16/3/21

Sueños de una escritora en Nueva York (Mi año con Salinger) (My Salinger Year)

En 1995 Joanna entra a trabajar en una agencia literaria. Ella será quien reciba el correo dirigido a Salinger y responderá siempre lo mismo: que el escritor no desea recibir correspondencia.
Es buena la dirección. Personajes que hablan a cámara, algunos juegos visuales, alguna originalidad formal. Están muy bien Margaret Qualley y Sigourney Weaver. Personajes bien construidos. Están bien también muchos de los diálogos.
Pero es una película que, sin duda, resulta demasiado anodina. Le falta un centro de gravedad, un núcleo alrededor del que todo gire. Le falta una escena dramática intensa o un momento de comedia loca o una secuencia sobre la que todo confluya de modo ineludible. Ese anecdotario, ese contarnos cosas que le pasan a la chica, está bien, es atractivo, pero no es suficiente. La cotidianeidad no tiene porque ser aburrida. Y aquí hay momentos que lo son.
Está claro que Falardeau procura tratar con cariño a todos sus personajes. A Salinger nunca le veremos con claridad. Pero le oiremos y parecerá un tipo agradable. Y si hace eso con Salinger, los demás sólo pueden mejorar. Caracteres que quedan en el misterio y en los que se busca su humanidad.
Cuando ya pensaba que aquí no había sitio para un baile de Qualley, se sacan de la manga una pequeña danza en el Waldorf Astoria.
No puedo decir que sea buena. Pero hablan de Salinger, así que…

15/3/21

Shadow Lines (Nyrkki). Temporada 1

Es que a mí me gustan los espías de verdad, los de antes. Los que usaban un buzón en un árbol, una señal en la ventana, un microfilm en una moneda. Cuando había grabadoras tamaño libro y trasiego de señales camufladas. El espionaje de ahora es otra cosa. Una cosa fría y a distancia.
Veo los defectos de la serie pero su ambientación, su vuelta a la Guerra Fría, a la fotografía sepia, gris y verdosa, me tiene ganado.
1955 es un año decisivo para Finlandia. Se acercan elecciones y hay un candidato pro-soviético y otro pro-americano. La devolución de la base rusa de Porkkala es una buena moneda de cambio para lograr los objetivos.
A la trama principal (histórica) se le añaden otras tramas colaterales (ficticias en mayor o menor medida) sobre las disensiones para derrocar a Kruschev, la operación Baba Yaga, misiles nucleares y el misterioso pasado de una joven llamada Helena.
Al principio cuesta averiguar quién es quién y qué pretende. Espías finlandeses, rusos, americanos, suecos… La pequeña Nyrkki frente a las poderosas CIA y KGB. Luego, a medida que se asientan las piezas y descubres cómo se juega la partida, la trama fluye con buen ritmo.
Su mejor baza está en las largas escenas que construyen la tensión y desarrollan el argumento: el baile, el desfile de modelos, los bailes… Lo peor es el melodrama de Helena, con momentos bastante inverosímiles. Me gustaría saber cuándo le enseñó Jason Bourne a pelear. El montaje también es flojito, muchas veces desacertado.
Me encanta la ayudante de cocina. El jefe de Nyrkki es totalmente asqueroso.

14/3/21

Solo las bestias

Hace mucho que no tengo expectativas con el cine y no me preocupan cambios de género, locuras, rupturas. Siempre que la narrativa tenga su lógica interna. Aquí tenemos una película que empieza siendo policiaca y de pronto da un salto sobrenatural.
Eso, desde luego, es mucho pedir. Puedo trabajar con ello pero se comprende que algunos espectadores decidan bajarse ahí del carro. Por supuesto lo policiaco se derrumba y es la primera objeción que se le podría poner. Sin embargo el verdadero problema no es ése.
La película nos empieza hablando desde el punto de vista de Alice y luego desde el de Joseph. Media hora de película que, descubriremos, es totalmente prescindible. Esos dos personajes tienen poca o ninguna relevancia en los acontecimientos que están por venir. Comenzar el relato a la media hora lo haría igualmente comprensible y no cambiaría nada.
Así pues, se trata, más que nada, de cinco (o seis) historias de personajes sórdidos y amorales, ligados caprichosamente. Convierte la casualidad en causalidad. Ocurre algo en Costa de Marfil que produce coincidencias casi imposibles en Francia. Cosa que muchos críticos están elogiando pero que a mí me parece una memez. Digo: no entiendo por qué es un logro tapar un fallo de guión con un despropósito aún mayor.
Lo que cuenta es eso: los humanos somos verdaderas bestias. O peor: podemos comportarnos como bestias porque estamos en manos de un chamán al que desconocemos, de un brujo pirujo o de cualquier añagaza con la que uno quiera justificarse.
Decepcionante.

