22/11/07

La habitación de Fermat

Una película honrada.
Saben que tienen una buena idea y escaso presupuesto. Se gastan la mayor parte del dinero en la ambientación principal (la habitación) y en los exteriores justos para que el metraje tenga un poco de variedad.
Creo que logran lo que quieren (suspense y tensión) aunque si te pones en plan concienzudo a revisar las entretelas del guión, y especialmente de la gabardina de Fermat, encontrarás unos cuantos flecos sueltos.
Acaso los matemáticos queden defraudados porque, al fin y al cabo, los enigmas que deben resolver son más bien cuestiones de lógica.
En cualquier caso me parece una muestra bastante interesante de salud mental y con golpes de humor tan oxigenantes como el de MacGyver.

20/11/07

Chicos magníficos, buena gente... Imbéciles

En alguna ocasión sí he perdido el tiempo dándole vueltas en la cabeza a las 10 mejores películas o las 10 que más me gustan. No he empleado mucho en considerar lo que no me gusta o lo peor.
Sin embargo, si un día me da por elaborar un lista con las 10 películas que más odio, estoy seguro que ahí aparecerá Danzad, danzad, malditos. Advierto que no la considero mala película desde el punto de vista técnico. Incluso entiendo el mensaje que Sidney Pollack intenta transmitir y transmite.
Se me podría argüir que la detesto por algunos de los aspectos de la trama, las demenciales carreras eliminatorias, el maratón de baile en sí o el desquiciado e inhumano final.
De verdad: empecé a odiarla desde los primeros planos, el caballo galopando y el niño corriendo en cámara lenta; la odié por esos flashforward que destrozan por completo la historia y la odié por supuesto, porque me parece un ejemplo extraordinario de vulgaridad y mal gusto.
¡Eso sí es torturar! ¡Cuánto tienen que aprender de ella los supuestos maestros del gore actual!

19/11/07

Las ranas llueven a ritmo de "Wise Up"

Todos los mortales del planeta Tierra quedan impactados por Magnolia. Puede ser un impacto positivo o un impacto negativo. Puede que impacte la música de Jon Brion. Más probablemente impactará la música de Aimee Mann. Puede que impacten las obscenidades de Tom Cruise. O el explosivo cabreo de Julianne Moore. O el llanto del ex-niño prodigio William H. Macy. O el de Philip Seymour Hoffman. O la elocuentemente imposible escena inicial. Por supuesto: la lluvia de ranas. Es el cumpleaños de la becaria boreal.

18/11/07

Michael Clayton

Cerca de mi casa hay una peluquería que se publicita con la frase: ¿A quién quieres parecerte hoy? Por lo que a mí respecta han perdido un cliente porque prefiero ser yo. Igual entro y, al salir, me parezco a Beckam.
Michael Clayton tiene ese problema: no sabe a quién parecerse. Empieza genial con un contraste interesante entre la limpieza visual de un bufete de abogados y la crispada voz en off de Tom Wilkinson que habla de la podredumbre oculta bajo la aparente asepsia.
Parece que será un drama con suspense. Algo así como Todos los hombres del Presidente o Mystic River o algo por el estilo a medio camino entre una y otra. Y poco a poco, termina desembocando en 16 calles.
Es entretenidilla y con personajes buenos pero Tony Gilroy acaba por hacerse un lío con el montaje.
Como Clooney hace básicamente de sí mismo, me quedo con Tilda Swinton. Da gusto ver cómo interpreta a esa ejecutiva, tan agresiva en público como insegura en la privacidad.

16/11/07

De guante blanco

Sospecho que a todos, en un momento u otro, nos habría gustado, nos gusta, nos gustaría, vestir así: de guante blanco. Robar al rico para dárselo a los pobres, robar al rico para hacer justicia, robar al rico para compensar lo poco que tenemos, robar al rico porque nos mola, robar al rico para probar que somos capaces de sortear todos esos carísimos sistemas de seguridad que valen más que la obra de arte que custodian, robar al rico para pasárnolo bien, robar al rico. Además, el rico, además de rico, tiene que ser capullo porque, de otro modo, encontramos ciertos reparos morales. Un plan brillante es el atraco a un banco. ¿Puede haber institución más depravada y despreciable, entidad que se merezca un atraco con tanta razón? ¡Sí! Un banco de diamantes. Porque los bancos de diamantes están colaborando en la esclavitud, la venta de armas y desastres ecológicos de África. Así que ya está: en cuanto te enteras de que Michael Caine y Demi Moore van a atracar un banco de diamantes vas a verlos. No hace falta más justificación. Pues Un plan brillante se dedica a eso: a justificarlo. La película se emplea en ello con tanto ahínco que al final da igual el plan, lo que roban, el banco y hasta las motivaciones. Y la cosa es que incluso es muy posible que los diálogos y las ideas de fondo, sean interesantes; pero entonces habría que avisar con un cartel que esto no es una peli de atracos sino un drama acerca del sentido de la culpa, de la moralidad y de lo bien que te puedes organizar la jubilación si tienes unos diamantitos por ahí guardados. Haciendo tareas de ONG y todo por la cosa de tranquilizar la conciencia. Un amigo mío se llevaba todos los albornoces y vajillas que podía cada vez que un banco le ofrecía domiciliar su nómina. Jamás me pareció reprochable.

14/11/07

La moto de Kaneda

Todo el mundo, excepto los orientales, sabe que los orientales son gente extraña. Cuando digo orientales me refiero, sobre todo, a chinos y japoneses, que es de quienes conocemos su filmografía con una cierta perspectiva.
Akira fue en 1988 todo un fenómeno. Hasta cierto punto lo es hoy en día si tenemos en cuenta que gran parte del anime sigue haciéndose torpemente. Cosas como la de la movilidad de los labios en los personajes mostraban una voluntad por salirse de los esquemas rutinarios, los fondos neutros y la exposición de argumentos mientras las imágenes permanecen estáticas.
El problema de Akira es que no tiene ningún sentido. Quién es Akira, por qué se comporta como se comporta, el porqué de los niños, Tetsuo, los mundos apocalípticos... Todo es tan ridículo como un Telediario de TVE-1.
Pero ahí está la moto de Kaneda: flipante, enorme, desproporcionada, imposible, incomprensible. Todo un símbolo de la película y, para muchos, objeto de culto.

13/11/07

Leones por corderos

Es algo así como un par de capítulos de El Ala Oeste de la Casa Blanca. Puro guión en despachos y poco más de 80 minutos.
Si te interesan un comino las opiniones de Robert Redford, la película te parecerá una pérdida de tiempo.
Si estás dispuesto a escuchar a alguien con ideas propias, más allá de dogmatismos reduccionistas de derechas o izquierdas, republicanos o demócratas, se le puede sacar partido.
Me vuelvo a quitar el sombrero ante Meryl Streep como casi siempre.
Me preocupa un poco el hecho de que estoy de acuerdo con casi todo lo que dice el personaje de Tom Cruise.