3/11/11

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

En la cuestión de adaptar un medio a otro no entro. Hergé hacía en los cómics cosas imposibles de adaptar (por ejemplo: esos trazos para expresar movimiento que en el cine no tendrían sentido).
Así que no esperaba una adaptación fiel. Ni falta que le hace.
Para mí es suficiente mérito que la sala estuviera llena de adultos sin niños. Gente de entre 20 y 70 años. Sólo había una niña. Que los adultos se acostumbren a ver dibujos animados es importante.
Entre otras cosas porque después de Avatar y de Tintín cada vez parecen más superfluos los actores profesionales. Todavía los usan para captar movimiento. Pero ¿por qué vas a pagar a actores, especialistas, caros platós, escenarios exóticos? La animación ya lo puede hacer casi todo. Esos travellings imposibles de los que está llena Las aventuras de Tintín: El secreto de Unicornio. Tan llena que abusa y agota. Esos travellings que, ahora lo veo claro, Spielberg quería filmar desde el comienzo de su carrera, cuando inventó el travelling spielbergiano: la cámara corriendo a la altura de los talones de un personaje que huye. Y Milú es una buena excusa para explotarlo al máximo.
Espectacular, sí. También excesivo. Pero evidencia que ninguna escena es imposible de filmar.
Como me decía Fernando ayer: es hora de filmar en dibujos animados Ana Karenina, El Quijote, Hamlet.
Bueno. Yo creo que no es hora. Todavía. Pero falta menos.

2/11/11

Justified. Temporadas 1 y 2

En Harlan los negocios sucios siempre se los han repartido entre los Givens, los Crowder y los Bennet. Pero Rylan Givens se cambió de bando: se hizo agente judicial. Un Marshal. Se fue a Florida y prometió no volver nunca a Kentucky. Pero allí ha acabado.
He leído unas cuantas novelas de Elmore Leonard. Buenos diálogos, y criminales con personalidades curiosas. Pero poco más. Por eso, pese a las recomendaciones de mucha gente, no me había puesto con Justified. Una vez que me he puesto, ha sido coser y cantar.
-Si volvemos a tener esta conversación, no habrá conversación.
Y, aunque empieza floja, normalita, merece la pena. Poco a poco se va poniendo a la altura de Sons of Anarchy. En muchas ocasiones es incluso mejor. Porque avanza. No se vuelve cíclica. Los capítulos procedimentales van desapareciendo y la historia pricipal cobra fuerza. La primera temporada habla, sobre todo de los Crowder y Givens. Pero, en la segunda, entra la tercera pieza: los Bennet. En especial Mags Bennet. Una Margo Martindale descomunal, inmensa, arrolladora, sensacional. Y, con ella, crecen Timothy Oliphant y Walton Goggins.
El repertorio de mujeres con carácter fuerte, auténticos mastines, es magnífico. Desde la anciana Helen a la adolescente Loretta.
-Cuando mataste a tu marido, todas las mujeres lo aplaudimos.

27/10/11

Encontré al diablo

Esta peli tiene de todo: torturas, violaciones, canibalismo, mutilaciones, martillazos en los genitales, decapitaciones, lluvias de puñaladas en el interior de un coche...
Dos horas y veinte.
Para que sepas cómo las gastan los coreanos.
Un asesino en serie comete el error de matar a la novia de un poli. Éste decide hacer las cosas a su manera. Coloca un localizador al asesino y, a cada fechoría, allí está el poli, presto para destrozarle algún miembro del cuerpo que necesita. Pero a cada atrocidad del poli, el asesino sabe un poco más de él.
Y, el problema, es que está bien rodada. Quiero decir que no es como Saw. No se limitan a poner una habitación mugrienta y mal iluminada (de paso ahorraban en presupuesto). Saw, como muchos señalaron, era asco y punto. Encontré al diablo es retorcida, sórdida y brutal, un viaje al infierno para mostrar cómo un buen hombre se convierte en monstruo.
Quiere ser como Seven. No lo consigue, pero mejor tomarla a ella como modelo.
Una angustia.
Perfecta para celebrar un cumpleaños.

