30/6/26

Blades of the Guardians

-¡Soy A Yu Ya del clan Mojia! ¡Yo soy la tormenta!
Dao Ma es un cazarrecompensas al que acompaña su hijo pequeño. Pero Dao Ma se ha convertido en el tipo que debe ser cazado. Un día le ofrecen ser guardaespaldas de Zhishilang, el líder de Rebelión de las Flores contra la tiranía del emperador. Los dos hombres más buscados viajan hacia Chang’an. Les acompaña la arquera A Yu Ya.
Una joya de entretenimiento. Es una historia en la línea de Tigre y Dragón, pero yo diría que con un corte más clásico de aventuras de espadachines. Hay escenarios alucinantes, peleas voladoras, coreografías espectaculares. Pero también complejidad en los conflictos. De nuevo: es cine chino, no hollywoodiense. No hay buenos rotundos y malos absolutos. Dao Ma es un caradura que piensa en dinero y en su hijo. Y esos conflictos hacen que la trama se sostenga no sólo sobre peleas, sino sobre el drama, sobre las acciones de los personajes, divididos muchas veces entre su deber, apetencias, beneficios o la mera supervivencia.
Además tiene momentos muy divertidos. El líder es extrañísimo en su comportamiento. Oscila entre la parodia burlona y el narcisismo. Hay un tono general de comedia hasta que, de repente, en un instante, saltan a la épica trágica. Y viajan de uno a otro con facilidad.
La tormenta de arena es un espectáculo delirante.
Un inconveniente es la cantidad de bandos que aparecen: ejército del emperador, del gobernador, cazarrecompensas varios, antiguos miembros de la Caballería Valiente de la Izquierda, diversos clanes, mercenarios tokharianos… Creo que no era necesario enredar tanto la trama pero, claro, quizá es compleja para un occidental y, para un chino, comprensible por completo.
Si te gusta el género wuxia te encantará. Y supongo que si te gusta el Western ligero también. Y si ninguna de las dos cosas te atrae, sigue siendo un buen ejemplo del poderío cinematográfico de China.

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