La
única pega que le veo a esta película es que en vez de ser una
cinta de 75 minutos debió ser una serie. Aunque me dicen que sí
hay una serie: se llama Perdidos.
Sin
duda Abrams vio esta película en algún momento. Una avioneta
con 9 pasajeros y dos tripulantes aterriza de emergencia en algún
punto del Amazonas. El título ya te destripa el final pero no
importa. La cuestión está en atrapar la psicología de los
personajes.
Y
lo más interesante es que no es nada directo, todo es sutilidad. Por
ejemplo Peggy Nolan, el personaje de Lucille Ball. Esa nota
que recibe al principio, la percepción que tienen los hombres sobre
ella, su pasado misterioso… Adivinamos una vida compleja ahí
detrás, con múltiples heridas, pero tampoco sabremos exactamente
cómo y porqué. Lo mismo de todos los demás personajes: tendremos
un atisbo de sus vidas pero no llegaremos a lo concreto. El
anarquista, el hombre de confianza del mafioso, el ricachón inútil…
Tiene
algo de irónico y de lógica apocalíptica dejar la decisión
importante en un anarquista. Tiene esa clase de locura idealista que
le hará descubrir lo conservador que es él mismo.
No
es una gran película pero creo que hay una notable habilidad en la
escritura de personajes. Bastan unos pocos trazos para definirlos y
dotarlos de alma.
Entretenida,
sugerente y sí, sin duda, capaz de inspirar ideas.

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