7/10/19

Catalina la Grande. Temporada 1


-Hay gente sin escrúpulos en Rusia. Por fortuna soy una de ellas.
Miniserie de 4 capítulos en la que Sky y HBO quieren competir con las producciones británicas sobre reinas. Competir en producción y espectacularidad y todo eso. La principal objeción es que no compiten en guión: ni en fidelidad histórica ni en hilvanar bien los tejemanejes políticos ni en hacer un retrato serio y profundo de la psicología de los personajes.
Esta Catalina se ve tan fácil como se olvida. De hecho se olvida antes de terminar. Y la Grande no lo parece tanto. Mucho lujo y vestido y bailes descabellados y ejecuciones sangrientas pero el empaque que dan los personajes bien construidos no existe.
Ni siquiera Helen Mirren está a la altura de otras de sus interpretaciones regias. Y habrá quien se indigne, pero es así. Los primeros minutos son todo un exceso de rigidez, de estiramiento, de soy una tía dura porque el guión lo dice. Y de pronto se descerebra en el baile travesti. Y luego otra vez a tomar ese aire altanero sin matices. Hay pocos matices en esta serie.
Y, con todo, ella es lo mejor. A veces se me ocurría que estaba viendo un spin-off de Juego de Tronos, un piloto para ver si de Catalina la Grande sacaban su nueva saga loca.
Normalita tirando a floja.

6/10/19

Golden Job


Bastante malilla. La trama no hay por donde cogerla. Personajes estereotipados, diálogos de vergüenza ajena, moralina barata.
La parte más interesante está en las escenas de acción. Viene a ser una especie de El equipo A con un presupuesto alto. Muy logradas las persecuciones en coche en Hungría y Hong Kong y, también, el asalto a la isla en Montenegro.
Una peli con machos muy machos. Las dos chicas que aparecen están de adorno.
Esperaba al menos el nivel de Extreme Job. Pero no. Extreme Job era deliberadamente graciosa y Golden Job lo es involuntariamente.
El anciano karateka también estuvo bien.

5/10/19

Joker


No me ha enamorado. Tiene cosas que sí me gustan pero tiene cosas que no. Para mí, no.
Todd Phillips se proyecta en Joker: es el payaso que quiere que le tomen en serio. Es el director de comedias vulgares, para jóvenes psicológicamente retrasados, que ahora quiere entrar en el club de autor.
En Venecia y para muchos críticos ha funcionado. Para unos pocos no. El comentario más lúcido que he leído (y que me sirve para ahorrarme muchas explicaciones) es el de Stephanie Zacharek en Time:
Joker quiere ser una película sobre el vacío de nuestra cultura. En lugar de eso, es un excelente ejemplo de ello.
A mí no me importa su violencia, nihilismo y anarquismo desde un punto de vista moral. Lo de siempre: hay que distinguir ficción y realidad. Que se fastidien los puritanos. Pero la comentarista tiene razón en que si a esto lo consideramos “alta cultura” o “una obra maestra” es que las cosas están muy mal.
Siempre pensé que lo más interesante del Joker era su misterio. ¿De dónde viene su odio, su indiferencia, su amoralidad? ¿Qué quiere, para qué? ¿Y si de verdad es sólo diversión? Todd Phillips aporta una respuesta que es una perogrullada dogmática. Digo: no caben interpretaciones. Y eso no me gusta. Porque deja de ser el Joker para convertirse en otro psicópata sin más. Se acabó el misterio.
Todos los actores, con el Joker, se lucen. Igual es más fácil de lo que parece. Todos se lucen menos Jared Leto, claro. Joaquin Phoenix, que sí es un actor, se sale. Es lo mejor de la peli, claro.
Ah, otra cosa. Que esté Robert De Niro me hace pensar demasiadas veces en Taxi Driver y en que el director bebe demasiado de allí.
Creo que este comentario deja la peli peor de lo que realmente es. Pero es que ya hay un exceso de elogios.
Y de payasos.

4/10/19

Al margen (356)


1. En el cómic de Birds of Prey jamás formó parte del grupo Harley Quinn. Que yo sepa. Me parece mal que, para dar cancha al personaje, estropeen ese cómic en particular y quiten protagonismo a las auténticas Aves de Presa. El tráiler no me deja dudas: no me va a gustar. Lástima que Joss Whedon no se hiciera cargo.
2. Se ve que Scorsese se hizo un lío. Le encargaron que rodara algo para Netflix y debió pensar que era una serie. Le ha salido una película de 209 minutos de duración. Esta vez los cines tienen una buena excusa para no estrenar en salas El irlandés.
3. Estoy muy intrigado con The Personal History of David Copperfield, dirigida por Armando Iannucci. ¿Qué hace él dirigiendo algo de Dickens? Y con Dev Patel, Tilda Swinton, Hugh Laurie, Peter Capaldi, Ben Whishaw y Gwendoline Christie.

