¿Puedes
ver esta temporada sin ver la primera? Creo que sí. Pero es muy
conveniente ver la anterior.
Y si la tienes reciente mejor. La primera temporada me dejó sentimientos encontrados. Puedes ver lo que comenté de ella.
Ciertamente el primer obstáculo es que han pasado 4 años entre una
y otra.
Ahora
bien. En cuanto logré situarme me pareció que el nivel subía.
Están los informáticos del GCHQ a los que ya conocemos. Además de
estos espías cibernéticos está el tipo de seguridad interna, algo
a destacar porque tienen un topo. Y además se incorporan
informáticos militares que son algo más agresivos, le tienen ganas
a la FSB de Putin
y llevan su propia operación en paralelo, cosa que genera caos.
También
tenemos a Barbara, la mujer de Simon
Pegg,
ocupada en hurgar cositas de China. Y casi de inmediato veremos
estallar la tensión entre Saara (que
aquí pierde parte del protagonismo de la primera temporada)
y la teniente coronel Cavendish de aire modosito pero todo un bicho.
Y más líos y EEUU, Rusia, China y los políticos que tienen que
aparentar…
Pensé
que Barbara sería un error, pero en el capítulo 3 adquiere
protagonismo con un flashback
muy interesante a 2014 en China, una trama de espías muy de estilo
tradicional.
Poliédrica,
compleja. No es para perezosos. Pero me ha gustado cómo manejan el
caos. Hay ritmo, tensión. Mejor
que la primera, pero
esta segunda temporada tiene también
sus
conveniencias de guion que
hacen que deje de ser algo serio para ser más comercial. Al guion le
gustan los giros sorpresa. Mira: ahí te dejo la tarjeta para que me
la quites y me des el cambiazo.
Simon
Pegg vuelve a demostrar que un actor de comedia no tiene problema
alguno con el drama. Pero los buenos actores de drama no son, muchas
veces, capaces de hacer comedia. Gran trabajo.
Entretenida
para los que ponen atención.

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