14/9/26

Vada Chennai

-Es el pequeño ancla el que mantiene el gran barco en su lugar.
India. Entre 1987 y 2003.
Primera escena. Cuatro tipos con machetes ensangrentados. Llevan ropas con trozos del cuerpo de Rajan. Hablan de lo bien que les irá en la vida.
No sucede como esperaban y ahora Senthil (en la cárcel) y Guna son rivales. Cada uno controla un bloque de la prisión, el tráfico de drogas, alcohol, guardias sobornados… Llega un nuevo alcaide dispuesto a cambiar las cosas.
También llega un chico llamado Anbu, gran jugador de carrom, pero al que las cosas se le han torcido. Anbu se encontrará en la intersección entre ambas mafias.
Algo tendrán las películas de mafiosos cuando, en buenas manos, funcionan tan bien. Vada Chennai es una película sobresaliente. Creo que es evidente la influencia de El Padrino por el tono y por situaciones como fiestas, traiciones, entorno criminal, la familia…
La minuciosidad con que vemos la vida, los trapicheos, la supervivencia en una cárcel, es casi de documental, pero dirigida de un modo muy cinematográfico y apoyándose en la historia de Anbu: cómo llegó allí, quién era y cómo se las va a apañar para moverse en prisión.
Desde la cárcel la trama se expande para convertirse en un retrato de toda la sociedad india: barrios, revueltas, aspiraciones para mejorar socialmente. Delincuencia, injusticias, destinos inesperados. Cruda, realista, con un ritmo impecable durante sus 156 minutos de duración.
Anbu no será un héroe. No hay aquí buenos y malos. Hay humanos en situaciones desesperadas dispuestos a hacer cualquier cosa para sobrevivir. Y Anbu no es una excepción. De hecho, como es más listo, hará cosas terribles.
Atención a Chandra. De entre los muchos nombres que van surgiendo estate pendiente de éste, la esposa de Rajan y luego de Guna.
Buen montaje, una planificación no llamativa pero muy esmerada con travellings discretos pero ingeniosos, escenas intensas… No estoy a favor de la cámara lenta en casi ninguna ocasión, pero me gusta para esa pelea bajo la carpa: ahí sí tiene un sentido estético, con los juegos de luz y color buscando una cualidad pictórica, casi estática. Muy llamativo el funeral de Rajan.
Si te gustan las pelis de mafiosos, esta perspectiva llegada de la India es excelente.

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