conciencia. Discierne lo que está bien y lo que está mal. Por eso no acaba de creerse a sí mismo cuando dice que él no es responsable de lo que otros hagan con sus escuchas clandestinas. También es alguien que vive en soledad, con el jazz de su saxo.
Hay tres momentos esenciales: la escucha inicial a la pareja, la “feria” de cacharritos para espías, el desenlace.
En lo formal la película es un poquito agobiante, incómoda, demasiado cercana a los personajes, como violando eso que los yanquis llaman “su espacio”, atentando contra la intimidad. En el contenido es interesante porque se anticipa a lo que hoy presenciamos: no hay privacidad. Por eso estamos solos.
Y también que no debes creer todo lo que oigas y mucho menos interpretarlo seducido por precedentes.
El último plano es la consecuencia natural de esa obsesión.
Ojalá el director hubiera seguido esta senda: control de la cámara adaptada al contenido, ausencia de megalomanía. La peli entera es para Gene Hackman.

21/1/26

Icefall

No entiendo por qué las puntuaciones de esta película son tan bajas. Con la cantidad de películas malas que hay, verdaderamente malas, ¿por qué cebarse con ésta?
Sospecho que es la tendencia de la prisa, la inclinación TikTok, el no dar tregua.
A mí me ha parecido una película de acción con mucho de convencional y tan inverosímil como casi todas. Pero tiene muchas cosas positivas. El equilibrio entre acción y momentos de calma, de pausa, de profundizar en los personajes, está logrado.
Está muy bien su ambientación en los hielos, con una esmerada dirección de fotografía y con la intención de que el deshielo tenga protagonismo, que si conoces el hielo tienes muchas más probabilidades de sobrevivir que si no lo conoces. La secuencia del metano es original. Está bien también que los malos sean muy malos, que maten gratuitamente, que los muestren como claramente inmorales. Está bien que sean crudos (esa granada, ese cepo en el cuello, ese pie perforado). Cuando tienen que ser gráficamente explícitos no ocultan lo desagradable.
La parte que menos me gusta es la del predicador. Es bueno, se le olvida que tiene que serlo, vuelve a recordar que sí debería ser honrado, colabora otra vez con los malos… Si no quiere el dinero, ¿cómo se justifica todo lo que hace? Mal personaje.
Dejando eso al lado no entiendo que las críticas sean tan negativas. Me pareció entretenida, con tiroteos mal ejecutados para que los buenos puedan seguir vivos, con su dosis habitual de conveniencias.
Pero rodada con más competencia y elegancia que la norma general de mediocridad en películas de acción. Sin ir más lejos me parece superior a la reciente El botín. Y estoy seguro de que el dinero de Icefall está mejor aprovechado.
Joel Kinnaman correcto en un papel muy suyo.