Otra traducción idiota al español del francés Aimons-nous
vivants.
Antoine
Toussaint, célebre cantante (en otro tiempo) ha llegado al
final de su carrera. Viaja en tren a Ginebra para que le practiquen
la eutanasia. En el vagón, frente a él, se sienta una mujer
vitalista y alocada que ha salido de la cárcel con un permiso de fin
de semana.
Una
de esas películas con más ideas que resultados prácticos. Apunta
un montón de situaciones que pudieron conducir a una comedia de
enredo divertidísima. Pero no las explotan. Las apuntan, dedican
un mínimo de atención, resuelven rápidamente y mal y pasan a
otra cosa. Pero había muchísimo material para hacer algo
verdaderamente alocado. Pudo ser una screwball de corte
clásico donde todos los elementos se acumularan en el caos pero
prefiere centrarse en… No sé en qué.
Hay
apuntes dramáticos para preferir la vida a la muerte pero tampoco es
su intención profundizar en ello, sólo hacer unos chistes. Hay un
romance, pero está mal desarrollado como todo lo demás.
La
estoy poniendo muy mal y lo cierto es que se deja ver. Porque el
ritmo no para. Ya digo que pasan muchas cosas. Sólo que me gustaría
que reposara un poco sobre ellas. Valérie Lemercier está
espléndida como siempre que hace comedia. Gérard Darmon algo
más seco porque se lo exige su papel.
Simpática,
agradable. Da pena ver el potencial que tenía.

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