A
ver. Me parece bien, pero libreros hay en todo el mundo. Quiero decir que si a los
productores se les ocurre la idea de hacer un documental en Nueva York me
parece estupendo. Menos estupendo resulta que se vanaglorien de hacer la mejor
feria del libro porque está en un edificio histórico de la Guerra Civil. A eso
nosotros lo llamamos anteayer. Bien por los libros. Mal por una mentalidad bastante
paleta. Históricamente paleta. Y esa estrechez de miras impregna gran parte del
documental.
En
cualquier caso pienso que le falta un hilo conductor, saber qué quiere contar.
Simplemente dejan que la gente hable y en el montaje lo agrupan como pueden.
Eso hace que esté muy descompensada. ¿Realmente era necesario dedicar tanto
tiempo a una coleccionista de hip-hop?
Por
otra parte casi nunca usan letreros para decirnos a quién vemos, qué hace, a
qué se dedica. Pero a veces sí, cosa que no tiene sentido.
Me
gustaron aspectos diversos de aquí y allá, no lo niego. Pero a costa del equipo
responsable, me temo. No creo que realmente amen los libros. Si lo hacen no me
lo han sabido transmitir.
Por
supuesto sale Fran Lebowitz.
Hay
una conexión esotérica, sospecho, entre librerías antiguas y gatos.
Ahora
los productores deberían darse una vuelta por Urueña: siglo XII, 189
habitantes, 11 librerías. De ahí saldría un buen documental. Si tienes pasión,
claro.
1.
Se estrena (en algún sitio de España) Pequeños detalles. Aquí está lo que comenté de ella.
2.
Cualquier fan de Sherlock Holmes
quiso siempre saber más sobre los irregulares, esos pilluelos que colaboraban
con el detective. Al menos yo. Por eso me he leído cómics como Los cuatro de Baker Street. Ahora
Netflix va a lanzar una serie titulada así: Los irregulares. Creo que no guarda relación con el cómic pero
da igual. Es el universo Holmes y el 26 de marzo ahí estaré.
3.
No estoy muy a favor de que se rehagan
películas que hizo Hitchcock.
No las puedes mejorar así que… Pero sí me llama la atención la serie de 39 escalones con Benedict
Cumberbatch. Está claro que no será un remake y explorará otras cosas.
4.
Y muy buena pinta tiene también Ministry
of Ungentlemanly Warfare. Lo dirigirá Guy Ritchie y dice que es una
mezcla de Doce del patíbulo y Malditos bastardos. Un grupo
especial de soldados al servicio de Winston Churchill.
-Compré
un libro comunista porque no tenía ninguno en casa. Luego lo leí. Por eso no
funcionó el comunismo: no hay buenos escritores.
Martin
Scorsese
y Fran Lebowitz hablan de lo que les da la gana. Arquitectura, cine,
marihuana, ropa, libros, deportes…
Fran Lebowitz tiene muchos puntos en
común con Woody Allen. Judía, neoyorquina hasta la médula, inteligente,
con un humor ácido pero no hiriente… También recuerda algo a Jerry Seinfeld.
Lebowitz comenta la vida
cotidiana de la ciudad con mirada crítica, divertida, mordaz… Y con bastante
sentido común. Me alegró comprobar que está en contra de la representación, de
ese querer verse a uno mismo, identificarse, en una obra, y utiliza uno de los
mejores argumentos: Un libro no es un
espejo, es una ventana a otros mundos.
Son
7 capítulos de media hora. No es profunda, es ágil, sugerente, con muchas
reflexiones curiosas acerca de cualquier tema.
Sólo
un par de cosas de Scorsese. La primera es que, hasta en una cosa como
ésta, se nota su montaje característico (aunque esta vez la editora no es Thelma
Schoonmaker). La segunda cosa llamativa es su modo de reírse a carcajadas.
Ni
ellos mismos recuerdan cuándo se conocieron. Simplemente llegaban a fiestas y
se ponían a hablar. Aquí hacen lo mismo y lo comparten con nosotros.
Una
doctora dictamina la senilidad de alguien. Preferiblemente rico.
Preferiblemente sin familia. Preferiblemente con bienes inmobiliarios. Se lo
pasa a servicios sociales a cambio de acciones. La tutora la ingresa en un
geriátrico y vende las posesiones para pagar los cuidados. Parte de ese dinero
se va a los bolsillos de las dos señoritas que han hecho con esta técnica un
lucrativo negocio.
Hasta
que topan con la señora Peterson.
Una
película ácida, cínica y repletita de personas inmorales. No es que sea una
peli de estafas. Es una peli sobre lo que sucede cuando una estafa revienta y
hace coincidir al ganado más preocupante.
Lo
que más me gustó fueron los diálogos amenazantes. De todas las partes. Qué forma
más implícitamente explícita de decir lo que no quieren decir. O lo contrario.
