Lo
que me fascinaba en la primera temporada aquí se volvió indiferencia. Lo que
era símbolo aquí se volvió rareza. Adán y Eva robóticos se volvieron simples
robots, la Serpiente se convirtió en una mera serpiente (aunque sea grande y
vuele), los ateos se volvieron estúpidos (dejaron de adorar a un dios para depositar
su fe en una máquina) y los mitraicos ya no se sabe qué son.
Las
posibles metáforas se tornaron literalidad. Ahora no hay posible
interpretación, no hay debate. Lo que ves es lo que hay. Sin más. Sólo una
acumulación de cosas extravagantes. Pueden resultar atractivas en su horrible
fascinación pero nada más. Ocurre una, te sorprende, te llama la atención y
pasamos a otra. Las criaturas del agua ácida, monstruitos, Abuela, el árbol… Venga
cosas y más cosas. Y, como tantas otras veces, la abundancia es perjudicial.
Más cosas, menos calidad. Qué difícil aprender que menos es más.
Y
ahí está otro de los grandes problemas de esta segunda temporada: los
personajes se escurren. Hay tanta gente que no profundizan en ellos, tienen
reacciones opuestas de una escena a la siguiente, no saben qué hacer con ellos.
De hecho en uno de los capítulos parecen darse cuenta y tienen que hacer
limpieza. Se cargan a un montón de gente que no iba a ningún sitio. Y, aún así,
no los suficientes.
No
niego que tenga ciertos atractivos visuales por sus situaciones originales.
Pero es una mera sucesión de cosas sin sentido y, desde luego, está lejísimo de
la temporada inicial.
Hay
una guerra. No sabemos quiénes pelean ni el porqué. No importa. La idea es que
toda guerra es absurda. Edh es reclutada junto con otros hombres para una
misión. Todos ellos tienen una cosa en común: saben patinar sobre hielo.
La
primera hora y media es fascinante. Un escenario bélico único, nunca antes
visto. Una travesía sobre un mar helado con escenarios dantescos
fotografiados con una luz que subyuga. Cadáveres atrapados en el hielo, barcos
encallados, los ancianitos de la isla… Una operación militar en una
escenografía subyugante.
La
última media hora, la resolución, es de una simpleza que no se merece el resto
de la película. Acabada la épica travesía sólo queda resolver y lo hacen de un
modo que demuestra que no han puesto esfuerzo alguno. Lo que pasa en ese búnker
tiene muy poco sentido, pero tampoco lo tiene el planteamiento de fondo. No
incidiré más en ello porque he decidido olvidarme de esa parte.
Me
quedo con las estupendas sensaciones que dejan sus 90 minutos iniciales, verdaderamente
arrolladores, con buen ritmo y desarrollo. Noomi Rapace encabeza el
reparto, muy solvente en toda la parte de acción.
Muy
entretenida y, visualmente, disfrutable.
-Por
lo menos ellos no discuten a cada rato. Se les ve más en consenso que a
nosotros.
Mal
no está. Pero me da la sensación de que no han sabido aprovechar lo que tenían
entre manos. La estructura es correctísima. El encuentro y presentación de los
personajes, el desconcierto inicial ante los zombis, el viaje en barca en el
que se conocen mejor, la suma de nuevos personajes, el asalto al campamento
nazi… Tiene todos los ingredientes y en su sitio pero esperas que le saquen
rentabilidad sin que llegue a suceder. Le falta algo: un choque contundente,
una escena de acción memorable… Además está bien rodada aprovechando los medios
que tienen.
Para
aquellos que esperaban una comedia habrá un problema de expectativas. Hay
golpes de humor, sí, pero no es una comedia en sentido estricto. Tampoco es
excesivamente sangrienta. Tiene más de aventura que de terror. Son zombis pero
habría sido lo mismo con leones o velociraptores.
Sí
me gusta el tratamiento que hacen de la Guerra Civil. Por fin hay alguien que
se da cuenta de que ha pasado casi un siglo y que es una estupidez seguir con
memorias y ajustes. O haces historia o haces una peli. Aquí han hecho una peli
decente que pudo dar para bastante más.
Es
verdad que Aura Garrido y María Botto destacan, pero todo el
reparto está muy bien. El guión logra dotar de personalidad a todos los
personajes y ellos saben proporcionar una individualidad.
-Chico…
Realmente espero que te pagaran por adelantado.
1991.
Vietnam. Una niña sobrevive a un tiroteo. Samuel L. Jackson pasaba por
ahí y la adopta. La convierte en su protegida. 30 años después Anna es una
experta asesina a sueldo.
