4/12/16

Animales nocturnos

Tom Ford es muy pedante, muy pretencioso. Que un grupo de críticos le haga la pelota no significa que sea buen director. Significa que algunos críticos le hacen la pelota.
Centrémonos en la secuencia de la carretera. Hitchcock sabía cómo se construye el suspense. Cada secuencia habría tenido la conversación provocadora, el detonante, el clímax. Y pasaría a otra secuencia con los mismos elementos. Tom Ford repite hasta tres veces ese ciclo. Y entonces deja de haber suspense para ser una pesadez.
Ese ciclo repetitivo (y, por tanto, pesado) lo emplea en todas las demás secuencias. Dos o tres veces. Las dos horas de metraje son totalmente injustificadas. Por otra parte, la estructura de presente, pasado y novela es muy obvia en su significado y paralelismos.
Para algunos es una película perturbadora. Lo único perturbador para mí fue la melena de Amy Adams, tapándole un ojo. Me pasé la peli temiendo que se diera un golpe con la jamba de la puerta o que se metiera la patilla de las gafas en un ojo. Todo lo demás es muy pesado, muy cansino.

3/12/16

Vaiana

Soy Vaiana de Motu Nui, subiré a mi barco, cruzaré el mar y devolveré el corazón de Te Fiti.
Esta película de Disney tiene muchas cosas típicas de Disney. Obvio. Y no me gustan. Pero también tiene cosas que no se suelen ver en Disney y que sí me gustan.
Detesto, especialmente, todas esas canciones. Sobre todo porque no son buenas. Ellos mismos lo saben y Maui lo dice:
-Si ahora te pones a cantar, yo echo la pota.
Pero la princesa no es exactamente una princesa, no hay trama romántica y me parece muy bien cómo juega con esas ideas de la fe, las dudas, el silencio de los dioses, ser elegido para una misión.
Y también con el afán de superación personal y los deseos de conquista de la humanidad como especie.
-Éramos marineros.
Me encantó especialmente esa secuencia de los piratas de coco. Muy One Piece pero bien realizada.
Sigo sin entender por qué la traducción española no mantiene el título original: Moana.

2/12/16

Al margen (215)

1. Aún no está claro si Netflix ha triunfado o no en España. Parece que no, pero hay formas diversas de ver las cosas. Pese a todo HBO ha desembarcado. Honradamente: no creo que este país esté preparado para estos servicios, pero ojalá me equivoque.
2. Y Netflix ya permite descargar los contenidos, para que los puedas ver sin estar conectado a internet. Esto sí es una gran avance. Muchos, me incluyo, sólo vemos las cosas offline, así que genial.
3. Como soy uno de los pocos seres humanos a quien gustó Prometheus, me alegra saber que tendrá secuela en Alien: Covenant. La pega está clara: uno nunca sabe qué pasará con una nueva película Alien, si será maravillosa o una tontada.
4. La gran muralla. Parece que Zhang Yimou se ha decantado por la aventura pura y dura, el espectáculo estilo El señor de los anillos. El tráiler tiene una pinta imponente y Matt Damon se ha convertido en un serio competidor de Legolas.

27/11/16

Marea negra

Esta peli no la entiendo.
Digo, no hay nada que entender. La trama es simple. Una compañía de petróleo se ahorra unos dólares sin tomar medidas de seguridad. Y se lía parda en una plataforma petrolífera. Se lió. Porque está basada en un hecho real.
Lo que no entiendo es su forma de generar la acción, la tensión. La mayor parte de la peli no te enteras de lo que está pasando. Explosiones, fuego, gente frenética corriendo. Podría ocurrir en una plataforma petrolífera, en un crucero, en una comunidad de vecinos. Fuegos artificiales y todo muy estresante.
Al menos esos opinaba mucha gente. Hay tanto caos y tanto ruido que estresa y parece que sí ha habido tensión y drama y furia e intensidad.
Yo no lo veo. Hay caos y ruido y todo me resulta aburrido porque no entiendo cómo funciona la plataforma, por qué los personajes hacen lo que hacen.
Yo no veo más que un barullo.
Es como si me quisieras contar el cuento de Caperucita Roja, pero omitieras el viaje de Caperucita, el bosque, el encuentro con el lobo, la llegada a casa de la abuela, la conversación. Como si me contaras, simplemente, la escena gore de un lobo devorando una niña. Pues muy bien. ¿Y qué?

