15/1/26

Trenque Lauquen

Lo primero que necesitas para ver
Trenque Lauquen son 4 horas y 20 minutos. Después necesitas adaptarte al ritmo del misterio, de la ensoñación, de la estructura arbórea.
La historia comienza con dos hombres que buscan a una mujer llamada Laura. Le robó el coche a uno de ellos para abandonar al otro. La historia se ramifica. Laura a su vez buscaba el rastro epistolar de otra mujer, Carmen Zuna, de hacia 1960. Y la trama se seguirá ramificando pero no voy a contar más.
Trenque Lauquen, población Argentina de unos 33.000 habitantes, me recordó en cierto modo a Paris, Texas. Dos hombres en la carretera tratando de dar sentido al misterio de una mujer. Pero no sólo es la trama, es la atmósfera, esos paisajes abiertos y desolados, esa tristeza nostálgica. Sin embargo, al llegar a la mitad, Trenque Lauquen abandona el realismo austero para internarse en un realismo mágico, una fantasía extraña.
Las historias no se cierran, una lleva a otra y a otra… Un entrelazamiento de cuentos, de relatos a veces meramente apuntados. Buscamos la felicidad sin saber dónde ni por qué, simplemente vamos explorando caminos intrincados e incluso sin sentido.
Técnicamente es una película muy bien realizada: fotografía realista, sonido, montaje, banda sonora. Pero entiendo que es fundamentalmente para un público cinéfilo. Se toma con mucha calma cada secuencia, desarrollándola lentamente, sin prisa. Digamos que no tiene interés en llegar a ninguna parte, así que cualquier parte puede ser la importante.
A mí pareció siempre intrigante, incluido el plano final, claro. Cada historia sostiene su misterio de variado aspecto y me sirve. Pero no hay que buscar un relato unificado excepto en ese nivel simbólico de buscar tu propio camino.

No hay comentarios: