10/1/11

No controles

En los primeros minutos empecé a preocuparme por varias cosas: ¿cuánto dura esto? ¿por qué no lo he mirado antes de entrar? ¿no habría sido mejor quedarme en casa jugando al parchís?
Pero la cosa fue cogiendo forma y, cuando empiezan a preparar el cotillón, con (casi) todos los personajes en juego, se vuelve realmente divertida.
No se puede decir que sea una película buena pero tiene momentos muy graciosos. Algunas escenas son previsibles (la piscina congelada) pero otras consiguen sorprender y resultan desternillantes.
Cobeaga tiene oído para los diálogos cotidianos, las frases hechas y convierte su carga de trivialidad en humor. También sabe crear algunas situaciones originales: el momento de las 12 campanadas, Facebook es un timo y no funciona, el ladrillo que cayó del cielo, si pienso no me salen las cosas, la azafata que echa una mano...
Dicen que mejor o peor que Pagafantas. Pienso que no deberían compararse; simplemente, son distintas. Son películas para pasar el rato, reír un poco y ya está. Pagafantas es más ácida, No controles es más de final feliz.
Juancarlitros: menudo personaje.

9/1/11

Persons Unknow. Temporada 1

Tenía la marca de un nuevo Perdidos, así que me aproximé a ella con cuidado, vigilando el perímetro. Tiene la base, sí, de Perdidos. Y la de The Prisoner y Cube y otras muchas.
7 personas despiertan en un pueblo. Un pueblo de esos con una calle. No pueden salir de allí. No saben por qué les han secuestrado. Un grupo de cocineros chinos les hace la comida. Un hombre atiende el hotel. Una serie de pruebas, algunas bastante límite, les cae encima.
Persons Unknow va dando respuestas. En el capítulo 6 se aclara el misterio general. A muchos no les gustó eso. A mí sí. No andan mareando la perdiz y son capaces de sacar nuevos animales de la chistera.
Hay algunos capítulos flojitos (y eso que sólo son 13). Los personajes no tienen tanta fuerza como los de Perdidos. No hay flashbacks con historias asombrosas. Se sigue, por tanto, sin ansia. Y, por supuesto, hay cosas tan imposibles como esas cámaras esparcidas por el mundo vigilando absolutamente todo.
Pero lo mejor de Persons Unknow es el final de temporada. El mejor final que he visto para una serie así, con ese montaje en paralelo, con esos dos alucinantes escenarios (el hotel, el Almas Perdidas). ¿Quieres sorpresa? Ahí la tienes. Pero, además, puede que haya sorpresas para los malos. Puede que no hayan escogido bien el campo de batalla.
Eso si hay una segunda temporada. Que parece que no.

8/1/11

También la lluvia

Lo reconozco: va merecidamente a los Oscar.
Vaya cacho de pedazo de trozo de película que se ha marcado Bollaín. Yo, muy escéptico con el cine español (pese a otras sopresas que la directora me había deparado), iba dispuesto a entregar todo el mérito al guión de su marido Paul Laverty. Por aquello de que es el guionista habitual de Ken Loach.
Pero mira tú: Icíar Bollaín se supera a sí misma con cada película que hace.
Hay una película ficticia sobre Bartolomé de las Casas. Y hay un documental ficticio sobre la película ficticia que filma, entre otras cosas, los ensayos ficticios en la línea de Vania en la calle 42 o Looking for Richard. Y está la película en sí que es, a su vez, un falso documental sobre la Guerra del Agua en Cochabamba.
Y Bollaín juega todos estos niveles con una habilidad deslumbrante. Porque, por ejemplo, la niña que interpreta a una india contemplando el castigo de su padre ("triste, pero interesante") se siente obligada, por coherencia, a actuar en la vida real, expresando la inspirada indignación.
Hay escenas logradísimas. El discurso de Montesinos; las madres que se niegan a interpretar el ahogamiento de sus bebés porque ni siquiera se lo pueden imaginar (y una de ellas canta, calmándoles); o la del comienzo, que a mí ya me atrapó para no soltarme, planteando muy bien lo que va a ser toda la película: una lucha contra la injusticia.
-Sobrevivimos, como siempre. Es lo que mejor se nos da.
¡Ah! Y Luis Tosar, que empieza haciendo el mismo papel de siempre, evoluciona. ¿No es flipante?