Todo
aquel que pregunta por Lucas Hayes aparece muerto poco después. Eso es lo que
pasa al protector de Anna. Y ella, lógicamente, se lo toma como algo personal.
Así que empieza a preguntar por Lucas Hayes y va matando todo lo que le envían.
No
sé cuántas manos hay en el guión pero hay ideas buenas (ese giro en el último
tercio) y otras muy de garrafón (hasta vergonzosas de puro ridículas o sin
sentido). Si es un único guionista entonces tiene doble personalidad. Otra cosa
es la dirección de Martin Campbell. Nunca ha sido realmente un director efectivo. Maneja bien las escenas de acción (hay coreografías de peleas
logradas) pero no sabe qué hacer con todo lo demás.
Realmente
creo que aquí había una película con potencial. Debieron verlo Maggie Q.,
Michael Keaton y Samuel L. Jackson. Pero es demasiado irregular
en ritmo y planteamiento.
1.
Ese batiburrillo de gentes, ideologías, políticas y economías que es Disney
lleva a inevitables contradicciones. Ahora están en un lío sobre el apoyo o no
a leyes LGBTQIA+. Lo que más me ha emocionado es que hay huelgas de… 15 minutos
cada día. No sé si es que realmente no se lo toman muy a pecho o si difieren
mucho de lo que en España consideramos huelga.
2.
No sé cuántas veces ha cambiado Metro Goldwyn Mayer de manos. Ahora parece que
la comprará Amazon. Y, con ello, se lleva un catálogo de 4.000 películas y
17.000 series. Entre otras cosas James
Bond.
3.
Jared Leto quiere ser, otra vez, Joker.
Dice que sería una pena no volver a interpretarlo. Yo pienso que sería una pena
que volviera a hacerlo, pero para gustos los colores.
4.
Qué bien se está portando en taquilla Uncharted.
Harry
Ambrose se ha jubilado y decide descansar con Sonya en una isla. Como es Harry
Ambrose no tenemos claro si la jubilación le gusta o no. Como es Harry Ambrose
sabemos que siempre mirará más allá de las apariencias, en el fondo del alma
humana, del pecador que todos llevamos dentro. Esa misma noche ve cómo una
chica se arroja por un acantilado.
El
análisis psicológico es menos profundo que en otras temporadas porque no se
centra en un único personaje. Esta vez se trata de una comunidad de pescadores
en una isla. La ventaja es que siempre me ha gustado esa transmutación
policía/sacerdote y aquí se evidencia de modo palmario: Ambrose es más un
sacerdote, un confesor, que un policía. Hace que la gente hable, que cuente su culpa,
que se exponga y vuelque su interioridad. Él, tan roto, culpable, pecador como
todos los demás. Hurgando en las miserias del alma humana.
Ni
siquiera hay un crimen inicial. Es un suicidio. Pero él busca la verdad, hasta
el fondo, Provoca lo que vendrá después por su persistencia. El objetivo es que
nadie calle, que todos confiesen el dolor.
Entre
tanta miseria es una alivio Lou. Un poli ingenuo, tal vez. Un superviviente
bondadoso en la muchedumbre de secretos. O tal vez también tenga los suyos.
Hay
algún detalle que no me ha gustado. Algún cambio brusco en el modo de ser de
alguien, alguna reacción forzada. Pero está bastante bien. El final, como
siempre, es devastador para todas las partes. La verdad arrasa todo a su paso.
Pero es la verdad y tiene que salir a la luz aunque las consecuencias sean
demoledoras.
¿Qué
hay detrás de las sectas que defienden el cine de serie B? Es una pregunta que
me planteo desde hace tiempo. Argumentan que la técnica no es importante. La
técnica viene a ser algo así como un falseamiento añadido. Sólo importa la
idea. La ejecución es lo de menos. En cierto modo es un resurgir de los
planteamientos de Duchamp y los chicos de las artes plásticas de los
años 20 del siglo pasado.
En
imdb le dan un 1’9 de puntuación. Es decir: hay pelis mejores. Pero también di
con un grupo que la defendía apasionadamente.
Bueno.
La peli está mal rodada, mal interpretada, mal editada. Lo que cuentan en la
primera hora pudieron contarlo en 5 minutos. Y lo que viene después, lo que
supongo que llaman la idea, el giro interesante, no es nada del otro mundo.
Si
quieres hacer algo así debes asumir tus debilidades y limitarte a lo meramente
conceptual. Tendrás que currarte el guión, claro. O no hacerlo.
Sí.
Habría sido mejor no hacerlo.
Un
horror.