8/6/11

Burke and Hare

Y vamos con otra comedia inglesa.
Acababa de leer un relato de Stevenson (El ladrón de cadáveres) que narra la estrecha relación entre crimen y medicina en Edimburgo allá por 1828. Robert Knox, cirujano, compraba cadáveres frescos para sus clases. Burke y Hare le proporcionaban dichos suministros médicos. Y, cuando no los tenían, los fabricaban.
Investigando sobre Knox, Burke y Hare, di con esta película, una comedia macabra, con bastante humor negro y algunos graves problemas de fondo.
Está Knox (Tom Wilkinson) que, casi siempre, cree que la película es un drama. Están Burke (Simon Pegg) y Hare (Andy Serkis) que, casi siempre, creen que la película es una comedia. Está Ginny (Isla Fisher), la prostituta con aspiraciones de actriz shakesperiana, que no sabe qué clase de película es. Y está el hilo del relato, el narrador-verdugo, que, casi siempre, cree que la película es realista o histórica.
John Landis dejó de ser hace tiempo un tipo capacitado para manejar todo ese tinglado. Así que, dejando al margen algún que otro momento gracioso y luctuoso, el metraje se hace pesado, arrítmico y, paradójicamente, pueril. Porque todas esas caricaturas de personajes secundarios...
Menos mal que vivimos en tiempos ilustrados.

7/6/11

Wild Target

Una vez más, ante una mala semana de cine, es momento de actualizarse con las cosas que, al parecer, no llegarán a las pantallas españolas.
Quería ver esta película porque trabaja Rupert Grint y quería saber si hay vida más allá de Harry Potter, más allá de Ron.
Un asesino (Bill Nighy) contratado para matar a una ladrona, una ladrona (Emily Blunt) contratada para robar un cuadro y un lavacoches (Rupert Grint) que aparece por ahí. Las cosas se complican y el amor también.
Previsible, pero con ese humor inglés tan aparentemente soso y flemático que funciona por antítesis. Tiene sus buenos momentos en los líos y es algo más torpe en el desarrollo de las relaciones, más que nada por ser un cliché.
Además andan por ahí Ruper Everett, Eileen Atkins y Martin Freeman. No es una película en la que los actores puedan lucirse (está concebida de un modo deliberadamente frío, inglés, flemático) pero es un buen reparto y se deja querer.

6/6/11

Outcasts

Todo está mal en esta serie. Empezando por el título. ¿Por qué no se titula Carpathia?
Están mal las tramas. Promesas de algo gordo que después no tiene ninguna trascendencia (el terremoto-tormenta), discursos pretenciosos vacíos (el viaje de Pak), derivaciones complejísimas para cosas sencillas (la llegada de una nave para introducir a tan sólo dos personajes)...
Están mal esos personajes, clones de otras series, especialmente Battlestar Galactica: Julius Berger, el científico/fanático/iluminado, igual a Gaius Baltar, el Presidente igual a Roslin, Fleur igual a Starbuck, Cass igual a Jefe...
Está mal colocar capítulos embotellados, autoconclusivos, para que veamos que pueden estirar lo que les dé la gana sin llegar a ninguna parte.
Todo está mal salvo el último capítulo. Lo que debería haber sido: tramas políticas, amenazas a varias bandas, alianzas y traiciones inesperadas... La serie acaba con un capítulo logradísimo y un cliffhanger estupendo. Demasiado tarde. Para entonces, el público ha encontrado mejores cosas que hacer, como tratar de encestar palomitas en una papelera.
Me encanta la ciencia-ficción. Pero en el capítulo 3 ya me habían perdido. Me ha costado parte de mi ADN llegar al final.

4/6/11

X-Men: Primera generación

Los X-Men han (re)vuelto otra vez. La historia empieza antes. Antes de las otras. Así sabemos cómo se conocieron Charles Xavier, Magneto, Mística, Bestia y demás.
También, gracias a la película, averiguaremos qué es lo que pasó, realmente, en la crisis de los misiles de Cuba. Qué calladín se lo tenían. Supongo que el siguiente paso será confirmar que fue Magneto quien mató a Kennedy con una bala que no necesitaba arma que la disparase. Sólo una mente.
Buena dirección de Matthew Vaughn.
Graciosa, por supuesto, la breve aparición de Lobezno.
Bonita la escena del submarino volando.
Por lo demás todo es lo de siempre. La dialéctica entre los dos grupos de mutantes, los que quieren imponerse a la raza humana y los que quieren integrarse. Sin matices personales, sin profundidad en los personajes.
En definitiva: lo que uno espera de los X-Men. Me gustaría que, en una de éstas, nos sorprendieran con algo más. Quizá menos personajes y más psicología en los caracteres.