Un
problema que le veo es que todos los personajes son tan repugnantes que te da
igual quién muera o viva. No te identificas con nadie. Te da igual lo que pase.
Y cuando llega ese punto es difícil volver a entrar en la película. Para mí fue
ese momento en que torturan a Marla y me dejaba completamente indiferente.
Algún personaje debería ser mejor o tener un rastro de bondad en alguna parte.
Creo que no aparece ni un solo personaje decente o con algo bueno.
Lo
peor de todo es que, en su última escena, pretende ser moralizante, como
contándote una moraleja clarita para que lo pilles.
Me
habría gustado saber algo más de esa asesina a sueldo. Su aparición resulta un
tanto caprichosa y sin sentido.
Un
reparto delicioso que da vida a gente despreciable. Dianne Wiest,
Rosamund Pike, Peter Dinklage, Eiza González, Chris
Messina… Peli más desagradable que realmente interesante.
Lorna
se queda viuda con un hijo. Pasan los años, se casa, deja a sus suegros para ir
a vivir con la familia de su esposo. Pero los antiguos suegros se enteran de
que la nueva familia de Lorna no es la más adecuada para criar a un niño.
Es
un western moderno, tiene algo de road movie, tiene su parte lírica y otra
parte de violencia descarnada. Curiosamente funciona bien porque todo ello está
ligado por un progresivo aumento de la tensión. Especialmente, a partir de esa
cena, sabemos que las cosas sólo pueden acabar mal.
Realmente
creo que Thomas Bezucha se muestra hábil al manejar todos esos
elementos. Se le podrían haber ido de las manos fácilmente pero logra un
equilibrio sorprendente. Además incluye esa trama con el indio que sirve de
reposo ocasional y otorga un poco más de profundidad, otra perspectiva, a los
personajes.
Teje
con suavidad la relación del matrimonio Blackledge y por eso, cuando llega la
primera descarga de violencia, parece especialmente brutal.
Diane Lane, Kevin Costner
y Lesley Manville son el trío principal. Diane Lane lo borda.
Bastante
apañada.
1.
Esto sí puede ser una locura brillante. Donald Glover y Phoebe
Waller-Bridge están preparando una serie en la que serán Sr. y Sra. Smith. La mezcla de esos
dos cerebros descerebrados puede resultar muy interesante. O insufrible. O
ambas cosas a la vez.
2.
Enésima versión de Los tres
mosqueteros. La producción es francesa y se dividirá en dos partes: Los tres mosqueteros: D’Artagnan y Los tres mosquetero: Milady. Y
milady será Eva Green. Veremos si son capaces de aportar algo nuevo a
algo tan manoseado.
3.
Amazon prepara una serie sobre la vida de Amancio Ortega. Parece que Javier
Gutiérrez se pondrá el traje del fundador de Inditex.
4.
La Federación de Directores de Cine Europeos pide transparencia a las plataformas
para compensar equitativamente el cine que se ve. Curioso. Porque hace 8 años
las condiciones férreas las ponía el cine. Y también curioso porque muchas de
las productoras de cine han estado ocultando datos de taquilla durante esta
pandemia. Cosa que perjudicaba a los exhibidores, no a ellos. Entiendo lo que
quieren pero que se apliquen el cuento.
Esto
hay que explicarlo antes de empezar. Debido a una desconcertante improbabilidad
Los Serrano llegó a Finlandia.
Otra desconcertante improbabilidad fue que resultó un éxito. Y otra más es que Fran
Perea les fascinó. Mucho. Tanto que decidieron hacer una serie con él. Pero
Fran Perea no sabe finés.
¿Solución?
Irse a Fuengirola, donde hay más finlandeses que en Finlandia. Y salió esta
serie, un nordic noir malagueño.
En
mi opinión no funciona casi en ningún aspecto. Para empezar se nota algo de
forzado en ese planteamiento. Se siente prefabricada. The Mallorca Files, siendo mucho más tonta, al menos tiene más gracia, más
soltura. También me parece que Kosta
no logra capturar el ambiente de la Costa del Sol. Es demasiado genérica, poco
específica. Tampoco me creo a los personajes. Y la trama es muy simple, llena
de coincidencias y situaciones casi aleatorias que entrelazan porque sí a los
protagonistas.
La
mejor, en mi opinión, es Luisa, una secundaria que, quizá por serlo, se mueve
con soltura en su carácter directo y un poco arisco, sin necesidad de completarla
con psicología barata.
La
vi por su rareza en la producción. Más allá del intento creo que no merece la
pena. Aunque también pienso que con otros personajes y una dinámica más pensada
puede dar frutos una segunda temporada en que cooperen policías españoles y
finlandeses. Que conserven a María Romero y le busquen un poli
finlandés.