El
reino de Dahomey tiene un ejército de mujeres, las agojie. Están en lucha
permanente con el imperio Oyo. Los Oyo toman gente de Dahomey para venderlos
como esclavos a los blancos. Y a la inversa. Un círculo vicioso que la general
Nanisca desea romper.
Mucho
mejor de lo que esperaba. Un drama histórico, exótico, de hechuras muy
clásicas. Uno de esos relatos que parecen sencillos pero cuya sencillez viene
de un trabajo de guión elaborado, expurgando lo innecesario, consciente de lo
esencial.
La
protagonista es una joven que tras rechazar marido es entregada por su padre al
ejército de las agojie. Ahí veremos su iniciación, su entrenamiento, su
conversión en guerrera. Al mismo tiempo vemos el panorama de las tribus
africanas enfrentadas unas a otras, el comercio de esclavos por parte de
portugueses y americanos y los conflictos internos de las agojie (esas
fricciones entre guerreras y concubinas del rey).
Lo
que más me sorprende es que, cuando llegan las escenas de acción, están rodadas
con un realismo sorprendente. Sin fantasías, vigorosas, crudas.
Y
aunque la protagonista propiamente dicha no sea Nanisca, el trabajo de Viola
Davis es descomunal. Qué actuación más imponente, qué forma de mantener esa
fachada de dureza permanente mientras deja que afloren con matices sus
sentimientos. Y muy bien la joven, Thuso Mbedu, traduciendo el dolor y
la frustración de su pasado en rabia y ansias de libertad.
Muy
buena. Sabe lo que es y lo que quiere.
-¿Te
guió la caballerosidad, la herramienta del patriarcado, para obtener gratitud
eterna?
Miércoles
suelta un par de bolsas con pirañas en la piscina de waterpolo. Así que es
expulsada del insti “normi” y la llevan a Nunca Más, adecuado para marginados,
raritos, monstruos.
Deseaba
ver la serie pero temía que se agotara en el primer capítulo. Toman una sabia
decisión: hacer algo nuevo. Casi todas las críticas se molestan por ello,
porque no es La familia Addams
en bloque, porque Miércoles está en otro entorno. Yo creo que era la única
forma de sacar este producto adelante: separarse del original. Y porque se
titula Miércoles.
Tiene
de negativo todos los clichés de instituto: los conflictos estúpidos, los
romances tontos, la estructura de evento festivo por episodio… Superar eso me
costó mucho trabajo.
Ahora
bien: imagina un Hogwarts en el que sólo estuviese la casa Slytherin. O El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares
con un giro algo más oscuro. Pon allí unos asesinatos, crea una trama policial,
mete a Miércoles Addams en plan detective. El resultado me ha gustado bastante.
Gustarme en plan entretenimiento, queda lejos de las mejores obras de Tim
Burton, tanto en dobles lecturas como en potencia estética.
Dejando
al margen los clichés de instituto la he disfrutado.
Hay
toneladas de diálogos ácidos, irónicos, vitriólicos. Muchísimo humor negro. Muchas
referencias a Edgar Allan Poe. Magnífico ese baile del 1x04 con
vibraciones de Pulp Fiction
antes de volverse parodia de Carrie.
Ese baile debería verlo todo el mundo. Varias veces. Y hay otras sorpresas aquí
y allá que resultan agradables y
extravagantes.
Jenna Ortega está muy bien como Miércoles.
Saber ser inexpresivo siempre es un reto, porque tienes que expresar con leves
matices. Y la Miércoles de 1991, Christina Ricci, aparece como profesora
de plantas carnívoras.
¿No
son brillantes las escenas en que están juntas Gwendolin Christie con su
1,91 metros de altura y Jenna Ortega con su 1,55? Justo el doble. O eso
parece.
-Ser
recordado para siempre en la misma frase que la Monna Lisa.
Un
ricachón organiza un juego de fin de semana. Se simula su asesinato y hay que
averiguar quién es el asesino. Al juego invita a sus mejores amigos, gente que
moldea la sociedad: los disruptores. O, según otros, los comemierdas.
Rian Johnson vuelve a demostrar su
habilidad para jugar con el espectador, para sorprendernos con sus giros de
diversos tipos: inesperados por el momento, argumentales, de montaje…
Resolvamos un crimen antes del crimen, hagamos que el crimen falso sea crimen
verdadero, que los muertos jueguen un nuevo papel, que la víctima falsa no lo
sea… Hagamos un flashback dentro de
otro flashback.
Glasss
Onion, el bar en el que un grupito de comemierdas se convirtió en disruptores,
en ricos, en egoístas de talla superior. Glass Onion, la cúpula que conmemora
ese lugar ya desaparecido. Una isla, una mansión y gente tensa. Allí llega
(¿por error?) Benoit Blanc, el más famoso detective.
Si
analizamos toda la trama con atención hay cosas un tanto inverosímiles. Pero no
importan porque se trata de jugar, de incorporarse a un divertimento de juego
cinematográfico, un Cluedo en el que todo el mundo tiene motivo y oportunidad.
Es un mero artificio, pero irresistiblemente funcional.
Entretenida,
con bastantes momentos humorísticos. Esa repetición de escenas desde otro punto
de vista creo que debió abreviarse un poco. Aún así es justo reconocer que el
director no aburre y que todas sus piezas encajan. Aunque no sé qué pinta ese
personajillo que aparece de vez en cuando, que va y viene sin intervenir.
¿Tendrá algún sentido en futuras entregas? Si no es así, sinceramente, me
parece llevar el juego del desconcierto un poco lejos. Un disruptor de la trama.
Me
gustó más la primera. Pero no está mal.