3/6/11

Pequeñas mentiras sin importancia

Se conocen desde hace 15 años, tienen treinta y muchos o cuarenta y algo, son alegres, despreocupados e irresponsables. Pasan juntos las vacaciones de verano. Algunos hasta tienen hijos.
Pero este verano, amigo, ha llegado el momento del bofetón de realidad.
Dos horas y media en las que no pasa mucho. Pasa la realidad, la insensatez, las bromas divertidas, los cabreos tontos. Pero muy bien contado. Ves ese ejemplar plano secuencia inicial y ya sabes que ahí hay trabajo esmerado.
Divertida, triste, desgarrada. Humor y tragedia latente se dan la mano. Dirigida con mucha inteligencia, haciendo evolucionar a los personajes poco a poco. Muy graciosos Max y Vero. Todos ellos viven al día, ignorando el daño que despliegan a su alrededor.
No saben que son infelices. Todavía no.
Pero es el momento del bofetón de realidad.

2/6/11

In treatment. Temporada 1

Creo que es muy meritorio el trabajo de los intérpretes de esta serie, sometidos a situaciones extremas. Y no me refiero a la verbalización pornográfica y violenta, a los gritos, bofetadas y empujones.
Me refiero, y es solo un ejemplo, a Sophie, la niña de 16 años. Ese capítulo que entra a saco. Primer plano. Llorando desquiciada, en el suelo, los cojines revueltos, pañuelos de papel por todas partes. Tiene que sostener el llanto durante varias tomas. Luego relajarse, pasar a contar un chiste sobre Harry Potter, echar unas risas y vuelta a llorar.
Y, además, porque prueba la versatilidad de los actores. Jake me sonaba de algo. Pensaba que lo había visto, qué se yo, de secundario en una peli de acción. Hasta que me dijeron que era Will el de The Good Wife. O la propia Sophie. Había tomas que me recordaban a algo. Hasta que me digné a ver los créditos y descubrí que era Mia Wasikowska, la Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton.
Intensa, dura, a veces brutal. Porque, en el fondo, es el relato de una sociedad corrompida y en proceso de descomposición. Sólo Gina se salva.
Sólo tengo una pega que ponerle: no es muy cinematográfica. Es teatro, básicamente. Las sesiones de psiquiatra de 50 minutos teóricos se condensan en 23 y, en ocasiones, tanta palabra, sin ayuda de flashback, sin plasmación de recuerdos, sin ningún apoyo, incluso aburre pese a su brevedad.
Arriesgado.
Entiendo que sea muy minoritaria. Pero, con frecuencia, el esfuerzo queda recompensado.

1/6/11

Caperucita Roja

-No hables con extraños.
Ni veas películas que sabes que no son para ti.
Otra de esas películas de Catherine Hardwicke que explora la adolescencia, principalmente la femenina. El descubrimiento del mundo adulto. En quién puedes confiar y en quién no. Tus padres no son perfectos y tienes que lidiar con eso.
Me gusta la estética gótica pero, uno de los problemas de que exista Tim Burton, es que nadie se le acerca. Él tiene un universo propio. El de los demás, Catherine, chica, es postizo. Hay buenas ideas, una fotografía de postal bonita y hasta esa banda sonora rock de la fiesta son admisibles y originales. Pero...
No me atreví a cruzar el bosque de hembras treceañeras que rondaban la taquilla mientras la peli tuvo cierto auge. Había también, siempre, alguna loba. Y, al final, podía estar la abuelita de ojos, orejas y dientes grandes. A saber qué podía pasarme.
Así que en un día de semana cualquiera, lluvioso, con tormenta, me atreví a ir con mi cestita. La merienda no me pareció tan mala como esperaba pero tampoco llegó a buena.