El
sol está muriendo. Millones de células forman las líneas Petrova
devorando el calor del sol. No sólo ocurre en el sistema solar.
Ocurre en casi todas las estrellas excepto en Tau Ceti.
Leí
el libro. Han prescindido de mucha ingeniería hard
que hay en él. Y lo entiendo porque es casi inadaptable. Una prueba
de que la épica escrita puede ser aburrida en imagen.
Se
centran en el primer contacto y hacen bien. Es más interesante desde
un punto de vista dramático. Y si hubiesen invertido un poco más de
tiempo en cómo empiezan a comunicarse no me habría importado.
Hay
una cosa que no me gustó en el libro y que pensé que subsanarían
en la peli. No lo han hecho. No me gusta la amnesia selectiva del
protagonista. Recuerda las cosas en la cronología acomodaticia del
guion. ¿Qué problema hay en que se despierte con los recuerdos
intactos?
Todo
lo demás me parece fabuloso. Una historia de ciencia-ficción con su
dosis de ciencia pero también con un drama humano detrás. Humano y
eridiano. Ese primer contacto, la comunicación, la cooperación, se
conjuga muy bien con el objetivo científico. El trabajo les ayuda a
conectar, a compartir, a ser amigos. Hasta el sacrificio.
El
guion es muy imaginativo y cuidan todos los detalles. La simple
ocurrencia de los astrófagos ya es brillante. Lo que se deriva y la
coherencia del desarrollo merece todos los elogios. No dejan cabos
sueltos.
Ay,
la taumeba y sus sorpresas.
Es
larguísima pero nunca aburre, tiene un ritmo magnífico, una edición
simple pero eficaz, imágenes espectaculares, buena banda sonora con
estilos muy variados y un diseño de producción muy atractivo.
Súbete
a la Hail Mary con Ryland Grace y Rocky. Tendrás una aventura
espacial como nunca antes has tenido. Optimista, amable, esperanzadora... Pese a la tecnología es una estructura muy clásica. Gran trabajo de Ryan
Gosling
sosteniendo la mayor parte de los 156 minutos de la película.

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