1.
Han pasado 42 días desde el final de El
señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido
a J.D. Payne y Patrick McKay.
2.
2 años ha durado Bob Chapek como emperador de Disney. Se anunciaron los
resultados económicos del trimestre: pérdidas y un 2023 que también dará
pérdidas. Acciones a nivel pandemia. Pero lo más alucinante es que vuelven a
fichar a Bob Iger. No entiendo nada.
3.
Se acerca el estreno de Avatar 2
y los responsables empiezan a hacer cálculos. También pudieron hacerlo antes
pero parece que estaban liados con otras cosas. La cuestión es que sumas de
aquí y restas de allá y la película debería recaudar unos 2 mil millones de
dólares para ser rentable.
4.
Hay páginas web que “explican” el final de 1899. ¿Qué hay que explicar? Hay tropecientas series y
películas que tratan exactamente de lo mismo y 1899 es de las más ramplonas en
su narración.
Estoy
muy sorprendido de que los más acérrimos fans de Star Wars sean los principales defensores de esta serie que
tiene poco que ver con Star Wars.
Sólo hay humanos en esta serie. Esa pléyade de extraterrestres que pueblan la
galaxia no existe. Ni un papel relevante. Meros figurines. Sólo hay humanos en
la oficina de seguridad. Sólo humanos en la cadena de montaje de Narkina 5. Sólo
humanos en Ferrix o Aldani. Ni rastro de la Fuerza.
Han
hecho una peli de espías y han dicho que es de Star Wars por unas marionetas que hay detrás. Está claro que
los fans de Star Wars son
mucho más fáciles de contentar que los de El señor de los anillos.
O
quizá es que a todo el mundo le importa un bledo lo que pase ya con Star Wars tras las pifias
consecutivas. Irse a 12 capítulos cuando evidentemente sobran la mitad…
Y
con incoherencias de bulto. Nadie le perdonó a la Galadriel de El señor de los anillos que se fuera
a nado de aquel barco. Aquí ni una recriminación por el mismo acto absurdo que
ni siquiera se explica. Una elipsis aprovechando un montaje en paralelo y a
tirar para adelante.
Entonces,
¿funciona como peli de espías? Me parece que no. Ni un giro sorpresa ni un
infiltrado trabajando para el bando opuesto ni un personaje haciendo lo
contrario de lo que se espera de él. Habría estado bien que el marido de Mon
Mothma, por ejemplo, estuviese de su parte, trabajando en secreto, una especie
de Pimpinela Escarlata. O que
cualquier otro personaje no fuese lo que aparenta.
Como
no me parece muy Star Wars y
no me parece muy de espías, no sé lo que he estado viendo. Un exceso de
personajes para la escasa trascendencia que tienen. La mayoría no se
desarrollan y quedan olvidados sin ningún cierre a sus tramas.
Ya
he dejado muchas series de Star Wars
sin ver. Esta parecía distinta. Lo es. Pero no para bien. Dudo mucho que me
embarque en la segunda temporada.
Casi
puedo ver al comisario político chino tras la espalda de Zhang Yimou,
controlándole para que el director no se desmadre, para que el mensaje
comunista llegue correctamente.
Así
que él deja el guión tal y como está, regularcillo tirando a flojo, y se limita
a rodar con eficacia los aspectos técnicos.
1931.
Japón ha invadido China. 4 paracaidistas chinos ponen en marcha la operación
Utrennya.
Muy
buena fotografía. Nieve. Blanco y azul frío. Bien ejecutadas las persecuciones
y las escenas de tensión. Bonita visualmente y un tanto arrítmica por culpa de
ese guión.
Está
muy lejos de las grandes obras de Yimou. Él se limita a rodar con
decencia y ya está. Lo que pasa que el director es bueno incluso en piloto automático. Pero es evidente que a la película le falta alma, emoción
sincera. Pues nada, a todos los héroes de la revolución. Una película
básicamente para consumo chino si es que queda alguien que se lo cree aparte
del presidente chino.
Le
veo poco futuro fuera de sus fronteras.
1899.
El barco Kerberos se dirige a Estados Unidos, con más de mil personas a bordo.
Durante el trayecto encuentran al Prometheus, que llevaba 4 meses desaparecido.
En el Prometheus sólo ha sobrevivido un niño.
Hay
dos elementos clave en la serie: el drama de los personajes y el misterio tras
los extraños acontecimientos. Ahí viene el problema. Porque una vez descubierto
el misterio, deja de tener relevancia el drama de los personajes. Y es fácil
descubrir pronto el misterio. Además la serie se toma muy en serio a sí misma,
cosa que obliga al espectador a hacer lo mismo. Y por tanto las historias de
los personajes me resultan irrelevantes. Si vamos en serio, la analizamos en
serio.
No
ocurre como en Perdidos. Allí
había historias de todo tipo y el pasado y el presente se conectaban. Aquí todo
es muy triste (serio) sin razón alguna una vez conocida la verdad.
Está
muy bien rodada, con una buena labor de fotografía, momentos visuales
impactantes y curiosos. Pero como no llegué a implicarme sólo sostuvo mi
atención su puesta en escena. Que no está nada mal.
Es
casi obligatorio verla en versión original con subtítulos. Se habla en inglés,
español, portugués, japonés, sueco, alemán, polaco… Hay personajes que no se
entienden cuando se hablan o que necesitan que les traduzcan. Se pierde mucho
en un solo idioma.
Ahora
bien. Tienen pensadas 3 temporadas pero que no cuenten conmigo. Otro viaje en
el nuevo Prometheus, repitiendo el juego, no me interesa. ¿Por qué seguir si ya conocemos el truco?