2/10/19

El lado siniestro de la luna


Eso tan difícil: mezclar géneros.
Lo mejor de la peli es que lo intenta y casi lo consigue.
Investigación policial y ciencia-ficción. Unos extraños asesinatos que se repiten cada 9 años. El poli se da cuenta de que se trata de una mujer del futuro. Y nadie le cree, obviamente.
El comienzo es bueno, la intriga funciona y el misterio te absorbe. El problema es que la investigación policial propiamente dicha termina en cuanto descubres lo que pasa, entonces comienza a ser una peli de ciencia-ficción con un hombre obsesivo tratando de encajar piezas paradójicas.
He leído muchos comentarios de gente diciendo que no se entiende. En realidad, dentro de los viajes temporales, es sencillísima. De lo más fácil de entender que he visto. Paradójica, desde luego, pero simple. Y otros que critican su mensaje. Eso ni merece la pena rebatirlo. Es el habitual problema de confundir realidad y ficción, de pensar que los personajes son modelos de algo, de que debemos identificarnos con ellos.
Entretenida. Va a menos porque una vez que todo está claro sólo hay que esperar un cierre sin más sorpresas. Bien ejecutada, con escenas de acción decentes, pero no llamativas.

1/10/19

Bard of Blood. Temporada 1


-Si se concediesen todos los deseos, ¿cómo diferenciaríamos los sueños de la realidad?
Tiene sentido que Netflix se interese en el mercado indio. Hay un potencial de mil millones de suscriptores. Así que no es raro que trate de explorar otros temas más allá del clásico cine de Bollywood.
4 espías indios con información sensible son capturados por los talibanes. Se le encarga la misión de rescate a un hombre con el nombre en clave de Adonis.
Es algo compleja de seguir porque en occidente no estamos muy puestos en la geopolítica de India, Pakistán, independentistas de Baluchistán, China, talibanes y ramas diversas. Y te van presentando un montón de nombres infrecuentes y organizaciones que no resultan conocidas. Pero un poquito de esfuerzo inicial merece la pena.
Una de espías con buena intriga, topos, engaños y acción. La regla principal es: desconfía de todo el mundo. Los intereses personales de unos y otros llevan a divisiones dentro de cada facción.
Me gustó la hermana del líder de Baluchistán. Como mujer no pinta nada en esa sociedad, no tiene voto. Pero tiene perspectiva política y voz y manipula que da gusto.
Hay tramos que se paladean como un western y el epílogo, muy bueno, cierra bien los enigmas a la vez que abre la puerta a una segunda temporada.
Del estilo Jack Ryan pero sin tantas fantasmadas y mejor contada. Es decir, bien hecha.
El título me encanta y tiene su sentido cuando vemos a qué se dedica Adonis cuando no es espía.

30/9/19

Beforeigners (Los visitantes) (Fremvandrerne). Temporada 1


Luces en el agua. Aparece gente del pasado. Mesolítico, siglo XI y siglo XIX. Unos 13.000 cada año. Los que vienen del XIX se adaptan más o menos bien. Los del Mesolítico dejan cabras por los ascensores, hay runas pintadas por las paredes, se vuelve a poner de moda comer gachas e hidromiel, hay neo-luditas, tecno-escépticos, gente que sigue adorando a Odín…
Alfhildr Enginnsdottir es una vikinga que ha logrado integrarse y se convierte en la primera policía multitemporal. Le gusta la ropa de cuero y Bruce Springsteen. Es asignada al inspector Lars Haaland, que investiga un asesinato extraño. Una periodista de 1870 está tocando las narices.
Una locura. El primer capítulo me deslumbró. Luego, pasado el efecto sorpresa, no me pareció tan buena, pero tiene unos golpes geniales. Detalles como el tío flipado del XIX, encantado de haber estado con Lord Byron y Justin Bieber… En fin.
Su punto débil: hay demasiadas cosas, demasiados temas, imposibles de abarcar con coherencia en sólo 6 capítulos. En su afán por crear contexto, lo secundario se come a veces a lo principal. Por otra parte es excesivamente dramática en ocasiones para una comedia tan ligera, demasiado burda y tosca en comparación con otros momentos ingeniosos y sutiles. Todos esos contrastes dañan el guión.
La trama policiaca está bien llevada.
En el último capítulo quedan tres caminos abiertos: la trama de la conspiración gubernamental, el giro final sobre Alfhildr y el otro giro del epílogo sobre cierto vikingo importante. Esto da idea de lo disperso de la trama.
En cualquier caso me reí en muchas ocasiones y me sorprendió en muchas otras. Pero tienen que poner puertas al campo.