Tres
historias en tres épocas distintas de la historia. Una familia de
los últimos Neanderthales, una pareja de antropólogos de 2025, un
viaje con un cargamento de embriones a Kepler 16b en 2417.
Estas
películas me parecen un horror. Decir que son pretenciosas es poco.
Descubrirnos el sentido de la vida. No puedes ponerte en plan
filosófico y trascendental para hablar del amor y la muerte si luego
te quedas en el sentimentalismo epidérmico. Cuando el tema en sí es
algo tan abstracto tienes que ir con todo, como El árbol de la
vida. Entrar a saco. En planteamientos de sugerencias,
poesía, metáforas, intuiciones. Afirmar la verdad absoluta sobre lo
puramente sentimental me parece una chorrada.
Ya
sabemos que todos experimentamos amor y soledad y sufrimiento. ¿Y
qué? Poner en paralelo las tres acciones no aporta absolutamente
nada.
La
historia de 2417 me pareció muy poco verosímil. No puedo creerme un
viaje de supervivencia de la raza humana con una única humana
mejorada a cargo.
El
conjunto me parece más bien cursi.

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