7/1/11

Los próximos tres días

Me he quedado un poco descolocado con esta película porque no sé muy bien qué pretende contar.
Suspense. Drama. Acción.
Acción en la última media hora. Y en plan realista (relativamente). No se desmelena con cosas aparentemente imposibles. Russell Crowe es un profesor de literatura, no un marine, ni un ex combatiente cabreado de operaciones especiales. Así que hace las cosas al estilo de un hombre normal, por así decir.
La primera hora y media es en parte drama y en parte suspense: ¿es su mujer una asesina?, ¿qué planea hacer él? ¿cómo pretende sacarla?
Pero ni el drama ni el suspense ni la acción se filman de esta manera. Es una mezcla muy extraña que no puede satisfacer por entero a nadie. Creo yo. A mí me ganó el suspense pero me parece que sobra tanto el drama como la acción.
Esos toques pseudocultérrimos sobre El Quijote, esas interpretaciones literarias tan pedestres, quedan un poco pretenciosas, como para cargar de contenido y profundidad a algo que realmente no lo tiene. La historia es cómo sacar a la señora de prisión. Punto. Está esa parte al estilo de Walter White en Breaking Bad en la que Crowe tiene que introducirse en el mundo criminal y que es lo que más me gustó. Pero tampoco tiene entidad suficiente.
En definitiva, que no sé qué quería hacer Paul Haggis y dudo mucho que él mismo lo supiera por más que haya escrito el guión.

6/1/11

Camino a la libertad

En la misma línea de Hasta donde los pies me lleven. En 1940 un grupo de prisioneros huye de un gulag en Siberia. Atravesarán, andando, Rusia, Mongolia, China y el Tíbet hasta llegar a la India.
Pero, como señalan las últimas imágenes, el camino a la libertad acabó en 1989 con la caída del muro de Berlín.
Peter Weir no es muy dramático. Quizá no lo pretende. Es una denuncia del comunismo, pero no como motivo principal. Camino a la libertad es una historia acerca de la fuerza de voluntad humana, una epopeya sobre la capacidad del hombre para llevar a cabo tareas aparentemente imposibles. Como en muchas otras de sus películas, la naturaleza es un personaje más: nieve, hielos, rocas, desiertos...
No esperes una de acción. Es una película calmada, reposada, un viaje contemplativo con vida muerte, miserias y actos heroicos.
Si además tienes rostros conocidos como Jim Sturgess, Ed Harris, Colin Farrell o Saoirse Ronan, la cosa se hace muy llevadera. Pero creo que le falta algo más de fuerza, personajes más intensos.

5/1/11

DVD versus descargas

No voy a cuestionar las indudables ventajas del DVD sobre una descarga: calidad de imagen, idiomas, subtítulos...
Pero hay excepciones. Hace ya tiempo me regalaron el DVD de Picnic en Hanging Rock, la desasosegante película que dio a conocer a Peter Weir. Y la última media hora no se podía ver. Era original, con su funda de plástico y todo. No puedes devolver algo desprecintado, así que fue dinero perdido. Tuve que ver el final en una versión descargada que perdía mucho de la extraordinaria fotografía pero que, obviamente, no daba ningún problema.
Ayer estuve viendo la edición en DVD de El bueno, el malo y el raro. Pues bien, quién sabe por qué, se han cargado el final y la historia queda distinta. Han hecho desaparecer 10 minutos después del duelo y otros 3 o 4 durante los títulos de crédito. Si quieres saber por qué el raro resistía los múltiples balazos del tiroteo, qué ocurrió con el ejército japonés o qué decidió hacer el bueno, tienes que irte a una versión que no sea la que ofrece el DVD oficial en España.
Estuve buscando en los extras o finales alternativos. Nada. De hecho, el DVD oficial no aporta nada nuevo: sólo elimina. Así de dura e injusta es la vida.
Cosas como éstas (no hay derecho a la devolución, versiones alteradas) no ayudan a hacer amigos entre los que defienden la supuesta ilegalidad de las descargas.

4/1/11

Historias de Navidad

La película navideña que más resalta la nostalgia es Historias de Navidad. Nostalgia desatada, a borbotones.
Es la Navidad vista por un niño. No hay una conciencia clara ni de religiosidad ni de paz en la tierra ni de vamos a ser todos buenos. Es la percepción de los juguetes, la nieve, la extrañeza. Es el recuerdo imposible, surrealista, exacto de la Navidad perfecta.
El chico es Ralphie y esta Navidad va a descubrir muchas cosas. Será la primera Navidad en que decida pelearse dejando salir su ira, será la Navidad en que diga su primer taco, en que odie a Papá Noel de modo inesperado. Pero también será la Navidad en que descubrirá un nuevo sentido a las cosas, los engaños de los adultos, los de la publicidad, los de los centros comerciales. Y conseguirá la escopeta que había deseado.
Cómica, absurda, no nos cuenta la realidad. Nos cuenta cómo es la imaginación de un niño, cómo reinterpreta la realidad.
No es una película fácil de conseguir ni la ponen en la tele tanto como ponen otras. Pero cuando se acercan los Reyes (y aunque en la película se trate de Papá Noel) siempre me acuerdo de ella.