8/2/21

Pequeños detalles

Una peli policiaca de corte clásico excepto en su final. Amargo, desesperanzado.
John Lee Hancock mueve la trama a ritmo lento, tratando de que experimentemos la fatiga de los polis. Las esperas, los retrocesos, las vueltas al punto de partida, los obstáculos. Crea una atmósfera pesada, tristona.
Se esfuerza en que la pareja de policías no resulten prototipos. Creo que lo consigue. Al menos consigue que su relación no quede definida exactamente por la amistad. Denzel Washington es el poli veterano que no llegó a ninguna parte y se fue a un pueblo. Rami Malek es el joven brillante, casado, padre de familia que cree que lo sabe todo y todo el mundo se lo confirma.
Obviamente el final es lo que provoca la incomodidad. Jared Leto se va configurando a nuestros ojos como el evidente culpable. Sólo que esa evidencia no es tan evidente. O tal vez sí. O puede que no. Y aunque sepamos que sí (están todos esos pequeños detalles) el director intenta que nos quedemos con la misma incomodidad de los polis, jugando intranquilos con sus conciencias.
Ahí queda la nota en papel: No hay ángeles.

7/2/21

Barrenderos espaciales

La atmósfera de la Tierra es casi irrespirable. Quienes pueden permitírselo viven en órbita. Unos chatarreros buscan cualquier cosa que dé dinero en la basura que flota alrededor del planeta. Y lo que se encuentran es una niña calificada como arma de destrucción masiva: Dorothy.
Muy bien. Una aventura espacial que copia de muchas cosas pero que también aporta su propia visión original. Supongo que su principal inspiración sería Guardianes de la galaxia. El diseño de producción, coherente, a medio camino entre Blade Runner y El quinto elemento, era necesario para hacer creíble ese universo. Sobre ese paisaje de chatarra y mugre se mueven personajes bien trazados. El hombre de la utopía, los Zorros Negros, las falsas noticias…
Hasta la mitad de la película no sabemos qué ocurre exactamente con esa niña pero no aburre en ningún momento. La trama se cimenta progresivamente para explotar justo en el momento en que debe hacerlo.
Y esos chatarreros se convertirán quizá en las únicas personas que pueden salvar la humanidad. El cine coreano no tiene miedo de encajar golpes de humor en cualquier situación, pero hacen bien al no abusar de él.
Al final se exceden con peleas, claro. Peleas a puñetazos, a tiros, con naves espaciales… Se va a los 140 minutos, que no habrían sido necesarios. Pero como digo es un entretenimiento bastante bien apañado. No había visto nada de ciencia-ficción coreana y, como en otros géneros, pueden dar un susto a Hollywood en cualquier momento. Es sólo un cómic pero un buen cómic.

6/2/21

La pintora y el ladrón

-El arte no es sólo una pintura. Son los sentimientos y las lágrimas. Nadie me vio nunca tan vulnerable como tú.
En 2015 dos ladrones robaron unos cuadros de Barbora Kysilkova. Pronto detuvieron a los ladrones pero no se encontraron los cuadros. La pintora pidió a uno de los ladrones que posara para ella.
Complicada. Me gustan muchas cosas pero otras no. Entiendo lo que quieren hacer. Es una pintora hiperrealista y la película quiere serlo también. Muy documental, muy experimental. Con luz natural, con imagen borrosa mientras se ajusta el foco, con ruidos de fondo, conversaciones indistinguibles en la cafetería. Con micrófonos a la vista. Tiene su lógica interna pero ni es la primera vez que se hace ni me parece el tono adecuado. Demasiados elementos de Dogma sin serlo plenamente. El montaje, por ejemplo, es muy anti-Dogma. Y demasiadas subtramas alejadas de la idea principal. No sé. Tendría que darle alguna vuelta más.
Algunas cosas son fascinantes. Hay un momento brutal. Ese instante en que el ladrón ve cómo ella le ha pintado. Es casi mágico. El delincuente, el drogadicto, queda noqueado por la belleza del arte. Y llora inconsolable. Ella ha sabido extraer el lado bueno de él. Una escena potentísima. Ahí está la culpa de lo que ha perdido y el orgullo porque alguien le ve como persona.
Vemos el proceso del arte. La inspiración, la psicología del artista, la base, la ejecución. Pero es también la capacidad del arte para transformar, para capturar la belleza de las cosas y lograr que afecte a las personas.
Es una historia real y los verdaderos protagonistas se interpretan a sí mismos.
-El sufrimiento tiene una regla básica para mí: tiene estética.

