Con
los Safdie me pasa lo mismo que con Aronofsky: todas
sus películas me parecen iguales. Vista una, vistas todas. Sé que
las conversaciones serán largas; que van a ser primeros planos,
plano y contraplano; que la gente va a ir corriendo por la calle
mientras les sigue una cámara al hombro; que la fabricación
artificial de gritos y movimiento no genera verdadera tensión (que
estudien un poco a Kathryn Bigelow) sólo
hartazgo. Que no hay imaginación, sólo repetición. El movimiento
barre todo lo demás. En serio: Bigelow.
Que
a mí no me gusta. Se me ha hecho muy pesada, muy cansina.
No
hay ningún momento relevante en la historia, ningún giro o
sorpresa, ningún verdadero drama. El personaje no evoluciona.
¿Sabes
qué? Puedes leer lo de aquella, cambiando los nombres
correspondientes, y verás que es igualita.
Final
con bebé. Muy bobo. Me parece patético que esté recibiendo tantos
elogios.

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