1.
No creo que los datos de Wonder Woman
en cines sean malos. Hay que tener en cuenta que tiene las navidades por
delante y mucho tiempo más sin competencia. No tendrá una taquilla explosiva,
pero sí será continuada. O eso espero.
2.
Es muy sorprendente el final de la segunda temporada de The Mandalorian. Pero me sorprende aún más que nadie lo
supiera, que se pudiera guardar el secreto durante tanto tiempo. Me gustaría
saber cómo fue rodado y quiénes (cuántos) estaban presentes durante esa escena.
3.
Amazon es el nuevo Netflix. Es decir: renueva todo y no cancela nada. Por eso El Cid, contra todo pronóstico,
tiene opciones de una segunda temporada. La cuestión es saber si alguien la
verá.
Mejor
de lo que esperaba. Hay muchas secuelas sin chicha pero ésta tiene su punto.
Ciertamente pierde algo del fresco encanto de la primera, pero hay cosas
interesantes.
Creo
que es interesante ese dilema acerca de si la civilización nos hace egoístas.
Más comodidad, más individualismo y acabamos mirándonos nuestro propio ombligo.
De eso va el primer tramo de la película y me pareció bien contado. Qué fácil
es dejarse arrastrar por las cosas materiales. Además están bien contadas las
relaciones de los personajes. Los Croods llegan a un lugar que tiene mucho de
urbanización burguesa y sacan un montón de gags muy ocurrentes. La bronca de
las dos familias es una muestra de cómo un guión bien escrito conduce a un
conflicto con muchas facetas. Y qué partido le sacan a la ventana.
Después
viene el tramo final. Loquísimo. El despliegue de la acción, como en tantas
otras ocasiones, me parece abusivo, pero hay que reconocer que la imaginación
es tan desbordante como el colorido. Desde los lobos-araña hasta la secuencia heavy metal hay un despliegue de
libertad absoluta para componer una batalla tan descerebrada como divertida. Y
demasiado larga, insisto.
Una
peli perfecta para estas navidades. Creo que los exhibidores de cine, con lo
que tienen, lo han hecho bien. Espero que la gente no les dé la espalda.
Cuando
en ocasiones uno dice que una serie española es buena y que, por fin, empezamos
a hacer las cosas bien, llegan otras series que suponen varios pasos atrás.
No
sé dónde han estado los responsables de El
Cid los últimos 20 años, si en un búnker o si se echaron al monte, pero
está claro que no saben cómo se hacen las series desde el año 2000 para acá.
Porque
digo yo que son conscientes (o deberían serlo) de que van a ser comparados con Vikingos, Britannia y cosas así. El
Cid, a su lado, es como una caricatura fofa y desangelada.
No
me preocupan mucho los errores históricos. Pero no puedes decir vuesa merced y encajar un joder. Ser indulgente con la negligencia
también tiene límites. No puedes ir en serio y mostrarnos un gineceo del siglo
XI con chicas que parecen salidas de un instituto pijo actual. O sea. No puedes
tener pretensiones de épica y rodar cada plano como si fuese una escena
teatral. Hasta los personajes que escuchan a escondidas se dan la vuelta para
quedar bien en el plano.
Hay
alguna escena decente allá por el 1x04. Pero casi todo en esta serie está mal.
Un
niño desaparece. Será el comienzo que desencadenará otras tragedias.
Una
de esas pelis coreanas sin concesiones a la galería. Estamos en época navideña,
así que tal vez no sea lo más recomendable para estos días. Después sí; cuando
estés de subidón y necesites un choque de realidad inexorable, es adecuada.
En
su mayor parte es un drama emocionalmente brutal. Presenciamos las
desapariciones de niños, las búsquedas de los padres, las familias de
secuestradores, pederastas, policías corruptos… Realmente cruda, llena de rabia
y frustración. Para el tramo final se reserva la otra brutalidad, la violencia
física, la ira desatada.
Rodada
con tono casi documental, con saltos abruptos entre escenas, ofreciéndonos
todas las partes que implican el secuestro de niño, las entrevistas con otros padres,
las asociaciones… las bromas. Menuda broma.
No
es nuevo en su estilo. El cine coreano siempre ha sido muy gráfico al poner de
relieve las contradicciones de su sociedad. Sí es interesante el retrato que
hace de los personajes, sin caer en estereotipos, mostrando la complejidad de
incluso el ser más despreciable.
