8/3/13

Al margen (25)

1. En Bradford, Reino Unido, un tío disfrazado de Batman (modelito antiguo y ligera barriga cervecera) arrestó a un delincuente buscado por la policía y lo entregó. Luego se descubrieron algunas matices que lo hacen casi más asombroso todavía. Vivimos en un mundo genial.
2. Hasta junio no se estrena El hombre de acero. Los directivos de la productora la han visto. Se quedaron tan flipados que ya han dado cuerda al guión de la segunda. Buenas noticias para la primera parte, malas para la segunda.
3. En una sociedad en la que, estar a la última en chorradas tecnológicas, es casi una religión, me sorprende cómo la gente ha prescindido del Blu-Ray. Me alegra. Aunque me temo que la muerte del Blu-Ray significa la muerte de la calidad. La renuncia definitiva a educar el gusto.
4. Faltan 22 días para el regreso del Doctor Who.

6/3/13

Los miserables

Mi resistencia para ver esta película se fundamentaba en algo muy sencillo: ¿por qué hacer una película de un musical con actores? ¿Por qué no con profesionales de la canción?
El mismo problema que con El fantasma de la ópera. Si llevas un musical al cine, deberías currarte las coreografías. Eso o, al menos, poner cantantes. Porque los actores puede que canten bien. Pero no excelente. Algunos, tal vez, mejor que otros, pero sigue habiendo un problema.
Desde luego, Tom Hooper no destaca por sus esfuerzos imaginativos. Su dirección es académica y las coreografías prácticamente nulas.
Y, para entrar en el tema que me condujo a ver la película, el Oscar a Anne Hathaway, debo admitir que lo merece. Lo merece, simplemente, por ese larguísimo primer plano, ese solo imponente que se marca desplegando su capacidad musical y, sobre todo, su acongojante versatilidad interpretativa. Dominando música, sollozos, lágrimas, angustia. Lo que hace Hathaway en ese plano basta para que alguien se gane, con toda justicia, el título de actriz. Y que se lleve el Oscar.

5/3/13

Utopia. Temporada 1

¿Dónde está Jessica Hyde?
Un cómic paranoico-conspiratorio. Pero que va en serio.
Utopia es bestia con ganas. Con muchísimas ganas. Rabiosamente bestia. Una planificación cuidadísima, colorista, haciendo que cada plano brille. Con demasiada frecuencia, sabiéndose bonita, se vuelve narcisista, remirándose.
Su humor. Aquí llegamos al problema. Los primeros capítulos tenían cierto juego violento-divertido, macarra-gracioso, borde-controlado. Pero al llegar el tercer capítulo se pasaron. El asesinato de los niños en el colegio rebasa la medida. Ahí no cabe humor. Hay demasiado deleite y regodeo en lo brutal. Un plan macabro (demasiado forzado) para atrapar a un niño. Un intento de decir que son más bestias que nadie.
Y no. Cualquiera puede ser más bestia. Ahí dejó de motivarme. La trama tenía menos interés que la obsesión por noquear al espectador con una burrada mayor. Demasiado mirarse el ombligo y poco desarrollo de los personajes. También en Breaking Bad mataban un niño. Por razones argumentales. Aquí sólo son ganas de llamar la atención, de ir donde creen que nadie ha ido.
Es menos descolocante de lo que quiere ser, de lo que cree ser, de lo que puede ser. Tenía su cosa, sí. Pero también demasiado interés en ser especial.
¿Dónde está Jessica Hyde?

