Estoy
muy a favor de una introducción dramática antes de que comiencen
las tortas. Siempre y cuando lo hagas bien. Ejemplo: Malditos
bastardos. Pero es que hay muy poca gente que sepa hacerlo.
Escena
con interrogatorios, escena relajada con colegas, escena de
acercamiento y charlas interminables en la casa. Una hora para
explicarnos que los polis se dedican a incautar dinero de la droga y
que mataron a su capitana. No sólo no tiene buen ritmo sino que se
ha convertido en un cliché: llenar minutos con cháchara para darle
supuesto peso emocional.
Cuando
al fin arranca está bien. Los polis encuentran 20 millones y antes
de que puedan incautarlos la casa se convierte en una ratonera,
tiroteados. El cártel de la droga se apresura a decir que no son
ellos los que están tras el asalto.
Hay
situaciones bastante inverosímiles. Entiendo que duden entre ellos,
que piensen en corruptos, soplones, que consideren llevarse una
propina. Pero los planteamientos son toscos, forzados. No me creo el
desarrollo de las disputas.
Sí
está bien el giro y ahí sí aceptó los engaños precedentes. Su
último tercio está logrado.
Esperaba
algo más resolutivo y, desde luego, más inteligente. Pero eso son
expectativas. Se queda en una de acción convencional, razonablemente
eficaz y que supongo que vale a la mayor parte de la gente para pasar
un rato.
Una
vez más el tráiler engaña.

2 comentarios:
Completamente de acuerdo, el primer tercio te da la sensación de que has visto esto 50 veces
Al menos entretiene pero como dices esperaba más, sobre todo con un presupuesto de 100 millones.
Caray. No tenía ni idea de que se habían gastado esa pasta. Como en otras ocasiones será para pagar, sobre todo, a los actores. Porque está rodada casi toda a oscuras y no se ve ese dinero por ninguna parte.
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