Un
nordic
noir
al estilo de esos primeros nordic
noir
que nos fliparon cuando las series se globalizaron. Un drama potente
en torno a una trama policial. El drama tiene tanta importancia o más
que la resolución del crimen.
Dani
es una poli de Malmö que cae mal a todo el mundo. Empezando por su
hijo. Vive en una continua indignación y no ayuda que su hijo tenga
problemas de drogas. Ni que fuese amigo del asesinado. Ni que todo
apunte a que él lo mató.
Dani
también tiene un nuevo compañero, Malik. Personaje que necesitaba
más desarrollo, creo yo. Dani también cae mal a Malik porque ella
es una borde y una plasta. Pero cuando Dani esté en su punto más
bajo sólo Malik podrá ayudarla.
Como
telón de fondo una herencia familiar, una tierra, El Pecado.
Los
nordic
noir
destacan por su tono realista, pero creo que ésta es la producción
con una fotografía más realista que he visto dentro del género.
Acompañada de ambientes tensos,
personas cabreadas,
gentes del campo a punto de estallar, la violencia latente a cada
instante.
No
me volvió loco el caso en sí, pero el esforzado trabajo de Krista
Kosonen
llama la atención. Entre los problemas familiares y los laborales no
gana para sustos.
Que
Dani sobreviva al capítulo 3 no tiene sentido. Probablemente tampoco
lo tiene que sobreviva al 4. Ni al 5. Pero la serie se habría
terminado sin cerrar nada. Y no es plan si te interesan los
espectadores.
5
capítulos que no pierden el tiempo y van al grano. Mejorable en unos
cuantos
aspectos pero se agradece que sea consciente en todo momento de lo
que es, lo que quiere y lo que puede dar.

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