26/10/11

El sabor del sake

Esta película la ve la Ministra de Sanidad y le da un infarto.
Con lo tiquismiquis que es para la cosa del tabaco y el alcohol, o la ingresan o queda vacunada para toda la vida.
Yasujiro Ozu filma en color, tonos pastel, suaves y cálidos. La película tiene abundantes toques de comedia. En el fondo cuenta cómo el abuso del sake conduce a la soledad o, tal vez, la soledad conduce al sake. No está claro cuál es la causa y la consecuencia. Pero, aunque el tema sea triste, lo cierto es que la gente bebe y se agarra unas curdas divertidísimas.
Un hombre viudo se debate entre retener a su hija a su lado o animarla a que se case y viva su vida. Contemplando la vida de amigos suyos, se da cuenta de que debe permitirla ir a su aire.
Otro de esos retratos de familia de extraordinaria verosimilitud y una mirada a la vez tierna y frustrada sobre la humanidad. Tal vez sobre él mismo.

25/10/11

Once Upon a Time. Episodio piloto

Érase una vez. Otra vez.
Sí. Un capítulo piloto es poco para lanzar las campanas al vuelo.
Pero, al menos, voy a tocar un tañido.
Es la mejor serie que  se ha estrenado esta temporada. Al menos, el mejor piloto. No es sólo bueno. Es sensacional. Con el espíritu de La princesa prometida y toda la carne que puedas poner en el asador.
Storybrooke, ciudad de Maine, Estados Unidos, donde viven, malditos, todos los personajes de los cuentos de hadas, sin saber que lo son. Todos excepto Henry, que a los 10 años sabe que es el nieto de Blancanieves. Adoptado por la bruja malvada (perdón, la alcaldesa) descubre a su verdadera madre biológica, Emma Swan, cazadora de fugitivos.
No sólo entrelaza maravillosamente los cuentos de hadas, sino que imbrica a estos con el mundo del siglo XXI. La bruja (alcaldesa) ofreciendo un vaso de sidra a Emma. Genial. Pero mejor algo más fuerte. Comedia, drama, fantasía... y unos escenarios perfectamente logrados.
En fin. Que podré perderme otras series. Pero Once Upon a Time puede contar con mi fidelidad. El ataúd de cristal no me hará vacilar.
Y saldrá Giancarlo Esposito: periodista local y... ¡espejo mágico!

24/10/11

Otra Tierra

Me he acordado bastante de Monsters. Otra película independiente calificada de ciencia-ficción porque aparecían unos extraterrestres cuando, en realidad, era una road movie romántica.
Otra Tierra tiene un planeta, espejo del nuestro, a unos cuantos cientos de miles de kilómetros. Pero es un drama.
Las dos raritas, no lo voy a negar, y quizá por eso me gustan. Creo que buena parte de los discursos de Otra Tierra habrían sonado a pretenciosos y pedantes de no ser por la idea de la Tierra 2. Así, encajan bastante bien.
Y me gusta ese final, que nos deja con más preguntas que respuestas, pero que responde la única cuestión importante: hay posibilidad de elegir.
Supongo que la esperanza está para usarla.

23/10/11

Margin call

En Hollywood han encontrado un nuevo género para ganar dinero: la crisis económica.
El reparto es un lujazo de viejas y nuevas glorias. Un Kevin Spacey recién salido del teatro, un Jeremy Irons recién salido del geriátrico, una Demi Moore recién salida del cirujano plástico, un Zachary Quinto recién salido del armario...
Es posible que la peli sea buena. Pero no pude prestar la suficiente atención debido a la espantosa y descuidada fotografía: esos brillos en las ventanas, esa lámpara sobre la mesita, esa falta de nitidez en todas y cada una de las escenas. No es cuestión de realismo: es una dirección de fotografía lamentable. Cuando en vez de estar atento a lo que se cuenta, estás pendiente de averiguar quién se sienta en el coche o en una silla, hay un grave problema.
Me quedo con Stanley Tucci y esa escena del puente que construyó.