13/3/21

Minari. Historia de mi familia

Una familia de inmigrantes coreanos inicia una nueva vida en Arkansas en los años 80. Empiezan viviendo en un remolque en mitad de un prado.
Esta película se puede traducir en una palabra: equilibrio. Pudo ser fácilmente un dramón desmesurado. O una película sensiblera y dulzona. Pudo ser preciosista hasta el paroxismo. O descarnada en su crudeza. Pudo resaltar el maravilloso sueño americano o la profunda pesadilla americana.
Y no es nada eso. Es la historia de una familia. Las tareas de la casa, las labores del campo, los conflictos matrimoniales, la preocupación por la salud de los hijos, los problemas económicos, la búsqueda de nuevas amistades… Nada está exagerado ni idealizado. Es la vida misma, el día a día. Y como siempre que se logra capturar lo particular se vuelve universal. Porque más allá de las peculiaridades coreanas (el sentido de honor y trabajo del padre, la relación con la abuela, la educación del hijo por encima de la de la hija) sus conflictos son reconocibles por todos.
Sencilla, que no simple. Es una historia bien contada, más sobria de lo que, sospecho, gustaría al público americano. Huye de cualquier exceso y se centra en construir sólidamente a los personajes. La hija es tal vez la menos lograda.
En cualquier caso una buena peli que, sin llegar a grandes alturas, es muy competente en contar con precisión lo que quiere contar.

12/3/21

Al margen (425)

1. Estrenan
Relic en los cines. Puedes ver la crítica aquí. Si buscas la típica de terror no te la aconsejo. Pero si quieres un nuevo enfoque o algo innovador es interesante.
2. Ya imaginarás que estoy a favor de ese semi-boicot de los cines a Raya y el último dragón. Disney dio la espalda a los cines en el peor momento y quiere sacar partido en los buenos momentos. Y se equivocó en ambos casos. Los Croods 2 dieron la cara y llevan 4 millones largos de recaudación.
3. La mujer en la ventana tiene el aroma (¿huele?, ¿apesta?) a reinterpretación de La ventana indiscreta con protagonista femenina. El reparto es bueno pero temo otro destrozo a la obra de Hitchcock.
4. Rodrigo Sorogoyen se lanza a una nueva serie de temática original: la Guerra Civil española. Pues aquí tienes un espectador menos.

9/3/21

The Owners (Los propietarios)

Los ves en el coche y sabes que entre los tres no suman dos dedos de frente. Un trío de garrulos sin cerebro. Están planeando robar a un matrimonio de ancianos ricachones.
Maisie Williams acaba en el tinglado un poco por error.
Como el espectador sí tiene dos dedos de frente pronto se da cuenta de que esos ancianitos no son lo que parecen.
El modo de manejar la tensión es tan cutre que a veces parece una comedia involuntaria. No se puede ser menos sutil y no puedes creerte las decisiones de los personajes. La hora y media de duración le viene muy larga. Habría podido ser un capítulo de una serie pero llega a agotar por lo absurdo de determinadas situaciones. Ciertamente la cámara hace lo que puede por insuflar un poco de dinamismo a ese guión, pero no es suficiente.
Lo de Terry, particularmente, llega a ser de una imbecilidad tal que ni siquiera es aceptable como idiotez. Es imposible que exista en el mundo alguien tan cretino. Imposible.
Y lo curioso es que el final, siendo tan malo, te deja con la sensación de que tal vez es lo correcto.
Mala y con frecuencia muy tonta.

8/3/21

La caza. Tramuntana. Temporada 2

No veo los Goya así que ignoro las categorías que hay. Pero si no existe, deberían inventar un Goya a la
Mujer Que Las Pasa Más Canutas. Y dárselo a Megan Montaner. Porque mira que ha sufrido esta chica el último año. Entre 30 monedas y la presente es un no vivir.
La serie me funcionaba muy bien hasta el momento del secuestro. No tanto por el secuestro sino por lo innecesario de las consecuencias.
Los primeros capítulos alternan dos líneas temporales. El presente y unos días en el futuro. Y sabemos que confluirán en algún momento y que algo le ocurrirá a Sara. Este tramo, como investigación policial ceñida a los cánones, es resultón. Pero a partir del secuestro… Hay sorpresas que nadie pedía y, en mi opinión, resultan demasiado rocambolescas. Si repasamos sucesos, especialmente en lo referente a Cati y Malena, sus reacciones y comportamientos no nos cuadran.
Aun con el final alambicado y rococó es mejor que la primera temporada. Arriesgan más en su estructura y los personajes están bien construidos. Excepto los adolescentes. Tan mal tratados como siempre y cortados por el mismo patrón.
No voy a entrar en los récords de audiencia mínima que TVE ha registrado estos días ni en la gestión caótica. Ya han escrito muchos otros sobre esto con acierto y el gobierno bicéfalo sigue sin verlo. A lo que voy es que hay que tener en cuenta que hablamos de TVE. Que de ahí salga algo potable ya es sorprendente. Que la serie alcance el nivel que alcanza es casi un milagro.
Me cayó muy bien el sargento Selva (Félix Gómez) tan borde, capullo y eficaz.
-Voy a llamar a un par de amigos periodistas. Son periodistas deportivos. No tienen escrúpulos.