4/3/13

Hermosas criaturas

Si te aseguran que una película es mejor que Crepúsculo, te están diciendo bastante poco. Porque prácticamente cualquier cosa es mejor.
Pero ciertamente Crepúsculo es la referencia por su temática. De modo que ¿es mejor? Sin ser una gran película, es bastante superior. Cosa que puede ser suficiente para explicar su batacazo en taquilla.
Crepúsculo trataba de una chica que lloraba su mal de amores. La razón por la que aparecían vampiros y licántropos aún sigue siendo un misterio para todos los espectadores. Podían haber sido elfos y flores parlanchinas, trasgos y alienígenas, una invasión de relojes suizos y iPhones defectuosos. Daba igual.
En Hermosas criaturas hay una razón y te la explican. Pero hay muchas más ventajas. El chico mortal y la chica no-mortal no están continuamente en estado de perpetuo acaramelamiento baboso y tienen sus broncas y disputas. La relación es más normal. Además hay muchas frases ingeniosas, cínicas, divertidas. Hay alusiones a Bukowski, Vonnegut, Harper Lee, Jane Austen. Y están Jeremy Irons, Emma Thompson y Viola Davis llenando la pantalla en cada aparición.
La trama, como todas en las que hay unos amantes predestinados, me repatea. La gente acaba creyéndose que su amor es así y que el destino les resolverá la papeleta. Siguen sin enterarse de que uno se enamora de la vecina o vecino del 5º porque es lo que tiene más a mano y que los problemas los resolverán ellos o lo tendrán muy chungo. Pero dejando eso al margen (y la peli tampoco fuerza el destino del todo), no se hace pesada ni te deja secuelas psiquiátricas permanentes.

3/3/13

Hansel y Gretel: Cazadores de brujas

Hay ocasiones en que lamentas que un director no haya tenido más presupuesto para hacer lo que quería. Notas que, con más medios, el resultado habría sido superior.
En el caso de Hansel y Gretel sobra el dinero. Por todas partes. Cuanto menos dinero hubiesen tenido, habría sido mejor. Si no hubiesen tenido nada, no se habría hecho, y habría sido aún mejor. La peli es un salvaje despilfarro de efectos, vestuario, maquillaje... Todos los elementos de producción a lo grande utilizados en... nada.
El guión es el de un videojuego: botón derecho vas a la derecha, botón izquierdo a la izquierda y el del centro para disparar. Así que, venga, a darle al del centro. El inconveniente de todo esto es que Wirkola juega por ti. Tú ni siquiera tienes que apretar los botones. Y, así, claro, pierde la poca gracia que podría tener.
Por cierto. Ni siquiera es graciosa. Quiere serlo. Pero los diálogos no lo consiguen.

2/3/13

Un asunto real

El estilo es el de, por ejemplo, Orgullo y prejuicio, de época, colorista, vestuarios emperifollados, ambiente. Lo que cuenta discurre en plan realista, cosa que no debe extrañar ya que viene de Zentropa, la productora de Lars von Trier.
En mi opinión, ambas cosas no encajan bien.
Las escenas son demasiado morosas. La evolución de los personajes, demasiado rápida. Estás en una alargada cena y en la siguiente escena el rey y la reina no se pueden ni ver. Estás en un hospital mezquino y en la siguiente escena el médico es amigo íntimo del rey.
Así que me pregunté por qué se encontraba en el quinteto de películas extranjeras nominadas al Oscar. No está mal. Pero los defectos señalados y su dirección académica no aportan gran cosa.
Mi teoría es que los americanos se encuentran a gusto con los clichés históricos. El rey, que era esquizofrénico, es presentado como una parodia; la reina una mujer de ideas claras que quiere la libertad del pueblo; el amante es justo lo que ella necesita. Los nobles son malos, el pueblo llano es bueno. Los campos muy verdes, las ciudades muy grises.
No me aburrió en exceso, pero me alivió que terminara.

1/3/13

Al margen (24)

1. Hacía siglos que no me paseaba por The Big Bang Theory. Pero me dijeron que, a partir del 6x16 salía Kate Micucci. Así que allá fui de cabeza. No sé si seré una habitual, pero a mí me haría habitual.
2. Amanecer. Parte 2 tenía todas las papeletas para hacer un pleno en los Razzie. Pero hay gente imparable. Adam Sandler consiguió no irse de vacío. Y Rihanna se llevó el de peor actriz de reparto.
3. Hice una apuesta contra mí mismo y perdí. Me dije: si Anne Hathaway gana el Oscar, veo Los Miserables; si no gana, paso de ella. No hubo suerte. Ya me la he descargado. Tendré que verla.
4. Sólo faltan 29 días para el regreso del Doctor Who.