Tal
vez se fuerza un poquito la trama en algún momento, pero no deja de tener
cierta lógica detrás.
Buena
peli pero hay que escoger momento y el ánimo oportuno.
Nunca
me pareció apropiado despachar la crítica de una película diciendo que me gustó
más el libro. Pero me gustó más el libro.
Lo
que sí me parece haber mencionado en alguna ocasión es que el cine italiano
debe olvidar el neorrealismo de una maldita vez. Y vuelvo a decirlo. Estamos en
el siglo XXI bien entrado y seguir haciendo cosas que se hacían hace 70 años no
tiene ningún sentido. Lo tuvo. Ya no.
El
director ha confundido psicología con ideología. Los personajes son
estereotipos de impulsos políticos. No sé quién es este Martin Eden. Sólo sé qué habla mucho de política de un modo
airado.
La
reconstrucción de época está muy bien.
El
2x01 me pareció bastante Dune
y como necesitaban a un marshal, ¿quién mejor que Timothy Oliphant, el de
Justified, el de Fargo? Eso estuvo bien. En el 2x02
la trama tampoco avanzó lo más mínimo pero ofrecieron una aventura muy Alien 2
con un baby Yoda necesitado de proteínas. En realidad esta temporada debió
titularse El bebé que merendaba aliens (y
Oreos azules).
A
partir del 1x03 las aventurillas pasaron a formar parte de un arco amplio que
sigue expandiendo el universo y que puede llevarnos a cualquier parte. Katee
Sackhoff se metió en la piel de Bo Katan, nos habló del Sable Oscuro y del
trono de Mandalor; Rosario Dawson fue Ahsoka Tano y el paisaje se hizo
aún más grande desvelando el nombre de Baby Yoda. Mof Gideon volvió a cruzarse
en el camino de Mando, tocándole de modo directo o indirecto como veríamos más
adelante.
Capítulo
final sorprendente, con apariciones de personajes inesperados. Realmente
impactante.
Sigue
siendo una serie muy disfrutable. Una aventurilla con mucha acción, humor y
todo lo necesario para desconectar y dejarse llevar. Esta temporada cargó con
la responsabilidad de abrir camino a otras series que están por venir y eso fue
un peso que la hizo vacilar en ocasiones. Le pasó como a Agents of SHIELD sirviendo de
azafata al universo Marvel.
La
trama está bien cerrada. Pero al mismo tiempo muy abierta para que podamos ver
a Pedro Pascal moviéndose sin ataduras en el Borde de la galaxia. ¿Con
equipo o en solitario? Veremos en la siguiente temporada.
En
las grandes producciones de superhéroes hay tres corrientes: la de Marvel, la
de DC tipo Zack Snyder y la de DC tipo Patty Jenkins. Sólo la
última merece la pena.
Es
una película muy entretenida, de tono ochentero, con trama simple (demasiado
simple en realidad), mucho humor sencillo y espíritu de aventura juguetón.
Tiene una gran heroína (Gal Gadot/Wonder Woman), una gran villana (Kristen
Wiig/Cheetah) y un gran villano (Pedro Pascal/Maxwell Lord). Además
merece la pena aunque sólo sea por dos escenas de acción: la de apertura
(juegos olímpicos de amazonas) y la secuencia de la carretera. Una pasada.
Jenkins filma la acción con
una nitidez asombrosa. En todo momento ves lo que pasa. No marea con la cámara,
no hay cortes continuos para ocultar fallos de coreografías o ahorrar costes o
porque no se puede hacer. La cámara está al servicio de la elegancia. Son
escenas que realmente pocas veces vemos.
También
tiene cosas que no me gustan: reacciones caprichosas de los personajes según
convenga a la trama, la agotadora pelea final, cierto recargamiento innecesario
de elementos para un argumento sencillo, Chris Pine es gracioso pero no
era necesario…
Con
sus cosas a favor y en contra me parece una película de superhéroes mucho más
decente que la mayoría. Jenkins tiene sentido del drama y toda su
película es un esfuerzo para humanizar a la heroína, justo la dirección
contraria de las demás películas. Aún me acuerdo de la muerte de Gwen Stacy en Spider-man sin que nadie derramara
una lagrimilla. Wonder Woman
es equiparable a Superman pero
realmente busca su humanidad.
Sí:
merece la pena verla en cine.