26/11/16

Aliados

Me gustaron los primeros 40 minutos. Esa misión en Casablanca. Te preguntas por qué no anda por allí Humphrey Bogart y por qué Brad Pitt y Marion Cotillard no se pasan por el café de Rick. Me gustaron mucho esos 40 minutos.
Luego es un desastre. Saltos temporales de esos que un director hace poniéndote letreritos: 3 semanas después, 9 meses después (un bebé, obvio), 1 año después. Y un giro supuestamente sorprendente, que no lo es porque te ha estado rellenando la pantalla con esos letreritos y te esperas que esa vida hogareña deba tener detrás algo más.
Si el inicio en Casablanca está muy bien porque remite a nostalgia, a guiño sin ser plagio, a emoción de cine, el final es un abuso casi intolerable. Ese final en un aeródromo ya no es un guiño a Casablanca. Es querer imitar lo inimitable. Zemeckis te dice que quiere hacer Casablanca 2, que lo ha intentado y que confía en que así haya sido.
Y qué va. Está película debió terminar a los 40 minutos. Luego es tan inverosímil que no hay por donde cogerla. Nadie se puede creer que una tipa con tantos recursos se deje acorralar así por unos mentecatos. En Londres.
Una chuminada.

25/11/16

Al margen (214)

1. Pensé que no llegaría a estrenarse esta peli, por eso hice el comentario hace ya tiempo. Pero parece que alguna distribuidora ha decidido correr el riesgo. No se la recomiendo ni a mis enemigos, pero ahí está The Neon Demon.
2. Los pitufos: La aldea escondida. Parece que, por fin, tendrán una película acorde con su mundo. El tráiler ya está por ahí. Me gusta la estética, veremos la historia. Ya era hora de que Sony se dejará de comedias estúpidas de imagen real y los situaran en la animación.
3. Snowpiercer me gustó bastante. Pero así como hay muchas pelis que deberían ser series, no veo bien que Snowpiercer lo haga. No sé cómo pueden estirar la trama y aportar algo.
4. Y sí me gustaría que Bone fuese una serie. Pero tenía tantas ganas de ver este cómic en movimiento que me contentaré con el cine. Ahora a ver si no lo destrozan como hicieron con Watchmen. Para mí son los dos cómics cumbre.

24/11/16

The Young Pope. Temporada 1

Paolo Sorrentino me recuerda en muchas cosas a Oscar Wilde. Ambos creyentes, de mentalidad cristiana, pero con una idea incompatible con el cristianismo: es posible alcanzar la felicidad en el hedonismo.
Esa contradicción está muy presente en todos sus personajes. En el fondo es su tesis: la contradicción humana. El espíritu y la carne. Lo sobrenatural y los afanes terrenos. Dios y yo. Para Sorrentino la verdadera religión es la belleza. Es lo que hace a este mundo soportable.
Lenny Belardo, el Papa joven, es Jude Law pero es Sorrentino. La orfandad, las contradicciones, la indecisión entre conservadurismo y liberalismo, fuma, le encanta el protocolo y lo barroco de las actitudes… Incluso en detalles más pequeños. Sorrentino contaba en una entrevista que recuerda de su madre cómo hacia malabares con naranjas.
Soprende ver a Jude Law de Papa, a Diane Keaton de monja (¡esa camiseta!), a Javier Cámara de cardenal, a Cécile De France de portavoz…
Es una serie muy de su estilo: extraña, barroca, histriónica, afectada, hipnótica, sensual. Extrema.