5/2/21

Al margen (420)

1. Hoy se estrena una única película en cines:
La pintora y el ladrón. Y reponen El chico (Chaplin, 1921) y 2046 (Wong Kar-Wai, 2004). Así está el patio.
2. Me tiene un poco obsesionado que se estrenen a la par dos series tituladas Finding Alice y Losing Alice.
3. Y me enfada un poco que las distribuidoras me manden las nuevas fechas de lanzamientos. Entiéndeme: las nuevas. Agradezco que me manden las fechas, pero cuando veo que se siguen retrasando estrenos y que hasta 2022 (como pronto) no llegan cosas que estoy esperando…
4. The Nevers tiene una pinta muy extraña, un steampunk de época victoriana con ciencia-ficción y superpoderes o algo así. Pero es de Joss Whedon y por tanto estaré ahí. Whedon merece siempre una oportunidad. O dos. O hasta tres.

4/2/21

The Expanse. Temporada 5

-Nos vamos de cacería con la Roci.
De verdad que es fabulosa. Nada hacía sospechar, con los titubeantes y confusos primeros capítulos de la serie, que alcanzaría cotas tan altas. Ahora es difícil ponerle pegas. Alguna sí, pero el conjunto es tan bueno que no merece la pena ponerse melindroso.
Es que está todo bien. Desde los diseños de las estaciones espaciales y las naves hasta los aspectos dramáticos a cualquier escala, ya sea alta política o conflictos personales, pasando por terroristas y los grandes misterios de la protomolécula. Manejar con tanta soltura lo global y lo particular es un prodigio.
Es la temporada más intimista de todas en el sentido de que no hay otras civilizaciones exógenas ni culturas misteriosas. Incluso la protomolécula es muy secundaria. La historia, en esta ocasión, es la dispersión de los tripulantes de la Rocinante por vacaciones bien merecidas y su reagrupamiento por acontecimientos inesperados. De las tramas destaca, sobre todo, la odisea de Naomi Nagata.
Creo que el 5x04 es un gran capítulo de la ciencia-ficción. Ese ataque terrorista de Marco Inaros a la Tierra con meteoritos camuflados es fabuloso. Los antecedentes que podían desconcertar (la ventas de armas de Marte, los militares implicados) se entrelazan perfectamente y dan paso a las consecuencias (la respuesta política de la Tierra a los cinturonianos, la vuelta de Avasarala a la política). Curiosamente Jim Holden, el protagonista principal, queda un poco desplazado en su búsqueda de Nagata, pero también está muy bien su operación con la periodista.
El conjunto es una mirada a los personajes secundarios con el anclaje en uno principal. Muy bien desarrollada. Así es como se hace una temporada de transición para organizar las piezas del tablero.

3/2/21

The Marksman (El protector)

Liam Neeson
tiene un rancho ruinoso justo en la frontera con México. Un día ve cómo una mujer y un niño cruzan la valla. Y pisándoles los talones tres hombres del cártel. Liam Neeson hace lo que suele hacer en estos casos: liarse la manta a la cabeza.
Simple como un palote, previsible por completo.
Allá por 2015 leí en alguna entrevista que Liam Neeson había decidido dejar de hacer películas de acción. Que ya tenía una edad, dijo. Desde entonces ha hecho 9 de acción y tiene pendientes otras tres.
No se me ocurre qué decir de ésta que no haya dicho de las otras. Es una película tan convencional como otras de su estilo y no aporta nada. Tampoco es aburrida. Es lo que es. Unos malos frente a nuestro héroe.
Katheryne Winnick está muy desaprovechada. El niño mexicano creo que lo han sacado de Coco, lo han fabricado en carne y hueso y hasta le han dejado el nombre de Miguel.

1/2/21

El colapso. Temporada 1

Los responsables de esta serie son la alegría de la huerta. Qué tíos.
8 capítulos de breve duración rodados en plano secuencia. Ese es su principal mérito: un alarde técnico que sin duda ha necesitado laboriosos ensayos, capacidad de improvisación y una planificación previa imponente.
El mensaje, la verdad, me parece una basura. Puedo aceptar el colapso. Por una pandemia. Por un meteorito. Por extraterrestres. Por zombis. Por tiburones voladores asesinos. Por mil causas. Pero vender la religión ecológica es una memez supina. Ni la energía ni la alimentación son un problema. El problema es el precio que los políticos quieran poner. Sólo un urbanita puede creer en el problema ecológico. Cualquier persona que vive en el campo, en una ciudad pequeña, sabe que ese no es el problema. Una paradoja que siempre me ha llamado la atención: los ecologistas son generalmente gente que no conoce el campo.
Me resistí mucho tiempo a verla porque me parecía un The Walking Dead sin zombis. Algo de ello hay. Pero si The Walking Dead no la aguanté, imagínate sin zombis. No me emociona particularmente. Me ha interesado por sus aspectos técnicos (muy bueno el 1x07) y por algunos momentos concretos. Me gustó particularmente el Chernobyl del 1x05. La central nuclear, el monstruo al que no vemos. En general me dejó indiferente. El 1x08 me pareció eso: ecologistas urbanitas, paletos de ciudad, que no saben manejarse fuera de su manzana.
Anteayer salió la noticia: urbanitas que se van a un albergue rural y presentan denuncias porque los despierta un gallo. Pues eso. ¿Qué coño creen que es el campo?