28/12/09

La grandeza de vivir

Cuando uno ya ha visto durante las Navidades todas las películas navideñas que guarda en la cartuchera y quiere probar con algo nuevo, puede probar con La grandeza de vivir.
Sencilla, amable, llena de buenos sentimientos, con muy poca chicha.
Es Navidad y, por cosas de la vida, la última de las empleadas tiene que quedarse a cargo de los cuatro ancianos más plastas del geriátrico. Con un poco de mano izquierda, un poco de firmeza y un poco de marihuana, logra que los vejetes, que se habían dado de baja de la vida, vuelvan a levantar los ánimos y se sientan otra vez como unos chavales.
Imelda Staunton, Vanessa Redgrave y Joss Ackland hacen lo que pueden. Tiene su gracia y algunos golpes bastante buenos, pero el director carece de imaginación y de capacidad para desarrollar las escenas con vigor.
A los cinco minutos, lo único que recuerdas es que la película tenía un título muy pretencioso.

25/12/09

Sé bueno en Navidad

No hay que comentar mucho. Simplemente quiero confirmarlo: los argentinos hacen unos anuncios geniales aunque no sean de fútbol.

24/12/09

Un gángster para un milagro

Por encima de ¡Qué bello es vivir!, por encima de Cuento de Navidad, por encima de Milagro en la Calle 34 y por encima de La gran familia, está Un gángster para un milagro.
Es, sin duda, mi película navideña favorita.
Por muchos motivos: Glenn Ford, Bette Davis, Hope Lange, Peter Falk... Por ese juez de aires chestertonianos y donjuanescos que interpretó Thomas Mitchell. Por ese mayordomo y esos mendigos a las órdenes de Annie Manzanas. Por contener frases absolutamente descacharrantes (¿Cómo piensa andar con las piernas rotas?). Por contener kilos de emoción, comedia y drama compilados todo en uno. Por ese don de Frank Capra para llenar de vida a los personajes secundarios con tan sólo un par de plumazos y que aquí explota al máximo. Por componer planos tan maravillosos como el de la foto.
Un cuento tan imposible como mágico. Detrás se percibe el inamovible convencimiento de Capra de que el mundo en que vivimos es bueno.
Y yo quiero creérmelo.

22/12/09

Pushing daisies

Ned devuelve la vida a los muertos tocándolos.
Si los vuelve a tocar, mueren para siempre.
Si los deja vivos por más de 60 segundos, otra persona muere.
Siendo niño, antes de averiguar cómo funcionaban las cosas, resucitó y mató a su madre y al padre de Chuck, su mejor amiga.
Años más tarde resucitó a Chuck a la que, obviamente, no puede volver a tocar jamás.
Un detective aprovecha el don interrogando a los muertos para resolver casos y reparten el dinero.
Esta serie sí ha logrado sorprenderme. El fondo detectivesco no aporta gran cosa y repite esquemas de otras series de policías. Pero es asombrosa en su forma: los decorados, los colores, la planificación, las cosas que hacen con la cámara, los paisajes de cómic, los personajes surrealistas (las tías de Chuck, la empleada Olive), la forma de interpretar la cotidianeidad desde el buen humor...
Es extraña, absurda, sin prestar atención alguna a las habituales reglas narrativas. Puede ser repetitiva en sus tramas (el romance imposible, las visitas al forense, la resolución de casos...) pero nunca en su imagenería.
Esto es lo que he apreciado en la 1ª tempoarada, 9 capítulos, 6 horas, 45 minutos, 17 segundos.

20/12/09

Donde viven los monstruos

Muy poética, muy triste.
Con un contenido que enseguida comprendes y otra parte que se diluye y escapa, que estás a punto de atraparlo y se escurre en el último momento.
Donde viven los monstruos habla de muchas cosas. De hacer que todo ocurra tal como queremos, de comernos lo que nos molesta, del mundo civilizado, de un lugar donde poder hacer el salvaje, de la infancia perdida, de la madurez, de lo que no entendemos. De la insatisfacción y de la búsqueda de la felicidad. De la responsabilidad. De tener un iglú donde aislarnos del mundo o de ampliar el mundo de personas a las que queremos.
De soledad. Hay muchísima soledad en esta película. De entre todos los monstruos, quizá es el peor de todos.
Monstruos fabricados por la factoría de Jim Henson: sin alambiques digitales, sin complejidades. Perfectos para transmitir lo que se pretende.
Y, por supuesto, no es para niños.

19/12/09

Avatar

Hay que gente que todavía no lo sabe, pero el futuro fue ayer.
No me entusiasmó. Argumentalmente es un concienzudo plagio de Bailando con lobos. Los conflictos de los personajes parecen sacados de un Manual para guionistas dummies. Y ni siquiera se puede decir, en sentido estricto, que Cameron sea muy imaginativo. Toma prestado de aquí y de allá. Las montañas volantes de Miyazaki, los ataques de las bestias de Parque Jurásico o King Kong, la escena de la cascada de Apocalypto, el autoplagio final de Alien 2...
Quiero decir que, fijándonos en la historia, es una entretenida y larga película de aventuras, con algún bache. No alcanza el impacto o la épica de La guerra de las galaxias o El Señor de los anillos.
Ahora bien. Hay que reconocerle a Cameron de nuevo (de nuevo, porque Terminator 2 ya fue una avance en muchos aspectos) su ambición tecnológica.
Captura de movimiento + 3D. Un salto de calidad enorme. Nada que ver con los intentos de Zemeckis. Avatar es visualmente apabullante, sorprendente, inquietante. Y también agotadora. Casi tres horas de barroquismo visual tridimensional te dejan cansado.
Hay cosas que se deben afinar. Todos esos animales de colorines con paleta Pantone Lacasitos chirrían bastante. Y los na'vi de color azul cebra entre el césped hiper-verde quizá es excesivo.
Gustará o no. Pero es innegable que Avatar marca el rumbo del cine del futuro.
Para empezar, es cierto que no tiene sentido descargársela (hay que verla en vivo y en directo y con gafas). Por otro lado rompe las fronteras entre el cine real y el de animación (¿por qué no la nominan como mejor película de animación?). Ofrece posibilidades novedosas a la profundidad de campo (véanse los subtítulos). Y, sobre todo, abre la mente a otras formas de hacer cine (no tienen por qué ser necesarios 250 millones de dólares ni 165 minutos de duración, ni de ciencia ficción, ni de aventuras).
Queda camino por recorrer hasta que nuestra realidad sea creíble por completo en captura de movimiento.
Pero el futuro fue ayer.

16/12/09

The Hurt Locker

Hace un año y tres meses se estrenó en Venecia esta película. Kathryn Bigelow cuenta lo que hacen los tipos que se dedican a desactivar explosivos en Irak.
Muchos esperaban que fuese políticamente correcta y diese caña a Estados Unidos. No fue así. En vez de conseguir un rápido distribuidor, la peli se fue abriendo paso, poco a poco, en festivales. En marzo de 2009 se estrenó en Estados Unidos y resultó que gustó a mucha gente y, sobre todo, a la crítica.
En España no tenía ni tiene fecha de distribución. Pero resulta que ahora los críticos de New York la han declarado mejor película del año, la han nominado a los Globos de Oro como mejor película y cada vez tiene más papeletas en los Oscar.
¿Podremos verla aquí algún día?
De verdad. Cosas como ésta me confirman en que la cultura, pese a lo que pueda parecer, cada vez es menos libre.