Maia
es una importante abogada. Secuestran a su hijo. A través del
teléfono Maia recibe instrucciones de lo que debe hacer. Tiene que
correr de un lado para otro por todo Londres. A ella le viene bien
porque ya lleva el chándal puesto; no tiene ni que ir a casa a
cambiarse.
Es
una carrera continua. Paradójicamente me aburrió muchísimo.
Recuerda demasiado a A la hora señalada, Secuestrado,
Sin frenos e incluso Venganza. Y no hay
ni una sola posibilidad de que lleguemos a pensar que el niño
morirá.
Es
cierto que hay que tener manga ancha para aceptar ciertas cosas, pero
en mi opinión aquí se rebasa la verosimilitud varias veces. Puedo
“creerme” que Gal Gadot (aceptemos que la señora está en
muy buena forma) se pase una hora corriendo a velocidad de sprint.
Mientras habla. Pero es que hace mucho más que eso. Tendría que ser
Wonder Woman. Hay situaciones que yo no pude superar ni
tomándolas a risa.
Para
mí el único misterio era cómo iba a hacer para salvar la papeleta
y a su hijo al mismo tiempo. En ese sentido me satisfizo, sin más,
cómo lo resolvieron en los últimos 10 minutos. Quizá fue lo menos
descabellado y plausible de todo.
El
resto, por mucha carrera y por mucho obstáculo que hubiese, para mí
carecía de tensión. Si eres novato en este tipo de historias tal
vez tú le veas alguna gracia.
En
inglés es The Runner y en breve estrenan Runner
(Entrega al límite) con Alan Ritchson y Owen
Wilson en una trama similar. Esta es una ocasión en que se
agradece la traducción al español.
Muy
flojita. Incluso si tus expectativas son bajas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario